{"id":651,"date":"2017-07-16T13:12:06","date_gmt":"2017-07-16T12:12:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.evolterra.com\/?p=651"},"modified":"2023-05-26T18:11:56","modified_gmt":"2023-05-26T17:11:56","slug":"kakania-un-reino-de-la-imaginacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=651","title":{"rendered":"KAKANIA, UN REINO  DE LA IMAGINACI\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p><strong>Viena, 1913<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Aquellos libros de aventuras que alimentaron nuestro ocio juvenil sol\u00edan trasladarnos a mundos lejanos e imaginarios, con nombres que destacaban su exotismo, su car\u00e1cter de \u201cotro\u201d en comparaci\u00f3n con nuestra vida, tan banal. Y es que, como escribi\u00f3 Alberto Manguel, nuestra geograf\u00eda se limita a unos pocos continentes y unos pocos mares y nunca bast\u00f3 a la aventura, hab\u00eda que crear otra. Hay casos especiales, sin embargo, que sin dejar de contener todos todos los ingredientes de intriga y emoci\u00f3n, se sit\u00faan m\u00e1s cerca de nosotros, en el tiempo y en el espacio. Parecen ocultar el nombre del lugar donde ocurre la acci\u00f3n por pudor, usando nombres imaginarios para designar a ciudades y pa\u00edses que, no obstante, resultan f\u00e1cilmente reconocibles. Kakania, el tema principal de este apunte, es el m\u00e1s ilustre, pero hay m\u00e1s mucho m\u00e1s. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El prisionero de Zenda,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> Anthony Hope nos trasladaba en 1894 al reino de Ruritania para contarnos una historia trepidante de pol\u00edtica y pasi\u00f3n, cuyo escenario es una ciudad con palacios vieneses y una princesa, Flavia, tan gentil y desgraciada como la emperatriz Sissi. La conocida opereta <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">La viuda alegre<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de Franz Lehar, estrenada en 1905, evoca desde Par\u00eds un reino al borde de la bancarrota al que hay que salvar gracias al casamiento del fr\u00edvolo conde Danilo con la millonaria viuda Glawari. El autor de la comedia original, Henri de Meilhac, la situaba en un lugar llamado Pontevedro. Ernst Lubitsch, en su pel\u00edcula de 1934, reelabor\u00f3 la divertida trama haci\u00e9ndola arrancar en un peque\u00f1o pa\u00eds monta\u00f1oso en el coraz\u00f3n de Europa al que rebautiz\u00f3 como Marshovia y llen\u00f3 de ovejas, j\u00f3venes gypsies y palacios de cart\u00f3n piedra.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_652\" aria-describedby=\"caption-attachment-652\" style=\"width: 840px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-652\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/robert-musil-1008x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"853\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/robert-musil-1008x1024.jpeg 1008w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/robert-musil-295x300.jpeg 295w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/robert-musil-768x780.jpeg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/robert-musil-1200x1219.jpeg 1200w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/robert-musil.jpeg 1216w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-652\" class=\"wp-caption-text\">Robert Musil<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Kakania es el nombre humor\u00edstico de un pa\u00eds imaginario pero muy real. Robert Musil, el autor de la novela <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Der Mann ohne Eigenschaften<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> (un t\u00edtulo de dif\u00edcil traducci\u00f3n: \u00bfel hombre sin atributos, sin cualidades?; tambi\u00e9n podr\u00eda decirse: el hombre sin identidad) no pudo ofrecer pistas m\u00e1s claras. Las dos K de Kakania aluden al emperador (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Kaiser<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">) Franz Josef I, que a la vez era rey (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">K\u00f6nig)<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de Hungr\u00eda, seg\u00fan el peculiar arreglo constitucional del Imperio austroh\u00fangaro a partir del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Compromiso <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">de 