{"id":522,"date":"2017-04-15T15:42:21","date_gmt":"2017-04-15T14:42:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.evolterra.com\/?p=522"},"modified":"2023-05-26T18:11:57","modified_gmt":"2023-05-26T17:11:57","slug":"el-esplendor-antiguo-de-los-lampedusa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=522","title":{"rendered":"EL GATOPARDO: ESPLENDOR ANTIGUO DE LOS LAMPEDUSA"},"content":{"rendered":"<p><strong>Mil\u00e1n, 1957<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El \u00a012 de mayo de 1860 desembarc\u00f3 en Marsala, en la costa occidental de Sicilia, una fuerza de camisas rojas, unos mil partisanos de variado origen bajo el mando del revolucionario Giuseppe Garibaldi. Este conspirador polifac\u00e9tico, marino y empresario, novelista, jefe militar carism\u00e1tico con triunfos y fracasos sonados, anteriormente exiliado en Chile y en Nueva York, hab\u00eda reunido a su variopinto ej\u00e9rcito con la misi\u00f3n que inspiraba entonces a los italianos: unificar en un estado-naci\u00f3n toda la pen\u00ednsula, dividida desde la ca\u00edda del Imperio Romano en una dispersi\u00f3n de reinos, ducados, ciudades independientes y estados pontificios. Garibaldi, saboyano nacido en Niza en 1807, hab\u00eda iniciado su aventura aliado con Giuseppe Mazzini, creador de la sociedad secreta Nueva Italia, republicano y anticlerical, decidido a provocar insurrecciones en todos los rincones del pa\u00eds para crear un estado \u00fanico, liberal y democr\u00e1tico que la librara del secular dominio que hab\u00eda sufrido a manos de las potencias europeas. En vista del fracaso de Mazzini, a quien franceses y austr\u00edacos impidieron su intento de tomar Roma, Garibaldi, opt\u00f3 por unirse con sus guerrilleros al movimiento liberador que compet\u00eda con el de Mazzini: el de la monarqu\u00eda piamontesa bajo el rey Vittorio Emanuele II, que ven\u00eda progresando de norte a sur en el control de la pen\u00ednsula y era m\u00e1s aceptable para Europa por su car\u00e1cter cl\u00e1sico y moderado. Garibaldi le ofreci\u00f3 la conquista de Sicilia y del sur y a punto estuvo de adelantarse en una nueva ofensiva sobre la \u201cciudad eterna\u201d. El conde de Cavour, hombre fuerte del reino piamont\u00e9s, le cerr\u00f3 el paso y acab\u00f3 siendo con Vittorio Emanuele el art\u00edfice de la unificaci\u00f3n del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_523\" aria-describedby=\"caption-attachment-523\" style=\"width: 594px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-523\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/REALISM_MURAL_19TH.jpg\" alt=\"\" width=\"594\" height=\"471\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/REALISM_MURAL_19TH.jpg 594w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/REALISM_MURAL_19TH-300x238.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 594px) 85vw, 594px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-523\" class=\"wp-caption-text\">Garibaldi y Vittorio Emmanuel II se encuentra en Teano. Agostino\/Getty.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Este es el escenario en el que se desarrolla la novela<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El Gatopardo,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> terminada \u00a0por el pr\u00edncipe Giuseppe Tomasi di Lampedusa en 1957 y publicada un a\u00f1o m\u00e1s tarde, cuando ya su autor hab\u00eda fallecido. Don Fabrizio, Pr\u00edncipe de Salina, se aburre terminando de rezar el rosario con la familia en la capilla de su palacio de Palermo cuando llegan las primeras noticias del desembarco de Garibaldi y los primeros indicios de la rebeli\u00f3n popular armada. