{"id":508,"date":"2017-04-02T18:08:45","date_gmt":"2017-04-02T17:08:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.evolterra.com\/?p=508"},"modified":"2023-05-26T18:11:57","modified_gmt":"2023-05-26T17:11:57","slug":"andres-bello-profeta-en-su-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=508","title":{"rendered":"ANDR\u00c9S BELLO, PROFETA EN SU TIERRA"},"content":{"rendered":"<p><strong>Caracas, 1935<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La mentira, como es sabido, es el arma principal de los envidiosos y \u00e9stos abundan en el mundo de la pol\u00edtica. Este es el trasfondo de la sentencia evang\u00e9lica que se convirti\u00f3 en popular refr\u00e1n: nadie es profeta en su tierra. Andr\u00e9s Bello (1781-1865), el caraque\u00f1o universal y gran pol\u00edgrafo hispanoamericano, parec\u00eda ser una excepci\u00f3n a la regla, a juzgar por el prestigio del que goza en su pa\u00eds natal y en toda Hispanoam\u00e9rica, incluyendo a Espa\u00f1a. Pedro Grases (1909-2004), un ilustre catal\u00e1n exiliado en Venezuela que fue director de la \u00a0Fundaci\u00f3n de la Casa Bello y m\u00e1ximo estudioso de nuestro autor, sol\u00eda obsequiar generosamente a sus visitantes con alguno de los 26 tomos de las obras completas del maestro que hab\u00eda publicado el gobierno venezolano en 1981 al cumplirse el segundo centenario de su nacimiento. Chile, su pa\u00eds de adopci\u00f3n, las hab\u00eda publicado en quince tomos ya en 1881-92 y desde entonces los estudios sobre la obra de Bello han ocupado casi tanta extensi\u00f3n como sus propios escritos. Este reconocimiento y fama indiscutida fueron sin embargo tard\u00edos, al menos en Venezuela. Rafael Caldera, que fue dos veces presidente de la rep\u00fablica (1969-74 y 1994-99), inici\u00f3 su brillante carrera pol\u00edtica en 1935 d\u00e1ndose a conocer \u00a0cuando ten\u00eda s\u00f3lo diecinueve a\u00f1os con una breve biograf\u00eda de Andr\u00e9s Bello, un resumen de su vida y su obra escrito con gran erudici\u00f3n y br\u00edo juvenil. El libro se abre con una confesi\u00f3n que llama la atenci\u00f3n: el autor reconoce que ten\u00eda entonces s\u00f3lo una idea vaga del pol\u00edgrafo caraque\u00f1o, que le \u201cten\u00eda por un mal patriota que hab\u00edase ido a remotos paralelos a dar lo que debi\u00f3 a su tierra&#8230;un ser inferior que hab\u00eda buscado refugio en los libros, en vez de entregarse a la haza\u00f1a rom\u00e1ntica que realizaban entre redoble de tambores los personeros de la Gesta Heroica\u201d.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_509\" aria-describedby=\"caption-attachment-509\" style=\"width: 476px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-509\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/AndresBello.jpg\" alt=\"\" width=\"476\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/AndresBello.jpg 476w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/AndresBello-223x300.jpg 223w\" sizes=\"(max-width: 476px) 85vw, 476px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-509\" class=\"wp-caption-text\">Raymond Monvoisin: Andr\u00e9s Bello, 1843<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Bello hab\u00eda nacido en la Caracas colonial, \u201cla ciudad de los techos rojos\u201d como alguien la llam\u00f3, que tras dormitar durante largos siglos despert\u00f3 tempranamente a los vientos de la revoluci\u00f3n. Era hijo de familia modesta, primog\u00e9nito de ocho hermanos, nieto de un notable pintor de iglesia e hijo de un oscuro empleado, que adem\u00e1s ejerc\u00eda como m\u00fasico en la catedral caraque\u00f1a. Vecino del convento de los Mercedarios, se form\u00f3 en su rica biblioteca a la sombra, entre otros, del fraile ilustrado Crist\u00f3bal de Quesada, que descubri\u00f3 su talento de poeta y latinista y le recomend\u00f3 con acierto que aprendiera franc\u00e9s e ingl\u00e9s. A pesar de que sus padres ten\u00edan origen en las islas Canarias, lo que en su \u00e9poca era una desventaja, pudo estudiar en la Real y Pontificia Universidad de Caracas en la que curs\u00f3 dos a\u00f1os y se gradu\u00f3 como bachiller en 1800. No prosigui\u00f3 estudios superiores pero era ya entonces un precoz intelectual y en ese mismo a\u00f1o conoci\u00f3 al famoso Alexander von Humboldt, que pas\u00f3 por la ciudad en su periplo equinoccial. Obtuvo la protecci\u00f3n de la influyente familia Ist\u00fariz, que le encarg\u00f3 la educaci\u00f3n de sus hijos y le introdujo en otra importante familia \u201cmantuana\u201d, la de los Bol\u00edvar, en la que fue preceptor de Sim\u00f3n, el futuro