{"id":616,"date":"2017-06-17T12:47:46","date_gmt":"2017-06-17T11:47:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.evolterra.com\/?p=616"},"modified":"2023-05-26T18:11:56","modified_gmt":"2023-05-26T17:11:56","slug":"don-quijote-cabalga-en-america","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=616","title":{"rendered":"DON QUIJOTE CABALGA EN AM\u00c9RICA"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400\">Caracas, 1595<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Cuando en 1905 se celebr\u00f3 el tercer centenario de la publicaci\u00f3n del Quijote, los homenajes, escritos y perorados de un lado a otro del Atl\u00e1ntico, obligaron a los escritores a un notable esfuerzo de imaginaci\u00f3n. Muchos de ellos encontraron un tema atrayente: el de la proyecci\u00f3n del m\u00edtico personaje desde su modesto lugar de la \u00a0Mancha a la aventura americana de los espa\u00f1oles. En 1905 Espa\u00f1a, recordemos, estaba a\u00fan en estado de postraci\u00f3n por la p\u00e9rdida de Cuba y de su condici\u00f3n de imperio, obsesionada con interpretar las razones del fracaso y a trav\u00e9s de ella, descubrir su \u201cesencia\u201d como naci\u00f3n. La asociaci\u00f3n era inevitable y llevaba a Don Quijote, el h\u00e9roe fracasado tras perseguir una gran quimera en un mundo prosaico y mezquino. Eran momentos de desconcierto tambi\u00e9n en el lado americano, donde las rep\u00fablicas hispanas buscaban una identidad para salir del marasmo del primer siglo de independencia. Estaban \u201csin Quijote, sin pies y sin alas, sin Sancho y sin Dios\u201c. Rub\u00e9n Dar\u00edo, el poeta nicarag\u00fcense que escribi\u00f3 este verso, fue de los primeros en encontrar en Don Quijote el clavo ardiente del que asirse para proponer una nueva visi\u00f3n. En el mismo 1898, el a\u00f1o del fracaso, hab\u00eda escrito un cuento fant\u00e1stico alusivo al tr\u00e1gico desenlace de la corta guerra que enfrent\u00f3 a Espa\u00f1a con los Estados Unidos. Una tropa espa\u00f1ola deseosa de proseguir la lucha recibe la orden de entregar las armas. Su abanderado es un misterioso personaje del que s\u00f3lo se saben las siglas que lleva grabadas en su morral, \u201cD.Q.\u201d. Cuando recibe la orden de rendir la bandera se quita la vida arroj\u00e1ndose por un precipicio. \u00a1Lo nunca visto, un Quijote suicida, cuando el verdadero Don Quijote no se rend\u00eda ante nada!<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_617\" aria-describedby=\"caption-attachment-617\" style=\"width: 687px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-617\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/21-2190-7EGAD00Z.jpg\" alt=\"\" width=\"687\" height=\"872\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/21-2190-7EGAD00Z.jpg 687w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/21-2190-7EGAD00Z-236x300.jpg 236w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-617\" class=\"wp-caption-text\">Picasso: Don Quijote y Sancho, 1955<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">A Dar\u00edo le siguieron abundantes escritores, con teor\u00edas varias, no tan fantasiosas quiz\u00e1 pero siempre imaginativas. El uruguayo Jos\u00e9 Enrique Rod\u00f3 declaraba en 1900 que \u201cla filosof\u00eda\u201d del Quijote es la de la conquista espa\u00f1ola y Carlos Fuentes a\u00f1os m\u00e1s tarde que \u201cla Mancha adquiri\u00f3 todo su sentido en Am\u00e9rica\u201d. Por parte espa\u00f1ola, abundaron las apelaciones al quijotismo como salida de la terrible crisis de conciencia causada por la derrota. Destaca por su osad\u00eda la comparaci\u00f3n que hizo Don Miguel de Unamuno entre Don Quijote y Sim\u00f3n Bol\u00edvar en su af\u00e1n de recuperar un esp\u00edritu com\u00fan para las relaciones entre los pa\u00edses hispanos. Es verdad que el Libertador le di\u00f3 la excusa para lanzarse en esta equiparaci\u00f3n algo artificiosa de personajes tan dispares, loco el uno y cuerdo el otro aunque con los delirios del genio. Cita Unamuno un frase de Bol\u00edvar que no pod\u00eda menos que hacerle caer en tentaci\u00f3n: \u201cLos tres grand\u00edsimos majaderos hemos sido Jesucristo, Don Quijote y yo\u201d. A partir de ah\u00ed val\u00eda ya todo para construir el paralelismo. El joven Bol\u00edvar, aconsejado por su maestro Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, ha le\u00eddo