{"id":315,"date":"2016-11-27T15:59:30","date_gmt":"2016-11-27T15:59:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.evolterra.com\/?p=315"},"modified":"2023-05-26T18:12:21","modified_gmt":"2023-05-26T17:12:21","slug":"tocqueville-en-america","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=315","title":{"rendered":"TOCQUEVILLE EN AM\u00c9RICA"},"content":{"rendered":"<p><strong>Paris, 1831<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">No es f\u00e1cil abandonar las ideas que han prevalecido en la propia familia por generaciones, sobre todo si nuestros mayores han sufrido por ellas y han tenido que defenderlas con pasi\u00f3n en momentos dram\u00e1ticos. Alexis de Tocqueville muri\u00f3 en 1856 a los 54 a\u00f1os, enfermo y decepcionado, tras una vida que, vista superficialmente, podr\u00eda considerarse muy exitosa. Public\u00f3 dos de las obras maestras de la ciencia pol\u00edtica m\u00e1s le\u00eddas, editadas y traducidas del siglo XIX. Fue juez, diputado y ministro de asuntos exteriores, y mantuvo amplias relaciones entre los pol\u00edticos y pensadores m\u00e1s importantes de su tiempo. Vivi\u00f3 en el lujo discreto de una familia aristocr\u00e1tica de Normand\u00eda y pudo viajar ampliamente por Europa y Norteam\u00e9rica. Y sin embargo fue toda su vida un \u201cescritor triste, melanc\u00f3lico\u201d, como lo calific\u00f3 Raymond Aron. \u00c9l mismo lo reconoc\u00eda: \u201cestoy en guerra conmigo mismo\u201d. Su familia hab\u00eda sido siempre fiel al Antiguo R\u00e9gimen. Su bisabuelo Guillaume Malesherbes fue guillotinado por defender al rey Luis XVI de la justicia revolucionaria, y la misma suerte corrieron otros miembros de la familia. Su padre sirvi\u00f3 fielmente a los reyes de la restauraci\u00f3n borb\u00f3nica, Luis XVIII y Carlos X. \u00c9l mismo, tras una poco entusiasta educaci\u00f3n jur\u00eddica, fue juez en Versailles a los veinti\u00fan a\u00f1os. Pero hab\u00eda asistido con inter\u00e9s a las conferencias de Pierre Guizot, el pol\u00edtico e historiador l\u00edder del liberalismo doctrinario, que teorizaba sobre el progreso imparable de la democracia. Y mucho antes hab\u00eda le\u00eddo ciertos libros que le crearon dudas religiosas en medio de un ambiente cat\u00f3lico integrista. El joven Alexis tuvo que jurar su cargo de juez cuando se proclam\u00f3 la monarqu\u00eda burguesa tras la revoluci\u00f3n de julio de 1830. Lo hizo con reticencia y conflicto moral, reprobado por su familia por traidor a la causa legitimista y vigilado por las nuevas autoridades revolucionarias, que no se fiaban de \u00e9l por sus v\u00ednculos familiares. Quiso tomar distancia con la nueva situaci\u00f3n y, junto con su colega y amigo Gustave de Beaumont, consigui\u00f3 que el gobierno le encargara hacer un estudio del avanzado sistema penitenciario en los Estados Unidos, un tema de moda en el ambiente liberal. Le dieron un permiso de dieciocho meses para realizarlo y cartas de presentaci\u00f3n para las autoridades, pero tuvo que buscar financiaci\u00f3n privada para el viaje.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_316\" aria-describedby=\"caption-attachment-316\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-316\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/Alexis-de-Tocqueville.jpg\" alt=\"Tocqueville, por Th\u00e9odore Chass\u00e9riau (1819-1856)\" width=\"1000\" height=\"751\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/Alexis-de-Tocqueville.jpg 1000w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/Alexis-de-Tocqueville-300x225.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/Alexis-de-Tocqueville-768x577.