Libertador. Pronto fue conocido en la restringida sociedad de Caracas como el \u201cjoven sabio\u201d y admitido en la administraci\u00f3n colonial como administrativo de la Capitan\u00eda General. Como tal le sorprendieron los sucesos de la invasi\u00f3n de Espa\u00f1a por Napole\u00f3n en 1808, que puso en movimiento la emancipaci\u00f3n del continente americano. Sigui\u00f3 ejerciendo como funcionario tras el \u201cgrito\u201d del 19 de abril de 1810, cuando los venezolanos forzaron la renuncia del Capit\u00e1n General y constituyeron la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Junta Suprema conservadora de los derechos de Fernando VII<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, la asamblea de notables que se opuso a la agresi\u00f3n a Espa\u00f1a.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_516\" aria-describedby=\"caption-attachment-516\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-516\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/fachadafrontal.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"375\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/fachadafrontal.jpg 500w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/fachadafrontal-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 500px) 85vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-516\" class=\"wp-caption-text\">Fachada de la Quinta Anauco, en Caracas<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Como puede adivinarse en las palabras de Caldera citadas al inicio, dos siglos m\u00e1s tarde persist\u00eda entre los venezolanos el recuerdo de un incidente de juventud que marc\u00f3 a Bello con amargura durante toda su larga vida. Pocos d\u00edas antes del 19 de abril se hab\u00eda producido un conato de rebeli\u00f3n antimon\u00e1rquica que protagoniz\u00f3, entre otros, Sim\u00f3n Bol\u00edvar. Fue delatado por voces desconocidas, que incluyeron el nombre de Andr\u00e9s Bello, el probo funcionario, entre los sospechosos de la delaci\u00f3n. Maledicencia de envidiosos, sin duda, como lo prueba el hecho de que, al poco tiempo, la propia Junta Suprema lo designara como secretario de la misi\u00f3n diplom\u00e1tica que envi\u00f3 a Londres a pedir el apoyo ingl\u00e9s para la provincia venezolana en su resistencia a los franceses. No obstante, la mentira se enquist\u00f3 en la conciencia de los venezolanos y perdur\u00f3 por largo tiempo. En sus a\u00f1os caraque\u00f1os, Bello pudo escribir algunos versos primerizos y una breve historia de Venezuela que formaba parte de un proyecto ambicioso de presentaci\u00f3n de la Junta: la<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Gu\u00eda Universal de forasteros en Venezuela para el a\u00f1o de 1810<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. En este op\u00fasculo, el joven funcionario relat\u00f3 con prosa eficaz la larga lucha de los conquistadores espa\u00f1oles para controlar el pa\u00eds y las mejoras que la pol\u00edtica ilustrada de los Borbones hab\u00edan ido introduciendo en la agricultura y el comercio de la colonia. Bello vivi\u00f3 toda su vida en la nostalgia de su ciudad natal y sobre todo de la naturaleza tropical, que cant\u00f3 como poeta y estudi\u00f3 como naturalista. Dedic\u00f3 un poema de juventud al Anauco, un arroyo que descend\u00eda desde el monte \u00c1vila hasta el valle de Caracas, no lejos del callej\u00f3n de la Merced donde naci\u00f3 y vivi\u00f3 el poeta:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> T\u00fa, verde y apacible ribera del Anauco&#8230;resonar\u00e1s continuo con mis humildes cantos\u2026\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<figure id=\"attachment_512\" aria-describedby=\"caption-attachment-512\" style=\"width: 635px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-512\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/miranda.jpg\" alt=\"\" width=\"635\" height=\"358\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/miranda.jpg 635w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/miranda-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-512\" class=\"wp-caption-text\">Arturo Michelena: Miranda en La Carraca, 1896<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Habiendo disfrutado de tanto color tropical y de la apacible vida provinciana de Caracas, podemos imaginar la impresi\u00f3n del joven Bello al llegar en 1810 a un Londres en pleno auge imperial, acompa\u00f1ando como secretario al futuro Libertador y a otro ilustre venezolano, L\u00f3pez M\u00e9ndez, para su ambigua tarea diplom\u00e1tica. En su delicada misi\u00f3n, la prudencia