a Rousseau y Voltaire y las historias heroicas de la antigua Roma con la misma pasi\u00f3n que el manchego dedic\u00f3 a los libros de caballer\u00eda. El maestro acompa\u00f1a a su pupilo a Roma, donde en el Monte Sacro se arma caballero de la liberaci\u00f3n de las Am\u00e9ricas. Exagera despu\u00e9s como hiperactivo general en sus continuos desplazamientos, libertador andante y escritor infatigable, depresivo a veces y siempre visionario. Tras el terremoto de Caracas de 1821, nos premi\u00f3 con una de sus frases m\u00e1s logradas y, hay que reconocerlo, quijotescas: \u201cSi se opone la naturaleza, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca\u201d. Y en 1826, cercano ya a su derrota como unificador de Hispanoam\u00e9rica, pretend\u00eda seguir la lucha en Cuba y Puerto Rico \u201cpara marchar luego con mayores fuerzas a Espa\u00f1a&#8230;si para entonces no quieren la paz los espa\u00f1oles\u201d.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_618\" aria-describedby=\"caption-attachment-618\" style=\"width: 590px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-618\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Batalla_de_Jun\u00edn.jpg\" alt=\"\" width=\"590\" height=\"389\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Batalla_de_Jun\u00edn.jpg 590w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Batalla_de_Jun\u00edn-300x198.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 590px) 85vw, 590px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-618\" class=\"wp-caption-text\">Manuel Tovar y Tovar: Bol\u00edvar en la batalla de Jun\u00edn, 1824<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Crist\u00f3bal Col\u00f3n tambi\u00e9n excit\u00f3 la imaginaci\u00f3n de los escritores en busca de \u00e9mulos de Don Quijote. Abri\u00f3 el fuego el novelista alem\u00e1n Jakob Wassermann con una biograf\u00eda que public\u00f3 en 1929 y que en ediciones posteriores recibi\u00f3 un t\u00edtulo sugestivo: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Col\u00f3n, el Quijote de los oc\u00e9anos. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">Como el personaje de Cervantes, el navegante genov\u00e9s carece de pasado, lo oculta o lo inventa con fabulaciones varias. Concibe una empresa disparatada a los ojos de sus contempor\u00e1neos y no est\u00e1 dispuesto a que ni los hechos ni la ciencia le estropeen la quim\u00e9rica haza\u00f1a que propone en Portugal, sin \u00e9xito, y en Castilla, con \u00e9xito precario y controvertido. Quiere descubrir la isla de Cipango, el Jap\u00f3n de Marco Polo, navegando hacia el oeste y ofrece a la Reina Cat\u00f3lica de Castilla las grandes riquezas que va a descubrir para que convoque la cruzada definitiva que ha de liberar el Santo Sepulcro en Jerusal\u00e9n. Como dice Cervantes de Don Quijote, Col\u00f3n \u201cse abraza con su imaginaci\u00f3n\u201d. Y no la suelta hasta culminar la haza\u00f1a y acabar en la humillaci\u00f3n tras cuatro viajes de ida y vuelta, siempre a Cipango. Las islas que descubri\u00f3 por casualidad ten\u00edan que ser el continente asi\u00e1tico. En 1494 segu\u00eda convencido de que en Cuba hab\u00eda llegado a la India y que desde all\u00ed podr\u00eda hacer el viaje de vuelta a Espa\u00f1a por tierra. Ante las dudas de algunos, hizo levantar acta notarial en la que oblig\u00f3 a todos a confirmar la creencia del Almirante. \u201cY su alguna duda de ello tuvieren, reza el sorprendente documento, que les rogaba que lo dijesen, porque luego les quitar\u00eda la duda y les har\u00eda ver que es tierra firme&#8230;y les puse pena de diez mil maraved\u00edes por cada vez que dijeran lo contrario de lo que agora dir\u00eda y cortada la lengua\u201d. Col\u00f3n tard\u00f3 en convencer a la reina pero cuando lo consigui\u00f3 en 1492 exigi\u00f3 cosas muy quijotescas en las capitulaciones de Santa F\u00e9: poder usar el tratamiento de Don, reservado a los nobles, y el t\u00edtulo de Almirante de la Mar Oc\u00e9ana y de Virrey o gobernador general de todo lo que descubriera, con car\u00e1cter hereditario y con jurisdicci\u00f3n personal, como en lo m\u00e1s profundo del feudalismo. Los reyes firmaron probablemente porque no ten\u00edan mucho temor de tener que cumplir con tan osadas pretensiones. Pero Col\u00f3n lo tomaba todo muy en serio, su imaginaci\u00f3n mandaba, inspirada por el relato de los viajes de Marco Polo y de Sir John Mandeville, equivalentes a los libros de caballer\u00edas de Don Quijote. \u00a0Wassermann llega a preguntarse si no se habr\u00eda inspirado Cervantes en el personaje de Col\u00f3n para crear su m\u00edtico Don Quijote, tantas eran las semejanzas. Nunca lo sabremos, pero la idea fue acogida favorablemente por Salvador de Madariaga en su biograf\u00eda del Almirante.