1867. El emperador aparece de refil\u00f3n en la novela y a \u00e9l se refiere el hilo principal de la trama, la<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Acci\u00f3n paralela<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, proyecto de un grupo selecto de la \u00e9lite vienesa para celebrar el 70 aniversario de su coronaci\u00f3n, en coincidencia temporal y competencia pol\u00edtica con el 30 aniversario del emperador de Alemania, Guillermo II. Los personajes no pueden ser m\u00e1s variopintos. Est\u00e1n empe\u00f1ados todos en hallar una idea que represente la esencia del Imperio austroh\u00fangaro, su definitiva contribuci\u00f3n a la paz y a la civilizaci\u00f3n. Preside el comit\u00e9 rector el conde Leinsdorf, un viejo arist\u00f3crata que no entiende bien la abstracta misi\u00f3n que se le ha encomendado ni tiene una idea clara de lo que est\u00e1 pasando en su pa\u00eds. Diotima, la esposa<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> snob<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de un anodino funcionario imperial, presta su sal\u00f3n para las deliberaciones e intenta contribuir con alguna idea genial, como aquella seg\u00fan la cual <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Austria es el mundo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Su amante Paul Arnheim es un empresario prusiano dedicado a escribir libros pol\u00edticos y filos\u00f3ficos y a posicionarse para conseguir el ping\u00fce negocio de ciertas minas en la provincia de Galitzia. Al margen aparecen personajes patol\u00f3gicos y entra\u00f1ables como el asesino y violador Moosbrugger o la neur\u00f3tica Clarisse, que quiere redimir al criminal. Un banquero de origen jud\u00edo, Leo Fischel, presta su desinteresado apoyo, vigilado por su hija Gerta, de inquietantes conexiones antisemitas. En fin, el simp\u00e1tico general Stumm habla mucho (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Stumm<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> en alem\u00e1n significa \u201cmudo\u201d) y busca en la biblioteca imperial todo lo que se haya escrito sobre la idea por la que se afana el comit\u00e9. El bibliotecario sume al general en la confusi\u00f3n al confesarle que no ha le\u00eddo ni un solo libro de los m\u00e1s de 700.000 que tiene a su cargo.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_658\" aria-describedby=\"caption-attachment-658\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-658\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/640px-Ferenc_J\u00f3zsef_koron\u00e1z\u00e1sa_Bud\u00e1n.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"413\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/640px-Ferenc_J\u00f3zsef_koron\u00e1z\u00e1sa_Bud\u00e1n.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/640px-Ferenc_J\u00f3zsef_koron\u00e1z\u00e1sa_Bud\u00e1n-300x194.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-658\" class=\"wp-caption-text\">Edmond Tull: Coronaci\u00f3n de Franz Joseph en Budapest, 1867<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Acci\u00f3n paralela <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">acaba fracasando, evidentemente, diluida en el marasmo. Y ello a pesar del talento de su secretario general, Ulrich, el protagonista de la extra\u00f1a novela. Tiene 37 a\u00f1os y ha conseguido el puesto gracias a influencias familiares tras haber probado fortuna en varios quehaceres, intentado convertirse en \u201cun gran hombre\u201d. Es un matem\u00e1tico atractivo e inteligente que no acaba de encontrar su identidad, de ah\u00ed que no sepamos cu\u00e1l sea su apellido. En \u00e9l se resume la condici\u00f3n del hombre vien\u00e9s del<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> fin de si\u00e8cle<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, pues todo en \u00e9l es indefinido. Es activista y nihilista a la vez, seg\u00fan las circunstancias, un vividor mujeriego al estilo vien\u00e9s que al mismo tiempo resulta capaz de emprender largas y complicadas conversaciones m\u00edsticas: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">un hombre religioso que simplemente no cree en nada, de momento<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Realiza su trabajo con dedicaci\u00f3n y aporta tambi\u00e9n alguna de las ideas m\u00e1s peregrinas para la gran celebraci\u00f3n; as\u00ed