{"id":295,"date":"2016-11-12T19:29:14","date_gmt":"2016-11-12T19:29:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.evolterra.com\/?p=295"},"modified":"2023-05-26T18:12:21","modified_gmt":"2023-05-26T17:12:21","slug":"caudillos-en-la-literatura-venezolana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=295","title":{"rendered":"CAUDILLOS EN LA LITERATURA VENEZOLANA"},"content":{"rendered":"<p><strong>Coro (Venezuela), 1859<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">\u201cEn el plano superficial de los acontecimientos&#8230;era la pugna pol\u00edtica de los liberales contra los oligarcas por la conquista del poder, pero en lo hondo y verdadero de las cosas obedientes a la voluntad vital de los pueblos, ser\u00eda el duelo a muerte entre la barbarie genuina en que continuaba sumida la masa popular&#8230; y la civilizaci\u00f3n de trasplante en que ven\u00eda amparando sus intereses la clase dominadora\u201d. Estas palabras, que podr\u00eda haber firmado Arthur Schopenhauer seg\u00fan su visi\u00f3n de<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El mundo como voluntad y representaci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, pertenecen a la novela<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Pobre negro <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">(1937), del escritor y pol\u00edtico venezolano R\u00f3mulo Gallegos (1884-1969). Narra en ella c\u00f3mo se fue gestando la llamada \u201cguerra federal\u201d a mediados del siglo XIX y sus repercusiones en la vida de una hacienda cacaotera de los valles del Tuy, en el norte de Venezuela. Se van deteriorando las relaciones entre la familia de los propietarios y los esclavos negros que trabajan en la tierra y en la casa: huye un esclavo cimarr\u00f3n al las monta\u00f1as para unirse a la rebeli\u00f3n social, se convierten algunos miembros de la familia a las ideas liberales, irrumpe la guerra en la vida cotidiana de los protagonistas, en medio de la desolaci\u00f3n que dejan a su paso las tropas de uno y otro bando en la hacienda y en el pueblo vecino, arrasado y quemado por los contendientes. R\u00f3mulo Gallegos lleg\u00f3 a ser brevemente presidente de Venezuela en 1948 y es el autor de una amplia obra de gran valor \u00a0literario, en la que destacan tambi\u00e9n las novelas <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Do\u00f1a B\u00e1rbara <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">(1929) y<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Canaima<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> (1935). Su estilo realista refleja los conflictos de la sociedad venezolana, sus costumbres y las relaciones entre criollos y mestizos con un tel\u00f3n de fondo, que \u00e9l, como se ha visto, defin\u00eda como la pugna entre la barbarie y la civilizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_296\" aria-describedby=\"caption-attachment-296\" style=\"width: 528px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-296\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/Vuelvan_caras.jpg\" alt=\"Arturo Michelena, &quot;Vuelvan caras&quot;. 1890\" width=\"528\" height=\"330\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/Vuelvan_caras.jpg 528w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/Vuelvan_caras-300x188.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 528px) 85vw, 528px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-296\" class=\"wp-caption-text\">Arturo Michelena, \u00abVuelvan caras\u00bb. 1890<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">De la magnitud del desastre causado por esta guerra civil, que dur\u00f3 desde 1859 hasta 1863, da idea la frase con la que uno de los fieles seguidores del principal caudillo de los federales, el \u201cGeneral del Pueblo Soberano\u201d Ezequiel Zamora (1817-1860), arengaba a su banda armada: \u201c\u00a1Nos vamos a Caracas a matar a los blancos, a los ricos y a los que sepan leer!