{"id":789,"date":"2017-10-21T11:18:58","date_gmt":"2017-10-21T10:18:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.evolterra.com\/?p=789"},"modified":"2023-07-18T12:46:48","modified_gmt":"2023-07-18T11:46:48","slug":"un-amor-de-richard-wagner","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=789","title":{"rendered":"UN AMOR DE RICHARD WAGNER"},"content":{"rendered":"<p><strong>Munich, 1860<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_791\" aria-describedby=\"caption-attachment-791\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-791\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/10\/640px-DrapersTristanIsolde.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"434\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/10\/640px-DrapersTristanIsolde.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/10\/640px-DrapersTristanIsolde-300x203.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-791\" class=\"wp-caption-text\">Drapers, Herbert James: Tristan e Isolda, 1901<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Richard Wagner era insaciable en su af\u00e1n de lujo y nunca consigui\u00f3 equilibrar su presupuesto. Como genio que era, y lo sab\u00eda de sobra, se consideraba merecedor de ser mantenido en la c\u00faspide no s\u00f3lo del arte sino tambi\u00e9n de la buena vida. En 1852 conoci\u00f3 en el hotel Baur au Lac de Zurich a Otto Wesendonck, un mel\u00f3mano y rico empresario importador de telas de los Estados Unidos. Pronto consigui\u00f3 su mecenazgo al tiempo que se enamoraba perdidamente de su esposa Matilde, una mujer elegante y atractiva, intelectual y poeta. Tal fue la pasi\u00f3n que invadi\u00f3 al ya por entonces consagrado maestro, que acept\u00f3 componer cinco canciones sobre poemas escritos por la se\u00f1ora Wesendonk, \u00e9l que nunca hab\u00eda puesto m\u00fasica a versos ajenos ni lo volver\u00eda a hacer. Eran estimables pero no de una altura comparable a los largos poemas que el propio Wagner escrib\u00eda como armaz\u00f3n literario para sus creaciones de arte total, que inclu\u00edan, indisolublemente, la poes\u00eda la escena y la m\u00fasica. Algunas de las canciones anticipan temas que pasar\u00e1n literalmente a la \u00f3pera <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Trist\u00e1n e Isolda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, no s\u00f3lo en su m\u00fasica sino tambi\u00e9n en las expresiones de amor exaltado: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">\u00a1pulso alocado, calma tus latidos; cesa, d\u00eda eterno de la voluntad! <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">\u00bfNo parecen escritas por el propio compositor?<\/span> <span style=\"font-weight: 400\">Tan lejos lleg\u00f3 la amistad con los Wesendonk que en 1857 Wagner y su esposa Mina, la actriz que no comprend\u00eda la magnitud de su talento, se trasladaron a vivir en el \u201crefugio\u201d, una casita en las inmediaciones de la mansi\u00f3n de aquellos. Una situaci\u00f3n explosiva. Richard era presa de un amor extremado por la atractiva Matilde; ella, fascinada por el maestro como artista, lo manten\u00eda a una distancia prudencial; Mina, en fin, estaba comprensiblemente furiosa por la excesiva intimidad de la pasi\u00f3n er\u00f3tico-literaria de su marido. El resultado fue el previsible: Matilde opt\u00f3 por su matrimonio, Mina volvi\u00f3 a su hogar en Dresde y Richard se refugi\u00f3, frustrado y \u00a0solitario, en Venecia, donde empez\u00f3 a componer el<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Trist\u00e1n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. La aventura dur\u00f3 un a\u00f1o.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_790\" aria-describedby=\"caption-attachment-790\" style=\"width: 637px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-790\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/10\/637px-Richard_Wagner_by_Caesar_Willich_ca_1862-1.jpg\" alt=\"\" width=\"637\" height=\"767\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/10\/637px-Richard_Wagner_by_Caesar_Willich_ca_1862-1.jpg 637w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/10\/637px-Richard_Wagner_by_Caesar_Willich_ca_1862-1-249x300.jpg 249w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-790\" class=\"wp-caption-text\">Willich, Casar: retrato de Richard Wagner, 1862<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En 1858 Wagner era ya un personaje