{"id":894,"date":"2017-12-06T21:56:04","date_gmt":"2017-12-06T21:56:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.evolterra.com\/?p=894"},"modified":"2023-05-26T18:10:48","modified_gmt":"2023-05-26T17:10:48","slug":"virtuosos-del-romanticismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=894","title":{"rendered":"VIRTUOSOS DEL ROMANTICISMO"},"content":{"rendered":"<p><strong>Par\u00eds, 1823<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">A pesar de ser tan excelso poeta y tan l\u00facido pensador, Heinrich Heine no pudo resistir la tentaci\u00f3n de sumarse a la creaci\u00f3n de una leyenda t\u00edpicamente rom\u00e1ntica. En la primera de sus <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Noches florentinas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> (1837) el narrador Maximilian cuenta historias a Mar\u00eda para distraerla en su enfermedad, que la ha llevado a las puertas de la muerte. En un una de ellas aparece el violinista Niccolo Paganini (1782-1840) en su versi\u00f3n m\u00e1s extrema y fant\u00e1stica, un verdadero paradigma de la truculencia rom\u00e1ntica. Maximilian cuenta que lo ha visto pase\u00e1ndose por un parque de Hamburgo, enfundado en un largo abrigo negro, cadav\u00e9rico y p\u00e1lido con su larga melena, silencioso y rodeado de misterio. Le acompa\u00f1a un ser diminuto que lo acecha desde la sombra: \u201cel propio Sat\u00e1n\u201d. Como el doctor Fausto, Paganini no ha podido menos que pactar con el diablo para romper las fronteras de lo humano en el arte del viol\u00edn. Nadie ha tocado como \u00e9l y no es posible que su fascinante virtuosismo haya sido adquirido sin ayuda diab\u00f3lica. Por la noche, el narrador asiste a un concierto del famoso violinista y comprueba personalmente el extraordinario poder t\u00e9cnico del artista, la belleza de su sonido, la dulzura en la expresi\u00f3n en el pasaje<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> cantabile<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Cada pieza que ejecuta sume a Maximiliano en un trance en el que el narrador vierte literariamente con im\u00e1genes on\u00edricas la impresi\u00f3n que le han causado las notas que surgen de las profundidades del viol\u00edn. Al final, no pod\u00eda faltar, al maestro se le rompen tres cuerdas de su instrumento, pero \u00e9l sigue tocando en la que queda, la grave cuerda de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">sol<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, e improvisa sobre ella uno de sus n\u00fameros favoritos, las variaciones sobre un tema de la \u00f3pera <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Mois\u00e9s <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">de Rossini, la muestra extrema de su habilidad de instrumentista. Paganini, m\u00fasico precoz, perpetuo itinerante en Italia primero y en toda Europa ya en su edad madura, se hab\u00eda convertido en un fen\u00f3meno de culto. No s\u00f3lo en lo musical sino tambi\u00e9n en el mundo de las relaciones p\u00fablicas. Su mito inclu\u00eda amor\u00edos m\u00e1s o menos verdaderos, tropiezos con la justicia, compulsiva ludopat\u00eda, graves enfermedades, riqueza extrema y fracasos econ\u00f3micos estrepitosos. Y algunas obras valiosas: sus innovadores<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Caprichos op. 1<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, seis conciertos para viol\u00edn y orquesta y muchas piezas de lucimiento, todo en el estilo oper\u00edstico italiano y en un nivel notable, sin ser gran m\u00fasica.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_895\" aria-describedby=\"caption-attachment-895\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-895\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/Liszt_at_the_Piano.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"596\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/Liszt_at_the_Piano.jpg 800w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/Liszt_at_the_Piano-300x224.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/Liszt_at_the_Piano-768x572.