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, se traslada impert\u00e9rrito con todo su s\u00e9quito, sin que los revolucionarios se atrevan a imped\u00edrselo, a su residencia de verano en la localidad imaginaria de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Donnafugata<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, donde transcurre el resto de la acci\u00f3n. El pr\u00edncipe, como astr\u00f3nomo aficionado que es, contempla los hist\u00f3ricos acontecimientos tan impasible como observa los astros del firmamento en compa\u00f1\u00eda del capell\u00e1n de la familia, el jesuita padre Pirrone. Su osado e inteligente sobrino Tancredi, perteneciente a una rama empobrecida de la familia, se une en cambio a la revoluci\u00f3n y, desde su cinismo, intenta convencer al pr\u00edncipe de la conveniencia de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">que \u201ctodo cambie para que todo quede como est\u00e1<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, es decir, que es mejor unirse al nuevo rey de una Italia unificada para cerrar el paso a los revolucionarios republicanos. Don Fabrizio comprende y, aunque desaprueba en su \u00edntimo ser todo cambio, apoya el matrimonio de Tancredi con Ang\u00e9lica, la bella hija de Don Calogero Sed\u00e0ra, alcalde de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Donnafugata<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, un arribista zafio y codicioso con pretensiones aristocr\u00e1ticas y suficiente dinero como para apoyar la carrera pol\u00edtica del sobrino, que el pr\u00edncipe sabe ser\u00e1 un \u00e9xito. Encari\u00f1ado con Tancredi favorece a la ambiciosa Angelica frente a su propia hija Concetta, a la que no ve secundando a su sobrino como embajadora o ministra, dado su car\u00e1cter apocado y beato y los pocos medios que podr\u00e1 heredar, pues tendr\u00e1 que compartir el patrimonio familiar con siete hermanos. Acepta la amistad del despreciable alcalde y ve con amargura c\u00f3mo su mundo aristocr\u00e1tico, que hasta entonces consideraba inmutable, se va extinguiendo al par de su propia vida.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_524\" aria-describedby=\"caption-attachment-524\" style=\"width: 768px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-524\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/Chapelle_Palatine-768x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"768\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/Chapelle_Palatine.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/Chapelle_Palatine-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-524\" class=\"wp-caption-text\">Catedral de Palermo. Capilla palatina.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Esta historia, \u00fanica obra de su autor salvo algunos ensayos y cuentos breves, obtuvo un \u00e9xito inmediato entre el p\u00fablico lector, casi tan un\u00e1nime como fue general la negativa acogida de la cr\u00edtica literaria de la \u00e9poca. S\u00f3lo fue publicada por recomendaci\u00f3n del novelista Giorgio Bassani tras haber sido rechazada por las prestigiosas editoriales Mondadori y Einaudi. Se le reproch\u00f3 a<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El Gatopardo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, naturalmente, que retornaba al realismo decimon\u00f3nico en vez de abrazar el neo-realismo social entonces imperante, que estaba escrita seg\u00fan m\u00e9todos anticuados y no incorporaba los avances vanguardistas consagrados desde mucho antes en la literatura europea. Desde el \u00e1ngulo del historicismo oficial, molest\u00f3 porque presentaba una visi\u00f3n esc\u00e9ptica del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Risorgimento<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, el movimiento de unificaci\u00f3n italiana, se\u00f1alando con crudeza los aspectos antiheroicos y burgueses de la revoluci\u00f3n. La Iglesia cat\u00f3lica conden\u00f3 el escaso apego que muestra el arist\u00f3crata protagonista por la religi\u00f3n oficial de su linaje secular. En fin, a muchos sicilianos pareci\u00f3 excesivo el juicio tan negativo que se hace de ellos y de Sicilia en su realidad y su historia. El pr\u00edncipe los retrata en una de sus conversaciones con desprecio: indolentes y violentos, resignados a ser colonizados por uno u otro imperio, desde los fenicios a los Borbones: \u201clos sicilianos no querr\u00e1n nunca mejorar por la sencilla raz\u00f3n de que creen que son perfectos. Su vanidad es m\u00e1s fuerte que su miseria\u201d. A pesar de todo, la novela recibi\u00f3 en 1959 el prestigioso premio <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Strega<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> y