\u201d. Las pugnas entre liberales y conservadores en los a\u00f1os posteriores a la independencia ocultaban un conflicto m\u00e1s profundo por el que ambos partidos, herederos de la \u201coligarqu\u00eda\u201d propietaria, se enfrentaban con las masas de trabajadores, esclavos o libertos, del interior del pa\u00eds. A la independencia hab\u00eda seguido un per\u00edodo de cierta estabilidad bajo el gobierno de P\u00e1ez, el caudillo llanero que, tras militar inicialmente con los \u201crealistas\u201d, se hab\u00eda pasado m\u00e1s tarde al bando del libertador Bol\u00edvar. Pero pronto resurgieron los problemas no resueltos por las guerras de la revoluci\u00f3n, que hab\u00edan dejado casi intacta la estructura de poder de la \u00e9poca colonial. Era un pa\u00eds devastado y se enfrentaba al agravante de ver c\u00f3mo numerosos combatientes regresaban a la vida civil y c\u00f3mo aparec\u00edan por doquier nuevos caciques locales enfrentados entre s\u00ed y con el poder central. El \u201cGrito de la Federaci\u00f3n\u201d dado en Coro en 1859 por Zamora y otros caudillos signific\u00f3 el fin de una apariencia de alternancia democr\u00e1tica. Esta s\u00f3lo se hab\u00eda interrumpido por la hegemon\u00eda de la familia Monagas, que aboli\u00f3 la esclavitud en 1854 sin prever las consecuencias para la amplia masa de libertos sin trabajo que merodeaban desesperados por los campos. Uno de ellos se queja en la novela de Gallegos de que tuvieran que volver a someterse a los antiguos amos para poder subsistir, \u201ccomo endenantes\u201d. El caudillo Zamora no tuvo dificultades para sublevar a los negros y pardos de los Llanos y el valle del Tuy, como hiciera Jos\u00e9 Tom\u00e1s Boves en 1812 contra la segunda rep\u00fablica presidida por Bol\u00edvar. Nuevamente se levant\u00f3 una masa de guerreros que arrasaron el pa\u00eds durante los cuatro a\u00f1os de la guerra federal, bajo una bandera incomprensible para el pueblo llano, que confund\u00eda federaci\u00f3n con democracia, y que se alzaba confundido, secundando a uno u otro de los caudillos que actuaban movidos por sus crudas luchas por el poder. Uno de los l\u00edderes de la \u00e9poca lo expres\u00f3 con cinismo: \u201csi los contrarios hubieran dicho \u201cfederaci\u00f3n\u201d, nosotros hubi\u00e9ramos dicho \u201ccentralismo\u201d. La guerra civil s\u00f3lo acab\u00f3 en 1863 por agotamiento de los contendientes tras el asesinato de Zamora, el principal caudillo de los federales. Fueron cuatro a\u00f1os de hostilidades que tampoco solucionaron los problemas de fondo que las hab\u00edan causado.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_297\" aria-describedby=\"caption-attachment-297\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-297\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/800px-Ferdinand_Bellermann_015.jpg\" alt=\"Ferdinand Bellemand, En el Orinoco, 1860\" width=\"800\" height=\"589\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/800px-Ferdinand_Bellermann_015.jpg 800w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/800px-Ferdinand_Bellermann_015-300x221.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/800px-Ferdinand_Bellermann_015-768x565.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-297\" class=\"wp-caption-text\">Ferdinand Bellemand, En el Orinoco, 1860<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Una revoluci\u00f3n como la de 1859, que en realidad fue una cruenta guerra social, no era algo nuevo en la Venezuela posterior a la independencia. Tambi\u00e9n lo hab\u00eda sido la guerra que enfrent\u00f3 a los \u201crealistas\u201d con el movimiento independentista acaudillado por Sim\u00f3n Bol\u00edvar. La resistencia armada de Espa\u00f1a frente a la insurrecci\u00f3n caus\u00f3 muchos a\u00f1os de guerra que en realidad era una guerra civil entre republicanos \u201cpatriotas\u201d y espa\u00f1oles \u201crealistas\u201d. Pero en la miseria de aquellos a\u00f1os era f\u00e1cil confundir a las masas y ganarlas para causas poco claras y que ellas no comprend\u00edan. El