{"id":604,"date":"2017-06-10T11:09:41","date_gmt":"2017-06-10T10:09:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.evolterra.com\/?p=604"},"modified":"2023-07-18T12:41:45","modified_gmt":"2023-07-18T11:41:45","slug":"catedrales-del-romanticismo-aleman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=604","title":{"rendered":"CATEDRALES DEL ROMANTICISMO ALEM\u00c1N"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_605\" aria-describedby=\"caption-attachment-605\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-605\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Karl_Friedrich_Schinkel_-_Medieval_Town_by_Water_-_WGA21002.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"473\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Karl_Friedrich_Schinkel_-_Medieval_Town_by_Water_-_WGA21002.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Karl_Friedrich_Schinkel_-_Medieval_Town_by_Water_-_WGA21002-300x222.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-605\" class=\"wp-caption-text\">Karl Friedrich_Schinkel: La ciudad medieval junto al mar, 1813<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Estrasburgo, 1771<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Al apearse del carruaje que le llev\u00f3 hasta Estrasburgo en la primavera de 1771, el joven Goethe, convaleciente y poco entusiasmado con la perspectiva de iniciar sus estudios de derecho, se apresura a contemplar de cerca lo que ha adivinado en el camino, la mole de la catedral de<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Notre Dame<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, con su \u00fanica torre y su fachada rectangular. En sus memorias de juventud<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Poes\u00eda y Verdad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> cuanta con detalle su relaci\u00f3n con este coloso medieval. Lo vi\u00f3 al principio con el prejuicio com\u00fan en su tiempo al contemplar el arte \u201cg\u00f3tico\u201d, como lo denomin\u00f3 despectivamente Giorgio Vasari, el arquitecto e historiador del Renacimiento. Los italianos contagiaron a Europa su desprecio por este estilo, que desde su apego al clasicismo greco-romano ve\u00edan como carente de proporci\u00f3n, excesivamente poblado de ornamentos, una mezcla de estilos incompatibles: \u201cmonstruoso\u201d, como lo califica el propio Goethe. En sucesivos paseos matinales, a veces en compa\u00f1\u00eda del fundador del romanticismo alem\u00e1n, Gottfried Herder, el curioso estudiante aprende a considerar la catedral con detalle, la perfecta simetr\u00eda de la fachada y su armon\u00eda con el entorno, el poder de la torre que escal\u00f3 m\u00e1s de una vez, las estatuas sabiamente combinadas con las l\u00edneas verticales de los pilares, el alma del arquitecto que adivina realizada en el conjunto arm\u00f3nico. Con el tiempo, nuestro autor acaba por sucumbir a una especie de \u201crevelaci\u00f3n\u201d, seducido por la esbelta catedral. La absuelve de los pecados que la cultura burguesa asignaba al g\u00f3tico en su conjunto y declara que lo que hasta ahora ha considerado \u201carquitectura g\u00f3tica\u201d deber\u00eda pasar a llamarse \u201cla arquitectura alemana de nuestra naci\u00f3n\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Esta tard\u00eda adoraci\u00f3n del arte g\u00f3tico debemos comprenderla como una primera embestida contra el clasicismo, con la que Goethe se dispon\u00eda a inaugurar el<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Sturm und Drang<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, la rebeli\u00f3n de la cultura de Alemania contra las modas francesas que la hab\u00edan dominado culturalmente por siglos y que acabar\u00eda alumbrando al nacionalismo rom\u00e1ntico, hijo del resentimiento por la invasi\u00f3n napole\u00f3nica. Durante los a\u00f1os de caos causados por la ocupaci\u00f3n francesa el arquitecto Karl Friedrich Shinkel tuvo que conformarse con ganar el sustento dedic\u00e1ndose a la pintura. Viaj\u00f3 a Italia en 1803-05 y a la vuelta produjo m\u00e1s de un cuadro donde se puede contemplar la curiosa transici\u00f3n hacia el redescubrimiento del g\u00f3tico por los rom\u00e1nticos. En<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> La catedral sobre una ciudad, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">de 1813, consagr\u00f3 el estilo medieval bajo su luz m\u00e1s brillante, en un contexto de paz, un mar en calma, una luz crepuscular y un templo que muestra orgulloso el delicado ascenso de unas torres edificadas como encaje transl\u00facido. Shinkel quer\u00eda simbolizar as\u00ed las virtudes de la Alemania unida y grande con la que so\u00f1aba, en la que a partir de 1816 pudo ya trabajar como arquitecto. Recibi\u00f3 