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-316\" class=\"wp-caption-text\">Tocqueville, por Th\u00e9odore Chass\u00e9riau (1819-1856)<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Los j\u00f3venes jueces se embarcaron en la primavera de 1831 para vivir una aventura intelectual y humana fuera de lo com\u00fan. No es f\u00e1cil imaginar a Alexis, un joven de veintis\u00e9is a\u00f1os, t\u00edmido, voluntarioso y reconcentrado, acompa\u00f1ado de Beaumont, igualmente apasionado pero m\u00e1s sociable y mujeriego, enfrentando los obst\u00e1culos de una traves\u00eda de treinta y ocho d\u00edas, con incidentes y peligros insospechados para arist\u00f3cratas refinados como ellos. Probablemente no hab\u00edan previsto c\u00f3mo en concreto iban a pasar su estancia en el nuevo pa\u00eds, que Francia hab\u00eda ayudado a conseguir la independencia y del que el conde de Chateaubriand, t\u00edo de Tocqueville, hab\u00eda trazado tras visitarlo un cuadro id\u00edlico en su novela <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Atala<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Hay indicios de que, aparte de la tarea concreta que ten\u00edan encomendada, ambos ten\u00edan ya claro que su inter\u00e9s ir\u00eda m\u00e1s all\u00e1, que quer\u00edan descubrir y describir para los franceses el funcionamiento de un Estado democr\u00e1tico de nueva planta como el que ellos, bajo la influencia de Guizot, pensaban iba a llegar tambi\u00e9n a su propio pa\u00eds. Los testimonios abundan, ya que el concienzudo Alexis y el m\u00e1s ligero Gustave dejaron escritas, ya durante el viaje, numerosas cartas y notas de las conversaciones que mantuvieron con los pasajeros americanos sobre su futura experiencia. En ellas se ve claramente que la intenci\u00f3n de Tocqueville era, aprovechando la oportunidad que le daba el encargo del gobierno, emprender un ambicioso estudio sobre las instituciones pol\u00edticas y la sociedad de los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica. Y algo m\u00e1s: investigar c\u00f3mo funciona un pa\u00eds que todav\u00eda no est\u00e1 del todo constituido territorialmente, que tiene una frontera que se mueve, entrando en conflicto con las poblaciones ind\u00edgenas que ocupaban el territorio antes de la colonizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_324\" aria-describedby=\"caption-attachment-324\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-324\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/800px-Declaration_independence.jpg\" alt=\"Declaraci\u00f3n de independencia, John Trumbull s.f.\" width=\"800\" height=\"529\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/800px-Declaration_independence.jpg 800w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/800px-Declaration_independence-300x198.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/800px-Declaration_independence-768x508.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-324\" class=\"wp-caption-text\">Declaraci\u00f3n de independencia, John Trumbull s.f.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Llegados a Nueva York, los viajeros se encontraron con una grata sorpresa: la prensa hab\u00eda anunciado ya su inminente viaje y fueron recibidos con entusiasmo por las autoridades y la sociedad de la din\u00e1mica ciudad. Pudieron visitar y estudiar todas las prisiones que quisieron, empezando por la famosa de Sing-Sing. Fueron agasajados cordialmente en las haciendas de los neoyorquinos ricos, que se encontraban en las afueras, no m\u00e1s lejos de donde ahora se encuentra el Central Park. De todo tomaron nota, con cierto rechazo debido a la impresi\u00f3n inicial de que los americanos s\u00f3lo esperaban de ellos expresiones de admiraci\u00f3n por sus logros y no cesaban de presumir de su riqueza material. Sus preguntas, cuidadosamente preparadas, versaban sobre todo sobre el gobierno y la administraci\u00f3n, algo menos sobre la econom\u00eda, y mucho sobre la expansi\u00f3n territorial, sus m\u00e9todos y sus consecuencias. Pronto, da la impresi\u00f3n, se cansaron de las ciudades y de las prisiones de la costa este y quisieron viajar. Empezaron por Buffalo y a las cataratas del Ni\u00e1gara, donde tuvieron ya sus primeras experiencias chocantes sobre el trato que los indios recib\u00edan en el territorio de Michigan. El gobierno les hab\u00eda comprado sus tierras a bajo precio para revenderlas a los colonos blancos y los trasladaba, a veces en condiciones lamentables, a nuevos emplazamientos. Alexis contemplaba todo este espect\u00e1culo con disgusto y sufr\u00eda adem\u00e1s con resignada paciencia las incomodidades de un viaje por territorios pr\u00e1cticamente inexplorados, que relat\u00f3 a la vuelta en una expresiva nota: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Quince d\u00edas en el desierto. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">Tras una ronda de visitas en Nueva York, Albany, Boston y Filadelfia, los aventureros emprendieron un nuevo periplo a finales de octubre. Hab\u00edan aprendido mucho sobre el sistema judicial y sobre el gobierno local y empezaban a tener mejor opini\u00f3n de los logros del joven pa\u00eds. El nuevo viaje fue a\u00fan m\u00e1s azaroso que el anterior. Llev\u00f3 a los j\u00f3venes viajeros hacia el sur, partiendo de Baltimore, Pittsburg, Cincinnati y otras ciudades de la frontera, din\u00e1micas y sumidas en el natural desorden. La traves\u00eda por el r\u00edo Ohio, congelado a principios de un invierno especialmente crudo, les hizo sufrir penalidades sin cuento. En barcas precarias llegaron hasta el r\u00edo Mississippi, por el que navegaron hacia el sur hasta llegar a Nueva Orleans, donde celebraron el nuevo a\u00f1o de 1832. Desde all\u00ed atravesaron los actuales estados de Mississippi, Alabama, las dos Carolinas y Virginia para acabar en Washington, donde visitaron al presidente Andrew Jackson. Reclamados precipitadamente por sus autoridades desde Par\u00eds, tuvieron que adelantar el regreso, tras nueve meses de exploraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_318\" aria-describedby=\"caption-attachment-318\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-318\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/mapa-viaje.jpg\" alt=\"Itinerario del viaje de Tocqueville y Beaumont\" width=\"600\" height=\"728\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/mapa-viaje.jpg 600w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/mapa-viaje-247x300.jpg 247w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-318\" class=\"wp-caption-text\">Itinerario del viaje de Tocqueville y Beaumont<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El viaje fue algo muy serio y los viajeros lo contaron detalladamente con la gravedad que merec\u00eda, como revela con abundantes documentos el libro ya cl\u00e1sico de George W. Pierson <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Tocqueville in America<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. A la vez fue tan trepidante como para merecer una versi\u00f3n reciente en tono de parodia, a cargo del novelista australiano Peter Carey (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Parrot and Olivier in America<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, 2009). Pero vali\u00f3 la pena, sin duda. Beaumont redact\u00f3 un exhaustivo informe sobre las prisiones, que fue premiado en Par\u00eds al a\u00f1o siguiente. Tocqueville se retir\u00f3 a escribir su obra maestra, que public\u00f3 en 1835 bajo el t\u00edtulo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">De la d\u00e9mocratie en Am\u00e9rique. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">Se trataba s\u00f3lo de un primer tomo, descriptivo, sobre la influencia de la democracia en las instituciones norteamericanas, que ser\u00eda seguido cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde por un segundo, m\u00e1s filos\u00f3fico, sobre la influencia de las instituciones en las costumbres y las mentalidades. Exponiendo con amplitud todo lo que hab\u00eda observado durante su viaje, Tocqueville logr\u00f3 descubrir a sus lectores, con un estilo elegante y preciso, todo un mundo vibrante, un panorama completo de c\u00f3mo funciona una \u00a0democracia en la pr\u00e1ctica. Aunque su instinto segu\u00eda siendo aristocr\u00e1tico y ten\u00eda aut\u00e9ntico terror a la evoluci\u00f3n social que preve\u00eda, su raz\u00f3n le dec\u00eda que la democracia, en el sentido de una sociedad que tiende hacia la igualdad de condiciones entre las personas, era ineluctable, un designio de la providencia que ser\u00eda una ofensa a Dios detener. Llegar\u00eda a Francia y a Europa tarde o temprano y por eso \u00e9l quer\u00eda ofrecer las recetas del Nuevo Mundo para \u201cmoderarla\u201d. Norteam\u00e9rica ofrec\u00eda el ejemplo de c\u00f3mo unas determinadas instituciones y equilibrios de poder hab\u00edan sido capaces de evitar