caso del mencionado Jos\u00e9 Tom\u00e1s Boves (1782-1814) es sin duda el m\u00e1s ilustrativo. Boves era un asturiano nacido en Oviedo, marino de profesi\u00f3n y contrabandista de oficio, que tras varios viajes ejerciendo como marino se hab\u00eda asentado en la ciudad llanera de Calabozo, tras serle conmutada una condena a prisi\u00f3n en Puerto Cabello. Debido a oscuros conflictos, el negocio que hab\u00eda instalado, una modesta \u201cpulper\u00eda\u201d o colmado, hab\u00eda sido saqueado e incendiado por una tropa republicana, y en el asalto los soldados hab\u00edan asesinado a la esposa de Boves en presencia de su hijo. El asturiano, que estaba dotado de un car\u00e1cter apasionado y extremadamente vengativo, decidi\u00f3 tomar las armas por el bando \u201crealista\u201d y utiliz\u00f3 su cercan\u00eda con la gente de los Llanos para movilizar grandes hordas de cuatreros, a los que impresionaba por su valor. Jinete extraordinariamente h\u00e1bil como los propios llaneros, los condujo de victoria en victoria armados con las simples lanzas que utilizaban en su trabajo. Incendiaron o, dicho a su manera, dieron \u201ccandela\u201d a campos y haciendas y destruyeron todos los pueblos que encontraban a su paso. Aunque quiz\u00e1 no hubiera sido necesario, Bol\u00edvar adem\u00e1s los hab\u00eda provocado al proclamar la \u201cguerra a muerte a espa\u00f1oles y canarios\u201d y al perpetrar una gran matanza de realistas en cumplimiento de su propio decreto. Tras una serie de victorias, a cual m\u00e1s cruenta, Boves puso sitio a Caracas y oblig\u00f3 al Libertador a huir hacia el oriente acompa\u00f1ado de la mayor parte de sus habitantes, unos cuarenta mil, en mort\u00edfero \u00e9xodo. Poco despu\u00e9s muri\u00f3 tambi\u00e9n Boves, a los 32 a\u00f1os, atravesado por una lanza en una de las batallas inmediatas a su triunfo caraque\u00f1o.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_299\" aria-describedby=\"caption-attachment-299\" style=\"width: 840px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-299\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/Cabr\u00e9-24-1024x727.jpg\" alt=\"Manuel Cabr\u00e9, Monte Avila, 1907\" width=\"840\" height=\"596\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/Cabr\u00e9-24-1024x727.jpg 1024w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/Cabr\u00e9-24-300x213.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/Cabr\u00e9-24-768x545.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/Cabr\u00e9-24.jpg 1173w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-299\" class=\"wp-caption-text\">Manuel Cabr\u00e9, Monte Avila, ca. 1920<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En los \u00faltimos cap\u00edtulos de su novela <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Las lanzas coloradas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de 1931 describe Arturo Uslar Pietri (1906-2001) el terror de las poblaciones que esperaban la llegada de los llaneros de Boves, una caballer\u00eda masiva y desatada en una org\u00eda de violencia mezcla de odio racial y reivindicaci\u00f3n igualitaria. Cuenta c\u00f3mo hu\u00edan los habitantes de la Villa de Cura hacia la cercana ciudad de La Victoria; c\u00f3mo, ante la impotencia de las fuerzas republicanas defensoras, irrump\u00edan los lanceros por sus calles estrechas hasta llegar a asaltar la iglesia donde buscaban refugio mujeres y ni\u00f1os; y c\u00f3mo, en fin, humillaba el caudillo asturiano a los vencidos. Esta notable obra es s\u00f3lo una entre una larga serie de novelas hist\u00f3ricas que culmin\u00f3 Uslar Pietri con la que dedic\u00f3 a la dictadura de Juan Vicente G\u00f3mez bajo el t\u00edtulo<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Oficio de difuntos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Don Arturo fue un pr\u00f3cer venezolano con una trayectoria democr\u00e1tica parecida a la de R\u00f3mulo Gallegos. Ministro, embajador y candidato a la presidencia de la rep\u00fablica