famoso en Europa, como m\u00fasico y poeta desde luego, pero tambi\u00e9n como agitador pol\u00edtico. Hab\u00eda ejercido desde muy joven como director de orquesta y compositor. En 1841 triunf\u00f3 en Par\u00eds con<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Rienzi<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, una t\u00edpica \u00f3pera rom\u00e1ntica y premonitoria, la historia de un l\u00edder popular que en 1374 se rebel\u00f3 en Roma contra la autoridad opresiva del papa y fue abandonado por las masas que hab\u00eda agitado. Tras \u00e9ste y otros intentos tempranos, el inquieto compositor acept\u00f3 con resignaci\u00f3n el puesto de maestro de capilla en la corte del rey de Sajonia en Dresde y as\u00ed consigui\u00f3 estrenar<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El holand\u00e9s errante<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> en 1843 y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Tannh\u00e4user <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">dos a\u00f1os despu\u00e9s. No obstante, se sent\u00eda ahogado en la estricta etiqueta cortesana y estaba siempre insatisfecho con lo que consideraba una vida demasiado modesta. En la ola revolucionaria que incendi\u00f3 a toda Europa en los a\u00f1os 1848 y 1849, Richard Wagner encontr\u00f3 la v\u00e1lvula de escape ideal para su inconformismo. Hizo amistad con el anarquista Mikhail Bakunin, activo en las barricadas de Dresde,<\/span> <span style=\"font-weight: 400\">y particip\u00f3 activamente como panfletario y orador, arengando al pueblo amotinado en sus enfrentamientos contra las tropas prusianas que llegaron desde el norte a reprimir la revoluci\u00f3n. Wagner, que ha le\u00eddo a Schlegel y a los hermanos Grimm, rom\u00e1nticos alemanes descubridores de las leyendas y mitos de la antig\u00fcedad germana, ha empezado a trabajar en una obra magna, su tetralog\u00eda<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El anillo del Nibelungo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, un largu\u00edsimo recorrido por los mitos sobre el conflicto entre el amor y el poder que quiere resumir la historia de la humanidad desde su m\u00e1s remoto origen.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Aplastada la revoluci\u00f3n en 1849, Wagner, decepcionado con la pol\u00edtica, consigui\u00f3 huir y acab\u00f3 refugi\u00e1ndose en Zurich. Hab\u00eda conocido al gran virtuoso Franz Liszt, quien en 1850 estren\u00f3 con \u00e9xito en Weimar su \u00f3pera <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Lohengrin<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, la \u00faltima de las que compuso en el estilo alem\u00e1n tradicional. El impacto de Matilde Wesendonck le hizo interrumpir el trabajo sobre su ambicioso friso de la mitolog\u00eda alemana. Durante algunos a\u00f1os dej\u00f3 de componer y se dedic\u00f3 a escribir compulsivamente en folletos desordenados sobre sus teor\u00edas renovadoras de la cultura: \u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El arte y la revoluci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">,<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> La obra art\u00edstica del futuro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">,<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> \u00d3pera y drama<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, etc. El gran amor por la Wesendonck, le ha inspirado un cambio de rumbo que dar\u00e1 como fruto <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Trist\u00e1n e Isolda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, su obra m\u00e1s perfecta y revolucionaria. As\u00ed comunic\u00f3 a Liszt en una famosa carta sus intenciones para un nuevo drama: \u201cya que nunca goc\u00e9 en la vida de la felicidad de un verdadero amor, quiero erigir a este, el m\u00e1s bello de los sue\u00f1os, un monumento en el que este amor pueda saciarse completamente desde el principio al fin\u201d. Hab\u00eda le\u00eddo la versi\u00f3n de la leyenda medieval del Trist\u00e1n compilada en 1210 por Gottfried von Strassburg en una traducci\u00f3n al alem\u00e1n que se public\u00f3 en 1844. Como era habitual en la narraci\u00f3n de leyendas de transmisi\u00f3n oral, la de los amores de Trist\u00e1n consist\u00eda en una serie interminable de episodios y aventuras fant\u00e1sticas que se combinaban a voluntad para adaptarlas al auditorio. Cuando Wagner