{"id":236,"date":"2016-09-18T17:50:58","date_gmt":"2016-09-18T16:50:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.evolterra.com\/?p=236"},"modified":"2023-05-26T18:12:41","modified_gmt":"2023-05-26T17:12:41","slug":"el-silencio-de-edward-hopper","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=236","title":{"rendered":"EL SILENCIO DE EDWARD  HOPPER"},"content":{"rendered":"<p><strong>Nueva York, 1962<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El pintor norteamericano por excelencia, Eddward Hopper, muri\u00f3 en 1967 a los 85 a\u00f1os. Hemos podido verle y oirle hablar, todav\u00eda l\u00facido, en algunas grabaciones y entrevistas. Una de las \u00faltimas, de 1962, revela al personaje en todo su sarcasmo y una vaga amargura. Est\u00e1 presente su mujer, la tambi\u00e9n pintora Josephine Nivison, quien le reprocha un comentario no muy entusiasta, m\u00e1s bien displicente, de su propia obra. Hab\u00edan sido compa\u00f1eros en la escuela de pintura de Nueva York y estaban casados desde 1923. Con su personalidad vivaz y en\u00e9rgica podemos imaginar lo mucho que ayud\u00f3 a su taciturno marido en su dilatada carrera. Ahora le reprocha su desabrido comentario: los hombres son ingratos, generaliza. El maestro calla durante casi toda la entrevista, mira a la c\u00e1mara con sus ojos saltones, molesto con el entrevistador por darle el calificativo de \u201cmonumento\u201d.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_238\" aria-describedby=\"caption-attachment-238\" style=\"width: 850px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-238\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/casa-junto-a-la-v\u00eda-1925.jpg\" alt=\"Casa junto a la v\u00eda, 1939\" width=\"850\" height=\"715\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/casa-junto-a-la-v\u00eda-1925.jpg 850w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/casa-junto-a-la-v\u00eda-1925-300x252.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/casa-junto-a-la-v\u00eda-1925-768x646.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-238\" class=\"wp-caption-text\">Casa junto a la v\u00eda, 1939<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">No es verdad que Hopper no dijera nada en toda su vida, pero s\u00ed lo es que habl\u00f3 poco y mir\u00f3 mucho, como se puede comprobar en sus autorretratos, desde los que sus ojos inquisitivos contemplan con cierto asombro al pintor, es decir, a s\u00ed mismo. No era partidario de interpretar sus propias obras y cuando le preguntaron sobre el significado de una de ellas respondi\u00f3: eso tendr\u00e1n que decirlo los psic\u00f3logos. Algo dijo, sin embargo, y lo m\u00e1s largo que escribi\u00f3 es un peque\u00f1a nota sobre el proceso creativo que vale la pena citar por su rareza: \u201cEl arte grande es la expresi\u00f3n externa de una vida interior en el artista y esta vida interior producir\u00e1 su visi\u00f3n personal del mundo. El elemento esencial es la imaginaci\u00f3n y no hay nivel de invenci\u00f3n artificial que pueda sustituirla. Una de las debilidades de gran parte del arte abstracto es el intento de reemplazar la concepci\u00f3n de la imaginaci\u00f3n privada por inventos del intelecto humano (&#8230;)\u201d. Mejor no se pod\u00eda resumir su filosof\u00eda art\u00edstica. Quiz\u00e1 su silencio no escond\u00eda profundos pensamientos. Es posible que no tuviera nada que a\u00f1adir en palabras a su obra luminosa.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_239\" aria-describedby=\"caption-attachment-239\" style=\"width: 840px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-239\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Noct\u00e1mbulos-1024x558.jpg\" alt=\"Noct\u00e1mbulos, 1942\" width=\"840\" height=\"458\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Noct\u00e1mbulos-1024x558.jpg 1024w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Noct\u00e1mbulos-300x163.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Noct\u00e1mbulos-768x418.