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-895\" class=\"wp-caption-text\">Josef Danhauser: Liszt al piano,1840<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">LLama la atenci\u00f3n en el relato de Heine la alusi\u00f3n reiterada al tipo de auditorio al que se sum\u00f3 Maximiliano en el teatro de la Comedia de Hamburgo. En la primera fila del palco estaba \u201ctodo el mundo comercial, Olimpo de banqueros y millonarios, dioses del caf\u00e9 y del az\u00facar, al lado de sus gruesas diosas conyugales\u201d. Nada puede ser m\u00e1s t\u00edpico de la \u00e9poca en la que florecieron los virtuosos rom\u00e1nticos. Eran los a\u00f1os de bonanza en los que se consolid\u00f3 la burgues\u00eda como fuerza social dominante. El final de las guerras napole\u00f3nicas hab\u00eda dado paso a la estabilidad pol\u00edtica bajo el signo mon\u00e1rquico y a una gran expansi\u00f3n econ\u00f3mica. Viena, Par\u00eds, Londres y Leipzig crecieron y crearon grandes teatros para albergar al masivo p\u00fablico burgu\u00e9s. La m\u00fasica, hasta entonces refugiada en los palacios para adorno de restringidas fiestas aristocr\u00e1ticas, lleg\u00f3 a un nuevo p\u00fablico que exig\u00eda menos protocolo y m\u00e1s entretenimiento. Rompi\u00f3 con las rigideces formales del clasicismo y abandon\u00f3 el lenguaje refinado y la artificiosidad cortesana. Se adapt\u00f3 a las necesidades expresivas del nuevo hombre rom\u00e1ntico, que afirmaba su individualidad, te\u00f1ida de alguna envidia, en la adoraci\u00f3n del el artista heroico. El gusto se democratiz\u00f3 y en gran medida tambi\u00e9n se vulgariz\u00f3, pues la m\u00fasica quiso llegar al hombre com\u00fan con piezas cortas expresivas de las emociones y de la personalidad del int\u00e9rprete, que hasta entonces quedaba en un discreto segundo plano. Era la atm\u00f3sfera ideal para la aparici\u00f3n de los grandes virtuosos: el progreso de la t\u00e9cnica contribuy\u00f3 a su ascenso pues permiti\u00f3 modificar los instrumentos para darles mayor facilidad de ejecuci\u00f3n y una gran proyecci\u00f3n sonora con la que su m\u00fasica llegaba hasta el fondo de las grandes salas de conciertos.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_896\" aria-describedby=\"caption-attachment-896\" style=\"width: 427px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-896\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/NiccoloPaganini.jpeg.jpeg\" alt=\"\" width=\"427\" height=\"599\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/NiccoloPaganini.jpeg.jpeg 427w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/NiccoloPaganini.jpeg-214x300.jpeg 214w\" sizes=\"(max-width: 427px) 85vw, 427px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-896\" class=\"wp-caption-text\">Ingres: niccolo Paganini, 1819<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Aqu\u00ed entra en escena el virtuoso, el genio altanero y carism\u00e1tico, en ocasiones excesivamente dispuesto a halagar con malabarismos manuales y apelaciones extremas a la sensualidad del oyente. En pos de la gloria y el dinero los virtuosos no s\u00f3lo explotaban su talento instrumental, tambi\u00e9n se fabricaban existencias novelescas para atraer al gran p\u00fablico a sus conciertos. Con frecuencia fomentaban la leyenda de su parentesco con Fausto, porque s\u00f3lo gracias a un pacto con el diablo era posible traspasar barreras de dificultad t\u00e9cnica nunca antes superadas. No es de extra\u00f1ar que la proliferaci\u00f3n de este tipo de espect\u00e1culos suscitara, al lado del entusiasmo de las masas, una visi\u00f3n cr\u00edtica por quienes lamentaban el retroceso de la m\u00fasica \u201cpura\u201d u objetiva de los tiempos pasados. El virtuoso recibi\u00f3 una descalificaci\u00f3n sutil en la primera edici\u00f3n del diccionario musical publicado por sir George Grove en 1889: \u201cun ejecutante que sobresale en el aspecto t\u00e9cnico de su arte&#8230; (y es) naturalmente propenso a la tentaci\u00f3n de usar sus habilidades en detrimento de la intenci\u00f3n del compositor\u201d. Con expresi\u00f3n bastante desabrida alude a que el t\u00e9rmino es \u201cde origen italiano\u201d y no se aplica a maestros como Mendelsohn, Joachim o Clara Schumann. Richard Wagner tambi\u00e9n despreci\u00f3 oblicuamente al virtuoso al reconocer que adem\u00e1s de los malabaristas al uso exist\u00edan otros excepcionales \u201cque tambi\u00e9n son artistas\u201d.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-897\" style=\"font-weight: bold;background-color: transparent;text-align: inherit\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/Barabas-liszt.jpg\" alt=\"\" width=\"682\" height=\"866\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/Barabas-liszt.jpg 682w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/Barabas-liszt-236x300.jpg 236w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\">Mikl\u00f3s Barabas: Liszt, 1847<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Zarco Cvejik, en un interesante estudio sobre el fen\u00f3meno del virtuoso, ha buscado la ra\u00edz de este rechazo en el campo de la filosof\u00eda que inspiraba a la cr\u00edtica musical. La m\u00fasica instrumental, tras haber sido calificada por Kant y Hegel de mero placer banal para los sentidos, hab\u00eda pasado a ocupar el papel predominante entre las artes. La est\u00e9tica musical surgida con el Romanticismo en torno a 1800 ignor\u00f3 a la m\u00fasica vocal y a la \u00f3pera y trat\u00f3 a la m\u00fasica como un arte absoluto, exento de las connotaciones visuales de la pintura o del discurso pol\u00edtico o sentimental de la literatura. E.T.A. Hoffmann, Schelling y Schopenhauer vieron en ella un arte abstracto y metaf\u00edsico que simplemente combinaba sonoridades espirituales en tiempo y armon\u00eda. No es dif\u00edcil comprender que el virtuoso apareciera en este contexto como un elemento perturbador. En sus manos la m\u00fasica perd\u00eda su pureza, pues era inevitable que pasara al primer plano no solo el cuerpo del artista sino tambi\u00e9n las caracter\u00edsticas t\u00e9cnicas del instrumento.