{"id":718,"date":"2017-09-13T12:48:54","date_gmt":"2017-09-13T11:48:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.evolterra.com\/?p=718"},"modified":"2023-05-26T18:10:49","modified_gmt":"2023-05-26T17:10:49","slug":"la-crisis-de-beethoven-en-heiligenstadt","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=718","title":{"rendered":"BEETHOVEN EN HEILIGENSTADT"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400\">Viena, 1802<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En el a\u00f1o 1781, Johann Baptist Burger descubri\u00f3 una fuente de aguas termales cerca de su jard\u00edn en la peque\u00f1a localidad de Heiligenstadt, a pocos kil\u00f3metros al norte de Viena. Construy\u00f3 una casa de ba\u00f1os que con el tiempo se convirti\u00f3 en parada y fonda de vieneses aquejados de reuma, enfermedades del h\u00edgado y otras dolencias, hasta que las obras de desviaci\u00f3n del Danubio privaron al balneario de sus aguas medicinales. Ludwig van Beethoven fue uno de sus usuarios, sin duda el m\u00e1s famoso. En el verano de 1802 alquil\u00f3 una peque\u00f1a casa cerca de la parroquia de San Miguel que a\u00fan hemos podido visitar, comprobando la huella que dej\u00f3 el gran compositor en sus paseos entre los vi\u00f1edos, que ahora recuerdan nombres como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Beethovengang<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> y la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Eroicagasse<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. En la casa donde habit\u00f3 se conserva a\u00fan alg\u00fan piano y otros muebles junto con una copia del documento que se conoce como el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Testamento de Heiligenstadt<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Lo firm\u00f3 all\u00ed el d\u00eda 6 de del mes de octubre y le a\u00f1adi\u00f3 una especie de breve codicilo cuatro d\u00edas m\u00e1s tarde.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_719\" aria-describedby=\"caption-attachment-719\" style=\"width: 483px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-719\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/483px-Thirteen-year-old_Beethoven.jpg\" alt=\"\" width=\"483\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/483px-Thirteen-year-old_Beethoven.jpg 483w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/483px-Thirteen-year-old_Beethoven-242x300.jpg 242w\" sizes=\"(max-width: 483px) 85vw, 483px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-719\" class=\"wp-caption-text\">Anon.: Beethoven con trece a\u00f1os<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En 1802 se encontraba Beethoven casi exactamente en el ecuador de su vida. Ten\u00eda 32 a\u00f1os y era ya un m\u00fasico famoso en Viena, pianista virtuoso, improvisador imbatible y autor de valiosas composiciones en el estilo de Mozart, a quien hab\u00eda visitado en Viena en un breve viaje que hizo en 1787, y de Joseph Haydn, quien le acogi\u00f3 como alumno en 1792. Desde entonces ya no se movi\u00f3 de Viena, salvo para alguna gira de conciertos que le llev\u00f3 a los pa\u00edses vecinos. Para trasladarse desde su nativa Bonn a la capital imperial pudo contar con la ayuda del conde Ferdinand von Wallenstein y con la recomendaci\u00f3n entusiasta de su maestro de m\u00fasica, Christian Gottlob Neefe, conocedor de sus extraordinarias cualidades. Hab\u00eda tenido una infancia desastrosa, maltratado por un padre alcoh\u00f3lico que le quiso ense\u00f1ar su profesi\u00f3n de m\u00fasico a la fuerza. Johann, como se llamaba el padre, era consciente de su gran talento, en el que adivinaba un nuevo prodigio que explotar, como hab\u00eda hecho Leopold Mozart con su hijo Wolfgang. Ludwig debi\u00f3 sentirse liberado al instalarse en Viena, aunque su car\u00e1cter inestable, junto con las molestias que produc\u00eda su sonora pr\u00e1ctica del piano, motiv\u00f3 que tuviera all\u00ed una vida agitada. Seg\u00fan se cuenta, se mud\u00f3 en la ciudad no menos que sesenta veces a pisos, pensiones, teatros y residencias nobiliarias, adem\u00e1s de las estancias veraniegas en los pueblos cercanos donde se instalaba para huir de la capital, pues se sent\u00eda agobiado dentro de sus murallas. Tuvo siempre una salud precaria y en 1802 llevaba tiempo observando deficiencias de audici\u00f3n y sufriendo la incompetencia de m\u00e9dicos y curanderos. Hasta que di\u00f3 con el Dr. Johann Adam Schmidt, que se convirti\u00f3 en su m\u00e9dico y amigo. Fue \u00e9l quien le recomend\u00f3 que tomara los ba\u00f1os de Heiligenstadt en busca de la curaci\u00f3n de su dolencia y de la paz espiritual en contacto con la naturaleza.