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Noct\u00e1mbulos.jpg 1100w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-239\" class=\"wp-caption-text\">Noct\u00e1mbulos, 1942<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La vida de Hopper fue sencilla y desprovista de grandes cambios. Naci\u00f3 en Nyack, un pueblo cercano a Nueva York remontando el r\u00edo Hudson hacia el norte, en una casa con vistas al puerto. Sus padres, de origen ingl\u00e9s y holand\u00e9s, pertenec\u00edan a la comunidad baptista, viv\u00edan holgadamente del comercio y eran aficionados a los buenos libros. En vista de la precocidad del peque\u00f1o Edward (a los cinco a\u00f1os ya dibujaba bien y a los trece firm\u00f3 su primer \u00f3leo), le apoyaron en su deseo de dedicarse a la pintura, a condici\u00f3n de que se graduara como ilustrador para asegurarse una holgura econ\u00f3mica. Hopper sigui\u00f3 el consejo y se inscribi\u00f3 en una escuela de dise\u00f1o en Nueva York. Tras seis a\u00f1os de aprendizaje empez\u00f3 a ganarse la vida trabajando para revistas ilustradas (una de ellas,<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Scribner\u2019s Magazine<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, muy cr\u00edtica con las tendencias vanguardistas que llegaban de Europa) y ensayando su propia pintura en grabados y acuarelas. Su dibujos empiezan a prefigurar al futuro pintor de la madurez: calles vistas desde extra\u00f1as perspectivas, ventanas abiertas a habitaciones donde se despierta una mujer, paisajes pintados al natural en excursiones al norte, a los estados de la Nueva Inglaterra. En 1913 particip\u00f3 en una exposici\u00f3n colectiva, conocida como el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Armory Show<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, donde se incluyeron cuadros de alg\u00fan pintor europeo, como Klee y Kandinsky, lo nunca visto en el muy conservador mundo art\u00edstico de aquella Am\u00e9rica. Hopper vendi\u00f3 su primer cuadro, un \u00f3leo de tema marinero, pero tuvo que volver a su modesto trabajo de ilustrador durante los siguientes diez a\u00f1os. Entre 1907 y 1910 viaj\u00f3 tres veces a Europa, a Par\u00eds naturalmente, pero tambi\u00e9n a Amsterdam, Londres y Madrid. Hizo una vida solitaria e instructiva y admir\u00f3 sobre todo a Degas, Rembrandt, y Turner. C\u00e9zanne no le gust\u00f3 nada y ni siquiera se enter\u00f3 de la existencia de Picasso.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_240\" aria-describedby=\"caption-attachment-240\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-240\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/faro.jpg\" alt=\"Faro a dos luces, 1939\" width=\"600\" height=\"414\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/faro.jpg 600w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/faro-300x207.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-240\" class=\"wp-caption-text\">Faro a dos luces, 1939<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Tras unos a\u00f1os de trabajo y peque\u00f1os reconocimientos, a partir de 1923 su vida cambi\u00f3. Se cas\u00f3 con Josephine Nivison, compa\u00f1era suya en el taller de Robert Henri, quien les hab\u00eda dado la siguiente instrucci\u00f3n: olvidaos del arte, pintad lo que os interesa en la vida. Hopper asumi\u00f3 esta visi\u00f3n y empez\u00f3 a ser reconocido como un caracter\u00edstico \u201cpintor americano\u201d, que se expresaba a trav\u00e9s de un lenguaje lac\u00f3nico, parecido al que usaban Hemingway y Faulkner en sus libros. Tuvo mucho \u00e9xito de cr\u00edtica y abundantes exposiciones: el Museum of Modern Art le dedic\u00f3 una amplia retrospectiva ya en 1933 y as\u00ed comenz\u00f3 su larga carrera como \u201cmonumento\u201d del arte americano, que se iba a prolongar por m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os. Llama la atenci\u00f3n que la turbulenta \u00e9poca hist\u00f3rica que le toc\u00f3 vivir no produjera pr\u00e1cticamente cambio alguno en su trayectoria como pintor. Hay que recordar que durante su vida se produjeron mutaciones importantes en los Estados Unidos y en el mundo. Bajo la presidencia de Teddy Roosevelt, el pa\u00eds se hab\u00eda lanzado al predominio como potencia con la victoria sobre Espa\u00f1a en Cuba y Filipinas. Poco despu\u00e9s, provocando la ruptura de Colombia para construir el canal de Panam\u00e1 en una rep\u00fablica adicta consigui\u00f3 abrir para sus flotas militares y comerciales el acceso al Pac\u00edfico. Luego vino la primera guerra mundial, la gran depresi\u00f3n de 1929, la reconstrucci\u00f3n del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">New Deal<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, la segunda guerra y la euforia que vino despu\u00e9s. Hopper parece haber estado ajeno a todo esto, trabajando en su estudio y refugi\u00e1ndose en sus rincones favoritos de Maine y Massachusetts.. S\u00f3lo se conoce que recibi\u00f3 un premio en 1918 por dise\u00f1ar un cartel propagand\u00edstico en favor de la entrada de los Estados Unidos en la guerra europea. Se public\u00f3 en la revista de una empresa dedicada a la industria militar y su t\u00edtulo no pod\u00eda ser m\u00e1s belicista:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Smash the Hun!