{"id":694,"date":"2017-09-02T12:28:27","date_gmt":"2017-09-02T11:28:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.evolterra.com\/?p=694"},"modified":"2023-05-26T18:11:55","modified_gmt":"2023-05-26T17:11:55","slug":"jacques-offenbach-en-los-infiernos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=694","title":{"rendered":"JACQUES OFFENBACH EN LOS INFIERNOS"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400\">Par\u00eds, 1858<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El can-can que Jacques Offenbach incluy\u00f3 como<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> finale <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">de su opereta <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Orfeo en los Infiernos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> parece a\u00f1adido al pandemonium general para simbolizar la alegre vulgaridad de toda una \u00e9poca, el Segundo Imperio franc\u00e9s. Offenbach era un jud\u00edo alem\u00e1n nacido en Colonia, hijo de un rabino<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> kantor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de la sinagoga local. Se llamaba en realidad Isaak Jud\u00e1 Eberst y le apodaban <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Effenbacher <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">por el lugar de su nacimiento. Se mud\u00f3 a Par\u00eds buscando un lugar m\u00e1s tolerante con los de su religi\u00f3n y puso al joven Jacques (1819-1880) a estudiar en el conservatorio. Era, desde luego, un superdotado y sus progresos fueron espectaculares, nunca mejor dicho. Violoncelista en<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> L\u2019Op\u00e9ra comique<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> en 1833, se hizo cargo de la direcci\u00f3n de la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Com\u00e9die-Fran\u00e7aise<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> en 1849 y pocos a\u00f1os despu\u00e9s abri\u00f3 su propio teatro, el de las<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Bouffes-Parisiens<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Mientras tanto se hab\u00eda \u00a0nacionalizado y convertido al catolicismo para casarse, lo que hizo en 1844 con la hija de un carlista espa\u00f1ol. A pesar de ello, se sinti\u00f3 siempre un forastero en la gran ciudad, exitoso pero desarraigado, ambicioso y resentido al mismo tiempo. El<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Orfeo,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> que se estren\u00f3 en 1858, signific\u00f3 la madurez del g\u00e9nero de la opereta: una versi\u00f3n totalmente ap\u00f3crifa del mito en di\u00e1logos c\u00f3micos y atrevidos, salpicados con n\u00fameros musicales: arias, d\u00faos y coros, ballets e intermedios orquestales. Todo ello de primera calidad art\u00edstica en su aparente frivolidad, apoyado en una orquestaci\u00f3n vivaz y cristalina, llena de sorpresas. Fue una de las muchas operetas que cre\u00f3 Offenbach, entre las que se hicieron famosas tambi\u00e9n<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> La Bella Helena<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> (1864) y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">La gran duquesa de Gerolstein<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> (1867). M\u00e1s tarde prob\u00f3 tambi\u00e9n fortuna con \u00e9xito en Alemania y de vuelta a Francia, cansado de tanto jolgorio, intent\u00f3 una \u00f3pera seria y lo logr\u00f3 con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Los cuentos de Hoffmann, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">que se estren\u00f3 en 1881, poco despu\u00e9s de su muerte.