{"id":389,"date":"2017-01-15T16:45:14","date_gmt":"2017-01-15T16:45:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.evolterra.com\/?p=389"},"modified":"2023-07-18T12:40:52","modified_gmt":"2023-07-18T11:40:52","slug":"la-educacion-de-wilhelm-meister","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=389","title":{"rendered":"LA EDUCACI\u00d3N DE WILHELM MEISTER"},"content":{"rendered":"<p><strong>Weimar, 1796<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_393\" aria-describedby=\"caption-attachment-393\" style=\"width: 763px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-393\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/Johann_Heinrich_Wilhelm_Tischbein_-_Goethe_in_der_roemischen_Campagna.jpg\" alt=\"\" width=\"763\" height=\"599\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/Johann_Heinrich_Wilhelm_Tischbein_-_Goethe_in_der_roemischen_Campagna.jpg 763w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/Johann_Heinrich_Wilhelm_Tischbein_-_Goethe_in_der_roemischen_Campagna-300x236.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-393\" class=\"wp-caption-text\">J.H.W. Tischbein: Goethe en la Campagna, 1787<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Wolfgang von Goethe manifest\u00f3 en una ocasi\u00f3n que la poes\u00eda y la literatura eran para \u00e9l un mero entretenimiento, ya que su verdadera profesi\u00f3n era \u201cel todo\u201d<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">Respond\u00eda as\u00ed, algo molesto, a un interlocutor bien intencionado que ponderaba su calidad de escritor profesional, dando a entender que todo lo dem\u00e1s que hab\u00eda emprendido en la vida, desde su actividad pol\u00edtica y administrativa en el ducado de Weimar hasta sus estudios sobre bot\u00e1nica, geolog\u00eda, agricultura, arte, \u00f3ptica etc, eran actividades muy dignas, pero aficiones al fin y al cabo. El exabrupto del gran maestro me hizo recordar algo que escribi\u00f3 Georges Bataille: que algunas personas no saben ocultar \u201cel sufrimiento disimulado que nos da el asombro de no serlo todo\u201d. Goethe no parec\u00eda sufrir por este tipo de asombro, pues ten\u00eda una personalidad desbordante, \u201cmonumental y \u00fanica\u201d como la calific\u00f3 Alexander von Humboldt. No necesit\u00f3 muchos a\u00f1os para convertirse en una instituci\u00f3n cultural en Alemania y en Europa, antes de culminar una obra que llena m\u00e1s de 130 tomos: de literatura en sus varias manifestaciones, poes\u00eda, teatro y novela, pero tambi\u00e9n de obras cient\u00edficas, informes burocr\u00e1ticos variados, un extenso epistolario, sus propias obras pict\u00f3ricas&#8230; Thomas Mann nos advirti\u00f3 con raz\u00f3n contra la tentaci\u00f3n de usar adjetivos de baja intensidad como \u201cvanidoso\u201d para calificar a un genio de tal magnitud. El mismo declar\u00f3: \u201cno conozco a nadie m\u00e1s presuntuoso que yo\u2026 y que yo lo diga prueba que, en efecto, lo soy\u201d. Pod\u00eda permit\u00edrselo, pues toda esa extensa producci\u00f3n revela un talento natural nunca visto, antes o despu\u00e9s. Todo lo que escribi\u00f3 es poes\u00eda, incluso cuando est\u00e1 vertido en prosa, porque su lenguaje es preciso, transparente y fluido. Un conocido suyo compositor, sabiendo de qu\u00e9 hablaba, destac\u00f3 adem\u00e1s la \u201cmagia r\u00edtmica\u201d de su lenguaje, poemas y tratados cient\u00edficos por igual. Con todos estos dones, \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda no tener una vida colmada y feliz? Sin embargo, no parece que as\u00ed fuera, pues consta que ten\u00eda un car\u00e1cter adusto y altanero, una extra\u00f1a rigidez corporal y una gran inestabilidad emocional de eterno peregrino, de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">wanderer<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Todo ello induce a pensar que \u00e9l mismo intu\u00eda que nunca hab\u00eda llegado a encontrarse con su aut\u00e9ntico destino, que hab\u00eda vivido huyendo de \u00e9l. En una palabra, que hab\u00eda pasado su vida, como escribi\u00f3 Ortega y Gasset, \u201cdes-vivi\u00e9ndose\u201d.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_390\" aria-describedby=\"caption-attachment-390\" style=\"width: 772px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-390\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/800px-Der_junge_Goethe_gemalt_von_Angelica_Kauffmann_1787-772x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"772\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/800px-Der_junge_Goethe_gemalt_von_Angelica_Kauffmann_1787-772x1024.jpg 772w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/800px-Der_junge_Goethe_gemalt_von_Angelica_Kauffmann_1787-226x300.jpg 226w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/800px-Der_junge_Goethe_gemalt_von_Angelica_Kauffmann_1787-768x1019.