{"id":661,"date":"2017-07-29T11:40:43","date_gmt":"2017-07-29T10:40:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.evolterra.com\/?p=661"},"modified":"2023-05-26T18:11:56","modified_gmt":"2023-05-26T17:11:56","slug":"dos-visiones-de-la-india","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=661","title":{"rendered":"DOS VISIONES DE LA INDIA"},"content":{"rendered":"<p><strong>Isla de Trinidad, 1845<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Cuando Gran Breta\u00f1a aboli\u00f3 la esclavitud en 1838 tuvo que sustituir a los afroamericanos liberados por millones de trabajadores procedentes de sus colonias de Asia del sur, a quienes desplaz\u00f3 a Malasia, Fiji, Surinam, Guayana, las Antillas brit\u00e1nicas y las colonias en \u00c1frica. Se les ofrec\u00eda un contrato de servidumbre temporal <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">(indenture<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">) con traslado pagado pero sin salario, con posibilidad de volver a los lugares de origen al t\u00e9rmino del plazo establecido, o bien quedarse en sus nuevos hogares cultivando peque\u00f1as explotaciones agr\u00edcolas. El primer barco con este tipo de cargamento lleg\u00f3 a la isla caribe\u00f1a de Trinidad en 1845 con un contingente de 231 indios y el tr\u00e1fico se mantuvo al menos hasta 1917. El abuelo del escritor N. S. Naipaul, premio Nobel de literatura en 2001, lleg\u00f3 con un grupo de estos inmigrantes a Puerto Espa\u00f1a, la capital de la isla de Trinidad, que conserv\u00f3 el nombre cuando esta pas\u00f3 a inglesas en 1802. El viejo Naipaul lleg\u00f3 con toda su familia y todos los objetos y enseres que pudieron cargar, con la intenci\u00f3n de reproducir en la nueva tierra lo m\u00e1s posible de su cultura, en un tr\u00e1nsito que el escritor caribe\u00f1o describi\u00f3 como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">An Area of Darkness<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">: un espacio de tinieblas, una huida hacia lo desconocido. El libro que as\u00ed se titula, publicado en 1964, relata el a\u00f1o que Naipaul pas\u00f3 en la India, despu\u00e9s de haber estudiado en Oxford becado por el gobierno colonial. Fue su primer encuentro con la patria de sus antepasados y la impresi\u00f3n del joven escritor fue de profundo asombro ante lo que vi\u00f3: un mundo desconocido para \u00e9l. Viniendo de una peque\u00f1a colonia en una isla paradis\u00edaca poco poblada y de vida parsimoniosa, donde los suyos pudieron continuar con sus costumbres bajo la protecci\u00f3n brit\u00e1nica, nuestro autor tuvo que enfrentarse al caos y la enorme variedad del subcontinente indio, con todas sus religiones, lenguas, razas y castas. Su reacci\u00f3n no pudo ser m\u00e1s amarga.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_669\" aria-describedby=\"caption-attachment-669\" style=\"width: 840px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-669\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/A150246-1024x766.jpg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"628\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/A150246-1024x766.jpg 1024w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/A150246-300x224.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/A150246-768x575.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/A150246-1200x898.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-669\" class=\"wp-caption-text\">Juan Antonio P\u00e9rez Giralda: Amanecer en el Ganges, 2016<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La di\u00e1spora de estas poblaciones a lugares tan lejanos y distintos ten\u00eda necesariamente que suponer una ruptura con sus modos de vida originarios. Al fin y al cabo, ven\u00edan tambi\u00e9n de lugares y culturas diferentes dentro de la India. S\u00f3lo los que se dedicaron al comercio y manten\u00edan el contacto entre su pa\u00eds de origen y los puertos cercanos de Malasia, Birmania y el \u00c1frica oriental pudieron conservar el sistema de diferenciaci\u00f3n social por castas con una relativa pureza. En el resto de los nuevos asentamientos mucho tuvo que cambiar. La r\u00edgida jerarqu\u00eda de las castas empez\u00f3 a diluirse, a hacerse ininteligible para los emigrados lejos de su medio natural que era el de las peque\u00f1as comunidades rurales del subcontinente. Por falta de personal, cuenta Naipaul, la peque\u00f1a comunidad en la que su familia se insert\u00f3 en alg\u00fan lugar de Trinidad tuvo que prescindir de la casta de los barrenderos. \u00c9l creci\u00f3 en la confusi\u00f3n, educado sin mucho apego por la religi\u00f3n