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_695\" aria-describedby=\"caption-attachment-695\" style=\"width: 780px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-695\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/HenriDeToulouse-Lautrec-AtTheMoulinRouge-TheDance-1889-90-VR.jpg\" alt=\"\" width=\"780\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/HenriDeToulouse-Lautrec-AtTheMoulinRouge-TheDance-1889-90-VR.jpg 780w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/HenriDeToulouse-Lautrec-AtTheMoulinRouge-TheDance-1889-90-VR-300x231.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/HenriDeToulouse-Lautrec-AtTheMoulinRouge-TheDance-1889-90-VR-768x591.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-695\" class=\"wp-caption-text\">Toulouse-Lautrec: Le Moulin Rouge,1890<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">No puede extra\u00f1arnos que aplicara todo su saber musical y cultural a la opereta, que Arnold Hauser calific\u00f3 como el fen\u00f3meno art\u00edstico m\u00e1s caracter\u00edstico de la \u00e9poca del Segundo Imperio. En \u00e9l era posible mezclar un humor f\u00e1cil y picante con una cr\u00edtica social impl\u00edcita, la \u00fanica posible en aquellos a\u00f1os. La opereta ten\u00eda sus ra\u00edces en la \u00f3pera c\u00f3mica y en el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">vaudeville<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> y surgi\u00f3 con fuerza en el Segundo Imperio como entretenimiento popular de contraste. Contraste, en primer lugar, frente a la \u00f3pera seria, la gran \u00f3pera francesa de Massenet, Gounod, Berlioz y Meyerbeer, creadores de un arte de alta calidad aunque algo ampuloso, cuyos libretos volv\u00edan a explotar las historias de la antig\u00fcedad y el medievo que hab\u00edan entretenido al p\u00fablico de los teatros del Barroco. Contraste tambi\u00e9n como reacci\u00f3n a la seriedad del racionalismo, fruto del progreso cient\u00edfico y t\u00e9cnico que inspir\u00f3 paralelamente toda una nueva escuela en la literatura post-rom\u00e1ntica, la de Balzac, Flaubert y los Goncourt. Enfrentado con un mundo que se aceleraba y se precipitaba al vac\u00edo de la riqueza f\u00e1cil, Offenbach se adelant\u00f3 al surrealismo y cre\u00f3 espect\u00e1culos irreverentes, fr\u00edvolos y disparatados. Muchos de ellos trataban temas mitol\u00f3gicos convertidos en argumentos inveros\u00edmiles y c\u00f3micos, juegos de fantas\u00eda alejados de toda realidad. Su antecedente inmediato hab\u00eda sido un g\u00e9nero menor muy querido de las masas: la parodia de la \u00f3pera seria. Se trataba de comedias que aparec\u00edan poco tiempo despu\u00e9s de la \u00f3pera original y la transformaban en una burla de su verdadero argumento, trasladando las situaciones y personajes hist\u00f3ricos a un contexto festivo y popular. Lleg\u00f3 incluso a darse el caso del libretista de una \u00f3pera seria que se prest\u00f3 a ofrecer la versi\u00f3n par\u00f3dica de su obra a un nuevo compositor. As\u00ed pas\u00f3 con \u00c9tienne de Juoy, que convirti\u00f3 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">La Vestale<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> en su ant\u00edtesis c\u00f3mica, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">La Marchande de modes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_696\" aria-describedby=\"caption-attachment-696\" style=\"width: 495px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-696\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Offenbach-by-Andr\u00e9-Gil.jpg\" alt=\"\" width=\"495\" height=\"483\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Offenbach-by-Andr\u00e9-Gil.jpg 495w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Offenbach-by-Andr\u00e9-Gil-300x293.