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/800px-Der_junge_Goethe_gemalt_von_Angelica_Kauffmann_1787.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-390\" class=\"wp-caption-text\">Angelica Kauffmann: El joven Goethe, 1787<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El propio Goethe afirm\u00f3 que sus obras eran todas \u201cfragmentos de una gran confesi\u00f3n\u201d y es opini\u00f3n com\u00fan que la novela <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Los a\u00f1os de aprendizaje de Wilhelm Meister,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> publicada en 1796, es probablemente la que m\u00e1s nos acerca a la clave de la personalidad excesiva del maestro alem\u00e1n. Meister es un joven burgu\u00e9s acomodado cuyo padre lo tiene destinado a continuar el negocio comercial de la familia. Desde sus juegos infantiles con marionetas ha desarrollado una intensa pasi\u00f3n por el teatro y vive fascinado por una compa\u00f1\u00eda de c\u00f3micos que act\u00faa en su ciudad, en especial por Mariana, la actriz \u00a0principal. El cruel desenga\u00f1o amoroso que sufre por su causa no impide que Wilhelm persista en su afici\u00f3n por el escenario. Decide ignorar los consejos familiares y se embarca en la vida n\u00f3mada de los artistas, convencido de que \u00e9l mismo podr\u00e1 iniciar una carrera de actor y de autor teatral. Los siete libros de la novela empiezan por narrar las numerosas aventuras y amor\u00edos de Wilhelm en su peripecia teatral, enlazando sin demasiado orden episodios a menudo inveros\u00edmiles a los que se a\u00f1aden abundantes disgresiones dialogadas sobre el teatro, la religi\u00f3n, la educaci\u00f3n y la vida en general. Al final, tras haber ca\u00eddo bajo el hechizo de Shakespeare y adaptado el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Hamlet,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> \u00a0Wilhelm representa con \u00e9xito el rol protagonista, pero sufre muy pronto la gran decepci\u00f3n: sus colegas profesionales le dan la espalda porque no les sirve para su nuevo \u00a0proyecto de producir \u00f3peras. Desolado, llega a la conclusi\u00f3n de que no tiene talento de artista. Pero nos deja sin resolver varias dudas: \u00bfes verdad, en efecto, que no tiene talento? \u00bfY si es as\u00ed, es \u00e9sta la verdadera raz\u00f3n por la que decide abandonar el teatro, o es m\u00e1s bien porque carece del valor necesario para adaptarse a vivir con unos c\u00f3micos de los que le separa una distancia social y cultural insalvable? Sea como sea, Wilhelm decide volver a la actividad \u201c\u00fatil\u201d para la que lo llama su mundo burgu\u00e9s y, rendido en su admiraci\u00f3n por los nobles con quienes ha tratado en sus correr\u00edas, contrae matrimonio con Natalia, una arist\u00f3crata dispuesta a renunciar a su rango por amor. Al final se aclara el misterio que hila toda la intriga: los mensajes secretos que iban llegando a Wilhelm en diferentes momentos incit\u00e1ndole a huir, a volver a su medio social, eran el resultado de una trama urdida por los miembros de una sociedad secreta de car\u00e1cter mas\u00f3nico. Han apurado el tiempo esperando a que \u00e9l mismo fuera ahondando en su error para poder \u201credimirlo\u201d definitivamente de su infatuaci\u00f3n con el arte.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_392\" aria-describedby=\"caption-attachment-392\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-392\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/800px-Weimar-1850-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"511\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/800px-Weimar-1850-1.jpg 800w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/800px-Weimar-1850-1-300x192.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/800px-Weimar-1850-1-768x491.