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_722\" aria-describedby=\"caption-attachment-722\" style=\"width: 720px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-722\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Wienbeethovenwohnung4-1.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Wienbeethovenwohnung4-1.jpg 720w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Wienbeethovenwohnung4-1-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-722\" class=\"wp-caption-text\">Casa de Beethoven en Heiligenstadt<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Que los s\u00edntomas de sordera ven\u00edan de atr\u00e1s lo prueban dos cartas casi id\u00e9nticas que Beethoven escribi\u00f3 a mediados de 1801: una Karl Wegeler, su amigo de los tiempos de Bonn, otra al pastor Karl Amenda. En ellas les revela en secreto los problemas de sus o\u00eddos y la angustia que le causaba tener que disimularlos alej\u00e1ndose de la sociedad, incapaz de mantener conversaciones normales. Por entonces empezaba a producir numerosas obras que anunciaban su madurez como compositor y triunfaba en los ambientes aristocr\u00e1ticos de la gran capital austriaca apoyado por el patronazgo de importantes mecenas mel\u00f3manos, el pr\u00edncipe Carl Alois Lichnowsky y el embajador ruso conde Andrei Razumovsky, entre otros. El llamado <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Testamento de Heiligenstadt<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> es en realidad era una carta a sus hermanos Carl y Johann que nunca les envi\u00f3, un verdadero grito de angustia: les revela que siente los s\u00edntomas de la sordera desde hace seis a\u00f1os y que ha tenido que aislarse para ocultar su mal. Aparte del temor de quedarse sin su \u00fanico modo de vida, les confiesa su humillaci\u00f3n por perder la capacidad de ejercer su grande y \u00fanica pasi\u00f3n, la m\u00fasica, sabi\u00e9ndose dotado de un talento que pose\u00eda en un grado de m\u00e1xima perfecci\u00f3n. S\u00f3lo el arte le hab\u00eda impedido poner f\u00edn a su vida, conclu\u00eda, pues era consciente de lo mucho que a\u00fan era capaz de crear. El codicilo del dia 10 de octubre acent\u00faa si cabe el patetismo: es una aut\u00e9ntica despedida de alguien que ha perdido toda esperanza \u201ccomo las hojas del oto\u00f1o, que caen y se marchitan\u201d.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_723\" aria-describedby=\"caption-attachment-723\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-723\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Beethoven_Hornemann.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"912\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Beethoven_Hornemann.jpg 800w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Beethoven_Hornemann-263x300.jpg 263w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Beethoven_Hornemann-768x876.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-723\" class=\"wp-caption-text\">Christian Hornemann: Beethoven en 1803<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Qui\u00e9n iba a decir al compositor que a\u00fan le quedaban veinticinco a\u00f1os de vida y la producci\u00f3n de sus m\u00e1s grandes obras maestras. En 1802 Beethoven hab\u00eda compuesto ya su<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> primera sinfon\u00eda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">do mayor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, todav\u00eda en el estilo del clasicismo, pero con alg\u00fan aviso de la revoluci\u00f3n que iba a llegar con sus obras posteriores: se inicia con un acorde de s\u00e9ptima que enga\u00f1a, pues normalmente este tipo de acorde anuncia la llegada a la tonalidad, es decir, el final y no el principio. Era la culminaci\u00f3n del antiguo r\u00e9gimen musical. Resulta sorprendente que durante su estancia en Heiligenstadt y mientras redactaba, vencido por la depresi\u00f3n, el llamado <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Testamento<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, pudiera escribir la mayor parte de su <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">segunda sinfon\u00eda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> en<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> re mayor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, que se estren\u00f3 en 1803. Es jovial y