en 1963, predicaba in\u00fatilmente que hab\u00eda que \u201csembrar el petr\u00f3leo\u201d y no fiar toda la prosperidad al disfrute pasivo de esta riqueza que Venezuela hab\u00eda recibido como un regalo del cielo a principios del siglo XX. Le recuerdo especialmente por el l\u00facido an\u00e1lisis que hac\u00eda del caudillismo como forma t\u00edpica del poder en Venezuela, un pa\u00eds con estructuras institucionales muy d\u00e9biles. Evocando a Boves y a Zamora, explicaba que el caudillo, un jefe natural y espont\u00e1neo, no representaba una autoridad establecida y leg\u00edtima. Ejerc\u00eda m\u00e1s bien un mando personal surgido de las necesidades de la guerra y de la inefectividad de las instituciones republicanas, inspiradas en modelos extranjeros, que los criollos hab\u00edan implantado tras la ruptura del orden espa\u00f1ol. Sus seguidores surg\u00edan espont\u00e1neamente de una poblaci\u00f3n primitiva movida principalmente por el odio social y racial, eran los llaneros de los grandes espacios, acostumbrados al mando implacable de rudos capataces. Boves era espa\u00f1ol pero lo segu\u00edan los negros y los \u201cpardos\u201d porque \u201cera el jefe natural e insustituible que los conduc\u00eda a la victoria, que les aseguraba los frutos del saqueo y la satisfacci\u00f3n de los odios y de las venganzas personales\u201d. En una sociedad privada de los patrones de conducta de la \u00e9poca colonial, en camino a la total anarqu\u00eda, surg\u00eda el caudillo como reacci\u00f3n natural del organismo social para establecer alg\u00fan tipo de orden.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_298\" aria-describedby=\"caption-attachment-298\" style=\"width: 758px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-298\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/758px-Carmelo_Fernandez_01-los-andes.jpg\" alt=\"Carmelo Fern\u00e1ndez, Los Andes, s.f.\" width=\"758\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/758px-Carmelo_Fernandez_01-los-andes.jpg 758w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/11\/758px-Carmelo_Fernandez_01-los-andes-300x237.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-298\" class=\"wp-caption-text\">Carmelo Fern\u00e1ndez, Los Andes, s.f.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Un caudillo m\u00e1s, entre muchos otros, habr\u00eda de enderezar al pa\u00eds en el tr\u00e1nsito al siglo XX. El per\u00edodo posterior a la guerra de la federaci\u00f3n reprodujo b\u00e1sicamente la situaci\u00f3n que se vivi\u00f3 tras la independencia. Una cierta estabilidad e intentos superficiales de modernizaci\u00f3n fueron la obra del peculiar r\u00e9gimen del afrancesado Antonio Guzm\u00e1n Blanco, autotitulado \u201cel ilustre americano regenerador y pacificador\u201d, que con frecuencia ejerci\u00f3 el poder desde Par\u00eds. Pero cuando su gobierno lleg\u00f3 a su fin se reprodujeron las rencillas entre conservadores y liberales. Venezuela vivi\u00f3 entonces una soluci\u00f3n novedosa, que vino de la mano del dictador Cipriano Castro y su \u201cRevoluci\u00f3n Restauradora\u201d. Un venezolano ilustre dio cuenta de la vida y milagros de este curioso personaje. Mariano Pic\u00f3n Salas (1901-1965) fue un distinguido diplom\u00e1tico, acad\u00e9mico y escritor de numerosos ensayos en una elegante prosa orteguiana, entre los que destaca su historia cultural de Am\u00e9rica Latina, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">De la conquista a la independencia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. En 1953 public\u00f3 una magn\u00edfica biograf\u00eda que titul\u00f3 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Los d\u00edas de Cipriano Castro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. La novedad del nuevo caudillaje resid\u00eda en que Castro, que tom\u00f3 sobre sus espaldas la tarea de poner orden en toda Venezuela, proced\u00eda del sur, del estado T\u00e1chira. Este estado en los Andes hab\u00eda vivido de lejos los