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-392\" class=\"wp-caption-text\">Vista de Weimar en 1850<\/figcaption><\/figure>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400\">Wilhelm Meister<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> inaugur\u00f3 un g\u00e9nero literari<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">o, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">la novela de formaci\u00f3n (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Bildung<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">), que ten\u00eda<\/span> <span style=\"font-weight: 400\">escasos antecedentes en la literatura alemana y que se iba a convertir en una aut\u00e9ntica moda en Europa. Eran narraciones orientadas a \u201cedificar\u201d al individuo, en procurar su desarrollo social y cultural desde el estado de ignorancia natural para hacer de \u00e9l un ciudadano responsable. Goethe hab\u00eda escrito un tratado sobre <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">La metamorfosis de las plantas <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">y parec\u00eda aplicar las leyes de la naturaleza al desarrollo del ser humano. Este nuevo g\u00e9nero iba a convertirse en la filosof\u00eda cultural del estado prusiano, basada en la emancipaci\u00f3n espiritual a trav\u00e9s del estudio de las humanidades. En el conjunto de la obra de Goethe no es dif\u00edcil percibir el contraste de esta obra con su prematura novela epistolar <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Las tribulaciones del joven Werther<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, que fue publicada en 1774 cuando \u00e9l s\u00f3lo ten\u00eda 24 a\u00f1os de edad y que se convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en uno de los m\u00e1s extraordinarios \u201cbest-sellers\u201d de la historia literaria. Prendi\u00f3 como una chispa en toda Europa con su lacrim\u00f3gena historia de un amor imposible que acaba en suicidio, lo nunca visto en las letras europeas hasta entonces (salvo que se le hab\u00eda adelantado el espa\u00f1ol Jos\u00e9 Cadalso con sus<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Noches L\u00fagubres<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">). Cuando Napole\u00f3n Bonaparte se entrevist\u00f3 con Goethe en 1808 le revel\u00f3 en tono admirativo que hab\u00eda llevado consigo la novela durante su campa\u00f1a en Egipto en 1798 y que la hab\u00eda le\u00eddo nada menos que siete veces. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Werther,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> la imposibilidad de cumplir sus deseos lleva al joven a la desesperaci\u00f3n, en consonancia con el movimiento literario llamado <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Sturm und Drang <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">(aproximadamente: \u201ctormenta y empuje\u201d). Sus adherentes propugnaban la exaltaci\u00f3n extrema de la soberan\u00eda individual y quer\u00edan expresarla en un estilo nuevo, que abandonaba las formas cl\u00e1sicas recibidas del gran siglo de la literatura francesa. Fue un movimiento ef\u00edmero porque no supo c\u00f3mo resolver literariamente el problema de los l\u00edmites del ser humano. Ello explica que Goethe, que hab\u00eda sido uno de sus pioneros, lo abandonara a los pocos a\u00f1os para presentar en<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Wilhelm Meister <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">una soluci\u00f3n m\u00e1s convencional y realista, que tambi\u00e9n se presta, no obstante, a interpretaciones. Seg\u00fan la m\u00e1s obvia, el protagonista, escarmentado por sus fracasos, se resigna a una vida individualista, acorde con la \u201cprosa de la sociedad\u201d y no con \u201cla poes\u00eda del coraz\u00f3n\u201d, como escribi\u00f3 Hegel. Luk\u00e1ks, en cambio, no aprecia oportunismo indebido en la conducta del personaje, pues seg\u00fan \u00e9l Goethe hab\u00eda encontrado un correcto punto medio entre los extremos de la desesperaci\u00f3n y la cobard\u00eda: el h\u00e9roe, expuesto a la experiencia de la vida, acaba aceptando la realidad tal como es a trav\u00e9s de una renuncia racional (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Entsagung<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Es dif\u00edcil no ver en esta renuncia un espejo de la vida del propio Goethe. Primera renuncia: cuando, a pesar de ser ya un autor de \u00e9xito, acept\u00f3 con 27 a\u00f1os la invitaci\u00f3n del duque de Weimar, Carl August, para servirle como consejero y, m\u00e1s tarde, como primer ministro del ducado. El pr\u00edncipe elev\u00f3 su categor\u00eda social d\u00e1ndole el t\u00edtulo nobiliario, \u00a0imprescindible para ello en aquella sociedad de castas, y le permiti\u00f3 simultanear sus cargos de alta responsabilidad con sus veleidades teatrales, que ejerc\u00eda como director del teatro de aficionados de la ciudad. Pero nuestro protagonista no pod\u00eda soportar el ambiente pueblerino del ducado. Tras diez a\u00f1os de trabajo burocr\u00e1tico contemplamos su segunda renuncia: se escap\u00f3 en 1786 sin previo aviso y viaj\u00f3 a Suiza e Italia, iniciando unas extraordinarias vacaciones que prolong\u00f3 m\u00e1s de dos a\u00f1os. All\u00ed se present\u00f3 bajo un nombre falso y se dedic\u00f3 a practicar la pintura. Como le pasar\u00eda a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Wilhelm Meister<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> con el teatro, \u00e9l mismo acab\u00f3 reconociendo que tampoco ten\u00eda suficiente talento como pintor.