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_900\" aria-describedby=\"caption-attachment-900\" style=\"width: 526px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-900\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/Stradshp-1.jpg\" alt=\"\" width=\"526\" height=\"358\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/Stradshp-1.jpg 526w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/Stradshp-1-300x204.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 526px) 85vw, 526px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-900\" class=\"wp-caption-text\">Edgar Bundy: Antonio Stradivari, 1893<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El car\u00e1cter f\u00e1ustico, ambicioso y activista, heroico y espectacular del nuevo virtuoso chocaba tambi\u00e9n con una cierta mentalidad provinciana de los profesionales de la m\u00fasica y de los aficionados practicantes de la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Hausmusik<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Los compositores, gracias a los nuevos avances tecnol\u00f3gicos, se lanzaron a componer m\u00fasica que requer\u00eda gran pericia instrumental, y as\u00ed crearon una separaci\u00f3n entre la m\u00fasica destinada al p\u00fablico masivo y la gran m\u00fasica, la suya. El virtuoso atra\u00eda al gran p\u00fablico burgu\u00e9s pero al mismo tiempo corr\u00eda el riesgo de llegar a excesos no s\u00f3lo musicales sino tambi\u00e9n vitales, de sobrepasar las fronteras de lo posible en m\u00fasica y tambi\u00e9n los l\u00edmites de lo admisible para la moral burguesa. Franz Liszt (1811-1886), a quien se considera el m\u00e1ximo exponente del virtuoso rom\u00e1ntico es, junto a Paganini, el ejemplo m\u00e1s claro de este choque de sensibilidades. Fue el t\u00edpico ni\u00f1o prodigio. Nacido en Hungr\u00eda y formado en Viena donde lo acogieron Beethoven, Salieri y Hummel, triunf\u00f3 en Par\u00eds en 1823, cuando apenas hab\u00eda salido de la adolescencia y, deslumbrado por las proezas de Paganini, quiso emularlo en el piano. En un conocido cuadro del pintor vien\u00e9s Josef Danhauser podemos contemplar al artista en plena interpretaci\u00f3n rodeado de todo el romanticismo art\u00edstico de aqu\u00e9l Par\u00eds exultante: George Sand, el viejo Victor Hugo, la condesa Marie d\u2019Agoult su amante, Chopin, incluso Paganini abrazado con Gioacchino Rossini, todos ellos adorando el busto del divino Beethoven. Liszt le\u00eda intensamente a los cl\u00e1sicos y a los escritores del momento, coqueteaba con el socialismo aristocr\u00e1tico de Saint-Simon, triunfaba en los salones de la alta sociedad. Su t\u00e9cnica y su sensualidad arrasaron a toda Europa y la adoraci\u00f3n lleg\u00f3 hasta la corte del zar en San Petersburgo y la del sult\u00e1n en Constantinopla. No menos famoso y rom\u00e1ntico por sus amores, estuvo unido con la D\u2019Agoult y tuvo tres hijos de ella antes de abandonarla para unirse en un amor imposible con la princesa rusa Caroline zu Sayn-Wittgenstein. Pas\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os en Roma y Weimar, entre la admiraci\u00f3n rendida del p\u00fablico y el desprecio puritano de los cr\u00edticos, dedicado a la m\u00fasica coral religiosa, a la ense\u00f1anza y a la contemplaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_901\" aria-describedby=\"caption-attachment-901\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-901\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/Boesendorfer_Liszt_Franz_Joseph.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"382\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/Boesendorfer_Liszt_Franz_Joseph.jpg 600w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/Boesendorfer_Liszt_Franz_Joseph-300x191.