encargos para poblar a Prusia y en especial Berl\u00edn de edificios de un sobrio clasicismo, el estilo solemne con el que la monarqu\u00eda prusiana quer\u00eda transmitir el orden y tranquilidad pol\u00edtica (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Ruhe<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">) que necesitaba para consolidarse como principal potencia de Alemania. Paz y serenidad transmite tambi\u00e9n Caspar D. Friedrich, contempor\u00e1neo de Shinkel, en su pintura, una paz menos prusiana, decididamente rom\u00e1ntica. Friedrich fue un pintor superdotado y quiso acentuar la vuelta a un pasado supuestamente alem\u00e1n envuelto en un dramatismo intimista y misterioso. EL g\u00f3tico reaparece en ruinas de antiguos templos o en representaciones m\u00edsticas, las l\u00edneas de sus cuadros acent\u00faan la verticalidad, aspiran a la ascensi\u00f3n, ya sean m\u00e1stiles de barcos o \u00e1rboles de un bosque evocadores de columnas en el interior de las catedrales. Friedrich traslad\u00f3 su poes\u00eda contemplativa a la pintura. Sus personajes aparecen a menudo de espaldas, frente a la la lejan\u00eda de valles brumosos o la inmensidad del mar, parecen querer dirigir nuestra mirada a los secretos del m\u00e1s all\u00e1.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_607\" aria-describedby=\"caption-attachment-607\" style=\"width: 598px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-607\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Two_Men_Contemplating_the_Moon_-_Caspar_David_Friedrich.jpg\" alt=\"\" width=\"598\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Two_Men_Contemplating_the_Moon_-_Caspar_David_Friedrich.jpg 598w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Two_Men_Contemplating_the_Moon_-_Caspar_David_Friedrich-300x241.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 598px) 85vw, 598px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-607\" class=\"wp-caption-text\">Caspar D. Friedrich: Dos hombres contemplando la luna, 1825<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">A pesar de la insistencia del romanticismo alem\u00e1n en apropiarse el g\u00f3tico como arte nacional para reforzar el consabido relato nacionalista de un pasado glorioso, lo cierto es que el g\u00f3tico naci\u00f3 en el coraz\u00f3n de Francia, en las f\u00e9rtiles llanuras que rodean a Par\u00eds. Cuando el rom\u00e1nico estaba a\u00fan en su m\u00e1ximo esplendor a principios del siglo XII, una conjunci\u00f3n de circunstancias hizo aparecer un nuevo paradigma, fruto de un renacimiento prematuro que sac\u00f3 a Europa de la languidez de la alta Edad Media. Todo empez\u00f3 a moverse. Las ciudades estaban tomando el protagonismo que hab\u00edan perdido desde la ca\u00edda del Imperio romano de occidente. Nuevas t\u00e9cnicas agr\u00edcolas y la prolongada paz conseguida al t\u00e9rmino de las invasiones b\u00e1rbaras hac\u00edan afluir riqueza a las ciudades. Los obispos, con el apoyo de los papas reformadores, Gregorio VII e Inocencio III, compet\u00edan entre s\u00ed para dominar el crecimiento urbano junto con con la burgues\u00eda incipiente. Al resurgir de la econom\u00eda acompa\u00f1\u00f3 el despertar intelectual y una extraordinaria efervescencia religiosa. \u00a0Los nuevos saberes llegados desde Toledo con la traducci\u00f3n de la sabidur\u00eda griega y \u00e1rabe inundaron las universidades que, junto con la teolog\u00eda, abordaron saberes civiles, el derecho, las ciencias. Pronto har\u00edan notar su influencia en la direcci\u00f3n que iba a tomar el arte. Por su parte, la reforma gregoriana quiso consolidar el predominio del poder espiritual sobre los poderes civiles dispersos del feudalismo. En consecuencia, la fe misteriosa de los siglos oscuros di\u00f3 paso a una intensa discusi\u00f3n teol\u00f3gica en la que pugnaron la iglesia triunfante y los llamamientos a la pureza de las \u00f3rdenes mendicantes con la proliferaci\u00f3n de herej\u00edas varias. \u00a0Las catedrales tomaron el relevo de los monasterios. Desoyendo la pr\u00e9diga de San Bernardo de Claraval en favor de la m\u00e1xima austeridad, Suger, el abad de Saint Denis a las puertas de Par\u00eds tom\u00f3 el relevo y lanz\u00f3 el primer proyecto de un templo g\u00f3tico.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_608\" aria-describedby=\"caption-attachment-608\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-608\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/640px-Sainte-Chapelle-Interior.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/640px-Sainte-Chapelle-Interior.