{"id":59,"date":"2016-06-16T10:58:09","date_gmt":"2016-06-16T09:58:09","guid":{"rendered":"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/?p=59"},"modified":"2023-05-26T18:12:42","modified_gmt":"2023-05-26T17:12:42","slug":"paz-en-el-rio-surinam","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=59","title":{"rendered":"PAZ EN EL R\u00cdO SURINAM"},"content":{"rendered":"<p><strong>Paramaribo, 1762.<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una de las primeras cr\u00f3nicas que me toc\u00f3 escribir en los a\u00f1os caribe\u00f1os fu\u00e9 acogida con cauto escepticismo y no era para menos. Relataba la historia de un embajador occidental que hab\u00eda llegado a Surinam para entregar sus cartas credenciales al Jefe del Estado. El protocolo le hab\u00eda informado sobre una peculiar condici\u00f3n: despu\u00e9s de cumplir con el acto oficial, tendr\u00eda que viajar al interior del pa\u00eds, a lo m\u00e1s profundo de la selva, para presentar sus respetos al \u201cGaa\u2019man\u201d, o jefe supremo de los Saramaka, una de las tribus de cimarrones que ocupaban y siguen ocupando un amplio territorio en las m\u00e1rgenes del r\u00edo Surinam. Hacen una vida independiente del gobierno y del Estado surinam\u00e9s, obedecen a sus propias autoridades y \u00a0conservan sus propias religiones y costumbres ancestrales, que viajaron con ellos desde las costas del Africa occidental cuando fueron importados como esclavos. La visita no pudo tener lugar, finalmente, porque un estado de tensi\u00f3n entre los Saramaka y el gobierno, cercano a la guerra civil, la hac\u00eda desaconsejable en aquellos d\u00edas y no estaba garantizada la seguridad del representante diplom\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En muchos territorios de Am\u00e9rica, del norte y del sur, fueron frecuentes las revueltas de los esclavos africanos y su huida hacia las monta\u00f1as desde las plantaciones a las que estaban ligados. Sol\u00edan acabar estas revueltas con la vuelta forzada de los africanos al trabajo y una relativa integraci\u00f3n en la sociedad colonial. Pero no era infrecuente que acabaran instal\u00e1ndose de manera estable en pueblos lejanos. All\u00ed eran abandonados por las autoridades coloniales, que daban por imposible su captura. En el caso de Surinam, que hab\u00eda pasado a manos de Holanda en 1667 cuando la Gran Breta\u00f1a, anterior potencia colonial, lo intercambi\u00f3 por la isla de Manhattan (una \u00a0historia sorprendente), las luchas y escaramuzas duraron muchos a\u00f1os. Al final, la colonia hab\u00eda perdido esperanza de poder someter a los Saramaka y otras tribus vecinas y accedi\u00f3 a concertar con ellos un \u201ctratado\u201d de paz y alianza, que fue formalizado en 1762 con cierta solemnidad, aunque seg\u00fan las ex\u00f3ticas condiciones de la selva tropical. En \u00e9l, los holandeses reconoc\u00edan una cierta soberan\u00eda a las tribus rebeldes: en todo caso, el derecho a permanecer en el territorio que ven\u00edan ocupando tradicionalmente, a explotar los \u00a0recursos necesarios para su subsistencia y a entablar un m\u00ednimo comercio con los propietarios de las plantaciones vecinas y con los abor\u00edgenes amerindios colindantes. Los cimarrones, que eran desagradablemente designados como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">bush-negroes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en el pacto oficial, se compromet\u00edan por su parte a no atraer a su territorio a nuevos esclavos que huyeran de las plantaciones holandesas y a devolver a las autoridades coloniales (a cambio de un precio) cualquier posible fugitivo que pudieran capturar. Tambi\u00e9n se compromet\u00edan a no atacar las plantaciones y a respetar la autoridad del gobernador holand\u00e9s. Se obligaban incluso a contribuir con tropas propias para el caso de guerra exterior, en apoyo de potencia colonial.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-137\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/suriname01.gif\" alt=\"Surinam\" width=\"624\" height=\"400\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este pacto o tratado<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> sui generis<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> se mantuvo en vigor pac\u00edficamente, aunque con incidentes aislados, durante el todo el per\u00edodo del dominio holand\u00e9s. Fue un fen\u00f3meno realmente excepcional y plantea a quien medite sobre \u00e9l cuestiones intrigantes: c\u00f3mo puede surgir y organizarse una sociedad coherente pr\u00e1cticamente de la nada, formada por la amalgama de pueblos primitivos de or\u00edgenes dispares. La evoluci\u00f3n, como escribi\u00f3 Eric Hobsbawm, no les condujo a una simple vuelta a la naturaleza, sino que crearon, m\u00e1s bien, una sociedad nueva, sincr\u00e9tica, a mitad de camino entre sus tribus originales y la