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 495px) 85vw, 495px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-696\" class=\"wp-caption-text\">Andr\u00e9 Gil: caricatura de Offenbach, 1874<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Todo \u00e9sto puede parecer una locura pero responde bien a lo que estaba viviendo Francia y m\u00e1s a\u00fan Par\u00eds en plena expansi\u00f3n. El final del imperio de Napole\u00f3n Bonaparte sumi\u00f3 al pa\u00eds en el desequilibrio pol\u00edtico y al mismo tiempo di\u00f3 paso a una mutaci\u00f3n acelerada de la econom\u00eda y la sociedad. La restauraci\u00f3n borb\u00f3nica no pudo dar cauce a tanta novedad y la antigua aristocracia fue sustituida por la aristocracia del dinero, una burgues\u00eda creciente y dominadora. Par\u00eds se convirti\u00f3 en el centro de un torbellino de desarrollo sin precedentes. La revoluci\u00f3n de 1830 elev\u00f3 al trono a la monarqu\u00eda burguesa de Luis Felipe de Orleans, que pretendi\u00f3 dar cauce a todo este enriquecimiento y concentraci\u00f3n del poder. Se crearon nuevos ministerios y servicios sociales y sobre todo se multiplicaron los transportes. Nuevos canales del Sena permitieron aumentar el transporte fluvial de mercanc\u00edas gracias a la reci\u00e9n inventada h\u00e9lice; se trazaron nuevas carreteras y se implant\u00f3 a partir de 1833 toda una red ferroviaria, con centro desde luego en la capital. Todo conflu\u00eda hacia Par\u00eds y la reciente prosperidad, con apoyo del estado, import\u00f3 a Francia la revoluci\u00f3n industrial. La poblaci\u00f3n de la capital sobrepas\u00f3 en 1847 el mill\u00f3n de habitantes, casi el doble de la que ten\u00eda treinta a\u00f1os antes. Necesitaban alojamientos y hubo que crear nuevos barrios para acogerlos; necesitaban trabajo y lo encontraban en las miles de peque\u00f1as industrias que nacieron al calor de la sed parisina de lujo y diversi\u00f3n. Necesitaban, sobre todo, eso: distracciones en la gran ciudad en la que se sent\u00edan extra\u00f1os y las encontraron en los circos, en los bailes en nuevos espacios p\u00fablicos y en espect\u00e1culos f\u00e1ciles del teatro y la opereta. Toda esta explosi\u00f3n no pod\u00eda menos que crear desajustes sociales, pues la inmigraci\u00f3n proletaria a la capital no encontraba hueco en la democracia limitada y censitaria de la monarqu\u00eda burguesa. La revoluci\u00f3n de 1848 hizo saltar el sistema por los aires y el rey tuvo que abdicar.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_697\" aria-describedby=\"caption-attachment-697\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-697\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/640px-Lar9_philippo_001z.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"319\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/640px-Lar9_philippo_001z.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/640px-Lar9_philippo_001z-300x150.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-697\" class=\"wp-caption-text\">Henry Philippoteaux: La revoluci\u00f3n de 1848, s.f.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Lo que sigui\u00f3, en vertiginosos cambios, fue la Segunda Rep\u00fablica y, casi inmediatamente, el Segundo Imperio. El gran protagonista de esta mutaci\u00f3n fue un emperador propio del tiempo de la opereta: Napole\u00f3n III. El inquieto Luis Napole\u00f3n era hijo de Hortensia de Beauharnais y nieto de la emperatriz Josefina. Tras la derrota de Waterloo en 1815, Hortensia, que era entonces reina de Holanda, tuvo que exiliarse y dio al joven una educaci\u00f3n variada en Alemania, Suiza y en Italia. Aqu\u00ed se uni\u00f3 muy joven a la sociedad secreta revolucionaria de los<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Carbonari<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> y se inici\u00f3 con ellos en las artes de la conspiraci\u00f3n. Muertos sus dos hermanos mayores, se convirti\u00f3 en el \u00fanico pretendiente bonapartista a la corona de Francia. Intent\u00f3 hacerse con ella con m\u00e9todos tambi\u00e9n de opereta: dos intentos de golpe de estado, uno en Estrasburgo en 1836 y otro en Boulogne en 1840, que fracasaron estrepitosamente. El pretendiente tuvo que huir a un exilio londinense de seis a\u00f1os. Pero el rescoldo de la grandeza napole\u00f3nica segu\u00eda vivo