luminosa como la primera, aunque se advierte con claridad que aquello <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">ya no es Mozart<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Se desarrolla con una extra\u00f1a premura y adem\u00e1s introduce por primera vez un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">scherzo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> para sustituir al minueto hasta entonces obligado, una pieza con un car\u00e1cter casi sarc\u00e1stico, una<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> broma<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> muy poco cortesana. Tambi\u00e9n compuso en aquel verano una sonata para piano, la Opus 31 n\u00ba 2, bastante inquietante, a la que la posteridad di\u00f3 con raz\u00f3n el sobrenombre de<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> La tempestad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, relacion\u00e1ndola con el drama de Shakespeare del mismo t\u00edtulo.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_724\" aria-describedby=\"caption-attachment-724\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-724\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Bernardo_Bellotto_il_Canaletto_-_View_of_Vienna_from_the_Belvedere.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Bernardo_Bellotto_il_Canaletto_-_View_of_Vienna_from_the_Belvedere.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Bernardo_Bellotto_il_Canaletto_-_View_of_Vienna_from_the_Belvedere-300x188.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-724\" class=\"wp-caption-text\">Bellotto: Viena desde el Belvedere<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Esa sonata y los bocetos que se conservan del verano de 1802 permiten comprender que durante sus paseos entre los campos de Heiligenstadt la crisis an\u00edmica que sufri\u00f3 el desesperado compositor estaba abriendo las compuertas de su creatividad y dando rienda suelta a una energ\u00eda arrollladora, la revoluci\u00f3n de su estilo \u201cheroico\u201d. La <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">tercera sinfon\u00eda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> en<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> mi bemol mayor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> iba a ser el paso decidido del clasicismo al romanticismo, un mundo nuevo hasta entonces desconocido, como bien capt\u00f3 E.T.A. Hoffmann en 1809. Su estreno en 1804 tom\u00f3 a todos los presentes por sorpresa, acostumbrados como estaban a la m\u00fasica de los salones, a la que no prestaban mucha atenci\u00f3n. No esperaban, desde luego, sorpresas que les estorbaran el social entretenimiento. La<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> tercera <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">es mucho m\u00e1s larga que ninguna sinfon\u00eda compuesta hasta esa fecha y sobre todo es extraordinariamente intensa. La anuncian dos bruscos acordes que luego se despliegan y desarrollan largamente, despu\u00e9s de que una sorprendente transgresi\u00f3n (el notorio <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">do sostenido), <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">nos anunciara ya en el quinto comp\u00e1s que aquello iba en serio, que se hab\u00eda acabado la era de la m\u00fasica decorativa y comenzaba la de la m\u00fasica emocional, que los sentimientos del compositor pasaban al primer plano para impactar con fuerza al p\u00fablico de la nueva \u00e9poca burguesa con desarrollos prolongados, compuestos de tensiones extremas contrastadas con remansos de serena ternura hasta llegar a una conclusi\u00f3n dial\u00e9ctica triunfante.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_725\" aria-describedby=\"caption-attachment-725\" style=\"width: 440px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-725\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Beethoven_7.