de sus mayores, el hinduismo. Pero percib\u00eda muy claramente la diferencia con los indios musulmanes que tambi\u00e9n se llevaron su religi\u00f3n en el traslado a Trinidad. Le incomodaba adem\u00e1s no poder librarse de su pertenencia a una determinada casta, que segu\u00eda siendo el veh\u00edculo principal de la identificaci\u00f3n social. Relata Naipaul una an\u00e9cdota que muestra que la transferencia de un peque\u00f1o pueblo de Uttar Pradesh, en el noroeste de la India, a la lejana Trinidad no acab\u00f3 del todo con las costumbres ancestrales. Siendo a\u00fan ni\u00f1o quiso pasar inadvertido pero no pudo evitar que un compa\u00f1ero de la escuela le reconociera con respeto como \u201cun verdadero brahmin\u201d, la casta m\u00e1s alta. La casta en Trinidad no era igual a la casta en la India, no supon\u00eda una separaci\u00f3n tan brutal, pero segu\u00eda presente. \u00c9l no quer\u00eda saber a qu\u00e9 casta pertenec\u00eda cada cual, quer\u00eda liberarse del sistema. Pero no lo consegu\u00eda y encima no comprend\u00eda por qu\u00e9 el ser reconocido como superior le produc\u00eda una \u00edntima satisfacci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_671\" aria-describedby=\"caption-attachment-671\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-671\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/Newly_arrived_coolies_in_Trinidad-1.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/Newly_arrived_coolies_in_Trinidad-1.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/Newly_arrived_coolies_in_Trinidad-1-300x199.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-671\" class=\"wp-caption-text\">Reci\u00e9n llegados de la India, 1845<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Se comprende que sufriera un choque violento cuando viaj\u00f3 a la India y tuvo que zambullirse en un mundo que, a pesar de ser el de sus ra\u00edces, percibi\u00f3 con disgusto como ajeno, dominado por el desorden, la suciedad y la injusticia. El libro es un recital de los defectos de la sociedad india cuya crudeza Naipaul no esperaba encontrar, de su decepci\u00f3n al comprobar la presencia, pr\u00e1cticamente inmutable, de la separaci\u00f3n de las castas y la desconfianza cuando no hostilidad entre ellas. A pesar de los esfuerzos oficiales por abolirlas a partir de la emancipaci\u00f3n en 1947, los dirigentes de la India independiente siguieron perteneciendo a la casta superior, como Naipaul, y s\u00f3lo muy recientemente se fue abriendo el espacio del poder pol\u00edtico a las castas inferiores. El sistema era y sigue siendo en la pr\u00e1ctica la estructura invariable de la sociedad india. Entroncado en la milenaria religi\u00f3n hind\u00fa, esta organizaci\u00f3n \u00a0supon\u00eda una estricta divisi\u00f3n del trabajo y lleg\u00f3 probablemente al subcontinente tra\u00edda por las tribus arias que lo invadieron casi dos mil a\u00f1os antes de nuestra era. Las numeros\u00edsimas castas, m\u00e1s de tres mil, son la subdivisi\u00f3n de cuatro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">varnas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> o ramas separadas de acuerdo con un criterio de pureza religiosa. A las dos superiores, la de los sacerdotes y la los guerreros, pertenecen aquellos que se han reencarnado dos o m\u00e1s veces. Les siguen la de los trabajadores y la de los sirvientes. Y m\u00e1s abajo se sit\u00faan los parias o intocables, que no tienen casta. Cada persona nace y muere en una casta determinada, la que le corresponde por la conducta que ha observado en su vida anterior, y cada casta tiene sus propios rituales y dioses, su territorio, sus normas matrimoniales y sus tab\u00faes sexuales y alimentarios. S\u00f3lo si el individuo cumple estrictamente las prescripciones de su casta puede aspirar a elevarse a una superior&#8230;en una vida futura. No puede cambiar en vida porque lo que prima en la sociedad india es el grupo y no el individuo, al contrario que en nuestro mundo donde se supone que \u00e9ste ocupa el centro del universo. En Occidente existieron sin duda las castas y de alguna manera han sobrevivido en algunos comportamientos sociales, pero con el tiempo se fueron diluyendo en clases sociales, m\u00e1s permeables y desprovistas de la fuerte connotaci\u00f3n religiosa y cultural de las castas. La India, con su estricto sistema de divisi\u00f3n pr\u00e1cticamente intacto, pudo absorber las grandes invasiones hist\u00f3ricas, la de los \u00e1rabes musulmanes, la de los mongoles. A todos los integr\u00f3 en su sistema ancestral&#8230;menos al Imperio brit\u00e1nico.