{"id":453,"date":"2017-02-18T10:04:58","date_gmt":"2017-02-18T10:04:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.evolterra.com\/?p=453"},"modified":"2023-05-26T18:12:20","modified_gmt":"2023-05-26T17:12:20","slug":"proust-en-busca-de-mariano-fortuny","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=453","title":{"rendered":"PROUST EN BUSCA DE MARIANO FORTUNY"},"content":{"rendered":"<p><strong>Venecia, 1916<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El tri\u00e1ngulo imaginario Venecia-Albertina-Fortuny puntea estrat\u00e9gicamente el gran ciclo novelesco de Marcel Proust<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> En busca del tiempo perdido<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. El amor ambiguo del narrador por Albertina surge por primera vez en el segundo volumen, cuando el pintor Elstir presenta al narrador y la joven junto con otras de las \u201cmuchachas en flor\u201d que veranean en Balbec, un pueblo imaginario de Normand\u00eda. Albertina cuenta la ilusi\u00f3n que le har\u00eda visitar Venecia y el pintor le habla de Fortuny, cuyas telas imitan las que pintaron los maestros venecianos, que \u00e9l encuentra demasiado anacr\u00f3nicas. Este \u201cartista veneciano\u201d, dice Elstir, ha descubierto el secreto de su fabricaci\u00f3n y pronto las mujeres podr\u00e1n pasearse \u201ccon brocados tan magn\u00edficos como los que Venecia creaba&#8230;con dise\u00f1os del oriente\u201d. Con el tiempo, el celoso Marcel inicia una relaci\u00f3n amorosa con Albertina, a la que convence para que se instale con \u00e9l en Par\u00eds. En su piso la convierte en su prisionera, y la controla en sus menores movimientos a la vez que la llena de regalos caros aconsejado por su vecina, la duquesa de Guermantes. Entre ellos destacan los vestidos que Fortuny ha creado seg\u00fan dibujos venecianos. Seg\u00fan ella \u201cresponden a una significaci\u00f3n especial\u201d, pues tienen un car\u00e1cter hist\u00f3rico, cada uno es tan \u00fanico que da a la pose de la mujer que los viste una importancia excepcional, \u201ccomo si el vestido hubiera sido el fruto de una larga deliberaci\u00f3n\u201d y la conversaci\u00f3n que le sirve de escenario se hubiera \u201cdestacado de la vida corriente como una escena de novela\u201d. En el quinto volumen de la obra, Albertina desaparece de su casa. Escribe a su amante una carta confirmando su ruptura definitiva pero llegan noticias contradictorias: \u00bfha muerto en un accidente? \u00bfSe ha casado con otro? Entre &nbsp;aliviado y angustiado por la culpa de su amor posesivo, Marcel quiere convencerse de que ya no la ama, incluso de que la ha olvidado. Entonces decide viajar a Venecia, como ha hecho antes de la mano de John Ruskin y su libro<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Las piedras de Venecia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, para visitar iglesias y museos en busca de la belleza del arte. En la Galleria della Accademia observa un cuadro de Carpaccio,<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Il miracolo della reliquia della croce<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y entre sus numerosas figuras descubre un personaje que viste un gab\u00e1n azul con adornos dorados. La memoria involuntaria le depara una de sus sorpresas: es igual a uno de Fortuny que Albertina llevaba puesto el d\u00eda antes de su huida, cuando subi\u00f3 con \u00e9l a su autom\u00f3vil camino de Versalles. Al verlo, descubre que este hab\u00eda sido el modelo de muchos abrigos similares que se ve\u00edan en Par\u00eds y se estremece de emoci\u00f3n recordando a su amada, turbado por el deseo y la melancol\u00eda.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_455\" aria-describedby=\"caption-attachment-455\" style=\"width: 651px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-455\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/651px-Vittore_carpaccio_miracolo_della_Croce_a_Rialto_01.jpg\" alt=\"\" width=\"651\" height=\"599\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/651px-Vittore_carpaccio_miracolo_della_Croce_a_Rialto_01.jpg 651w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/651px-Vittore_carpaccio_miracolo_della_Croce_a_Rialto_01-300x276.