civilizaci\u00f3n europea por la que se vieron rodeados<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando Surinam alcanz\u00f3 la independencia en 1975 las cosas empezaron a complicarse. El nuevo gobierno empez\u00f3 a tomar iniciativas poco amistosas con los Saramaka. Pact\u00f3 con ciertas compa\u00f1\u00edas extranjeras concesiones para deforestar parte de los bosques de su territorio, construy\u00f3 una presa para alimentar una explotaci\u00f3n de aluminio que inund\u00f3 buena parte de las tierras que ellos ten\u00edan por suyas seg\u00fan el tratado de paz, etc. Las tribus afectadas no se conformaron. Se enfrentaron al ej\u00e9rcito de la rep\u00fablica de Surinam en una guerra de guerrillas que hab\u00eda durado a\u00f1os cuando yo visit\u00e9 el pa\u00eds. Pero lo m\u00e1s revelador de este extra\u00f1o \u201cestado dentro del estado\u201d surinam\u00e9s es que los Saramaka, convencidos de la vigencia del tratado de 1762, quisieron hacer valer los derechos que \u00e9ste les reconoc\u00eda y, tras un largo pleito, consiguieron en 2007 una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que se inclin\u00f3 ampliamente en favor de sus intereses. Reconoc\u00eda a los Samaraka la condici\u00f3n de grupo tribal diferenciado (como hab\u00eda hecho con otros pueblos ind\u00edgenas de Am\u00e9rica) y condenaba al gobierno de Surinam a formalizar su personalidad jur\u00eddica y a revalidar el derecho de propiedad comunal de las tierras pose\u00eddas por los diferentes clanes o familias. Tambi\u00e9n instaba a Surinam a derogar las medidas tomadas hasta entonces en perjuicio de los Samaraka y a obtener su consentimiento en caso de que en el futuro tuvieran que tomar iniciativas contrarias a sus derechos tradicionales. En fin, la Corte obligaba al gobierno surinam\u00e9s a pagar, creando un fondo de desarrollo, una compensaci\u00f3n justa por los da\u00f1os irreparables que ya les hab\u00edan causado.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-135\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/azucar-surinam.jpg\" alt=\"F\u00e1brica de Azucar\" width=\"400\" height=\"263\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/azucar-surinam.jpg 400w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/azucar-surinam-300x197.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 400px) 85vw, 400px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es un caso extra\u00f1o y \u00fanico, una supervivencia hist\u00f3rica en el pa\u00eds m\u00e1s peque\u00f1o de la Am\u00e9rica del sur, que se hab\u00eda mantenido apenas sin cambios cuando la esclavitud fue abolida por los Paises Bajos en 1863. En la nueva situaci\u00f3n, lo que ocurri\u00f3 en Surinam fue similar a lo que vivieron otras colonias anglosajonas en el Caribe y en la costa de Sudam\u00e9rica . La mayor\u00eda de los trabajadores de origen africano que segu\u00edan cultivando las plantaciones se negaron, al ser liberados de la esclavitud, a seguir prestando servicio a los propietarios coloniales y se retiraron, sobre todo a las ciudades, cuando no se reunieron en la selva con sus compatriotas africanos. Para poder seguir explotando las tierras, los gobiernos coloniales resucitaron una vieja instituci\u00f3n, una especie de contrato de servidumbre temporal (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">indenture <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">es la palabra inglesa), por medio del cual hab\u00edan importado mano de obra a Am\u00e9rica en los primeros tiempos de la colonizaci\u00f3n. Consist\u00eda en un compromiso de trabajo por un n\u00famero determinado de a\u00f1os, con viaje de ida y vuelta pagados y ciertos derechos laborales, en un r\u00e9gimen de te\u00f3rica libertad. El sistema no funcion\u00f3. Las deficientes condiciones f\u00edsicas de los siervos europeos para su nuevo<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> habitat<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> obligaron a los colonizadores a iniciar la importaci\u00f3n masiva de africanos, que resultaban m\u00e1s duros como trabajadores y menos vulnerables a los peligros de la selva tropical. Cuando se vieron privados de mano de obra esclava a mediados del siglo XIX, ingleses y holandeses ofrecieron esta f\u00f3rmula a los pobladores de sus colonias en el Asia oriental. Asi, por ejemplo, a la isla de Trinidad llegaron en los cincuenta a\u00f1os posteriores a la abolici\u00f3n no menos de 144.000 indios de la India. Y lo mismo sucedi\u00f3 en el resto de las Guayanas, incluido Surinam, a donde vinieron sobre todo los procedentes de las colonias holandesas en Indonesia. En todos estos pa\u00edses la poblaci\u00f3n qued\u00f3 dividida casi por mitad entre orientales y descendientes de los africanos. Un novelista caribe\u00f1o de origen mestizo, injustamente olvidado, Edgar Mittleholzer (1909-1965) public\u00f3 en 1941 una turbadora y bella novela <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">(Corentyne Thunder<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">) en la que relataba la oscura vida de una familia india en medio de la selva de la Guayana brit\u00e1nica y sus relaciones conflictivas con los africanos reci\u00e9n liberados.