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_664\" aria-describedby=\"caption-attachment-664\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-664\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/640px-Taj_Mahal_Mosque_Interior_Hall.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/640px-Taj_Mahal_Mosque_Interior_Hall.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/640px-Taj_Mahal_Mosque_Interior_Hall-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-664\" class=\"wp-caption-text\">Bjorn Torrisen: Interior del Taj Mahal, 2010<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En el siglo XVIII, los ingleses mantuvieron con los franceses una larga guerra por el dominio de la India (1740-1763) de la que salieron victoriosos. Entregaron la colonizaci\u00f3n, con plenos poderes, a la Compa\u00f1\u00eda de las Indias Orientales hasta que en 1857 el Imperio tom\u00f3 el control directo nombrando un virrey. La India fue unificada pol\u00edticamente y dotada de una administraci\u00f3n central, superando los hist\u00f3ricos vaivenes entre reinos independientes e imperios invasores. Se generaliz\u00f3 la educaci\u00f3n brit\u00e1nica, se conect\u00f3 el pa\u00eds por una amplia red ferroviaria. Eso s\u00ed, los ingleses no tocaron el complejo entramado social, ya que no llegaron con afanes misioneros. Al fin y al cabo las castas proporcionaban una estabilidad social muy conveniente, daban seguridad a los integrantes de cada grupo y estaban tan enraizadas que les hubiera sido casi imposible suprimirlas aunque hubieran querido. El imperio domin\u00f3 al gran subcontinente hasta 1947 con una mezcla curiosa de paternalismo distante y sincero esp\u00edritu de servicio, asumido por los numerosos militares y funcionarios que se desplazaron con sus familias para controlar tan enorme espacio. Al propio Naipaul le sorprendi\u00f3 la pomposidad artificial de los edificios creados por el<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Raj<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, como se llam\u00f3 al Imperio, muy distante en su est\u00e9tica de lo que \u00e9l hab\u00eda vivido en Trinidad. Los ingleses quisieron realmente poner orden con un sentido reverencial de la ley que chocaba frontalmente con el desorden aparente de la India. Al contrario que otros imperios invasores, que no hab\u00edan podido sustraerse a la continuidad de costumbres y religiones milenarias, los brit\u00e1nicos consiguieron no mezclarse. S\u00f3lo quer\u00edan control econ\u00f3mico y orden p\u00fablico y consiguieron mantenerlos durante casi dos siglos.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_665\" aria-describedby=\"caption-attachment-665\" style=\"width: 617px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-665\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/Collier_1891_rudyard-kipling.jpg\" alt=\"\" width=\"617\" height=\"752\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/Collier_1891_rudyard-kipling.jpg 617w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/Collier_1891_rudyard-kipling-246x300.jpg 246w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-665\" class=\"wp-caption-text\">John Collier: Rudyard Kipling, 1891<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Una versi\u00f3n muy distinta de todo \u00e9sto a la de Naipaul nos presenta Rudyard Kipling (1865-1936), el<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Cantor del Imperio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, como popularmente se le denomina. A Naipaul le duele como indio emigrado de tercera generaci\u00f3n el atraso que encontr\u00f3 en el pa\u00eds de sus mayores en comparaci\u00f3n con la relativa armon\u00eda de la pl\u00e1cida isla de Trinidad. Kipling, que tambi\u00e9n recibi\u00f3 el premio Nobel (1907) fue un t\u00edpico ingl\u00e9s colonial y ofreci\u00f3 una imagen matizada del gran pa\u00eds asi\u00e1tico. Hab\u00eda nacido en Bombay en 1865 y su padre era uno de tantos militares destacados en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">La joya de la corona<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, como llamaban los ingleses a la India. Se educ\u00f3 en Inglaterra a partir de los seis a\u00f1os y volvi\u00f3 a su pa\u00eds de nacimiento en 1882, donde trabaj\u00f3 como periodista en la ciudad de Lahore (actualmente en Paquist\u00e1n). Gracias a su conocimiento del idioma hindi, absorbi\u00f3 todos los matices de la civilizaci\u00f3n india, que entendi\u00f3 probablemente como nadie y supo reflejar con aut\u00e9ntico virtuosismo literario. Educado en el seno de una familia militar y en el rigor de una escuela inglesa concibi\u00f3 un amor muy imperial por la ley y el orden, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">brit\u00e1nicos <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">por supuesto, en el sentido que esta palabra adquiri\u00f3 en el \u00e1mbito colonial: como un especial \u201cestado de \u00e1nimo\u201d. Su visi\u00f3n puede entenderse como el perfecto espejo del encontronazo entre el orden brit\u00e1nico y la cultura local que Naipaul sinti\u00f3, cuando pudo observar de cerca sus efectos, como una \u201cviolaci\u00f3n\u201d, una presencia extranjera empe\u00f1ada en mantener su identidad e ignorar la \u00a0cultura de la India como algo ajeno que no vale la pena asimilar.