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/640px-Sainte-Chapelle-Interior-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-608\" class=\"wp-caption-text\">Par\u00eds, La Sainte Chapelle<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En contraste con la solidez oscura de las iglesias rom\u00e1nicas, el nuevo estilo aspir\u00f3 a alumbrar el mundo nuevo anunciado por el Apocalipsis, la nueva Jerusal\u00e9n que prefigura gr\u00e1ficamente un santuario g\u00f3tico: \u201cten\u00eda la claridad de Dios, cuya luz era semejante a una piedra preciosa, a piedra de jaspe, transparente como el cristal. Y ten\u00eda un muro grande y alto con doce puertas y en las puerta doce \u00e1ngeles y nombres esculpidos\u2026\u201d (Ap. 22, 10-12). Para inundar de \u201cluz divina\u201d el interior de los templos hac\u00eda falta una nueva arquitectura, nuevas t\u00e9cnicas. No sabemos si vino antes la necesidad espiritual o la posibilidad material, lo cierto es que las nuevas circunstancias favorecieron una evoluci\u00f3n natural del templo rom\u00e1nico. Alguien descubri\u00f3 que por medio de la b\u00f3veda de crucer\u00eda, el arco ojival y el arbotante se pod\u00eda renovar de manera radical la concepci\u00f3n del templo. Los nuevos inventos permit\u00edan elevar su estructura. Ser\u00eda posible prescindir de los gruesos muros del rom\u00e1nico y sustituirlos por pilares que dejaban libres las superficies entre \u00e9stos para que la luz, a trav\u00e9s de vitrales de colores, pudiera inundar las naves con un resplandor artificial, evocador de los misterios de la fe. Las catedrales fueron creciendo en altura: en menos de un siglo se pas\u00f3 de los 24 metros de la de Laon (1150) y los 35 de Par\u00eds (1163) hasta los 48 de la de Beauvais (1240). Triunf\u00f3 la verticalidad como s\u00edmbolo de elevaci\u00f3n espiritual y las catedrales acogieron adem\u00e1s un arte liberado de la rigidez del realismo rom\u00e1nico e impregnado de la imitaci\u00f3n gr\u00e1fica de la naturaleza. Jos\u00e9 Gaos ha mostrado como la catedral se convirti\u00f3 en una enciclopedia pl\u00e1stica de piedra y cristal que explica a los fieles toda la religi\u00f3n y la vida, una <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Summa <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">equivalente a la teol\u00f3gica de Santo Tom\u00e1s de Aquino. En la de Chartres identific\u00f3 m\u00e1s de 8000 estatuas que representan fielmente desde los dogmas de la religi\u00f3n, la iglesia jer\u00e1rquica y la historia b\u00edblica hasta los diferentes oficios, el mundo natural, el paso de las estaciones. En definitiva, al tiempo que los templos serv\u00edan de lugar para la glorificaci\u00f3n agradecida del pueblo y de lugar de reuni\u00f3n, en una \u00e9poca de ignorancia y de herej\u00eda se quiso transmitir a los fieles una representaci\u00f3n gr\u00e1fica de una visi\u00f3n del mundo unificada y cristiana.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_609\" aria-describedby=\"caption-attachment-609\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-609\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Loire_Eure_Chartres2_tango7174.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Loire_Eure_Chartres2_tango7174.jpg 800w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Loire_Eure_Chartres2_tango7174-300x225.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Loire_Eure_Chartres2_tango7174-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-609\" class=\"wp-caption-text\">Catedral de Chartres, fachada norte<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Las soluciones arquitect\u00f3nicas y pl\u00e1sticas inventadas por el arte g\u00f3tico surgieron como un dogma absoluto, combinaci\u00f3n del talento constructivo del norte y la imaginaci\u00f3n mediterr\u00e1nea del genio franc\u00e9s. Pronto se propagaron por todos los rincones de Europa con extraordinaria pujanza, como un reguero de p\u00f3lvora. Primero se cubrieron con sus catedrales los diversos obispados del noroeste de Francia: tras <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Notre Dame<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de Par\u00eds, empezada en 1162, se elevaron Amiens (1218), Reims (1250), Chartres, Rouan y muchas m\u00e1s. Fuera de Francia el estilo se traslad\u00f3 primero a la vecina Inglaterra, donde las catedrales alcanzaron el m\u00e1ximo de verticalidad y esbeltez. Sigui\u00f3 Alemania, con las catedrales de la cuenca del Rin coronadas por la de Colonia, que qued\u00f3 inconclusa hasta que la complet\u00f3 precisamente el arquitecto Shinkel en el siglo XIX. Los reinos espa\u00f1oles fueron tambi\u00e9n importando el estilo para sus catedrales a medida que iba progresando la Reconquista: Le\u00f3n (1205), Burgos (1221), Toledo (1226), Sevilla (1407), Barcelona (1420)&#8230;<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_610\" aria-describedby=\"caption-attachment-610\" style=\"width: 620px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-610\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/620px-Caspar_David_Friedrich_013.jpg\" alt=\"\" width=\"620\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/620px-Caspar_David_Friedrich_013.jpg 620w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/620px-Caspar_David_Friedrich_013-300x232.