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-455\" class=\"wp-caption-text\">Vittore Carpaccio: Il miracolo della reliquia della Croce<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 1900, durante su primer viaje a Venecia, el joven Marcel Proust ha visitado a Cecilia Madrazo, la viuda del pintor Fortuny, y a su hijo Mariano en su palacio Martinengo. Seis a\u00f1os m\u00e1s tarde, en plena composici\u00f3n de su compleja novela, Proust escribi\u00f3 una carta a Mar\u00eda Hahn, la hermana del compositor Reynaldo Hahn y cu\u00f1ada de Cecilia. En ella le ped\u00eda detalles sobre la obra de Mariano Fortuny: en qu\u00e9 cuadro de Carpaccio pod\u00eda encontrar el modelo de sus creaciones y en qu\u00e9 medida se hab\u00eda inspirado en \u00e9l al crear sus telas y los dise\u00f1os de sus vestidos. Necesitaba, dec\u00eda, una descripci\u00f3n precisa de cierto abrigo y saber si alguna vez dise\u00f1\u00f3 chales para sus modelos. Le revela que Fortuny es el \u00fanico artista que va a aparecer con su propio nombre en la novela que est\u00e1 escribiendo, mientras que, por ejemplo, el compositor C\u00e9sar Franck estar\u00e1 oculto tras el seud\u00f3nimo de Vinteuil. Lo mismo har\u00e1 con otros artistas, dado que su obra es \u201cnarrativa, no cr\u00edtica\u201d. Le manifiesta su admiraci\u00f3n por Carpaccio, pintor cuyas obras ha admirado en la iglesia de San Giorgio degli Schiavoni y otras. Lo que llama el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Leit-motiv<\/span><\/i> <i><span style=\"font-weight: 400;\">Fortuny,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> concluye, tendr\u00e1 en la novela \u201cun papel sensual, po\u00e9tico y doloroso\u201d.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_456\" aria-describedby=\"caption-attachment-456\" style=\"width: 840px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-456\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/sal\u00f3n-japon\u00e9s-1024x462.jpg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"379\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/sal\u00f3n-japon\u00e9s-1024x462.jpg 1024w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/sal\u00f3n-japon\u00e9s-300x135.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/sal\u00f3n-japon\u00e9s-768x346.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/sal\u00f3n-japon\u00e9s-1200x541.jpg 1200w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/sal\u00f3n-japon\u00e9s.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-456\" class=\"wp-caption-text\">Fortuny y Marsal: Los ni\u00f1os en el sal\u00f3n japon\u00e9s<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQuien es el afortunado mortal que tuvo el privilegio de figurar de modo tan eminente en uno de los m\u00e1s grandes ciclos literarios de todos los tiempos?. Mariano Fortuny y Madrazo, al que Proust llama \u201chijo genial de Venecia\u201d, y en otra ocasi\u00f3n \u201ceste mago de Venecia\u201d, naci\u00f3 en Granada (Espa\u00f1a) en 1871 en el seno de una familia espa\u00f1ola de larga tradici\u00f3n art\u00edstica. Sus padres eran personajes verdaderamente imponentes. Mariano Fortuny y Marsal (1839-1874), pintor de origen catal\u00e1n, se hab\u00eda consagrado con gran \u00e9xito en pleno &nbsp;romanticismo gracias a sus pinturas hist\u00f3ricas, muchas de ellas de tema oriental seg\u00fan la moda de la \u00e9poca (el peque\u00f1o Mariano aparece jugando en<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> El sal\u00f3n japon\u00e9s<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, una de sus telas m\u00e1s conocidas). La formidable madre, Cecilia Madrazo, pertenec\u00eda a una familia influyente en el mundo art\u00edstico de Madrid desde el siglo XVIII y era hija del que hab\u00eda sido durante muchos a\u00f1os pintor de la Corte y director del Museo del Prado, Federico Madrazo. El matrimonio vivi\u00f3 unos a\u00f1os en Roma y reuni\u00f3 una impresionante colecci\u00f3n de arte y curiosidades de todo tipo. Fortuny y Marsal muri\u00f3 prematuramente, con treinta y cinco a\u00f1os, cuando &nbsp;el hijo s\u00f3lo contaba tres. Cecilia decidi\u00f3 entonces mudarse a Par\u00eds, donde Mariano aprendi\u00f3 a pintar. M\u00e1s tarde, se trasladaron a Venecia y se instalaron en el palacio Martinengo, llev\u00e1ndose consigo la impresionante colecci\u00f3n de obras de arte, objetos de todo tipo y valiosos tejidos antiguos que la pareja hab\u00eda ido coleccionando a lo largo de los a\u00f1os. En sus a\u00f1os de formaci\u00f3n, Mariano estuvo inmerso en las corrientes m\u00e1s avanzadas del arte del<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Fin de Si\u00e9cle. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">La hiperactiva Cecilia lo llev\u00f3 a Beyrouth para iniciarlo en el fascinante mundo de Richard Wagner: en su m\u00fasica pero tambi\u00e9n en su visi\u00f3n de un arte total que sintetizaba la m\u00fasica con la pintura, el teatro y la poes\u00eda. Del escritor y artista ingl\u00e9s William Morris (1834-1896) aprendi\u00f3 tambi\u00e9n a rechazar la separaci\u00f3n y la jerarqu\u00eda de las artes, la pintura, el dise\u00f1o decorativo y la artesan\u00eda. Vi\u00f3 todas estas teor\u00edas aplicadas en los Ballets Rusos de Diaghilev que hac\u00edan furor en Par\u00eds y \u00e9l mismo contribuy\u00f3 con sus escenarios y sus inventos t\u00e9cnicos de iluminaci\u00f3n a los ballets y a las producciones de Trist\u00e1n e Isolda y de Parsifal en la Scala de Mil\u00e1n.