los cr\u00edticos tuvieron pronto que empezar a matizar su rechazo inicial en vista de que el poeta franc\u00e9s Louis Arag\u00f3n public\u00f3 un comentario altamente elogioso de la que consider\u00f3, algo exageradamente, una obra maestra del siglo XX, \u201cla \u00fanica novela italiana\u201d. El p\u00fablico, desde luego, sigui\u00f3 apreciando este libro excelente sin hacer caso a los eruditos. Es una historia conmovedora contada con una prosa rica, a menudo ir\u00f3nica, un relato profundo sobre la emoci\u00f3n de verse envejecer sin sentirse viejo, mientras decae y muere el mundo que ha rodeado toda nuestra vida. Est\u00e1 llena de descripciones acertadas y de comentarios psicol\u00f3gicos inteligentes sobre el comportamiento del ser humano, o a veces no tan humano.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_525\" aria-describedby=\"caption-attachment-525\" style=\"width: 335px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-525\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/Francobollo_Tomasi_di_Lampedusa_2007.jpg\" alt=\"\" width=\"335\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/Francobollo_Tomasi_di_Lampedusa_2007.jpg 335w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/Francobollo_Tomasi_di_Lampedusa_2007-223x300.jpg 223w\" sizes=\"(max-width: 335px) 85vw, 335px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-525\" class=\"wp-caption-text\">Sello conmemorativo de G.T.di Lampedusa<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El autor de este libro atractivo se llamaba nada menos que Giuseppe \u00a0Maria Fabrizio Salvatore Stefano Vittorio Tomasi y era duque de Palma de Montechiaro y pr\u00edncipe de Lampedusa. Su linaje aristocr\u00e1tico se remontaba a muy atr\u00e1s: a los aragoneses llegados tras la crisis de las \u201cV\u00edsperas sicilianas\u201d a finales del siglo XIII, entre ellos el llamado Giulio Tomasi. Con el tiempo, un sucesor de aquel primer Tomasi se convirti\u00f3 en duque de Palma tras haber fundado la ciudad siciliana de ese nombre y en 1667 otro sucesor recibi\u00f3 el t\u00edtulo de pr\u00edncipe de Lampedusa. Viniendo de esta familia de guerreros y de m\u00edsticos, podemos imaginar bien la vida del \u00faltimo pr\u00edncipe, el Lampedusa literato. Creci\u00f3 en el palacio de los Lampedusa en Palermo y en las varias haciendas y mansiones que pose\u00edan a todo lo ancho de Sicilia. De una de ellas, la de Santa Margherita di Belice (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Donnafugata<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> en la novela), dice que albergaba a 12 personas en 300 habitaciones. Naci\u00f3 en 1896 y vivi\u00f3 una vida melanc\u00f3lica, sin un oficio claro aparte del de arist\u00f3crata rentista. Recibi\u00f3 una educaci\u00f3n poco intensiva en Roma, en cuya universidad curs\u00f3 brevemente estudios de derecho. Tras haber participado como soldado en la I Guerra mundial, viaj\u00f3 ampliamente a varios pa\u00edses en los a\u00f1os veinte, con frecuencia a Londres, donde su t\u00edo Piero Tomasi, marqu\u00e9s de Torretta, era embajador de Italia, muy conectado con los ambientes literarios. Compart\u00eda tambi\u00e9n aficiones con el poeta Lucio Piccolo, su primo de Capo d\u2019Orlando, donde pasaba las temporadas veraniegas. Como buen esteta, despreci\u00f3 al fascismo de Mussolini aunque, en su pesimismo amargo, pensaba que Italia se lo hab\u00eda merecido. Y dedic\u00f3 mucho tiempo al estudio de la literatura, con especial inter\u00e9s en Stendhal y los ingleses contempor\u00e1neos, sobre los que escribi\u00f3 apuntes para unas reuniones literarias que organiz\u00f3 ya en edad madura. Su esposa Alexandra Wolff Stomersee, una psiquiatra de origen let\u00f3n, admiraba su sabidur\u00eda literaria y le animaba a escribir. Finalmente, la participaci\u00f3n en un congreso literario en San Pellegrino en 1954 fue el detonante que necesitaba para dar el paso de crear la novela que llevaba urdiendo desde hac\u00eda veinte a\u00f1os. La escribi\u00f3 de un tir\u00f3n en dos a\u00f1os y la termin\u00f3 cuando s\u00f3lo le quedaban pocos meses de vida. \u00bfC\u00f3mo es posible que despu\u00e9s de una vida