lo que para \u00e9l eran los peligros de la igualdad, del inevitable individualismo que surge cuando desaparecen los filtros que en el pasado proporcionaban las costumbres de una sociedad jerarquizada. La obra de Tocqueville describe con detalle cuales son esos frenos, sorprendentes y novedosos para una mentalidad europea. Antes que nada, la separaci\u00f3n de poderes y la descentralizaci\u00f3n administrativa. En segundo lugar, un poder judicial independiente y administrado por el pueblo, basado en la instituci\u00f3n del jurado. Finalmente, la religi\u00f3n como eficaz instrumento de cohesi\u00f3n social, a condici\u00f3n de que se mantuviera la separaci\u00f3n de iglesia y estado. En resumen, se trataba sobre todo de implicar a los ciudadanos en la gesti\u00f3n de la cosa com\u00fan para poder afrontar la inevitable llegada de la democracia sin que \u00e9sta degenerase en la anarqu\u00eda o en el despotismo.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_319\" aria-describedby=\"caption-attachment-319\" style=\"width: 742px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-319\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/brodway-m\u00e1s-grande.jpg\" alt=\"Brodway en 1840, por Hippolyte Sebron\" width=\"742\" height=\"505\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/brodway-m\u00e1s-grande.jpg 742w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/brodway-m\u00e1s-grande-300x204.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-319\" class=\"wp-caption-text\">Brodway en 1870, por Hippolyte Sebron<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Naturalmente, Tocqueville incluye en su exposici\u00f3n algunos aspectos cr\u00edticos del sistema norteamericano: la nivelaci\u00f3n de la pol\u00edtica en su nivel m\u00e1s prosaico por la \u201ctiran\u00eda de la opini\u00f3n p\u00fablica\u201d, la actividad fren\u00e9tica que impide la reflexi\u00f3n, la obsesi\u00f3n por la riqueza material como criterio principal del \u00e9xito social. Censuraba sobre todo c\u00f3mo se estaban colonizando de los territorios de los indios para implantar en ellos la exclusiva civilizaci\u00f3n de los colonos. E igualmente tem\u00eda que la incompatibilidad social que apreci\u00f3 en los estados del sur entre los blancos europeos y los esclavos negros acabar\u00eda inevitablemente en guerra civil entre ellos. A su vez, el libro no estuvo exento de cr\u00edticas por su metodolog\u00eda excesivamente aprior\u00edstica, basada en textos legales y en impresiones personales m\u00e1s que en comprobaciones emp\u00edricas. No pod\u00eda ser menos trat\u00e1ndose de la obra primeriza de un soci\u00f3logo prematuro, de un joven voluntarioso aunque extraordinariamente inteligente. Confi\u00f3 demasiado para su an\u00e1lisis de la igualdad en la importancia de las leyes hereditarias, que seg\u00fan \u00e9l hab\u00edan acabado con las tradiciones familiares de una inicial aristocracia terrateniente. No tuvo en cuenta la importancia de la industrializaci\u00f3n y obvi\u00f3 el an\u00e1lisis de las diferencias entre las clases sociales, sin percibir la existencia de una pobreza larvada en un pa\u00eds en desordenado crecimiento. Sobre todo, no capt\u00f3 con acierto el poder de la presidencia de los Estados Unidos, en un momento en que el presidente Andrew Jackson (1829-1837), estaba potenci\u00e1ndola frente a los poderes econ\u00f3micos y financieros, frente al marasmo del congreso y frente a las veleidades secesionistas que empezaban a manifestar algunos estados.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_320\" aria-describedby=\"caption-attachment-320\" style=\"width: 476px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-320\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/manuscrito-1840.jpg\" alt=\"Manuscrito de &quot;De la Democratie en Am\u00e9rique&quot;, 1840\" width=\"476\" height=\"599\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/manuscrito-1840.jpg 476w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/manuscrito-1840-238x300.jpg 238w\" sizes=\"(max-width: 476px) 85vw, 476px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-320\" class=\"wp-caption-text\">Manuscrito de \u00abDe la Democratie en Am\u00e9rique\u00bb, 1840<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">A pesar de estas cr\u00edticas, el libro fue un \u00e9xito instant\u00e1neo en Francia y fue inmediatamente traducido al ingl\u00e9s y apreciado en toda Europa.