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-901\" class=\"wp-caption-text\">Anon.: Liszt ante el emperador Francisco Jos\u00e9<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Liszt admiraba a Chopin, compon\u00eda variaciones a temas de Bach e interpretaba con pasi\u00f3n a Beethoven, cuyas nueve sinfon\u00edas transcribi\u00f3 para el piano. Ello le situaba en una posici\u00f3n singular, superior a la de los virtuosos contempor\u00e1neos. Tras su \u00e9poca de brillo superficial como concertista de piano decidi\u00f3 romper fronteras no s\u00f3lo en su t\u00e9cnica pian\u00edstica, que hab\u00eda hecho avanzar hasta alturas nunca antes vistas, sino tambi\u00e9n en su maestr\u00eda como compositor. A partir de 1848 acept\u00f3 el puesto de director musical en al ducado de Weimar, una peque\u00f1a ciudad de cinco mil habitantes que hab\u00eda acogido a algunos tan ilustres como Herder, Goethe y Schiller. El propio Liszt hab\u00eda hecho incursiones en la literatura musical con ensayos estimables, en especial uno sobre la m\u00fasica de los gitanos que hab\u00eda acompa\u00f1ado su infancia h\u00fangara. En Weimar, Liszt dirigi\u00f3 a su orquesta la m\u00fasica de Beethoven y tambi\u00e9n la de los rom\u00e1nticos m\u00e1s avanzados, Berlioz y Wagner. Estren\u00f3 sus obras, escribi\u00f3 sobre ellos y se uni\u00f3 a un movimiento de renovaci\u00f3n de la m\u00fasica que rivaliz\u00f3 con los compositores m\u00e1s conservadores, capitaneados por Johannes Brahms. \u00c9l mismo impregn\u00f3 su m\u00fasica de literatura al asociarla con la poes\u00eda en sus \u201cpoemas sinf\u00f3nicos\u201d, un g\u00e9nero musical de su invenci\u00f3n que se situaba fuera de las formas acad\u00e9micas y quer\u00eda traducir en sonidos los ecos de la naturaleza y los mitos y leyendas de la literatura universal. De sus largas traves\u00edas por Suiza e Italia salieron algunas de sus m\u00e1s perfectas obras para el piano, reunidas en los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">A\u00f1os de peregrinaje<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, donde la literatura est\u00e1 tambi\u00e9n presente en la evocaci\u00f3n de obras de Dante y Petrarca, sus poetas favoritos. Naturalmente, a una personalidad tan fa\u00fastica como la del compositor h\u00fangaro no pod\u00eda faltarle la referencia a la obra cumbre de Goethe. Fausto protagoniza una amplia sinfon\u00eda suya con coros y varias piezas para piano entre las que destaca el excitante vals de<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Mefisto<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Liszt, dijo ir\u00f3nicamente Heine, \u201cquer\u00eda serlo todo\u201d y lo fu\u00e9: pianista virtuoso, compositor, director de orquesta, escritor, revolucionario, maestro, incorregible Don Juan. Y no se content\u00f3 con todo eso: amargado por la muerte de dos de sus hijas y desesperado por el fracaso de su matrimonio con la princesa Sayn-Wittgenstein, que top\u00f3 con obst\u00e1culos religiosos y pol\u00edticos de alt\u00edsimo nivel, se retir\u00f3 en Roma en el convento de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario como abate franciscano, aunque nunca lleg\u00f3 a ser consagrado sacerdote.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_902\" aria-describedby=\"caption-attachment-902\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-902\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/Vue_depuis_une_fen\u00eatre_de_la_Villa_dEste_Tivoli_Italie.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/Vue_depuis_une_fen\u00eatre_de_la_Villa_dEste_Tivoli_Italie.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/12\/Vue_depuis_une_fen\u00eatre_de_la_Villa_dEste_Tivoli_Italie-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-902\" class=\"wp-caption-text\">Desde la Villa d&#8217;Este, Roma<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Este personaje tan extraordinario ten\u00eda, eso s\u00ed, algo en com\u00fan con Paganini, el otro virtuoso fulgurante: una extraordinaria facilidad t\u00e9cnica para producir efectos inauditos con sus instrumentos, a velocidades ultras\u00f3nicas y con matices de expresividad y calidad de sonido que parec\u00edan sobrehumanos. Paganini fue apreciado por los grandes de su \u00e9poca, como Schumann, Chopin, incluso m\u00e1s tarde Brahms y Rachmaninov, quienes lo homenajearon con versiones de sus<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Caprichos.. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">La m\u00fasica virtuos\u00edstica de Liszt posee adem\u00e1s una cualidad de \u201cnobleza\u201d que resalt\u00f3 el pianista Alfred Brendel al comentar su obra. Pero \u00bfc\u00f3mo pudieron adquirir esa maestr\u00eda? Mucho se ha escrito sobre \u201cel secreto\u201d de Paganini, \u00e9l mismo foment\u00f3 la leyenda para a\u00f1adir misterio a su \u00e9xito. Los dos grandes virtuosos tuvieron en com\u00fan con muchos otros, tambi\u00e9n con Mozart y con Beethoven, una formaci\u00f3n muy temprana y rigurosa, casi siempre aprendida en familia de m\u00fasicos. En el caso de Paganini, adem\u00e1s, se ha querido explicar el \u201csecreto\u201d en una cierta caracter\u00edsticas f\u00edsica suya, una flexibilidad articular extrema. Sobre ello escribi\u00f3 el mismo Goethe, curioso sobre la influencia de los \u00f3rganos corporales en el talento, tras leer lo que al respecto hab\u00eda escrito el m\u00e9dico que trat\u00f3 al violinista toda su vida. Es indudable que el privilegiado cerebro del virtuoso tiene que estar dotado de facultades m\u00e1s desarrolladas que las del resto de los mortales, de reflejos rapid\u00edsimos y de una extraordinaria capacidad de localizaci\u00f3n de las notas en el espacio, tanto en el teclado del piano como en el inh\u00f3spito mango del viol\u00edn. Pero sin negar el car\u00e1cter f\u00e1ustico de muchos virtuosos, con su ingrediente de exhibicionismo y su ambici\u00f3n de gloria y otros placeres, ni los<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Caprichos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de Paganini ni los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Estudios de ejecuci\u00f3n trascendental<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de Liszt son imposibles de interpretar, al contrario de lo que han dicho a menudo los instrumentistas al referirse a tantas obras de dif\u00edcil ejecuci\u00f3n. \u00bfHemos de creer que Vladimir Horowitz o Jascha Heifetz ten\u00edan un pacto con sat\u00e1n para tocar tan excelsamente como han tocado? Para no hablar de los centenares de m\u00fasicos, chinos o no, que dos generaciones m\u00e1s tarde pueden interpretar a la perfecci\u00f3n cualquier partitura, incluso la m\u00e1s intrincada que pueda imaginarse.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><span style=\"font-weight: 400\">(HEINE, Heinrich:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Noches florentinas<\/span><\/i> <span style=\"font-weight: 400\">(traducci\u00f3n de Carmen Bravo Villasante); Salvat y Alianza editorial, Estella 1970.&#8211;DORIAN, Frederick: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">The History of Music in Performance<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Norton, Nueva York, 1942.&#8211;CVEJIC, Zarko:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> The Virtuoso as Subject. The reception of Instrumental Virtuosity, c.1815-c.1850<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">: en <\/span><a href=\"blank\"><span style=\"font-weight: 400\">www.cambridgescholars.com<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400\"> .&#8211;SALAZAR, Adolfo:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Los grandes compositores de la \u00e9poca rom\u00e1ntica<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Aguilar, Madrid, 1958.&#8211;BRENDEL, Alfred:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> On Music<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; MPG Books, Londres, 2007.&#8211;ROTH, Henry: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Violin virtuosos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; California Classic Books, 1997.&#8211;DANCLA, Charles: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Notes et souvenir<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">s; Sym\u00e9trie, Lyon 2012.&#8211;EINSTEIN, Alfred:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Music in the Romantic Era<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Norton, Nueva york, 1942)<\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\"> \u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Par\u00eds, 1823 &nbsp; A pesar de ser tan excelso poeta y tan l\u00facido pensador, Heinrich Heine no pudo resistir la tentaci\u00f3n de sumarse a la creaci\u00f3n de una leyenda t\u00edpicamente rom\u00e1ntica. En la primera de sus Noches florentinas (1837) el narrador Maximilian cuenta historias a Mar\u00eda para distraerla en su enfermedad, que la ha llevado &hellip; <a href=\"https:\/\/evolterra.com\/?p=894\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abVIRTUOSOS DEL ROMANTICISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[434],"tags":[382,190,381,377,378,380,379,313],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/894"}],"collection":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=894"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/894\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":909,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/894\/revisions\/909"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=894"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=894"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=894"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}