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_619\" aria-describedby=\"caption-attachment-619\" style=\"width: 525px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-619\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Don_Quichotte_Honor\u00e9_Daumier.jpg\" alt=\"\" width=\"525\" height=\"767\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Don_Quichotte_Honor\u00e9_Daumier.jpg 525w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Don_Quichotte_Honor\u00e9_Daumier-205x300.jpg 205w\" sizes=\"(max-width: 525px) 85vw, 525px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-619\" class=\"wp-caption-text\">Honor\u00e9 Daumier: Don Quijote, 1868<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Venezuela ofrece a\u00fan otro personaje hist\u00f3rico con resonancia quijotesca, el extreme\u00f1o Alonso Andrea de Ledesma, conquistador y fundador de Santiago de Le\u00f3n de Caracas. De este h\u00e9roe sabemos m\u00e1s bien poco, pero lo suficiente para convertirlo en una clara evocaci\u00f3n del personaje cervantino. En 1595 se produjo uno de los ataques que tan frecuentes eran en la \u00e9poca. Los piratas ingleses asolaban las costas de las posesiones espa\u00f1olas y la de Venezuela no era una excepci\u00f3n, sus puertos de Macuto y la Guaira sufr\u00edan asedios y asaltos frecuentes. Esta vez el pirata Aymar Preston fue m\u00e1s lejos. Un traidor le facilit\u00f3 un secreto acceso a la capital atravesando la mole del monte \u00c0vila, con lo que pudo burlar la defensa de las tropas espa\u00f1olas, que estaban desplegadas en la entrada natural a la capital. La poblaci\u00f3n hu\u00eda despavorida ante el ataque, de modo que los ingleses no encontraron oposici\u00f3n y pudieron entregarse al usual saqueo y destrucci\u00f3n. Sin resistencia&#8230;salvo la de un extra\u00f1o personaje que les hizo frente en solitario. Iba a caballo, cubierto con armadura y blandiendo una anticuada lanza. Tanto incomod\u00f3 e hiri\u00f3 con ella a los piratas que su capit\u00e1n les orden\u00f3 disparar contra \u00e9l. Admirados por su valor y tras comprobar que se trataba de un pobre anciano, los ingleses le dieron honores militares. Y el escritor venezolano Mario Brice\u00f1o-Iragorri le dio honores literarios en una serie de escritos quijotescos que titul\u00f3 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El caballo de Ledesma<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> (1948) donde aparece tambi\u00e9n, c\u00f3mo no, la conexi\u00f3n bolivariana.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_620\" aria-describedby=\"caption-attachment-620\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-620\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/640px-Landing_of_Columbus_2.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/640px-Landing_of_Columbus_2.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/640px-Landing_of_Columbus_2-300x197.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-620\" class=\"wp-caption-text\">Vanderlyn, John: La llegada de Col\u00f3n, 1847<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Pero \u00bfestuvo alguna vez Don Quijote en Am\u00e9rica? Cervantes aludi\u00f3 al Nuevo Mundo en varias ocasiones. Quiso obtener un puesto en la burocracia colonial y se lo negaron, seguramente por no pertenecer a la casta adecuada, a pesar de que tra\u00eda honores de Lepanto y era ya conocido escritor. Su consuelo fue ver que ya en 1605, apenas salido El Quijote de las prensas, llegaron abundantes ejemplares a las colonias y fue lectura preferida de peninsulares y criollos. Y no es dif\u00edcil imaginar que su \u00e9xito americano tiene algo que ver con la circunstancia hist\u00f3rica, pues hab\u00eda all\u00ed amplio caldo de cultivo. En los primeros a\u00f1os de la conquista segu\u00edan vivos en Castilla los principios rectores de la sociedad feudal, que se hab\u00edan impuesto tard\u00edamente en Espa\u00f1a y, tras atravesar el