<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> La D\u00e9mocratie en Am\u00e9rique<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> tiene la fuerza de un mensaje prof\u00e9tico sobre la libertad, proclamado con pasi\u00f3n y con altruismo por un joven en plena contradicci\u00f3n entre su raz\u00f3n y sus instintos. Llamado a la pol\u00edtica por tradici\u00f3n familiar y por su sincera convicci\u00f3n, ese conflicto le impidi\u00f3 ser un pol\u00edtico exitoso, como suele suceder a los intelectuales que oponen sus principios a las necesidades del juego pol\u00edtico. Tocqueville fue elegido diputado como independiente en 1839 y ejerci\u00f3 durante diez a\u00f1os ocup\u00e1ndose de temas sociales y de pol\u00edtica exterior, sin llegar a estar realmente ni en el gobierno ni en la oposici\u00f3n y sin alcanzar la relevancia que merec\u00eda por su lucidez y por su honradez sincera. Cuando estall\u00f3 la revoluci\u00f3n de 1848, que \u00e9l hab\u00eda vaticinado, repudi\u00f3 tanto los excesos de los alzados como la represi\u00f3n por las fuerzas del orden. Particip\u00f3 en los trabajos para la constituci\u00f3n de la segunda rep\u00fablica y fue Ministro de Asuntos Exteriores con Luis Napole\u00f3n durante cinco meses, siempre reticente frente a los abusos del poder: \u201cel presidente quer\u00eda c\u00f3mplices, no ministros\u201d. Tras el golpe de estado que trajo el segundo imperio en 1851, se retir\u00f3 a escribir sus recuerdos de la revoluci\u00f3n de 1848 y su gran obra de madurez,<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> L\u2019ancien r\u00e9gime et la r\u00e9volution<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, un libro que la muerte no le dej\u00f3 completar y que fue elogiado por los m\u00e1s importantes historiadores del siglo XIX. En \u00e9l insist\u00eda Tocqueville en su tesis seg\u00fan la cual la Revoluci\u00f3n no hab\u00eda resuelto la causa principal que la hab\u00eda ocasionado, a saber, la excesiva concentraci\u00f3n del poder que se hab\u00eda iniciado en la \u00faltima etapa del Antiguo R\u00e9gimen. Sobre el futuro era pesimista, pues ve\u00eda claramente que no estaban teniendo efecto las advertencias que \u00e9l hab\u00eda hecho a Francia cuando le ofreci\u00f3 su detallada comparaci\u00f3n con la democracia norteamericana.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">(PIERSON, George W. y LUNT, Dudley C.:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Tockeville in America<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Anchor Books, Nueva York, 1959.&#8211;TOCQUEVILLE, Alexis de:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Democracy in America;<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> Harper and Row, Nueva York, 1966.&#8211; id.:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> L\u2019ancien R\u00e9gime et la R\u00e9volution; <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">Gallimard, Paris, 1967.&#8211;BEJAR, Helena: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Tocqueville, la democracia como destino<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; en Historia de la teor\u00eda pol\u00edtica (3), Alianza, Madrid, 1991.&#8211;ZINN, Harper:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> A People\u2019s History of the United States<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, Harper Perennial, Nueva York, 1980.&#8211;CAREY, Peter:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Parrot and Olivier in America<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Faber and Faber, 2010) \u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paris, 1831 No es f\u00e1cil abandonar las ideas que han prevalecido en la propia familia por generaciones, sobre todo si nuestros mayores han sufrido por ellas y han tenido que defenderlas con pasi\u00f3n en momentos dram\u00e1ticos. 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