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_666\" aria-describedby=\"caption-attachment-666\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-666\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/640px-Indian_President_House.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/640px-Indian_President_House.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/640px-Indian_President_House-300x199.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-666\" class=\"wp-caption-text\">Residencia presidencial en Nueva Dehli, 2008<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Todo ello est\u00e1 en Kipling, que no pudo describirlo con mayor generosidad y exactitud, con una cierta vulnerabilidad embarazosa. Era un verdadero conocedor, al contrario de los rom\u00e1nticos que hablaban de o\u00eddas del exotismo imaginado por los exploradores antiguos, diferente tambi\u00e9n de la visi\u00f3n de los escritores contempor\u00e1neos suyos como Pierre Loti o Hermann Hesse que viajaron a la India para \u201cbuscarse a s\u00ed mismos\u201d en contraste con el Oriente de los orientalistas. Kipling, como reconoce el propio Naipaul, no fue un imperialista al uso. En sus obras inspiradas en la India el administrador ingl\u00e9s aparece como un intruso que presume de su riqueza y su poder sin poder ocultar una cierta incomodidad, como un exilado que se siente incomprendido tanto por sus compatriotas como por los nativos a los que ha venido a \u201ccivilizar\u201d. Su obra m\u00e1s extensa, la novela <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Kim<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> publicada en 1901, revela esta interesante ambivalencia. Al tiempo que una aventura de espionaje con ribetes picarescos es tambi\u00e9n un relato de iniciaci\u00f3n en el que la civilizaci\u00f3n de la India se nos aparece sutilmente como superior en comparaci\u00f3n con el prosaico mundo occidental. El protagonista es un joven de padres irlandeses criado como indio, un hind\u00fa sin casta que se siente extra\u00f1o al sistema. Pero cuando se encuentra al Lama, el buscador espiritual al que va a servir, lo primero que hace, precisamente, es preguntarle a qu\u00e9 casta pertenece. A Kipling no le cab\u00eda duda del derecho que ten\u00eda el Imperio para dominar a la India, nada m\u00e1s natural. Y sin embargo, los ingleses de la novela, el coronel del regimiento, el sacerdote cat\u00f3lico y el pastor protestante no son personajes simp\u00e1ticos o atractivos, al contrario que el Lama. \u00c9ste profesa al joven, a pesar de su ambivalencia como indio-irland\u00e9s, sentimientos de una ternura paternal que no resulta f\u00e1cil encontrar en la literatura inglesa de la \u00e9poca entre personas de tan diferente condici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_667\" aria-describedby=\"caption-attachment-667\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-667\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/Varanasiganga.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"421\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/Varanasiganga.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/Varanasiganga-300x197.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-667\" class=\"wp-caption-text\">Babasteve: El Ganges en Benar\u00e9s, 2005<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">M\u00e1s representativo quiz\u00e1 de esta ambivalencia ante la realidad colonial es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Gunga Din<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, un \u00a0poema que Kipling incluy\u00f3 en la colecci\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Baladas del Cuartel<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. El protagonista-narrador es un soldado irland\u00e9s que evoca la figura de un indio de casta baja, cuyo oficio exclusivo consiste en abastecer de agua a los soldados y oficiales de su unidad. Le tratan con esa mezcla de desprecio y afecto condescendiente que fue tan caracter\u00edstica de la actitud del ingl\u00e9s hacia los indios. En su lenguaje cuartelero, exigen los servicios del modesto aguador con prisas y burlas, con insultos casi simp\u00e1ticos. Tras tomar parte en varias batallas sin dejar de servir agua a sus jefes, el pobre paria muere en una acci\u00f3n militar. El narrador lo recuerda al final del poema con una frase reveladora: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">por el Dios que te cre\u00f3, \u00a1t\u00fa eres mejor persona que yo, Gunga Din!