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Beethoven_7.jpg 440w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Beethoven_7-206x300.jpg 206w\" sizes=\"(max-width: 440px) 85vw, 440px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-725\" class=\"wp-caption-text\">Friedrich von Kleber: Beethoven_en 1818<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El propio Beethoven llam\u00f3 a esta sinfon\u00eda \u201cheroica\u201d, despu\u00e9s de hab\u00e9rsela dedicado escuetamente a \u201cBonaparte\u201d. Hab\u00eda crecido en Bonn bajo la influencia de las ideas de la Ilustraci\u00f3n y las noticias de Par\u00eds revolucionario. Como muchos europeos, tuvo a Napole\u00f3n en un principio como un aut\u00e9ntico libertador, creador de una nueva sociedad y una nueva cultura. Pero en 1801 Napole\u00f3n se reconcili\u00f3 con el papa firmando un concordato que revisaba los avances laicos de la Revoluci\u00f3n y para colmo se hizo coronar en 1804 Emperador de Francia despu\u00e9s de arrasar varios pa\u00edses e imponerles su orden y su dinast\u00eda familiar. Aunque la an\u00e9cdota de la dedicatoria puede resultar trivial comparada con la importancia musical del acontecimiento, era inevitable que corrieran r\u00edos de tinta buscando a la tercera sinfon\u00eda un \u201cprograma\u201d. \u00bfEra el primer movimiento un retrato de Napole\u00f3n, de sus primeras batallas por la libertad, de su muerte la marcha f\u00fanebre del segundo, de la rebeli\u00f3n el scherzo, de la apoteosis prometeica el extenso final? \u00bfO bien retrataba el hero\u00edsmo del propio compositor, que se encaraba con su fatal enfermedad con un grito de rebeld\u00eda y afirmaci\u00f3n vital?. El propio Beethoven di\u00f3 pi\u00e9 a estas interpretaciones m\u00e1s o menos ingeniosas de sus obras al mencionar a un amigo que el famoso tema de la quinta sinfon\u00eda suger\u00eda que \u201cel destino llama a la puerta\u201d, o al especificar un programa detallado para su sexta sinfon\u00eda<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Pastoral<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Los estudiosos, respetando estas interpretaciones, se\u00f1alan que la verdadera revoluci\u00f3n que empez\u00f3 con la tercera sinfon\u00eda radicaba en una nueva concepci\u00f3n de los medios musicales, especialmente de la forma sonata que el clasicismo hab\u00eda perfeccionado. Sin prescindir de su estructura predeterminada, Beethoven la intensific\u00f3 y ampli\u00f3, introduciendo en ella un complejo mundo de emociones en conflicto.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_726\" aria-describedby=\"caption-attachment-726\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-726\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/640px-Jakob_Alt_001.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"468\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/640px-Jakob_Alt_001.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/640px-Jakob_Alt_001-300x219.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-726\" class=\"wp-caption-text\">Jakob Alt:: Viena en 1847<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Beethoven estuvo influenciado, desde luego, por la Revoluci\u00f3n francesa en su ideolog\u00eda, aunque \u00e9sta se manifest\u00f3 de manera m\u00e1s o menos expl\u00edcita seg\u00fan la direcci\u00f3n que tomaban los vientos. Con veinte a\u00f1os hab\u00eda compuesto sendas cantatas en honor de los emperadores Jos\u00e9 y Leopoldo y al poco tiempo de instalarse en Viena produjo en 1800 un homenaje musical a la emperatriz Mar\u00eda Teresa, de contenido conservador. As\u00ed pues, se mantuvo en una actitud de prudente neutralidad mientras necesitaba obtener reconocimiento social y mecenazgo. Bajo el impulso de Napole\u00f3n volvi\u00f3 a manifestar sus ideas liberales y se dej\u00f3 influir por los compositores franceses de la Revoluci\u00f3n, especialmente por Cherubini, Kreutzer y M\u00e9hul. El genio de Beethoven se manifest\u00f3 en la sabidur\u00eda con la que supo adecuar su personalidad creativa a las circunstancias sociales de su tiempo. Nadie como \u00e9l pod\u00eda amalgamar con tanto acierto la grandilocuencia revolucionaria con las estrictas exigencias formales que hab\u00eda heredado. El resultado fu\u00e9 la irrepetible intensidad y coherencia de sus sonatas y de sus sinfon\u00edas, que a veces puede llegar a ser abrumadora.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_727\" aria-describedby=\"caption-attachment-727\" style=\"width: 639px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-727\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/639px-Beethoven.jpg\" alt=\"\" width=\"639\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/639px-Beethoven.jpg 639w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/639px-Beethoven-250x300.