melanc\u00f3lica y frustrante, ociosa durante largos per\u00edodos, haya podido Lampedusa escribir una obra de tanta fuerza, tan verdadera y bien tramada? Quiz\u00e1 el mismo sentimiento de una vida perdida en el amateurismo le anim\u00f3 a dar testimonio del mundo que \u00e9l hab\u00eda amado y que ve\u00eda desmoronarse ante sus propios ojos. Gioacchino Lanza, hijo adoptivo y estudioso de su obra, aventura una interpretaci\u00f3n psicol\u00f3gica sobre la vocaci\u00f3n tard\u00eda del escritor. Se basa en unos apuntes privados que Lampedusa dedic\u00f3 a sus<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Recuerdos de infancia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, en los que las abundantes tachaduras y correcciones del manuscrito revelan que estaba en realidad prepar\u00e1ndose para escribir la novela. Lanza ve aqu\u00ed \u201cel sentido de un juego, de una fantas\u00eda on\u00edrica que acompa\u00f1a la irrupci\u00f3n de una creatividad tard\u00eda\u201d: en el fondo, todo escritor tiene en el origen de su vocaci\u00f3n, por muy avanzada que sea la edad en que esta aparece, un resto de vanidad infantil: quiere hacerse la ilusi\u00f3n de que lo que escribe va a ser publicado y admirado por los lectores.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_526\" aria-describedby=\"caption-attachment-526\" style=\"width: 594px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-526\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/Giuseppe_Garibaldi_entering_Palermo.jpg\" alt=\"\" width=\"594\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/Giuseppe_Garibaldi_entering_Palermo.jpg 594w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/Giuseppe_Garibaldi_entering_Palermo-300x232.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 594px) 85vw, 594px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-526\" class=\"wp-caption-text\">Garibaldi entra en Palermo. Agostini\/Getty.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Se discute si<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El Gatopardo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> es una novela hist\u00f3rica o m\u00e1s bien una autobiograf\u00eda. E. M. \u00a0Forster, que sab\u00eda de novelas, precis\u00f3: no es una novela hist\u00f3rica, aunque s\u00ed una novela que tiene lugar en la historia. Muchas cosas equiparan al ficticio pr\u00edncipe Salina de<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El Gatopardo <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">con el pr\u00edncipe Lampedusa de la realidad de 1860, el bisabuelo en el que se inspir\u00f3 nuestro autor. Era tambi\u00e9n astr\u00f3nomo aficionado y un arist\u00f3crata t\u00edpico de su tiempo, que tuvo que adaptarse a la sustituci\u00f3n de la monarqu\u00eda borb\u00f3nica de Sicilia por la monarqu\u00eda saboyana de la Italia unificada. En 1860 hab\u00eda sido bombardeado Palermo por la marina fiel a los Borbones cuando estaba a punto de caer en manos de Garibaldi y una clase burguesa incipiente hab\u00eda querido aprovechar la situaci\u00f3n para hacerse con los despojos del Antiguo R\u00e9gimen, sustituyendo a una casta por la otra sin cambiar la estructura de la sociedad. Pero ah\u00ed acaba la similitud entre el escritor y su personaje. El Don Fabrizio de la novela es alguien bien distinto del Giuseppe Lampedusa real: representa m\u00e1s bien, como observ\u00f3 su bi\u00f3grafo David Gilmour, la proyecci\u00f3n del autor en el personaje sensual y arrogante que hubiera querido ser. Es, por tanto, una \u201cautobiograf\u00eda\u201d por persona interpuesta. Los tiempos que le toc\u00f3 vivir al Lampedusa escritor, tras dos guerras mundiales y muchas turbulencias en la sociedad y en las costumbres, fueron realmente los del fin de su mundo. El Palacio Lampedusa fue destru\u00eddo por completo por los bombardeos de los aliados en 1943 y esta experiencia traum\u00e1tica pudo estar en el origen de la decisi\u00f3n del autor de<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El Gatopardo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de dejar testimonio de su peculiar universo. Pero Lampedusa pone en boca de Don Fabrizio reflexiones y sentimientos