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_457\" aria-describedby=\"caption-attachment-457\" style=\"width: 494px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-457\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/Palazzo_Fortuny_gi\u00e0_Pesaro_Orfei.jpg\" alt=\"\" width=\"494\" height=\"599\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/Palazzo_Fortuny_gi\u00e0_Pesaro_Orfei.jpg 494w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/Palazzo_Fortuny_gi\u00e0_Pesaro_Orfei-247x300.jpg 247w\" sizes=\"(max-width: 494px) 85vw, 494px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-457\" class=\"wp-caption-text\">Palazzo Fortuny-Orfei, Venecia<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para ello hab\u00eda desarrollado m\u00faltiples talentos. Se convirti\u00f3 en un pintor competente, aunque no tan genial como su padre, y expuso con \u00e9xito en Par\u00eds en 1899 y en Mil\u00e1n en 1900. Tambi\u00e9n se distingui\u00f3 como fot\u00f3grafo pionero, arquitecto, grabador, escultor y descubridor de numerosos inventos que patent\u00f3 tambi\u00e9n en Par\u00eds. Cont\u00f3 con la inestimable e incesante ayuda de su madre Cecilia como animadora art\u00edstica y social. El poeta Pere Gimferrer consagr\u00f3 a Mariano Fortuny una especie de biograf\u00eda novelada por la que desfilan, con trazo impresionista, las amistades de la familia que Mariano tuvo ocasi\u00f3n de tratar desde su primera juventud. El pintor norteamericano John Singer Sargent aparece en Venecia en primer lugar, sentado en un caf\u00e9 de la plaza de San Marcos conversando nada menos que con Henry James: \u201cdos hombres que hablan en ingl\u00e9s, dos hombres que callan en ingl\u00e9s\u201d. Cosima Liszt visita a do\u00f1a Cecilia en el palacio de Martinengo en 1894 y pone las bases de la participaci\u00f3n de Fortuny en la empresa wagneriana. Gabriele D\u2019Annunzio acuerda con Mariano el vestido que lucir\u00e1 Eleanora Duse en el estreno de su<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Francesca da Rimini<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. En 1900 asiste a la exposici\u00f3n universal de Par\u00eds y participa en un \u201cbaile persa\u201d de disfraces en el Petit Palais, donde se encuentra con un joven Marcel Proust, acompa\u00f1ado de Emilienne D\u2019Alen\u00e7on, y con otras arist\u00f3cratas, actrices y cantantes de<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> variet\u00e9s<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. En 1904, Hugo von Hofmannsthal visita a los Fortuny en Venecia para decidir el montaje de la<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Electra <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">en Viena. El tenor Enrico Caruso viste un manto corto de Fortuny, de terciopelo estampado, para representar una de sus \u00f3peras en el Liceo de Barcelona. Orson Welles, que en 1938 hab\u00eda mentido al anunciar por la radio la invasi\u00f3n de los marcianos, le encarga poco despu\u00e9s el vestuario para su versi\u00f3n de<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Otello<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Y as\u00ed tantos otros famosos, la lista es interminable. Mariano triunfa, pues, tambi\u00e9n en Nueva York y en Hollywood.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_454\" aria-describedby=\"caption-attachment-454\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-454\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/fortunymadrazoauto.jpg\" alt=\"Fortuny y Madrazo: Autorretrato\" width=\"600\" height=\"769\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/fortunymadrazoauto.jpg 600w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/fortunymadrazoauto-234x300.jpg 234w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-454\" class=\"wp-caption-text\">Fortuny y Madrazo: Autorretrato<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es curioso que en las m\u00faltiples alusiones que hace Proust a los vestidos de Fortuny aparezca solamente la menci\u00f3n de dise\u00f1os con un car\u00e1cter antiguo veneciano, o su evocaci\u00f3n del oriente de las <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mil y una noches<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Sin embargo, cuando se empez\u00f3 a publicar <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">En busca del tiempo perdido<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> hac\u00eda tiempo ya que Fortuny se hab\u00eda hecho famoso por sus invenciones m\u00e1s caracter\u00edsticas: la t\u00fanica Delfos y el chal Knossos. Hab\u00eda encontrado en Henriette Negr\u00edn, una modelo francesa, su pareja ideal, aunque no era del gusto de la temible Cecilia, pues estaba casada cuando conoci\u00f3 a \u201csu\u201d Mariano. Una vez resuelto el problema, Mariano abandon\u00f3 el hogar materno, y se instal\u00f3 