<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> (\u00a1Aplasta al b\u00e1rbaro!), cosa que hace un obrero con un enorme martillo, enfrent\u00e1ndose a soldados alemanes de los que s\u00f3lo se ven las bayonetas.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_241\" aria-describedby=\"caption-attachment-241\" style=\"width: 850px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-241\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Chop-Suey-1929.jpg\" alt=\"Chop-suey-1929\" width=\"850\" height=\"703\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Chop-Suey-1929.jpg 850w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Chop-Suey-1929-300x248.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Chop-Suey-1929-768x635.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-241\" class=\"wp-caption-text\">Chop-suey-1929<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La pintura de Hopper continu\u00f3 siendo la misma durante su larga carrera, un realismo \u201camericano\u201d alejado tanto de las vanguardias europeas como de la literalidad cultivada por alguno de sus contempor\u00e1neos. Los objetos aparecen m\u00e1s bien citados o aludidos que realizados en detalle y el punto de vista est\u00e1 desprovisto del dinamismo o vitalidad de los naturalistas como Winslow Homer. Y sin embargo, la vida y la obra de Hopper no fue ajena a lo que estaba pasando a su alrededor. Para empezar, su trabajo como ilustrador le familiariz\u00f3 con temas de actualidad, instant\u00e1neas period\u00edsticas que le iban a acompa\u00f1ar m\u00e1s tarde como pintor. El aislacionismo que practicaron los presidentes Harding y Coolidge en la d\u00e9cada de 1920, despu\u00e9s de la euforia imperialista de principios del siglo XX, reafirm\u00f3 su voluntad de mantenerse dentro de lo \u201camericano\u201d y contribuy\u00f3 a su \u00e9xito profesional. La criminalidad y el caos que acarre\u00f3 la prohibici\u00f3n de bebidas alcoh\u00f3licas, reflejadas en el auge del cine negro tambi\u00e9n se introducen en la obra de Hopper a trav\u00e9s de colores m\u00e1s oscuros y escenas alusivas. Tambi\u00e9n le ayudaron las nuevas pol\u00edticas de F.D Roosevelt de fortalecimiento del Estado y promoci\u00f3n de todo lo nacional americano, la industria, pero tambi\u00e9n la educaci\u00f3n y la cultura.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_242\" aria-describedby=\"caption-attachment-242\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-242\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/newyork-movie.jpg\" alt=\"Cine en Nueva York, 1939\" width=\"900\" height=\"725\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/newyork-movie.jpg 900w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/newyork-movie-300x242.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/newyork-movie-768x619.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-242\" class=\"wp-caption-text\">Cine en Nueva York, 1939<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En una \u00e9poca en que los americanos despreciaban el \u201cestilo\u201d como cosa de europeos decadentes, es la elecci\u00f3n de los temas la que nos da la clave de la personalidad de Hopper. Dentro de una sorprendente continuidad, tambi\u00e9n fueron adapt\u00e1ndose a las circunstancias. \u00bfCuales son estos temas? Inicialmente, y salvo los pocos grabados que prefiguran los relatos posteriores de soledad y alienaci\u00f3n, Hopper se centra en el paisaje, pero en un paisaje visto no imparcialmente sino acompa\u00f1ado de un comentario ideol\u00f3gico. Los campos y los edificios reflejan la nostalgia de una Am\u00e9rica rural cuyo final se hab\u00eda ido acelerando tras la guerra civil de 1860-1864 a golpe de maquinismo y tecnificaci\u00f3n. Una v\u00eda de tren, frecuentemente acompa\u00f1ada por unos postes de tel\u00e9grafo, interrumpen la armon\u00eda de un paisaje o la majestuosidad de una casa que recibe los rayos del sol en \u00a0medio de la nada. La casa suele ser una enorme mansi\u00f3n victoriana, para acentuar la incongruencia de su soledad. Y en la ciudad, especialmente en las im\u00e1genes de Nueva York, el artista deja tambi\u00e9n traslucir su nostalgia por la arquitectura cl\u00e1sica frente a los rascacielos, que ya exist\u00edan en 1920 y que \u00e9l hace aparecer cortados, fuera del foco de la imagen principal, como si los despreciara. Con frecuencia, el pintor nos revela, con curiosidad cercana a un cierto <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">voyeurismo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, escenas \u00edntimas vistas a trav\u00e9s de las ventanas de edificios que est\u00e1n a la altura del tren elevado que atraviesa veloz las calles de Manhattan.