compuso el poema para este drama lo despoj\u00f3 de todo lo superfluo y anecd\u00f3tico. Subray\u00f3 en cambio los aspectos m\u00e1s profundos y filos\u00f3ficos de una historia en apariencia simple: el amor apasionado y tr\u00e1gico de Trist\u00e1n por Isolda, que es correspondido por ella con el mismo furor pero entra en conflicto con el deber de lealtad del caballero con su rey, para quien Isolda est\u00e1 destinada como esposa. Pocos personajes, poca escenograf\u00eda y pocas referencias a las circunstancias hist\u00f3ricas. El drama renuncia a escenificar los antecedentes de la acci\u00f3n, que van desgranado los personajes a trav\u00e9s de largas peroratas o di\u00e1logos retrospectivos. La pieza se abre en el barco en el que Trist\u00e1n lleva a Isolda desde Irlanda a Cornualles para entregarla al rey Marke. Durante la traves\u00eda, al final del primer acto, presenciamos el fulgurante enamoramiento.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_792\" aria-describedby=\"caption-attachment-792\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-792\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/10\/640px-Dresden_photochrom2.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"469\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/10\/640px-Dresden_photochrom2.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/10\/640px-Dresden_photochrom2-300x220.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-792\" class=\"wp-caption-text\">Dresde en 1890<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La leyenda de Trist\u00e1n tuvo muchas fuentes, algunas procedentes de los pa\u00edses escandinavos, otras del Oriente, directamente o a trav\u00e9s de la literatura de la Espa\u00f1a musulmana. Y tantas fuentes produjeron versiones muy diversas a lo largo de los siglos. Entre unas y otras hay una variante esencial que se refiere a la causa desencadenante del enamoramiento. \u00bfFu\u00e9 un verdadero amor, pura pasi\u00f3n? \u00bfO fue m\u00e1s bien un amor insano y enloquecedor provocado por una p\u00f3cima o filtro que sume a quien lo bebe en una \u201ceterna y divina amnesia\u201d, como dice Trist\u00e1n al final de la \u00f3pera? Wagner opt\u00f3 por esta segunda interpretaci\u00f3n y se comprende. No era persona de exquisitos escr\u00fapulos morales, como lo prueba que sometiera a su esposa Mina a la humillaci\u00f3n de presenciar de cerca su pasi\u00f3n por Matilde. Pero es evidente, y as\u00ed se deduce del drama que compuso, que alguna culpa ten\u00eda que sentir por su insistencia en seducir a la Wesendonck para convertir su admiraci\u00f3n en un amor pasional como el que \u00e9l sent\u00eda. En la \u00f2pera, el filtro amoroso enloquece a los dos amantes, que se entregan el uno al otro con ignorancia ciega de la realidad. Wagner llega hasta el patetismo cuando en el \u00faltimo acto nos presenta al h\u00e9roe malherido en Breta\u00f1a creyendo, alucinado, que ve llegar el barco que le devuelve a su amante. El amor que sinti\u00f3 Wagner por Matilde no era, visto bajo este prisma, un sentimiento controlable y racional, sino un frenes\u00ed que lo arrastraba como una fuerza de la naturaleza, un estado de hipnosis que no le dejaba libertad para elegir. Tan poderoso como para excusarlo de su responsabilidad frente a la esposa Mina o al protector Otto Wesendonck a quienes, en los t\u00e9rminos de la vida real, hab\u00eda traicionado. El largo y amargo reproche del rey Marke a su vasallo al final del segundo acto refleja dram\u00e1ticamente este doble aspecto de su deslealtad.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_793\" aria-describedby=\"caption-attachment-793\" style=\"width: 654px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-793\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/10\/isolde.jpeg\" alt=\"\" width=\"654\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/10\/isolde.jpeg 654w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/10\/isolde-196x300.jpeg 196w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-793\" class=\"wp-caption-text\">Aubrey Beardsley: Isolda, 1899<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Trist\u00e1n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> hay mucha filosof\u00eda, aunque Wagner nunca perfil\u00f3 una doctrina coherente. En 1854 cay\u00f3 en sus manos la obra magna de Schopenhauer <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El mundo como voluntad y