con su pareja en el palacio Orfei, donde montaron un gran taller para producir, entre otras cosas, los tejidos que hab\u00edan inventado tras un viaje a Grecia que hicieron en 1907, imitaci\u00f3n de los que hab\u00edan visto representados en las estatuas de la Grecia antigua. Se trataba de tejidos finamente plisados y coloreados con productos naturales, seg\u00fan t\u00e9cnicas que patentaron y fabricaron en grandes cantidades. La concepci\u00f3n de las t\u00fanicas Delfos capt\u00f3 muy acertadamente las tendencias de la moda y de la cultura de los tiempos. La suavidad de los tejidos permit\u00eda, en su aparente sencillez, mostrar con naturalidad el cuerpo femenino, desembarazado de los tradicionales miri\u00f1aques, cors\u00e9s y otras ortopedias. Lo adoptaron pronto las grandes divas del teatro y de la danza, Sarah Bernhardt e Isadora Duse, para obtener la m\u00e1xima libertad de movimientos sobre el escenario. Pronto fu\u00e9 el lujoso atuendo preferido por las damas de la alta sociedad europea y norteamericana.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_458\" aria-describedby=\"caption-attachment-458\" style=\"width: 468px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-458\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/julie-christie.jpg\" alt=\"\" width=\"468\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/julie-christie.jpg 468w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/02\/julie-christie-219x300.jpg 219w\" sizes=\"(max-width: 468px) 85vw, 468px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-458\" class=\"wp-caption-text\">Julie Christie en 1973<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En sus talleres del palacio Orfei y en la factor\u00eda instalada en la isla de La Giudecca, los Fortuny crearon una pr\u00f3spera industria cuyo crecimiento s\u00f3lo se detuvo durante el r\u00e9gimen de Mussolini, que con su pol\u00edtica proteccionista impidi\u00f3 la importaci\u00f3n de la seda japonesa y del algod\u00f3n ingl\u00e9s necesario para la producci\u00f3n en serie de sus tejidos. Tras la Guerra, el negocio se fue recuperando hasta que Mariano Fortuny falleci\u00f3 en 1949 en Venecia a los 77 a\u00f1os, sin haber abandonado por un momento su febril actividad creadora ni sus m\u00faltiples contactos sociales y art\u00edsticos. Henriette qued\u00f3 como \u00fanica ocupante del palacio<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Orfei. Ofreci\u00f3 donar al gobierno espa\u00f1ol el museo y toda su colecci\u00f3n, pero, por razones que parecen deberse m\u00e1s a ignorancia que a criterios pol\u00edticos, el r\u00e9gimen franquista rechaz\u00f3 la donaci\u00f3n. Acab\u00f3 en manos de la ciudad de Venecia, que en 1956 convirti\u00f3 el palacio en el actual Museo Fortuny. Muchas de las piezas m\u00e1s valiosas de la obra de Fortuny se conservan en el Museo del Traje de Madrid, gracias a una coleccionista amiga de Henriette Negr\u00edn, la pintora austriaca Liselotte H\u00f6hs. Del furor que hicieron estas prendas de vestido en el mundo del cine da testimonio una poco conocida fotograf\u00eda de la actriz Julie Christie en 1973 vistiendo un pantal\u00f3n y t\u00fanica plisados seg\u00fan el sistema creado por Fortuny.<\/span><\/p>\n<hr>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\"><span style=\"font-weight: 400;\">(PROUST, Marcel: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">A la recherche du temps perdu<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">; Bibliot\u00e8que La Pl\u00e9iade, 1963.&#8211;HADDAD-WOTLING, Karen:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Proust;<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Editions Nathan, 1992.&#8211;GIMFERRER, Pere:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Fortuny<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">; Ed. Planeta, barcelona 2010.&#8211;CARRAI, Guido:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Il mantello di Fortuny<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. <\/span><a href=\"http:\/\/www.marcelproust\"><span style=\"font-weight: 400;\">www.marcelproust<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.it.&#8211;PUERTO, Sara:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> El alquimista contra el tiempo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">; Rev Descubrir el arte, 2013.&#8211;CASAMARTINA, Josep:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Los pliegues de la melancol\u00eda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. El Pais, 30.10. 2016) &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">&nbsp;<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Venecia, 1916 El tri\u00e1ngulo imaginario Venecia-Albertina-Fortuny puntea estrat\u00e9gicamente el gran ciclo novelesco de Marcel Proust En busca del tiempo perdido. 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