cuando, como buen cient\u00edfico, propone la creaci\u00f3n de un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Ministerio de la exactitud y el alma<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, iniciativa que es rechazada firmemente por el comit\u00e9. Respecto a s\u00ed mismo, reconoce que no sabe en absoluto qui\u00e9n es, que sus cualidades no encuentran un centro que las defina, por lo que cambian continuamente seg\u00fan las circunstancias. Su vida no sigue una trayectoria inequ\u00edvoca como la de una bola de billar, sino que se mueve como las nubes, llevada por el viento. Carece de la consciencia de una identidad y se mueve en la anarqu\u00eda de los \u00e1tomos, seg\u00fan la idea de Nietzsche. Tras fracasar la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Acci\u00f3n paralela<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, Ulrich se pierde en largas conversaciones con su hermana \u00c1gata. Se encuentran tras la muerte del padre sin haberse visto desde la infancia\u00a0<\/span>e inician un amor ambiguo con tendencia al misticismo, a la disoluci\u00f3n en el silencio.<\/p>\n<figure id=\"attachment_654\" aria-describedby=\"caption-attachment-654\" style=\"width: 619px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-654\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/619px-Gustav_Klimt_010.jpg\" alt=\"\" width=\"619\" height=\"599\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/619px-Gustav_Klimt_010.jpg 619w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/619px-Gustav_Klimt_010-300x290.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-654\" class=\"wp-caption-text\">Gustav Klimt: Danae, 1907<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Ulrich y Kakania son, naturalmente, el espejo roto de la decadencia del Imperio austro-h\u00fangaro, un s\u00edmbolo profundo. El imperio cay\u00f3 como caen todos los imperios: por sobre-extensi\u00f3n, por agotamiento econ\u00f3mico, por la imposible cohesi\u00f3n entre los variados pueblos que lo compon\u00edan. Ahora bien, su caso es especial ya que ning\u00fan otro imperio dispuso de una concentraci\u00f3n de talento tan extraordinaria a la hora de analizar las causas de su crisis. La historia de Kakania, divertida a ratos si no fuera tan tr\u00e1gica, es la contribuci\u00f3n de Musil a esta tarea de interpretaci\u00f3n. Ernst Mach se\u00f1al\u00f3 la p\u00e9rdida irrecuperable del yo<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> (Ichl\u00f6sigkeit)<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> como el rasgo principal de la condici\u00f3n humana a finales del siglo XIX, y resalt\u00f3 la insuficiencia del lenguaje para definir su naturaleza cambiante si no es por \u201ccircunloquios\u201d. Musil, tras hacerse doctor con una tesis sobre Mach, escribi\u00f3 en un momento en que la sociedad austr\u00edaca se quedaba tambi\u00e9n sin identidad, lo mismo que sus individuos. Todo se mov\u00eda vertiginosamente hacia el desastre sin que nadie supiera muy bien hacia d\u00f3nde se mov\u00eda ni por qu\u00e9. La r\u00edgida jerarqu\u00eda de la sociedad imperial, apoyada en una \u00e9lite liberal de reciente creaci\u00f3n, se estaba desintegrando, precisamente porque el ataque burgu\u00e9s contra el poder aristocr\u00e1tico (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">los feudales<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">) provoc\u00f3 la rebeli\u00f3n del proletariado y el despertar de pueblos perif\u00e9ricos, los h\u00fangaros, los checos y otros, dotados si acaso de un exceso de identidad. En v\u00edsperas de la Gran Guerra de 1914, cuando se sit\u00faa la acci\u00f3n de la novela de Musil, el poder pol\u00edtico estaba paralizado, anquilosado: hab\u00eda perdido, escribe Carl E. Schorske, la confianza en la estructura racional de la historia y sufr\u00eda de un completo vac\u00edo de valores. De ah\u00ed el fracaso de Ulrich y del pintoresco proyecto de la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Acci\u00f3n paralela<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. No daban con una ideolog\u00eda que pudiera estructurar el fin de una \u00e9poca, simplemente porque no la hab\u00eda. Ulrich entreg\u00f3 al final de su trabajo dos voluminosas carpetas de hip\u00f3tesis sin conclusiones y se dedic\u00f3 a buscar, de la mano de \u00c1gata, el amor perfecto,<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El reino milenario.