representaci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> y qued\u00f3 tan impresionado que en la Navidad de aquel a\u00f1o le envi\u00f3 al viejo fil\u00f3sofo una copia del poema de<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Las Valquirias <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">con palabras de rendido homenaje en su dedicatoria. Le hab\u00eda abierto un mundo nuevo donde encontraba bellamente explicado mucho de lo que \u00e9l hab\u00eda intuido en su b\u00fasqueda de una metaf\u00edsica de la m\u00fasica. El fil\u00f3sofo consideraba que la m\u00fasica era el arte m\u00e1s puro, el que puede expresar todo aquello que no puede decirse en palabras, el consuelo que nos permite perder nuestro<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> yo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> en el placer estupefaciente de los sonidos. El amor ciego de Trist\u00e1n e Isolda es la m\u00e1s clara manifestaci\u00f3n de esa<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> voluntad <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">irresistible que mueve nuestras vidas sean cu\u00e1les sean nuestros pensamientos, nuestra<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> representaci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. \u00a0Abandonada por Wagner toda esperanza, la amargura que envuelve la metaf\u00edsica de Schopenhauer emerge en el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Trist\u00e1n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, en las heridas recibidas por el h\u00e9roe y en la historia de un amor que s\u00f3lo puede acabar en tragedia. Al final sabemos que el filtro amoroso fue administrado por error, pero la explicaci\u00f3n que hubiera permitido la redenci\u00f3n de los amantes llega tarde. En realidad iba a ser un veneno mortal destinado a impedir el matrimonio de Isolda con el rey enemigo de su patria que le hab\u00edan impuesto a traici\u00f3n. Puede adivinarse en el tr\u00e1gico desenlace un impl\u00edcito reproche hacia la reticente Matilde, incapaz de sentir la pasi\u00f3n sin freno que contemplamos en Isolda, la mujer valiente que s\u00ed supo desafiar los requerimientos de la sociedad y se entreg\u00f3 hasta la muerte por amor. Con medio siglo de antelaci\u00f3n \u00bfno est\u00e1 Sigmund Freud presentido aqu\u00ed a trav\u00e9s de la insistencia de los amantes en las virtudes de la<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> noche<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, en la omnipresencia del<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> mar <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">y sobre todo en la sombra de la<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> madre <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">de ambos amantes, ecos misteriosos todos ellos del lado oculto de la mente?<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_794\" aria-describedby=\"caption-attachment-794\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-794\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/10\/640px-Festspielhaus_Bayreuth_1900.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"466\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/10\/640px-Festspielhaus_Bayreuth_1900.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/10\/640px-Festspielhaus_Bayreuth_1900-300x218.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-794\" class=\"wp-caption-text\">Beyreuth en 1900<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Wagner s\u00f3lo pudo estrenar su Trist\u00e1n en 1860, cuando ya hab\u00eda conseguido la protecci\u00f3n del rey de Baviera Luis II. El indisimulado erotismo de la trama y su realizaci\u00f3n musical tan expl\u00edcita caus\u00f3 esc\u00e1ndalo en Munich, como era de esperar en una corte cat\u00f3lica y conservadora, hasta el punto de que Wagner brome\u00f3 con un amigo que s\u00f3lo lo salvar\u00eda una interpretaci\u00f3n mediocre, pues un triunfo de la \u00f3pera podr\u00eda acabar con su carrera en un medio tan burgu\u00e9s. La obra fue representada con enormes dificultades porque en su composici\u00f3n Wagner se hab\u00eda revelado mucho m\u00e1s profundamente revolucionario de lo que hab\u00eda sido como pol\u00edtico <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">amateur<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> cuando particip\u00f3 en los des\u00f3rdenes