terribles des\u00f3rdenes de las guerras civiles y hab\u00eda prosperado m\u00e1s que el resto del pa\u00eds gracias al auge del cultivo del caf\u00e9. Familias ricas del norte hab\u00edan trasladado a \u00e9l su residencia huyendo del caos; sus clases medias hab\u00edan prosperado por encima de la media y sus \u00e9lites cre\u00edan sufrir el desprecio de la clase pol\u00edtica de Caracas. Solo faltaba un nuevo l\u00edder carism\u00e1tico y Castro lo era. Organiz\u00f3 una tropa que iba creciendo a medida que progresaba hacia el norte y en poco tiempo acab\u00f3 conquistando Caracas y el poder nacional sin grandes dificultades. Los problemas vendr\u00edan del exterior. Venezuela se hab\u00eda endeudado durante los noventa a\u00f1os de independencia para sufragar tantas guerras, y no pod\u00eda pagar un empr\u00e9stito ingl\u00e9s de dos millones de libras esterlinas que Guzm\u00e1n Blanco hab\u00eda conseguido en 1863. Los ingleses, apoyados por otros acreedores, entre ellos Alemania e Italia, bloquearon las costas de Venezuela en demanda de un pago que habr\u00eda hipotecado la escasa riqueza del pa\u00eds. Los Estados Unidos de Teddy Roosevelt en plena expansi\u00f3n salvaron a Venezuela del bloqueo en aplicaci\u00f3n de la doctrina de Monroe (\u201cAm\u00e9rica para los americanos\u201d) pero, a pesar de ello, el patriota tachirense Castro gobern\u00f3 enemistado con el mundo exterior, al que no comprend\u00eda. Rompi\u00f3 relaciones con Francia y con Holanda en 1906 y con su protector norteamericano en 1908, declarando que \u201cla planta insolente del Extranjero ha profanado el sagrado suelo de la Patria\u201d. Enfermo en Europa, fue sustituido en 1908 por su lugarteniente Juan Vicente G\u00f3mez, que gobern\u00f3 dictatorialmente hasta su muerte en 1935 a una Venezuela sorprendida por la nueva la riqueza petrolera.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">(GALLEGOS, R\u00f3mulo: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Pobre Negro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Aguilar, Madrid 1951.&#8211;USLAR-PIETRI, Arturo:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Las lanzas coloradas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Alianza, Madrid, 1983.<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> La creaci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Editorial Mapfre, 1991.&#8211;PIC\u00d3N SALAS, Mariano:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Los d\u00edas de Cipriano Castro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Ed. Monte \u00c1vila, Caracas, 1951.&#8211;IZARD, Miguel:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Tierra firme. Historia de Venezuela y Colombia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Alianza, Madrid, 1987.&#8211;MOR\u00d3N, Guillermo:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Historia de Venezuela<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Italgr\u00e1fica, Caracas, 1974)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\"> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Coro (Venezuela), 1859 \u201cEn el plano superficial de los acontecimientos&#8230;era la pugna pol\u00edtica de los liberales contra los oligarcas por la conquista del poder, pero en lo hondo y verdadero de las cosas obedientes a la voluntad vital de los pueblos, ser\u00eda el duelo a muerte entre la barbarie genuina en que continuaba sumida la &hellip; <a href=\"https:\/\/evolterra.com\/?p=295\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCAUDILLOS EN LA LITERATURA VENEZOLANA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[434],"tags":[11],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/295"}],"collection":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=295"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/295\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":301,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/295\/revisions\/301"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}