y Luis Napole\u00f3n ten\u00eda partidarios nost\u00e1lgicos y fieles. Consigui\u00f3 ser elegido diputado en la Asamblea Nacional de la rep\u00fablica que sali\u00f3 de la revoluci\u00f3n del 1848. Con ideas confusas que mezclaban un populismo pseudo-socialista con el af\u00e1n de recuperar las viejas glorias del gran Napole\u00f3n, maniobr\u00f3 astutamente para ser elegido presidente de la rep\u00fablica en 1850 bajo una ley que hab\u00eda suprimido el sufragio universal. Y en 1852, tras dar otro golpe de estado, esta vez con \u00e9xito, convoc\u00f3 un refer\u00e9ndum que reform\u00f3 la constituci\u00f3n y cre\u00f3 un nuevo r\u00e9gimen en el que tuvo todo el poder y el so\u00f1ado t\u00edtulo de emperador.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_698\" aria-describedby=\"caption-attachment-698\" style=\"width: 550px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-698\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/550px-Alexandre_Cabanel_002.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/550px-Alexandre_Cabanel_002.jpg 550w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/550px-Alexandre_Cabanel_002-215x300.jpg 215w\" sizes=\"(max-width: 550px) 85vw, 550px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-698\" class=\"wp-caption-text\">Alexandre Cabanel: Napole\u00f3n III, 1865<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El nuevo Bonaparte afectaba una actitud de reserva y profunda reflexi\u00f3n que pretend\u00eda infundir respeto y crear a su alrededor un ambiente de misterio y conspiraci\u00f3n. Algunos observadores penetrantes no se dejaron enga\u00f1ar. Adolphe Thiers, el pol\u00edtico conservador, lo consideraba un est\u00fapido y el canciller prusiano Bismarck, que visit\u00f3 la Exposici\u00f3n universal de Par\u00eds de 1855, dej\u00f3 escritas las impresiones de su entrevista con el emperador en frases demoledoras: intrigante, infeliz y poco inteligente. Luis Napole\u00f3n se hizo cargo de la extraordinaria bonanza econ\u00f3mica que sigui\u00f3 a la crisis de 1848 y ten\u00eda cierto talento para la administraci\u00f3n. Supo consolidar la revoluci\u00f3n industrial y entreg\u00f3 el poder financiero a nuevos bancos que se a\u00f1adieron a los tradicionales de los Rothschild, Laffitte y otros. El resultado fue el que cab\u00eda esperar: un Par\u00eds rebosante de dinero f\u00e1cil, un mundo de lujo y ostentaci\u00f3n y una Bolsa que atrajo a los \u00e1vidos especuladores a los que di\u00f3 vida Gustave Flaubert en<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> La educaci\u00f3n sentimental<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Luis Napole\u00f3n se cas\u00f3 con Eugenia de Montijo: una condesa espa\u00f1ola fue lo m\u00e1ximo que el emperador pudo conseguir tras ser menospreciado por las casas reales europeas cuando busc\u00f3 candidata de sangre real. La emperatriz presidi\u00f3 una \u00e9poca de elegancia exhibicionista que quer\u00eda impresionar a los poderosos y hacer olvidar el d\u00e9ficit de legitimidad del que adolec\u00eda su imperial marido. Los dem\u00e1s monarcas lo consideraban, con raz\u00f3n, un usurpador y encima era descendiente del m\u00e1ximo enemigo de las monarqu\u00edas tradicionales, el conquistador ef\u00edmero de Europa cuyo imperio hab\u00eda sido destruido por las potencias en el campo de batalla primero y despu\u00e9s en el Congreso de Viena de 1815.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_699\" aria-describedby=\"caption-attachment-699\" style=\"width: 608px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-699\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/608px-Camille_Pissarro_-_Avenue_de_lOpera_-_Mus\u00e9e_des_Beaux-Arts_Reims.jpg\" alt=\"\" width=\"608\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/608px-Camille_Pissarro_-_Avenue_de_lOpera_-_Mus\u00e9e_des_Beaux-Arts_Reims.jpg 608w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/608px-Camille_Pissarro_-_Avenue_de_lOpera_-_Mus\u00e9e_des_Beaux-Arts_Reims-300x237.