de 1849. El <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Trist\u00e1n <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">supone un corte radical con la tradici\u00f3n de la \u00f3pera alemana, incluidas las que el propio compositor hab\u00eda estrenado hasta entonces. Wagner abandon\u00f3 la fragmentaci\u00f3n de la \u00f3pera tradicional en \u201cn\u00fameros\u201d, por mucho que estos estuvieran encadenados por la l\u00f3gica de la acci\u00f3n. La melod\u00eda fluye ahora infinitamente sin interrupci\u00f3n, la armon\u00eda contribuye con su eterna indefinici\u00f3n al misterio del drama, el motivo conductor no caracteriza mec\u00e1nicamente a los personajes sino que adem\u00e1s se mueve con ellos para expresar sus sentimientos y estados de \u00e1nimo. El cromatismo de los temas invade la acci\u00f3n para sugerir las emociones del personaje femenino y el triunfo del amor en la noche transfigurada. En fin, la orquesta deja de ser instrumento acompa\u00f1ante para convertirse en protagonista expresivo de la acci\u00f3n, convirtiendo el conjunto en un ancho r\u00edo que se mueve con imparable lentitud. Despu\u00e9s del<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Trist\u00e1n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> ya nada fue igual en el devenir de la m\u00fasica. Vendr\u00eda a\u00fan la representaci\u00f3n del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Anillo de los Nibelungos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> y al final la sublime m\u00fasica de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Parsifal<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Pero la semilla del arte musical del futuro, que Chopin hab\u00eda sembrado, di\u00f3 su fruto en 1860, cuando Wagner desencaden\u00f3 el principio del fin de las certezas de la armon\u00eda tonal. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><span style=\"font-weight: 400\">(WAGNER, Richard:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Epistolario a Matilde Wesendonck<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Austral, Madrid, 1947.&#8211;YLLERA, Alicia: Introducci\u00f3n a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Trist\u00e1n e Iseo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Alianza ed., Madrid 1984.&#8211;TR\u00cdAS, Eugenio:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El canto de las sirenas. Argumentos musicales<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Galaxia Gutenberg, 2007.&#8211;SAFRANSKI, R\u00fcdiger:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Romantik. Eine Deutsche Aff\u00e4re<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Hanser, Munich 2007.&#8211;MARCUSE, Ludwig:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Wagner. Ein denkw\u00fcrdiges Leben<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Diogenes, Zurich, 1973.&#8211;Salazar, Adolfo: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">La m\u00fasica en la sociedad europea<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, IV; El Colegio de M\u00e9xico, 1946.&#8211;BLAHA, Peter y otros:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Programa de Tristan und Isolde<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, Wiener Staatsoper, 2003) <\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Munich, 1860 &nbsp; Richard Wagner era insaciable en su af\u00e1n de lujo y nunca consigui\u00f3 equilibrar su presupuesto. Como genio que era, y lo sab\u00eda de sobra, se consideraba merecedor de ser mantenido en la c\u00faspide no s\u00f3lo del arte sino tambi\u00e9n de la buena vida. En 1852 conoci\u00f3 en el hotel Baur au Lac &hellip; <a href=\"https:\/\/evolterra.com\/?p=789\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abUN AMOR DE RICHARD WAGNER\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[434],"tags":[317,318,316,319,315,314,313],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/789"}],"collection":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=789"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/789\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1089,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/789\/revisions\/1089"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=789"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=789"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=789"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}