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_243\" aria-describedby=\"caption-attachment-243\" style=\"width: 813px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-243\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Tarde-en-Cape-Cod-1939.jpg\" alt=\"Tarde en Cape Cod, 1939\" width=\"813\" height=\"602\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Tarde-en-Cape-Cod-1939.jpg 813w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Tarde-en-Cape-Cod-1939-300x222.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Tarde-en-Cape-Cod-1939-768x569.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-243\" class=\"wp-caption-text\">Tarde en Cape Cod, 1939<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La depresi\u00f3n de los a\u00f1os 1930 introdujo en la obra de Hopper un creciente inter\u00e9s por las vicisitudes de los personajes, perplejos y deprimidos ante una situaci\u00f3n existencial desesperada, propiamente \u201calienados\u201d: de la naturaleza, de s\u00ed mismos y de las dem\u00e1s personas. Al nuevo estilo, algo m\u00e1s colorista bajo la influencia de los pintores impresionistas que Hopper hab\u00eda conocido en Par\u00eds, se a\u00f1ade al car\u00e1cter frecuentemente cinematogr\u00e1fico de las escenas, cuando no a alusiones textuales al mundo del cine (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Marty<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, de Delbert Mann era una de sus pel\u00edculas preferidas). Los personajes de los cuadros callan, como el propio Hopper, aislados en la calle o en los locales p\u00fablicos. Una se\u00f1orita de mirada triste toma el caf\u00e9 ensimismada y ajena. O come un \u201cchop suey\u201d en conversaci\u00f3n tensa con otra mujer que nos da la espalda. Una pareja calla en un bar de aspecto sospechoso visible desde la calle. Un matrimonio en el campo mira con expresi\u00f3n adusta al horizonte ante la indiferencia del perro, mucho m\u00e1s agraciado que ellos, que juega sin prestarles atenci\u00f3n. La acomodadora del cine medita aburrida en la oscuridad, quiz\u00e1 sobre lo que va a hacer a la salida, para lo que viene preparada con unos zapatos de tac\u00f3n alto. Intrigan, sobre todo, las enigm\u00e1ticas mujeres que miran por las ventanas de estrechas habitaciones de hotel. No sabemos bien si son ellas las que miran o si m\u00e1s bien son miradas desde el exterior. No dicen nada, se limitan a recibir el intenso sol que entra por la ventana, se dir\u00eda que en actitud de adoraci\u00f3n de ese dios ancestral. Todos ellos callan y somos nosotros quienes tenemos que imaginar las historias que sugieren estas instant\u00e1neas.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_244\" aria-describedby=\"caption-attachment-244\" style=\"width: 948px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-244\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Sol-de-la-ma\u00f1ana-1952.jpg\" alt=\"Sol de la ma\u00f1ana, 1952\" width=\"948\" height=\"657\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Sol-de-la-ma\u00f1ana-1952.jpg 948w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Sol-de-la-ma\u00f1ana-1952-300x208.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/Sol-de-la-ma\u00f1ana-1952-768x532.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-244\" class=\"wp-caption-text\">Sol de la ma\u00f1ana, 1952<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En los a\u00f1os de la segunda posguerra, el tono de los colores vuelve a oscurecerse y a hacerse agrio y deslumbrante, seg\u00fan las escenas. Unos ancianos toman el sol ante un paisaje que no se ve, una ventana que no da a ninguna parte inunda de sol una habitaci\u00f3n vac\u00eda. La progresiva abstracci\u00f3n y una cierta tosquedad o descuido en el tratamiento de la figura humana se revelan especialmente en un \u00faltimo cuadro, de 1965, que representa dos payasos perdidos en el escenario y que parecen representar al artista despidi\u00e9ndose del p\u00fablico. Josephine, la esposa del pintor, que fue durante muchos a\u00f1os su modelo, sobre todo en los numerosos esbozos preparatorios de los cuadros (en la versi\u00f3n definitiva, el parecido se desvanece), aparece deteriorada y cargada con el peso de los a\u00f1os. Hopper tiende a la abstracci\u00f3n sin quererlo aceptar. A la vez, la banalidad de sus temas empieza a influenciar a la nueva generaci\u00f3n del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Pop-art<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Las gasolineras sin coches, los anuncios de laxantes en el escaparate de una farmacia van a ser la inspiraci\u00f3n del nuevo estilo americano, que reconoce la influencia del maestro al tiempo que se aleja de \u00e9l a toda velocidad.