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_394\" aria-describedby=\"caption-attachment-394\" style=\"width: 677px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-394\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/Goethe_Italienische_K\u00fcstenlandschaft_-_Aquarellierte_Federzeichnung.jpg\" alt=\"\" width=\"677\" height=\"532\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/Goethe_Italienische_K\u00fcstenlandschaft_-_Aquarellierte_Federzeichnung.jpg 677w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/Goethe_Italienische_K\u00fcstenlandschaft_-_Aquarellierte_Federzeichnung-300x236.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-394\" class=\"wp-caption-text\">Goethe: Paisaje en la costa italiana, 1787<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">A su vuelta de Italia, Goethe, que hab\u00eda lanzado su fulgurante carrera literaria con las extremas pasiones de<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Werther<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, con valiosas colecciones de poemas y con sus primeros dramas hist\u00f3ricos<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> G\u00f6tz von Berlichingen<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Prometeo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> (ambos de 1774), se hab\u00eda convertido al clasicismo y abandonado los excesos del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Sturm und Drang<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. No quiso retomar sus responsabilidades pol\u00edticas y s\u00f3lo se hizo cargo de la la creaci\u00f3n de una compa\u00f1\u00eda oficial de teatro, aunque mantuvo una posici\u00f3n de cercan\u00eda y confianza con el duque, que se hab\u00eda convertido en su amigo y admirador. Weimar contaba en la \u00e9poca un m\u00e1ximo de 6000 habitantes, de los cuales unos 2000 eran funcionarios. Ten\u00eda una vida cultural rica fomentada por la corte ducal, pero no es dif\u00edcil imaginar que al ya experimentado maestro le iba a ser dif\u00edcil volver y ser \u201cprofeta en su tierra\u201d. La rancia sociedad local lo recibi\u00f3 con la previsible hostilidad, motivada por la envidia, entre otras cosas a causa de la prolongada ausencia de que hab\u00eda disfrutado con cargo a las arcas p\u00fablicas, coleccionando obras de arte y viejas piedras romanas. Los c\u00edrculos oficiales y culturales de la peque\u00f1a capital declararon que no entend\u00edan nada de lo que \u00e9l escrib\u00eda: \u201dya no sirve para Weimar\u201d fueron las palabras de la hija de Johann Gottfried Herder. Su admirada Charlotte von Stein, con quien hab\u00eda mantenido una ambigua pero intensa relaci\u00f3n antes de su partida, tampoco estuvo muy feliz cuando ley\u00f3 las<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Eleg\u00edas romanas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, unos poemas er\u00f3ticos que vieron la luz ya en 1789, inspirados en la activa participaci\u00f3n del poeta en el carnaval romano, al que dedic\u00f3 muchas p\u00e1ginas en su<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Viaje italiano. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">Para colmo, se cas\u00f3 con su amor tard\u00edo, Christiane Vulpius, una \u201cplebeya\u201d que lo acompa\u00f1\u00f3 hasta su propia muerte. La puritana sociedad de Weimar lo consider\u00f3 el m\u00e1s desafiante acto de libertinaje que pudiera imaginarse.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_395\" aria-describedby=\"caption-attachment-395\" style=\"width: 486px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-395\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/Goethe_Stieler_1828.jpg\" alt=\"\" width=\"486\" height=\"599\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/Goethe_Stieler_1828.jpg 486w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/01\/Goethe_Stieler_1828-243x300.jpg 243w\" sizes=\"(max-width: 486px) 85vw, 486px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-395\" class=\"wp-caption-text\">J.K. Stieler: Goethe en 1828<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La variedad de sus actividades y la pasi\u00f3n con que las vivi\u00f3 habr\u00edan sido suficientes para convertir