que es dif\u00edcil imaginar en un noble que en 1860 s\u00f3lo estaba contemplando el principio de la agon\u00eda de tan larga historia. Al enviado de Vittorio Emanuele que le ofrece el puesto de senador en la nueva monarqu\u00eda le rechaza el ofrecimiento y le sugiere que elija a Don Calogero Sed\u00e0ra: \u201cme han dicho que su apellido es antiguo o acabar\u00e1 si\u00e9ndolo\u201d. Y sus ideas sobre la aristocracia, que pone en boca del cura Don Pirrone, son sospechosamente modernas: \u201clos se\u00f1ores&#8230; no es gente f\u00e1cil de entender. Viven en un universo particular&#8230;Poseen una memoria colectiva muy poderosa, y por lo tanto no se turban o se alegran por cosas que a nosotros no nos importan un r\u00e1bano, pero que para ellos son vitales porque est\u00e1n en relaci\u00f3n con su patrimonio de recuerdos, de esperanzas y de temores de clase\u201d (trad. De Fernando Guti\u00e9rrez).<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-528\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/El-Gatopardo-15.jpg\" alt=\"\" width=\"682\" height=\"648\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/El-Gatopardo-15.jpg 682w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/El-Gatopardo-15-300x285.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">A los pocos a\u00f1os de la publicaci\u00f3n de la novela, en 1963 Luchino Visconti ofreci\u00f3 una brillante versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica del<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Gatopardo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, con tres estrellas en los papeles principales: Burt Lancaster (Don Fabrizio), Claudia Cardinale (Ang\u00e9lica) y Alain Delon (Tancredi). Es una inteligente selecci\u00f3n de los principales cap\u00edtulos de la novela, los que permiten una eficaz continuidad narrativa, y sigue fielmente el texto escrito por Lampedusa cuando hablan los personajes. Prescinde piadosamente del cap\u00edtulo, algo truculento, en que Don Fabrizio reflexiona sobre su pr\u00f3xima muerte, y tambi\u00e9n de una especie de ap\u00e9ndice final que protagonizan en 1910 las tres hijas del pr\u00edncipe, ya ancianas, que sellan el final definitivo de la dinast\u00eda cuando ordenan destruir las falsas reliquias piadosas que \u00e9sta hab\u00eda atesorado. Eso s\u00ed, Visconti se toma una ligera libertad al exagerar la sospecha, apenas insinuada en la novela, de un enamoramiento tard\u00edo del protagonista, anciano y enfermo, con la poco angelical Ang\u00e9lica.<\/span><\/p>\n<p>(Nuevos papeles de Volterra)<\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><span style=\"font-weight: 400\">(TOMASI DI LAMPEDUSA, Giuseppe:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El Gatopardo <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">(trad. De Fernando Guti\u00e9rrez); Noguer, Barcelona 1963.&#8211; Id.:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">I Racconti<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> (pr\u00f3logo de Gioacchino Lanza Tomasi); Feltrinelli, Mil\u00e1n 2015.&#8211;GILMOUR, David: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">The Last Leopard. A Life of Giuseppe Tomasi di Lampedusa<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Eland, 1988.&#8211;NORWICH, John Julius:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Sicily. A Short History from the Ancient Greeks to Cosa Nostra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; John Murray Ed., Londres 2015.&#8211;PARKS, Tim: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">The Insurgent. Garibaldi and his Enemies<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; The New Yorker, julio de 2007.&#8211;FORSTER, E.M.:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Aspects of the Novel<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Pelican Books, 1974)<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mil\u00e1n, 1957 El \u00a012 de mayo de 1860 desembarc\u00f3 en Marsala, en la costa occidental de Sicilia, una fuerza de camisas rojas, unos mil partisanos de variado origen bajo el mando del revolucionario Giuseppe Garibaldi. 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