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_247\" aria-describedby=\"caption-attachment-247\" style=\"width: 840px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-247\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/early-sunday-morning-1024x601.jpg\" alt=\"Ma\u00f1ana de domingo, 1930\" width=\"840\" height=\"493\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/early-sunday-morning-1024x601.jpg 1024w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/early-sunday-morning-300x176.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/early-sunday-morning-768x451.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/09\/early-sunday-morning.jpg 1184w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-247\" class=\"wp-caption-text\">Ma\u00f1ana de domingo, 1930<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En 1934, Hopper y Josephine, consagrados ya, se hab\u00edan hecho construir una casa-estudio en Truro, el pueblo situado m\u00e1s al norte de Cape Cod, donde alternaban su vida con la de su casa en la<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Washington Square<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de Nueva York. Esta regi\u00f3n de Massachussets, no muy lejana del pueblo natal del pintor, atrajo desde muy pronto a Hopper, sus paisajes, sus casas algo incongruentes con el entorno natural (como la que inspir\u00f3 a Hitchcock para su pel\u00edcula Psicosis). All\u00ed pint\u00f3 en su juventud multitud de acuarelas que le dieron sus primeros \u00e9xitos profesionales y luego sigui\u00f3 pintando casas y escenas en el mar, que revelan su nostalgia por la simetr\u00eda de las embarcaciones que ve\u00eda desde la ventana de su casa natal en Nyack. Pero sobre todo sobresalen los cuadros de faros y de las casas que suelen rodearlos, que con frecuencia sustituyen a la imagen del mar. Est\u00e1n iluminados, como tantos otros cuadros suyos, por esa luz especial, n\u00f3rdica y casi siempre fr\u00eda que los ba\u00f1a casi con violencia. Hopper dijo en una ocasi\u00f3n: \u201cCuando el paisaje me habla, tengo que estar absolutamente silencioso\u201d. Asi capt\u00f3 paisajes f\u00edsicos y humanos, en silencio y transmiti\u00e9ndoles la impronta inconfundible de su genio de artista. Con los defectos de realizaci\u00f3n que se le han criticado, Hopper fue el m\u00e1s importante realista americano. Como sentenci\u00f3 en 1946 el cr\u00edtico Clement Greenberg: \u201cno era un buen pintor; pero si lo hubiera sido no hubiera sido tan gran artista\u201d.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">(KRANZFELDER, Ivo:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Hopper, Visi\u00f3n de la realidad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Taschen, Madrid 2002.&#8211;GRAU, Julie, ed.<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">:Edward Hopper and the American Imagination<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Whitney Museum of American Art, Nueva York, 1995.&#8211;STRAND, Mark:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> On Edward Hopper<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; The N.Y. Review of Books, 25.6.2015.&#8211;ROSENBERG, Harold: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El arte en Estados Unidos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; en Historia de las civilizaciones 12, Alianza, Madrid, 1989.&#8211;Maurois, Andr\u00e9:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Histoire des \u00c9tats-Unis<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Ed. Albin Michel, Paris 1947)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nueva York, 1962 El pintor norteamericano por excelencia, Eddward Hopper, muri\u00f3 en 1967 a los 85 a\u00f1os. Hemos podido verle y oirle hablar, todav\u00eda l\u00facido, en algunas grabaciones y entrevistas. Una de las \u00faltimas, de 1962, revela al personaje en todo su sarcasmo y una vaga amargura. Est\u00e1 presente su mujer, la tambi\u00e9n pintora Josephine &hellip; <a href=\"https:\/\/evolterra.com\/?p=236\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEL SILENCIO DE EDWARD  HOPPER\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[434],"tags":[17],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/236"}],"collection":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=236"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/236\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":248,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/236\/revisions\/248"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=236"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=236"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=236"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}