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-610\" class=\"wp-caption-text\">C. D. Friedrich: Las edades de la vida, 1835<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Pero el estilo g\u00f3tico se agot\u00f3 en dos siglos. Volvieron los tiempos agitados de guerras, pestes y hambrunas, y cambi\u00f3 el gusto. Ya hemos visto con qu\u00e9 desprecio lo trataron los hombres del Renacimiento italiano desde el siglo XV. M\u00e1s tarde, Moli\u00e8re se refer\u00eda a las catedrales g\u00f3ticas como \u201cesos monstruos odiosos de los siglos ignorantes\u201d y Rousseau critic\u00f3 los portales de las iglesias g\u00f3ticas: \u201cno subsisten m\u00e1s que para verg\u00fcenza de aquellos que tuvieron la paciencia de construirlos\u201d. S\u00f3lo en el siglo XIX el romanticismo se volvi\u00f3 a dejar seducir por la magia medieval de la mano de los pintores y escritores alemanes. En Francia, Chateaubriand, en su <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Genio del Cristianismo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> resalt\u00f3 fascinado la imitaci\u00f3n naturalista en los templos : \u201dlas florestas han sido los primeros templos de la Divinidad y en las florestas adquirieron los hombres la primera idea de la arquitectura&#8230;esas b\u00f3vedas cinceladas en follajes&#8230;todo reproduce los laberintos de los bosques en la iglesia g\u00f3tica; todo hace sentir el horror religioso, los misterios y la divinidad\u2026\u201d<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_611\" aria-describedby=\"caption-attachment-611\" style=\"width: 792px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-611\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Le\u00f2n_cath\u00e9drale_crois\u00e9_dogive.jpg\" alt=\"\" width=\"792\" height=\"570\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Le\u00f2n_cath\u00e9drale_crois\u00e9_dogive.jpg 792w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Le\u00f2n_cath\u00e9drale_crois\u00e9_dogive-300x216.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/Le\u00f2n_cath\u00e9drale_crois\u00e9_dogive-768x553.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-611\" class=\"wp-caption-text\">B\u00f3vedas de la catedral de Le\u00f3n<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">A la seducci\u00f3n del g\u00f3tico Italia se resisti\u00f3: desde mediados del siglo XIII, y con contadas excepciones (Mil\u00e1n, Pisa), buscaba su propio renacimiento sin recurrir a novedades, aferr\u00e1ndose a las glorias del pasado cl\u00e1sico. Giotto volvi\u00f3 la vista a la naturaleza como estaban haciendo los g\u00f3ticos pero, a\u00fan buscando la inspiraci\u00f3n en los modelos cl\u00e1sicos \u00a0y en el arte bizantino, despleg\u00f3 sus frescos en los amplios muros de las iglesias rom\u00e1nicas. Los italianos rechazaron la tiran\u00eda del g\u00f3tico y en el Renacimiento lo despreciaban como un estilo vulgar. La Iglesia lo asoci\u00f3 despu\u00e9s con el puritanismo de la reforma luterana, reacia a la proliferaci\u00f3n de estatuas y representaciones gr\u00e1ficas de la divinidad, mal vistas por la Biblia. El concilio de Trento lanz\u00f3 la Contra-reforma, que adem\u00e1s de sus puntualizaciones teol\u00f3gicas inspir\u00f3 un estilo nuevo, el barroco, como afirmaci\u00f3n de la ortodoxia romana y como medio de recuperar a los fieles exacerbando su imaginaci\u00f3n. El barroco inund\u00f3 de su est\u00e9tica un amplio arco que, partiendo de Roma y N\u00e1poles, se propag\u00f3 hacia el norte y pasando por Austria, por Baviera y Franconia lleg\u00f3 hasta Praga y m\u00e1s all\u00e1. Dominique Fernandez traz\u00f3 el mapa de esta marea arquitect\u00f3nica en su libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El banquete de los \u00e1ngeles,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de 1984, haci\u00e9ndola coincidir en tiempo y lugar con la expansi\u00f3n de la \u00f3pera.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_612\" aria-describedby=\"caption-attachment-612\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-612\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/640px-Sicht_vom_petersdom_roma.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/640px-Sicht_vom_petersdom_roma.