que ten\u00edan que ejercer los enviados venezolanos no era precisamente favorecida por el entusiasmo revolucionario del \u201cprecursor\u201d Francisco de Miranda, veterano conspirador en los despachos de Londres y de toda Europa. Su causa emancipadora iba m\u00e1s lejos de la que tra\u00edan los representantes de la Junta Suprema de Caracas, mon\u00e1rquica y continuista al menos sobre el papel. Miranda ofreci\u00f3 a sus paisanos alojamiento en su casa de la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Grafton Street<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, donde Bol\u00edvar disfrut\u00f3 compartiendo con \u00e9l sus proyectos revolucionarios y consigui\u00f3 convencerlo de volver a Caracas para encabezar la rebeli\u00f3n. Bello qued\u00f3 deslumbrado por la personalidad y por la enorme biblioteca del precursor, donde vio abrirse para \u00e9l la perspectiva de dedicarse al estudio y llegar a ser \u201cel que lo supo todo\u201d, en palabras de otro pr\u00f3cer caraque\u00f1o de la \u00e9poca. Gracias a los contactos de Miranda, los delegados de la Junta consiguieron ser recibidos discretamente por las autoridades brit\u00e1nicas, interesadas en obtener ventajas en el comercio americano. En guerra con Napole\u00f3n y por tanto solidarios con la resistencia de los espa\u00f1oles contra la invasi\u00f3n, los brit\u00e1nicos s\u00f3lo pod\u00edan ofrecer un apoyo tibio a las Juntas surgidas en las diferentes colonias espa\u00f1olas. No pod\u00edan pasar de ser neutrales y ben\u00e9volos. La Gran Breta\u00f1a ten\u00eda que apoyar a la monarqu\u00eda espa\u00f1ola y no pod\u00eda fomentar, al menos expresamente, cualquier pretensi\u00f3n emancipadora de sus colonias.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_513\" aria-describedby=\"caption-attachment-513\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-513\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/Cinco_de_julio_de_1811_por_Juan_Lovera.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"453\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/Cinco_de_julio_de_1811_por_Juan_Lovera.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/Cinco_de_julio_de_1811_por_Juan_Lovera-300x212.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-513\" class=\"wp-caption-text\">Juan Lovera: El cinco de julio, 1838<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En el a\u00f1o 1812 se desat\u00f3 la crisis que iba a cambiar la vida de Andr\u00e9s Bello para siempre. Un fuerte terremoto arras\u00f3 a Caracas, llev\u00e1ndose por delante casi toda la ciudad, incluida su casa natal y el vecino convento de la Merced con la biblioteca de sus primeras lecturas. El terremoto pol\u00edtico no fue menor. Espa\u00f1a hab\u00eda reaccionado por la fuerza contra la independencia que Venezuela hab\u00eda declarado el cinco de abril de 1811 y suprimido la Primera Rep\u00fablica venezolana, que presid\u00eda Miranda. El oscuro papel que jug\u00f3 Bol\u00edvar en la entrega del precursor a las autoridades espa\u00f1olas, supuso el primer encontronazo del modesto Bello con los rigores de la pol\u00edtica real cuando se enter\u00f3 de que el carism\u00e1tico Miranda estaba encadenado en el penal de C\u00e1diz. Adem\u00e1s, qued\u00f3 abandonado a su suerte en Londres sin oficio ni beneficio, una vez que Espa\u00f1a hab\u00eda derrocado a la Junta que lo hab\u00eda enviado en misi\u00f3n. Nost\u00e1lgico y deseoso de volver a Caracas, sin saber qu\u00e9 suerte hab\u00eda corrido su familia despu\u00e9s del terremoto, Bello tuvo que dedicar largos a\u00f1os a ganarse el sustento gracias a la amistad de personajes que hab\u00eda conocido de la mano de Miranda. John Mill y Jeremy Bentham se encontraban entre ellos y le proporcionaron alumnos con los que sobrevivir y consejos y orientaci\u00f3n para las inquietudes intelectuales que el caraque\u00f1o tra\u00eda de sus a\u00f1os de formaci\u00f3n juvenil. El exiliado espa\u00f1ol Jos\u00e9 Blanco White le ofreci\u00f3 tambi\u00e9n su amistad y algunos trabajos como redactor en las publicaciones que surgieron para apoyar la guerra de propaganda por la independencia que emprendieron los americanos en el exilio. Impresionado por instituciones culturales nunca vistas en su tierra, la biblioteca del Museo Brit\u00e1nico ofreci\u00f3 a Bello el refugio para dedicarse con pasi\u00f3n al estudio de las muchas materias que atra\u00edan su curiosidad. En una carta de 1824 a Pedro Gual le cuenta que trabajaba incansablemente pero tambi\u00e9n le confiesa con cierta timidez:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> he hurtado a mis ocupaciones no pocos ratos para dedicarlos a las musas y al estudio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Estaba \u00a0animado por una idea central: la de extender la educaci\u00f3n y el progreso a toda Am\u00e9rica y, sobre todo, preservar en todas las rep\u00fablicas que se iban constituyendo la unidad de la lengua castellana.