Atl\u00e1ntico, siguieron operando en el nuevo continente. Se traslad\u00f3 al Nuevo Mundo todo lo que estructuraba al viejo. La sociedad jerarquizada y dividida en castas inamovibles, empezando por los propios conquistadores peninsulares, los criollos nacidos en el continente, los mestizos, los ind\u00edgenas americanos y los esclavos importados desde \u00c1frica. La econom\u00eda feudal impuso tambi\u00e9n su car\u00e1cter est\u00e1tico y poco propicio al desarrollo, precapitalista. La intolerancia de la Iglesia cat\u00f3lica, que conformaba de manera principal la ideolog\u00eda de la corona espa\u00f1ola, te\u00f1\u00eda de un matiz de cruzada medieval la evangelizaci\u00f3n de los nativos americanos. En fin, la cultura, que no pod\u00eda ser otra que la imperante en los reinos espa\u00f1oles en v\u00edsperas de los descubrimientos. Mariano Pic\u00f3n-Salas llam\u00f3 la atenci\u00f3n sobre la tesis de el estudioso norteamericano Irving A. Leonard, que en 1949 mostr\u00f3 c\u00f3mo los conquistadores estaban inmersos en el mundo fant\u00e1stico de los libros de caballer\u00edas y trasladaron a Am\u00e9rica sus ideales y algunos de sus mitos, el Dorado, las Amazonas&#8230; No hay duda de que alguno de los m\u00e1s populares de estos libros, que alimentaban casi en exclusiva la cultura popular, llegaron escondidos en las carabelas de los primeros viajes de descubrimiento. Eran los libros del momento: Tirante el Blanco se public\u00f3 en 1490, Amad\u00eds de Gaula en 1508, y as\u00ed tantos otros.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_621\" aria-describedby=\"caption-attachment-621\" style=\"width: 457px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-621\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Cervantes_J\u00e1uregui.jpg\" alt=\"\" width=\"457\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Cervantes_J\u00e1uregui.jpg 457w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Cervantes_J\u00e1uregui-229x300.jpg 229w\" sizes=\"(max-width: 457px) 85vw, 457px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-621\" class=\"wp-caption-text\">J\u00e1uregui y Aguilar: Cervantes, 1600<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La supuesta locura del entra\u00f1able Don Quijote fue, como es sabido, resultado de la lectura excesiva, del empacho con estos libros. Alonso Quijano pertenec\u00eda a la clase m\u00e1s baja de la nobleza castellana, era un hidalgo pobre. Como tal, quer\u00eda redimirse a toda costa de su condici\u00f3n y lo hac\u00eda como tantos contempor\u00e1neos suyos, traslad\u00e1ndose con nostalgia a costumbres, entretenimientos y creencias del pasado. El sublime anacronismo del libro de Cervantes va m\u00e1s lejos, ya que el trastorno mental de su protagonista le hace vivir glorias pret\u00e9ritas en un presente s\u00f3rdido y vulgar, del que, \u201cabrazado\u201d como est\u00e1 a su imaginaci\u00f3n, no es capaz de sacarle ni el l\u00facido y vulgar escudero Sancho. Don Quijote presume de conocer al detalle las reglas de la caballer\u00eda y de actuar seg\u00fan ellas, \u201cque las s\u00e9 mejor que cuantos caballeros las profesaron en el mundo\u201d (Cap. 25). Este c\u00f3digo caballeresco es una noci\u00f3n m\u00e1s que dudosa. Johan Huizinga ha mostrado que en realidad la idea de un orden de la caballer\u00eda fue inventada por sus practicantes, o incluso por los historiadores, necesitados de un paradigma para poder explicar un mundo ca\u00f3tico y atomizado como fu\u00e9 el de la Alta Edad Media. Raimundo Lulio y el rey Alfonso X en sus VII Partidas codificaron sus normas y Don Quijote las sab\u00eda de verdad. El supremo humor de Cervantes consisti\u00f3 en presentarnos el cumplimiento del orden caballeresco a trav\u00e9s del prisma de una mente desordenada que se niega a aceptar la realidad y cuando la acepta la considera conspiraci\u00f3n de sus poderosos enemigos, magia y enga\u00f1o. Don Quijote asume como propios los fines de la caballer\u00eda andante y los cumple con conmovedora fidelidad: \u201cdefender las doncellas, amparar las viudas y socorrer a los hu\u00e9rfanos y menesterosos\u201d. Y ejecuta los preceptos m\u00e1s formales de la orden con gran determinaci\u00f3n c\u00f3mica. As\u00ed cuando se hace armar caballero por el ventero de la posada tras velar las armas; cuando porf\u00eda que \u00e9l como caballero s\u00f3lo puede enfrentarse con los de su condici\u00f3n sin que quepa que le ayude Sancho o cualquier otro plebeyo; cuando profesa su amor por Dulcinea y le es fiel hasta el sacrificio, sin querer admitir la baja condici\u00f3n de Aldonza Moreno; cuando presume de arrostrar todo sufrimiento y privaci\u00f3n en aras del deber. Pero en realidad, salvo los fines declarados y algunas normas superficiales de protocolo, la caballer\u00eda carec\u00eda de las normas de un aut\u00e9ntico derecho sustantivo, pues presid\u00eda un mundo an\u00e1rquico donde los nobles tomaban la justicia, una justicia ideal definida por ellos, por la fuerza y en solitario.