<\/span><\/i><\/p>\n<figure id=\"attachment_655\" aria-describedby=\"caption-attachment-655\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-655\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/Cafe_Central_in_Vienna_interior_near_portraits.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/Cafe_Central_in_Vienna_interior_near_portraits.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/Cafe_Central_in_Vienna_interior_near_portraits-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-655\" class=\"wp-caption-text\">Clayton Tang: Franz Joseph y Sissi en el caf\u00e9 Central de Viena<\/figcaption><\/figure>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400\">El hombre sin atributos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> es una novela monumental tanto por su enorme volumen como por su ambici\u00f3n. Robert Musil la empez\u00f3 en los a\u00f1os veinte y la dej\u00f3 inacabada en 1942 cuando muri\u00f3 a los 62 a\u00f1os. Hay quien piensa que la novela, que se abr\u00eda a las infinitas posibilidades de la realidad, ten\u00eda necesariamente que quedar abierta, por mucho tiempo que dispusiera el autor, porque su esencia era demostrar que el mundo, y no s\u00f3lo el Imperio austroh\u00fangaro, no tienen una explicaci\u00f3n l\u00f3gica. En 1920 Musil era ya un escritor admirado por sus obras tempranas, empezando por<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Las tribulaciones del joven T\u00f6rless<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, de 1906, una historia de sadismo en una escuela militar, premonitoria de los horrores del r\u00e9gimen nazi. Inici\u00f3 su ambicioso proyecto con af\u00e1n de aplicar a la literatura los procedimientos de la ciencia, pues hab\u00eda tenido una s\u00f3lida formaci\u00f3n de matem\u00e1tico y hab\u00eda sido profesor de ingenier\u00eda antes de dedicarse por completo a escribir. Lo hac\u00eda bajo la influencia de \u00eddolos como Nietzsche, Emerson, Maeterlinck y Kafka, a quien conoci\u00f3 en Praga en 1916. Pudo escribir as\u00ed la primera parte de su gran novela con una extra\u00f1a iron\u00eda retrospectiva, francamente c\u00f3mica a ratos. Para ello, situ\u00f3 su historia en 1913, en v\u00edsperas del fin que se presiente. Tras publicar la primera parte en 1930-33, el libro cambi\u00f3 de car\u00e1cter a la par que circunstancias hist\u00f3ricas. Musil y su esposa Martha, escritora de origen jud\u00edo, tuvieron que huir a Suiza cuando se produjo la anexi\u00f3n de Austria por los nazis en 1938. Aquejado de una salud fr\u00e1gil y problemas econ\u00f3micos graves, la actitud de Musil y su tono cambiaron. Lo que escribi\u00f3 en la \u00faltima d\u00e9cada de su vida ya no sigue un hilo conductor tragic\u00f3mico de la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Acci\u00f3n Paralela<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, sino que es una largu\u00edsima conversaci\u00f3n sobre la vida en boca de Ulrich y \u00c1gata.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_656\" aria-describedby=\"caption-attachment-656\" style=\"width: 599px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-656\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/599px-Egon_Schiele_013.jpg\" alt=\"\" width=\"599\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/599px-Egon_Schiele_013.jpg 599w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/599px-Egon_Schiele_013-150x150.jpg 150w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/07\/599px-Egon_Schiele_013-300x300.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 599px) 85vw, 599px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-656\" class=\"wp-caption-text\">Egon Schiele: El puente, 1913<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La novela de Musil no es lectura f\u00e1cil, salvo los divertidos episodios de la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Acci\u00f3n paralela<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Y ha sido objeto de alabanzas rendidas tanto como de cr\u00edticas inmisericordes. El autor era un individuo bastante hura\u00f1o, perfeccionista y envidioso, que criticaba a colegas que le apreciaban y apoyaban (fue candidato al premio N\u00f3bel), como Thomas Mann o Franz Werfel. Presum\u00eda de no haber le\u00eddo a Proust ni a Joyce y ten\u00eda