la vida de Goethe en una aut\u00e9ntica novela, llena de m\u00faltiples viajes y escenarios, variados intereses intelectuales y no pocos amor\u00edos fracasados, casi todos debidos a su inconstancia y a su car\u00e1cter apabullante. Pero es que adem\u00e1s le toc\u00f3 ser testigo de uno de esos per\u00edodos en que suceden mutaciones tan profundas que hacen que una vida parezca extenderse a lo largo de varios siglos. Vivi\u00f3 muy largamente, de 1749 a 1832 y, a la mitad de su trayectoria, casi todo cambi\u00f3. La \u00a0Alemania de su juventud no sent\u00eda una especial tensi\u00f3n nacionalista. Su \u00fanica unidad resid\u00eda en la lengua \u00a0y la cultura, pulverizada como estaba en entidades pol\u00edticas semi-soberanas, no menos de trescientos principados, obispados, ciudades libres como su nativa Frankfurt. Estaban conectadas vagamente entre s\u00ed por la entelequia jur\u00eddica del \u201cSacro Imperio Romano Germ\u00e1nico\u201d y prestigiadas por la calidad de sus universidades y la eficiencia de sus burocracias. Goethe ten\u00eda cuarenta a\u00f1os cuando estall\u00f3 la Revoluci\u00f3n Francesa, un acontecimiento que ten\u00eda necesariamente que remover los cimientos de la sociedad europea y en especial de la alemana, pendiente durante m\u00e1s de un siglo de la hegemon\u00eda francesa. \u00c9l, que no apreci\u00f3 la Revoluci\u00f3n pero admir\u00f3 a Napole\u00f3n y sinti\u00f3 curiosidad por la Norteam\u00e9rica independiente, tuvo que ver a su ciudad de adopci\u00f3n, Weimar, saqueada por las tropas francesas en 1805 y no tuvo m\u00e1s remedio, a la avanzada edad de 73 a\u00f1os, que ampliar su experiencia vital acompa\u00f1ando peligrosamente al duque en el asedio de la ciudad de Maguncia. Cuando muri\u00f3 en 1832, la sociedad agraria y artesanal de 1749 hab\u00eda dado paso al industrialismo y a la democracia, tal como \u00e9l mostr\u00f3 en su obra de madurez<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> A\u00f1os de peregrinaje<\/span><\/i> <i><span style=\"font-weight: 400\">de Wilhelm Meister<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Francia hab\u00eda presenciado dos revoluciones, el Sacro Imperio hab\u00eda sido cancelado y Europa hab\u00eda estado sumida en a\u00f1os de guerra. Napole\u00f3n, Beethoven y Hegel hab\u00edan dejado ya su huella en la historia y Goethe iba a dejar pronto la suya cuando concluy\u00f3, poco antes de morir, las dos partes del<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Fausto<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, su obra maestra m\u00e1s profunda e inspirada. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-weight: 400\"> (GOETHE, Wolfgang: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Wilhelm Meisters Lehrjahre<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, en Goethe Werke IV. \u00a0Insel Verlag, 1979.&#8211;BATAILLE, Georges: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">La experiencia interior; <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">Taurus, Madrid 1981.&#8211;<\/span> <span style=\"font-weight: 400\">\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400\">BOYLE, Nicholas:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Goethe. The Poet and the Age<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Oxford University Press, 1992.&#8211;ORTEGA Y GASSET: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Pidiendo un Goethe desde dentro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> (1932), en Ob. Completas V, Taurus, Madrid 2006.&#8211;MANN, Thomas:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Fantas\u00eda sobre Goethe<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Ed Alba, Kindle Books.&#8211;SALA ROSE,Rosa:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El misterioso caso alem\u00e1n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Alba Ediciones, Barcelona 2007.&#8211;WATSON, Peter:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> The German Genius<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Simon and Schuster, Londres 2010.&#8211;KOVAL, Mart\u00edn Ignacio:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> La lectura luc\u00e1kcsiana de Los a\u00f1os de aprendizaje de Wilhelm Meister<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, en www.herramienta.com.ar)<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Weimar, 1796 Wolfgang von Goethe manifest\u00f3 en una ocasi\u00f3n que la poes\u00eda y la literatura eran para \u00e9l un mero entretenimiento, ya que su verdadera profesi\u00f3n era \u201cel todo\u201d. 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