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-699\" class=\"wp-caption-text\">Camille Pisarro: Avenue de l&#8217;Op\u00e9ra, 1898<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Precisamente, la obsesi\u00f3n por tomar la revancha contra la reordenaci\u00f3n del continente europeo instaurada tras las guerras napole\u00f3nicas fue la semilla del fin del II Imperio. Luis Napole\u00f3n no consegu\u00eda el reconocimiento de su realeza. El zar Alejandro II y la reina Victoria lo despreciaban y se negaban a darle el tratamiento de \u201chermano\u201d, usual entre las cabezas coronadas en la \u00e9poca. Y ten\u00edan sus razones. Napole\u00f3n III, a causa de su confusi\u00f3n ideol\u00f3gica y sus simpat\u00edas por Italia, favorec\u00eda el principio de las nacionalidades y la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos y tomaba extra\u00f1as iniciativas. Intent\u00f3 imponer un emperador austr\u00edaco en M\u00e9jico, al parecer empujado por la cat\u00f3lica emperatriz, que tomaba creciente predominio en los asuntos p\u00fablicos mientras su marido se entregaba a placeres mundanos. Se uni\u00f3 a Inglaterra y Austria en la guerra de Crimea de 1853 y apoy\u00f3 la rebeli\u00f3n de Polonia en 1863, con lo que se enemist\u00f3 con Rusia. Antes, en 1859, hab\u00eda apoyado, nost\u00e1lgico de sus a\u00f1os revolucionarios, el levantamiento nacionalista de los italianos contra Austria. En resumen: quiso desmantelar el sistema de Viena y recuperar para Francia el lugar de privilegio en Europa que ten\u00eda antes de la Revoluci\u00f3n, pero consigui\u00f3 todo lo contrario. Con su deriva nacionalista contribuy\u00f3 a consolidar un gran estado vecino y hostil: la Alemania de Bismarck, que conoc\u00eda bien sus debilidades. El canciller de hierro, con el pretexto de la sucesi\u00f3n al trono de Espa\u00f1a, vacante desde la Gloriosa revoluci\u00f3n de 1868, provoc\u00f3 en 1870 la guerra contra Francia que acab\u00f3 con el Segundo Imperio y con Luis Napole\u00f3n encarcelado tras la derrota de Sed\u00e1n.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_702\" aria-describedby=\"caption-attachment-702\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-702\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Champs-Elys\u00e9es_vue_de_la_Concorde_\u00e0_lEtoile.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"528\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Champs-Elys\u00e9es_vue_de_la_Concorde_\u00e0_lEtoile.jpg 800w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Champs-Elys\u00e9es_vue_de_la_Concorde_\u00e0_lEtoile-300x198.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/09\/Champs-Elys\u00e9es_vue_de_la_Concorde_\u00e0_lEtoile-768x507.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-702\" class=\"wp-caption-text\">Palagret: Les Champs Elys\u00e9es vistos desde La Concorde<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Para escenificar su tragicomedia, naturalmente, el emperador necesitaba los decorados adecuados, un Par\u00eds rutilante que sustituyera a la antigua capital romana y medieval, de calles estrechas y laber\u00ednticas. El Par\u00eds que hemos conocido es obra de Napole\u00f3n III y de Georges \u00c9ug\u00e8ne Haussmann, el prefecto de la regi\u00f3n del Sena de 1853 a 1870, a quien el emperador encumbr\u00f3 con el t\u00edtulo de bar\u00f3n y el encargo de transfigurar la ciudad. Eran tal para cual, imaginativos, ambiciosos y algo irresponsables. Juntos pudieron llevar a t\u00e9rmino la adaptaci\u00f3n de Par\u00eds a su papel de capital absoluta y centro econ\u00f3mico y cultural de Francia. La renovaci\u00f3n hab\u00eda empezado ya en el primer imperio, que vi\u00f3 clara la necesidad de ampliar calles y plazas, aunque s\u00f3lo fuera para impedir las barricadas revolucionarias. El arco del Triunfo hab\u00eda sido completado en 1836, pero la ciudad segu\u00eda movi\u00e9ndose