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-727\" class=\"wp-caption-text\">Joseph Karl Stieler: Beethoven en 1820<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En torno a 1813, las cartas y los diarios del compositor nos revelan que volv\u00eda a estar sumido en una grave crisis, similar a la de 1802 en Heiligenstadt. Reaparecen el pesimismo y los pensamientos suicidas relacionados con su enfermedad y con problemas personales graves. La muerte de su hermano Caspar le implic\u00f3 en un largo y desagradable pleito por la custodia de su sobrino y su productividad art\u00edstica se deterior\u00f3 tras estrenar las sinfon\u00edas s\u00e9ptima \u00a0y octava en 1813. Los monarcas europeos aliados iban acorralando a Napole\u00f3n tras su derrota en Rusia y Beethoven tuvo que participar en la euforia de la victoria final componiendo obras patri\u00f3ticas de valor musical desigual, entre las que destaca el pastiche sinf\u00f3nico por la victoria de Wellington en la batalla de Vitoria, que tuvo un gran \u00e9xito y le convirti\u00f3 en el compositor popular que nunca hab\u00eda sido. El maestro particip\u00f3 en los festejos que hubo que ofrecer en 1814 a los numerosos asistentes al Congreso de Viena, cientos de monarcas, pr\u00edncipes y diplom\u00e1ticos necesitados de entretenimientos. Aparte de innumerables bailes, cenas, partidas de caza y juegos de sal\u00f3n, Viena, c\u00f3mo no, les ofreci\u00f3 conciertos. Uno de ellos se celebr\u00f3 el 29 de noviembre con la presencia del Zar Alejandro y Federico Guillermo III de Prusia, para quienes se interpretaron varias obras de Beethoven. \u00c9l mismo dirigi\u00f3 su <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Victoria de Wellington<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, y pocos mese antes hab\u00eda podido presentar a los congresistas una versi\u00f3n renovada de su \u00f3pera<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">\u00a0Fidelio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_728\" aria-describedby=\"caption-attachment-728\" style=\"width: 840px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-728\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/f5548fea7c4694f87e88e15bef0d09b3-1024x735.jpg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"603\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/f5548fea7c4694f87e88e15bef0d09b3-1024x735.jpg 1024w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/f5548fea7c4694f87e88e15bef0d09b3-300x215.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/f5548fea7c4694f87e88e15bef0d09b3-768x551.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/f5548fea7c4694f87e88e15bef0d09b3-1200x861.jpg 1200w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/f5548fea7c4694f87e88e15bef0d09b3.jpg 2024w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-728\" class=\"wp-caption-text\">Bellotto: Viena, Lobkovitz Platz, 1780<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Fue la \u00fanica \u00f3pera que compuso y hab\u00eda conseguido estrenarla a duras penas en 1805, con el teatro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">An der Wien<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> atestado de los militares franceses que hab\u00edan ocupado Viena por aquellos d\u00edas. \u00a0Podemos suponer que los soldados de Napole\u00f3n tuvieron que aburrirse ante aquella m\u00fasica tan avanzada y sorprenderse al o\u00edr una proclama contra la tiran\u00eda que no resultaba precisamente oportuna en aquellas circunstancias. Era, en efecto, un canto a la libertad y tambi\u00e9n la confesi\u00f3n de su profunda amargura: \u201che pronunciado palabras de verdad, canta el tenor, y estas cadenas son mi recompensa\u201d. Un tema t\u00edpico de la Revoluci\u00f3n francesa, la historia del rescate de un prisionero pol\u00edtico del<em> Terror<\/em> por su abnegada esposa, le proporcion\u00f3 el tema, con el que pudo conjurar adem\u00e1s su propia incapacidad para fundar una familia. Con un libreto desigual del franc\u00e9s Jean-Nicolas Bouilly, s\u00f3lo la bell\u00edsima m\u00fasica, m\u00e1s sinf\u00f3nica que vocal, ha salvado la \u00f3pera para la posteridad.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_729\" aria-describedby=\"caption-attachment-729\" style=\"width: 687px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-729\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Beethoven_bust_statue_by_Hagen.jpg\" alt=\"\" width=\"687\" height=\"1023\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Beethoven_bust_statue_by_Hagen.jpg 687w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Beethoven_bust_statue_by_Hagen-201x300.jpg 201w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-729\" class=\"wp-caption-text\">Hugo Hagen: busto de Beethoven, 1860<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Como hab\u00eda