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/06\/640px-Sicht_vom_petersdom_roma-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-612\" class=\"wp-caption-text\">Bernini: columnata de la plaza de San Pedro<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Iron\u00edas de la historia: si Italia se opuso al arte g\u00f3tico, que en realidad fue franc\u00e9s, Francia esperar\u00eda su revancha hasta los tiempos del barroco para oponerse con determinaci\u00f3n a los excesos de este estilo, a su pasi\u00f3n por el exhibicionismo de las emociones. En 1665, el gran Bernini, autor de la columnata de San Pedro y de las fuentes m\u00e1s exageradas y pat\u00e9ticas de Roma, lleg\u00f3 a Par\u00eds invitado por el no menos grande Luis XIV. Quer\u00eda \u00e9ste completar el palacio del Louvre, entonces su residencia. Bernini, que ten\u00eda ya 67 a\u00f1os, edad avanzada para la \u00e9poca, fu\u00e9 tratado con todos los honores y cuidados imaginables, a pesar de lo cual irrit\u00f3 a sus anfitriones con comentarios imprudentes sobre la arquitectura francesa, que encontraba raqu\u00edtica para sus delirios de gran espacio. Se le encarg\u00f3 esculpir un busto del que m\u00e1s tarde se llamar\u00eda Rey Sol y lo realiz\u00f3 en pocos meses. Pero tanto \u00e9ste como su proyecto inicial para el Louvre, que concibi\u00f3 como escenario teatral lleno de curvas y recovecos, fueron rechazados por el monarca y su ministro Colbert. Ir\u00f3nicamente, una estatua ecuestre del rey fue tambi\u00e9n desestimada por no representar al monarca con la suficiente <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">grandeur<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Bernini se volvi\u00f3 a Italia decepcionado. En resumen, \u201cla locura romana (fue) vencida por la rigidez francesa, el delirio barroco repudiado por el esp\u00edritu cl\u00e1sico\u201d. Milan Kundera sugiri\u00f3, al comentar <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El Banquete de los \u00e1ngeles<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, que el libro revela una cierta nostalgia francesa por la experiencia frustrada del Barroco, una decepci\u00f3n por haber quedado al margen de un vendaval hist\u00f3rico y art\u00edstico que dej\u00f3 a la Europa cat\u00f3lica sembrada de obras maestras. \u201cFrancia, escribi\u00f3, es Europa en toda su plenitud&#8230;menos el barroco\u201d.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><span style=\"font-weight: 400\">(GOETHE, Wolfgang von:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Dichung und Warheit<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Insel Verlag, Frankfurt 1979.&#8211;DUBY, Georges:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Le temps des cath\u00e9drales<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Gallimard, Par\u00eds, 1976.&#8211;<\/span><span style=\"font-weight: 400\">HAGEN, Rose-Marie y Rainer: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Los secretos de las obras de arte<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Taschen, Bibliotheca Universalis, s.f..&#8211;GAOS, Jos\u00e9:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Historia de nuestra idea del mundo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Fondo de cultura econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 1973.&#8211;FERNANDEZ, Dominique:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Le banquet des anges<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Librairie Plon, Paris 1984.&#8211;KUNDERA, Milan:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> La nostalgie du Baroque<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Le Nouvel Obervateur<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> 5.10.1984 ) \u00a0<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estrasburgo, 1771 Al apearse del carruaje que le llev\u00f3 hasta Estrasburgo en la primavera de 1771, el joven Goethe, convaleciente y poco entusiasmado con la perspectiva de iniciar sus estudios de derecho, se apresura a contemplar de cerca lo que ha adivinado en el camino, la mole de la catedral de Notre Dame, con su &hellip; <a href=\"https:\/\/evolterra.com\/?p=604\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCATEDRALES DEL ROMANTICISMO ALEM\u00c1N\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[434],"tags":[197,196,193,195,191,189,188,194,192,60],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/604"}],"collection":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=604"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/604\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1086,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/604\/revisions\/1086"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=604"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=604"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=604"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}