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-136\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/suriname.jpg\" alt=\"suriname\" width=\"580\" height=\"435\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/suriname.jpg 580w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/suriname-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 580px) 85vw, 580px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En general, la t\u00f3nica hab\u00eda sido al principio la violencia, otro tipo de violencia m\u00e1s brutal y sin complejos, entre los africanos reci\u00e9n llegados y los propietarios europeos, y tambi\u00e9n entre los distintos grupos de africanos, seg\u00fan su grado de asimilaci\u00f3n a la sociedad colonial. La integraci\u00f3n de las poblaciones africanas que llegaban masivamente al continente y a las islas americanas a cultivar el az\u00facar era compleja. Los colonos las agruparon al principio en \u201cnaciones\u201d seg\u00fan su origen y su cultura, con el fin de que se prestaran apoyo entre s\u00ed y de paso para evitar que desarrollaran una aut\u00e9ntica conciencia de clase. Tras la abolici\u00f3n de la esclavitud, las distintas poblaciones se mezclaron y sintetizaron sus diferencias en una cultura criolla nueva, no totalmente africana ni occidental. Pero predomin\u00f3 el conflicto, como no pod\u00eda ser menos. Roger Bastide ofreci\u00f3 en su ensayo sobre<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Las am\u00e9ricas negras<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> un exhaustivo recuento de las revueltas de esclavos m\u00e1s conocidas: en Hait\u00ed en 1522, 1679 y 1691; en Santo Domingo en 1649,1674, 1692, 1702; en las Antillas brit\u00e1nicas 1649, 1674, 1692, 1702, 1733, 1759; en los Estados Unidos, 6 entre 1633 y 1700, 50 en el siglo XVIII y 55 entre 1800 y 1864. Por no hablar de las m\u00e1s importantes y cruentas, las de Jamaica en 1831 y 1865, y la de Hait\u00ed, donde tras una adhesi\u00f3n casi general de la poblaci\u00f3n a la Revoluci\u00f3n francesa, una cruenta revuelta de esclavos que comenz\u00f3 en 1791 acab\u00f3 en 1804 con la independencia bajo el poder africano. Por si estas estad\u00edsticas no bastan para captar la cruda realidad de toda esta historia, la excelente pel\u00edcula \u201cQueimada\u201d, de Gillo Montecorvo (1969), puede ayudar a imaginarla.<\/span><\/p>\n<p>E. Volterra<\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">BASTIDE, Roger: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las Am\u00e9ricas negras<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Alianza, Madrid 1967. &#8212;\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">HOBSBAWN, Erick:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Postmodernism in the Forest<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">On History<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Abacus, Londres 1997. &#8212;\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">MITTELHOLZER, Edgar: Corentyne thunder. Peepal Tree, Leeds 2009. &#8212;\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">HOEFER, Hans: Trinidad and Tobago. Apa Productions, 1987. &#8212;\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Saramaka Peace Treaty<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en <\/span><a href=\"http:\/\/www.creolica.net\"><span style=\"font-weight: 400;\">www.creolica.net<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">, ed. por ARENDS, Jacques.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paramaribo, 1762. Una de las primeras cr\u00f3nicas que me toc\u00f3 escribir en los a\u00f1os caribe\u00f1os fu\u00e9 acogida con cauto escepticismo y no era para menos. Relataba la historia de un embajador occidental que hab\u00eda llegado a Surinam para entregar sus cartas credenciales al Jefe del Estado. El protocolo le hab\u00eda informado sobre una peculiar condici\u00f3n: &hellip; <a href=\"https:\/\/evolterra.com\/?p=59\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPAZ EN EL R\u00cdO SURINAM\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[434],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59"}],"collection":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=59"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":183,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59\/revisions\/183"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=59"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=59"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=59"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}