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_514\" aria-describedby=\"caption-attachment-514\" style=\"width: 688px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-514\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/BelloUChile.jpg\" alt=\"\" width=\"688\" height=\"725\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/BelloUChile.jpg 688w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/BelloUChile-285x300.jpg 285w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-514\" class=\"wp-caption-text\">Bello en la Universidad de Chile<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Bello quiso acogerse a la amnist\u00eda que ofreci\u00f3 la corona espa\u00f1ola a los implicados en el hasta entonces fracasado proceso independentista americano. Para ello elev\u00f3 en 1813 un detallado memorial en que se presentaba como un funcionario fiel a sus autoridades y a la misi\u00f3n que le hab\u00edan encomendado, sin participar directamente en pol\u00edtica. Craso error: en Caracas fue acusado de mon\u00e1rquico, no sin cierta raz\u00f3n, ya \u00a0que el propio Bello alegaba en su defensa <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">la notoria moderaci\u00f3n de sus opiniones y conducta, que a\u00fan llegaron a hacerle mirar como desafecto a la causa de la Revoluci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Da la impresi\u00f3n adem\u00e1s de que Bol\u00edvar, que no dejaba de manifestar su aprecio por Bello como antiguo preceptor suyo, no le perdon\u00f3 cierta frialdad que con motivo del incidente de la entrega de Miranda debi\u00f3 percibir en Bello, poco dado por naturaleza al culto a la personalidad que el Libertador hab\u00eda creado en torno suyo. Tampoco parec\u00eda olvidar que Bello no hubiera resuelto en Londres un encargo m\u00e1s prosaico que le hab\u00eda dado en relaci\u00f3n con unas minas en el valle de Aroa de las que Bol\u00edvar era propietario por herencia y quer\u00eda vender a ciertos ingleses. En cualquier caso, pretextando su enfrentamiento con el general Santander, con el que compart\u00eda desde 1821 el gobierno de la Gran Colombia, el Libertador declin\u00f3 apoyar a Bello para un puesto diplom\u00e1tico a que aspiraba: \u00e9l no se ocupaba de temas menores de las relaciones exteriores. Andr\u00e9s Bello, para quien hab\u00edan surgido adem\u00e1s responsabilidades familiares, pues se cas\u00f3 en 1814 y ten\u00eda ya varios hijos, se vi\u00f3 en una situaci\u00f3n econ\u00f3mica desesperada y tuvo que recurrir a las amistades que le hab\u00edan proporcionado sus contactos diplom\u00e1ticos. Entre estas se encontraba Antonio Jos\u00e9 de Irisarri, encargado de la legaci\u00f3n de Chile, amigo y admirador intelectual suyo. Le ofreci\u00f3 en 1822 un empleo como secretario, que dio paso a los a\u00f1os en que Bello ejerci\u00f3 como diplom\u00e1tico profesional. De la legaci\u00f3n de Chile pas\u00f3 a la de Colombia en 1825 bajo la direcci\u00f3n del plenipotenciario Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez Madrid. Pero los contactos chilenos, que ven\u00edan de atr\u00e1s, se mantuvieron, hasta el punto de que el embajador colombiano advirti\u00f3 a sus autoridades de los tratos de Bello con la legaci\u00f3n de Chile, donde se hab\u00edan apreciado su competencia y sabidur\u00eda. Cuando Bol\u00edvar, sabedor de estos contactos, advirti\u00f3 que no dejaran escapar al joven sabio a aquel \u201cpa\u00eds de la anarqu\u00eda\u201d, era ya demasiado tarde. El contrato hab\u00eda sido firmado y Bello estaba en camino a Santiago de Chile, donde lleg\u00f3 en 1829 para nunca m\u00e1s partir.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_515\" aria-describedby=\"caption-attachment-515\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-515\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/640px-Andr\u00e9s_Bello_Monument_-_National_Pantheon.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/640px-Andr\u00e9s_Bello_Monument_-_National_Pantheon.