ocurrido en Heiligenstadt, la nueva crisis de 1813 dio lugar a un cambio radical en la orientaci\u00f3n de la m\u00fasica de Beethoven. Abandon\u00f3 el estilo heroico para refugiarse, hasta su muerte en 1827 en la que Vincent D\u2019Indy llam\u00f3 su \u201cetapa de reflexi\u00f3n\u201d, de acentos m\u00e1s intimistas y profundos, la de los \u00faltimos cuartetos y sonatas para piano. El compositor recuperaba sus ideas progresistas. Tras haber apoyado a Napole\u00f3n y celebrado m\u00e1s tarde su derrota, confes\u00f3 una cierta nostalgia por el \u201ch\u00e9roe\u201d, pues rechazaba que el orden surgido del Congreso de Viena se convirtiera en una <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Santa Alianza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> destinada a perpetuar el absolutismo mon\u00e1rquico y la ortodoxia cat\u00f3lica. El fruto de toda esta conmoci\u00f3n final fue la enorme novena sinfon\u00eda en<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> re menor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, que \u00a0tras una larga gestaci\u00f3n vi\u00f3 la luz en 1824 en el teatro de la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">K\u00e4rtnertor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Como queriendo resumir toda su vida y obra, Beethoven construy\u00f3 un gran edificio musical que concluye con una in\u00e9dita sucesi\u00f3n de episodios: una inquietante fanfarria a la que siguen un recitativo instrumental y otro vocal, una marcha turca con tambores y tri\u00e1ngulos, una solemne fuga seguida de un c\u00e1ntico religioso antes de acabar en triunfo con el apote\u00f3sico himno coral. Su texto era una adaptaci\u00f3n de la<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Oda a la alegr\u00eda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de Schiller, un poema que hab\u00eda fascinado a Beethoven desde su juventud por su vago pante\u00edsmo. En contraste con su azarosa vida, el compositor quiso concluir, siempre el mismo rebelde, con un canto al progreso de la humanidad, a la felicidad que la vida le hab\u00eda negado. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><span style=\"font-weight: 400\">(SALAZAR, Adolfo:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Los grandes compositores de la \u00e9poca rom\u00e1ntica<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Aguilar, Madrid 1958.&#8211;SOLOMON, Maynard:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Beethoven;<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> Schimer, London. Ed. Kindle 2012.&#8211;GUARDIA, Ernesto de la:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Las sinfon\u00edas de Beethoven<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Ricordi americana, Buenos Aires, 1948.&#8211;NICOLSON, Harold:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> The Congress of Vienna<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Grove Press, Nueva York, 1946.&#8211;KRETSCHMER, Helmut:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Beethovens Sp\u00fcren in Wien<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Pichler Ed., Viena 1998.&#8211;WIESENTHAL, Mauricio:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Libro de Requiems<\/span><\/i><\/span><span style=\"font-weight: 400\"><span style=\"font-size: 10pt\">; Edhasa, Barcelona, 2009) \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viena, 1802 &nbsp; En el a\u00f1o 1781, Johann Baptist Burger descubri\u00f3 una fuente de aguas termales cerca de su jard\u00edn en la peque\u00f1a localidad de Heiligenstadt, a pocos kil\u00f3metros al norte de Viena. Construy\u00f3 una casa de ba\u00f1os que con el tiempo se convirti\u00f3 en parada y fonda de vieneses aquejados de reuma, enfermedades del &hellip; <a href=\"https:\/\/evolterra.com\/?p=718\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBEETHOVEN EN HEILIGENSTADT\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[434],"tags":[280,283,282,281,82,177,284,233],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/718"}],"collection":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=718"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/718\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":734,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/718\/revisions\/734"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=718"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=718"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=718"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}