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">A falta de una verdadera justicia organizada, estos caballeros justicieros se consideraban, por si acaso, inmunes de la poca que hab\u00eda. Don Quijote no pudo expresarlo m\u00e1s claramente: \u201c\u00bfQui\u00e9n ignor\u00f3 que est\u00e1n exentos de todo judicial fuero\u2026(ya) que su ley es su espada, sus fueros sus br\u00edos, sus prem\u00e1ticas su libertad\u201d? (Cap. 45). O cuando, en otra ocasi\u00f3n, se impacienta con Sancho: \u201c\u00a1Calla! \u00bfY d\u00f3nde has visto t\u00fa o le\u00eddo jam\u00e1s que caballero andante haya sido puesto ante la justicia por m\u00e1s homicidios que hubiera cometido?\u201d (Cap. 10). Estas, entre otras, son las ideas que llevaron, con sus Amadises y sus Tirantes bajo el brazo, los espa\u00f1oles que pisaron tierra americana en 1492.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><span style=\"font-weight: 400\">(DAR\u00cdO, Rub\u00e9n:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Cuentos fant\u00e1sticos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Alianza Editorial, Madrid, 1976.&#8211;VALERO, Eva Maria: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El Quijote en los albores del siglo XX hispanoamericano<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; en cvc.cervantes.es.&#8211;UNAMUNO; Miguel de: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Don Quijote y Bol\u00edvar<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, en Ensayos completos, II; Aguilar, Madrid, 1967.&#8211;WASSERMANN. Jakob: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Col\u00f3n, el Quijote de los oc\u00e9anos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Ed. Funambulista, Madrid 2015.&#8211;HUIZINGA, Johan:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El oto\u00f1o de la edad media<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Revista de Occidente, Madrid, 1973.&#8211;CUENCA, Luis Alberto de: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Floresta espa\u00f1ola de varia caballer\u00eda;<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> Ed. nacional, Madrid, 1975<\/span><span style=\"font-weight: 400\">.&#8211;PICON-SALAS, Mariano:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> M\u00edtica americana y libros de caballer\u00eda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; en De la conquista a la independencia y otros estudios; Monte Avila, Caracas, 1987)) \u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\"> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Caracas, 1595 Cuando en 1905 se celebr\u00f3 el tercer centenario de la publicaci\u00f3n del Quijote, los homenajes, escritos y perorados de un lado a otro del Atl\u00e1ntico, obligaron a los escritores a un notable esfuerzo de imaginaci\u00f3n. Muchos de ellos encontraron un tema atrayente: el de la proyecci\u00f3n del m\u00edtico personaje desde su modesto lugar &hellip; <a href=\"https:\/\/evolterra.com\/?p=616\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDON QUIJOTE CABALGA EN AM\u00c9RICA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[434],"tags":[203,204,198,9,201,199,202,200],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/616"}],"collection":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=616"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/616\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":622,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/616\/revisions\/622"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=616"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=616"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=616"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}