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/04\/640px-Andr\u00e9s_Bello_Monument_-_National_Pantheon-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-515\" class=\"wp-caption-text\">Cenotafio de Bello en el Pante\u00f3n de Caracas<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Empez\u00f3 as\u00ed para \u00e9l una nueva vida. Toda la cultura literaria, jur\u00eddica y diplom\u00e1tica que hab\u00eda adquirido en las brumas londinenses la puso ahora al servicio de la construcci\u00f3n del estado chileno, con la mirada puesta en la totalidad de las nuevas rep\u00fablicas de Hispanoam\u00e9rica, precarias y necesitadas de una armaz\u00f3n institucional para sustituir el poder espa\u00f1ol. Aqu\u00ed se puso de manifiesto la \u201cpasi\u00f3n por el orden\u201d que hab\u00eda sido siempre el norte de Bello. Abandon\u00f3 sus estudios te\u00f3ricos y literarios y se entreg\u00f3 a una incansable actividad de educador y divulgador. Un manual de derecho internacional adaptado a las necesidades de las rep\u00fablicas americanas que buscaban el reconocimiento internacional, otro de derecho romano, escritos de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica, la famosa gram\u00e1tica del castellano <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">para uso de los americanos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, el c\u00f3digo civil chileno de 1855 que sirvi\u00f3 de modelo a otros pa\u00edses de la regi\u00f3n\u2026 La lista es interminable, ya digo que en la edici\u00f3n venezolana llena 26 gruesos vol\u00famenes. Chile supo agradecer la contribuci\u00f3n decisiva de Bello a la construcci\u00f3n de la rep\u00fablica, inicialmente bajo el gobierno olig\u00e1rquico de Diego Portales. Le di\u00f3 desde muy pronto altas responsabilidades en los ministerios de hacienda y de exteriores, le hizo senador en 1837 y rector vitalicio de la Universidad desde 1843. Acogido en la Real Academia Espa\u00f1ola de la Lengua en 1861, el pr\u00f3cer venezolano muri\u00f3 en 1865 reconocido por todos como el padre de una cultura human\u00edstica propiamente americana. Vivi\u00f3 su vida en un momento confuso, cuando a\u00fan estaba por consolidar la identidad nacional de las diferentes rep\u00fablicas, queriendo ser ciudadano de todas ellas. Los venezolanos tardaron en comprenderlo pero acabaron por aceptarlo como \u201cprofeta en su tierra\u201d.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><span style=\"font-weight: 400\">(CALDERA, Rafael:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Andr\u00e9s Bello<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Monte Avila ed. Caracas, 1992.&#8211;GRASES, Pedro: Pr\u00f3logo a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Obra literaria de Andr\u00e9s Bello<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Biblioteca Ayacucho, Caracas, 1979.&#8211;PIC\u00d3N SALAS, Mariano: Pr\u00f3logo a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Temas de Historia y Geograf\u00eda <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">en las Obras completas de Andr\u00e9s Bello, tomo XIII, Caracas 1981.&#8211;BOCAZ, Luis: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Andr\u00e9s Bello. Una biograf\u00eda cultural<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Ed del Convenio Andr\u00e9s Bello, Bogot\u00e1, 2000.&#8211;CROW, John A.: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">The Epic of Latin America<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; \u00a0Univ of California Press, 1992) \u00a0\u00a0<\/span><\/span><span style=\"font-weight: 400\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Caracas, 1935 &nbsp; La mentira, como es sabido, es el arma principal de los envidiosos y \u00e9stos abundan en el mundo de la pol\u00edtica. Este es el trasfondo de la sentencia evang\u00e9lica que se convirti\u00f3 en popular refr\u00e1n: nadie es profeta en su tierra. Andr\u00e9s Bello (1781-1865), el caraque\u00f1o universal y gran pol\u00edgrafo hispanoamericano, parec\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/evolterra.com\/?p=508\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abANDR\u00c9S BELLO, PROFETA EN SU TIERRA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[434],"tags":[129,131,130,134,132,133],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/508"}],"collection":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=508"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/508\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":520,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/508\/revisions\/520"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=508"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=508"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=508"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}