a ritmo lento, con sus calles estrechas e insalubres recorridas por viejos carros que transportaban las mercanc\u00edas de los mercados y los artesanos. Haussmann y el emperador no pararon en gastos y tuvieron a Par\u00eds en obras durante casi veinte a\u00f1os, culminando en la Exposici\u00f3n Universal de 1867. Una ley de 1859 decret\u00f3 la unificaci\u00f3n urban\u00edstica de la ciudad, convirtiendo viejos pueblos de los alrededores en nuevos distritos. En el nuevo per\u00edmetro ampliado, el hombre fuerte de Par\u00eds, con la ayuda de los ingenieros Jean Charles Alphand y Eug\u00e8ne Belgrand, traz\u00f3 l\u00edneas rectas que arrasaron sin piedad los barrios antiguos para definir una red de anchos bulevares, avenidas y plazas que conectaban las estaciones y otros centros neur\u00e1lgicos de la ciudad. Abri\u00f3 tambi\u00e9n amplias zonas verdes al disfrute ciudadano: sigui\u00f3 as\u00ed el ejemplo del emperador, que \u00a0hab\u00eda donado el Bosque de Bolonia a la ciudad en 1852, inspirado por los parques de Londres, la admirada ciudad de su dorado exilio. No contento con dar nueva estructura a las calles, am\u00e9n de fuentes de agua e instalaciones de higiene a sus habitantes, Haussmann decidi\u00f3 tambi\u00e9n c\u00f3mo hab\u00edan de ser los edificios que iban a flanquear las nuevas avenidas: de piedra tallada, con alturas uniformes y l\u00edneas horizontales marcadas por los balcones y las cornisas. Para cortar por lo sano toda la superficie de Par\u00eds, el ambicioso prefecto tuvo que inventar la \u201cexpropiaci\u00f3n\u201d, una instituci\u00f3n hasta entonces desconocida, con lo que provoc\u00f3 pleitos sin fin, acerbas cr\u00edticas a su est\u00e9tica y las inevitables sospechas de corrupci\u00f3n. Val\u00eda todo para embellecer la gran capital. La \u00f3rdenes del emperador no ofrec\u00edan duda alguna y una frase que pronunci\u00f3 en 1850 cre\u00f3 el afortunado eslogan de la<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> ville- lumi\u00e8re<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">: \u201cPar\u00eds es el coraz\u00f3n de Francia, que la luz bienhechora penetre por todos los rincones\u2026\u201d.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-weight: 400;font-size: 10pt\">(BOUCHER, Fran\u00e7ois: Paris; Librairie Plon, Paris 1950.&#8211;BARBIER, Patrick: \u00c0 l\u2019Op\u00e9ra au temps de Balzac et Rossini; Hachette, Paris, 1987.&#8211;HAUSER, Arnold: Historia social de la literatura y el arte; Ed. Guadarrama, Madrid 1964.&#8211;DEUTSCH, Laurent: M\u00e9tronome; Ed. Michel Lafont, Paris, 2007.&#8211;SALAZAR, Adolfo: La m\u00fasica en la sociedad europea; El colegio de Mexico, 1946.&#8211;Kissinger, Henry: Diplomacy; Simon and Schuster, Nueva York, 1994)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Par\u00eds, 1858 &nbsp; El can-can que Jacques Offenbach incluy\u00f3 como finale de su opereta Orfeo en los Infiernos parece a\u00f1adido al pandemonium general para simbolizar la alegre vulgaridad de toda una \u00e9poca, el Segundo Imperio franc\u00e9s. Offenbach era un jud\u00edo alem\u00e1n nacido en Colonia, hijo de un rabino kantor de la sinagoga local. Se llamaba &hellip; <a href=\"https:\/\/evolterra.com\/?p=694\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJACQUES OFFENBACH EN LOS INFIERNOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[434],"tags":[274,267,269,271,270,268,273,272],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/694"}],"collection":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=694"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/694\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":703,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/694\/revisions\/703"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=694"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=694"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=694"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}