la pretensi\u00f3n de salvar la literatura a trav\u00e9s de la aplicaci\u00f3n del m\u00e9todo cient\u00edfico, basado en la exploraci\u00f3n de m\u00faltiples hip\u00f3tesis que no siempre llevan a un resultado. El cr\u00edtico literario alem\u00e1n \u00a0Reich-Ranicki carga la mano con dureza sobre los defectos de la gran obra. Acusa a Musil de plagiario compulsivo de libros y art\u00edculos period\u00edsticos, cosa que est\u00e1 demostrada por los especialistas, y le reprocha sobre todo que interrumpa la obra innecesariamente con largas disquisiciones filos\u00f3ficas y psicol\u00f3gicas. Lo achaca a un cierto desequilibrio de la personalidad de Musil que, seg\u00fan \u00e9l, le imped\u00eda frenar su compulsi\u00f3n de escribir, presa del vicio que aqueja a algunos escritores que no son capaces de guardar silencio sobre algo que saben. Ulrich no ser\u00eda para Reich-Ranicki un verdadero personaje de novela, sino un mero nombre que el autor usa para hacerle argumentar sobre todo lo divino y lo humano, incluidas largas parrafadas sobre literatura impropias de quien se presenta como modesto matem\u00e1tico. \u00a0Es cierto que a veces se hace dif\u00edcil navegar entre los fragmentos de acci\u00f3n y los cap\u00edtulos que son en s\u00ed mismos ensayos t\u00e9cnicos. Pero es que esa era la intenci\u00f3n de Musil: quer\u00eda salvar la literatura por la ciencia, aplicar un m\u00e9todo de an\u00e1lisis que lleva a la incertidumbre, porque la vida es un territorio incompatible con la exactitud. Quiz\u00e1 era Musil demasiado inteligente para escribir una buena novela, como sentenci\u00f3 Walter Benjamin. Sin embargo, sus lectores reconocen que, en su enormidad, tiene un car\u00e1cter adictivo del que no es posible sustraerse. Aunque s\u00f3lo sea por adivinar de qu\u00e9 profundidades del alma de un hombre tan amargo y vanidoso puede brotar tanta comicidad. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><span style=\"font-weight: 400\">(MUSIL, Robert:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Der Mann ohne Eigenschaften<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Rowolt, Hamburgo 1978.&#8211;MANGUEL, Alberto y GUADALUPI, Gianni:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Gu\u00eda de lugares imaginarios<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Alianza Ed., Madrid, 1980.&#8211;MAGRIS, Claudio:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El anillo de Clarisse<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Ed Pen\u00ednsula, Barcelona 1978.&#8211;SCHORSKE, Carl E.: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Fin de Si\u00e8cle Vienna. Politics and Culture<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Vintage Books, Nueva york 1981.&#8211;REICH-RANICKI, Marcel:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Sieben Wegweiser<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Deutscher Tachenbuch Verlag, Munich 2004.&#8211;KIMBALL, Roger: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">The Qualities of Robert Musil<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; The New Criterion, vol 35, No.10, June 2017) \u00a0\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viena, 1913 Aquellos libros de aventuras que alimentaron nuestro ocio juvenil sol\u00edan trasladarnos a mundos lejanos e imaginarios, con nombres que destacaban su exotismo, su car\u00e1cter de \u201cotro\u201d en comparaci\u00f3n con nuestra vida, tan banal. Y es que, como escribi\u00f3 Alberto Manguel, nuestra geograf\u00eda se limita a unos pocos continentes y unos pocos mares y &hellip; <a href=\"https:\/\/evolterra.com\/?p=651\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abKAKANIA, UN REINO  DE LA IMAGINACI\u00d3N\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[434],"tags":[48,232,231,234,236,230,235,229,237,233],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/651"}],"collection":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=651"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/651\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":659,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/651\/revisions\/659"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=651"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=651"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=651"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}