<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. La incomodidad de Kipling ante el comportamiento de sus compatriotas no fue suficiente. Lo admiraron como literato T.S.Eliot y Somerset Maugham, pero en pol\u00edtica era demasiado conservador para no atraerse las cr\u00edticas de George Orwell o de H.G. Wells desde la izquierda cuando, al final de la era victoriana, empezaba a ponerse en cuesti\u00f3n el \u201cimperialismo\u201d del Imperio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">P.S.- En 1939 el director y productor estadounidense George Stevens llev\u00f3 a la pantalla su propia versi\u00f3n de esta peque\u00f1a historia, con Cary Grant en el rol principal. El destacamento al que sirve Gunga Din se enfrenta a una secta hind\u00fa rebelde, misteriosa y violenta. El pobre indio, convertido aqu\u00ed en corneta del regimiento, muere acribillado a balazos cuando, desde lo alto de una pagoda, intenta avisar a su tropa de un ataque enemigo. Se cuenta que antes de empezar el rodaje de esta costosa cinta de aventuras, un incendio destruy\u00f3 por completo los decorados de palacios y templos de cart\u00f3n-piedra y estuvo a punto de dar al traste con la pel\u00edcula. Imposible no recordar aqu\u00ed la parodia que de este episodio desastroso hizo Blake Edwards en el pr\u00f3logo de su film<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El guateque<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, de 1968. Incluye la destrucci\u00f3n de los decorados y la muerte del corneta, un extraordinariamente c\u00f3mico Peter Sellers caracterizado como indio, cuando desde lo alto de una loma intenta avisar de la llegada del enemigo. \u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\"> \u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><span style=\"font-weight: 400\">(KIPLING, Rudyard:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Kim<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Bantam Classics, Nueva York 1983.&#8211;Id:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Obras escogidas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Aguilar, Madrid 1956.&#8211;NAIPAUL, N.S.: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">An Area of Darkness<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Pelican Books, Londres 1968.&#8211;BENDIX, Reinhard: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Max Weber. An Intelectual Portrait<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Anchor Books, Nueva York, 1962.&#8211;PAZ, Octavio:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Vislumbres de la India<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Seix Barral, Barcelona 1995.&#8211;BIARDEAU, Madeleine:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Inde<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Petite Plan\u00e8te, Bourges 1958)<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Isla de Trinidad, 1845 &nbsp; Cuando Gran Breta\u00f1a aboli\u00f3 la esclavitud en 1838 tuvo que sustituir a los afroamericanos liberados por millones de trabajadores procedentes de sus colonias de Asia del sur, a quienes desplaz\u00f3 a Malasia, Fiji, Surinam, Guayana, las Antillas brit\u00e1nicas y las colonias en \u00c1frica. Se les ofrec\u00eda un contrato de servidumbre &hellip; <a href=\"https:\/\/evolterra.com\/?p=661\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDOS VISIONES DE LA INDIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[434],"tags":[243,246,242,247,245,239,241,238,240,244],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/661"}],"collection":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=661"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/661\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":673,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/661\/revisions\/673"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=661"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=661"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=661"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}