{"id":1304,"date":"2023-12-26T17:14:09","date_gmt":"2023-12-26T17:14:09","guid":{"rendered":"https:\/\/evolterra.com\/?p=1304"},"modified":"2023-12-26T17:14:09","modified_gmt":"2023-12-26T17:14:09","slug":"las-cartas-de-vincent-van-gogh","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=1304","title":{"rendered":"Las cartas de Vincent van Gogh"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Auvers-sur-Seine, 1890<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-1305\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1374px-Vincent_Willem_van_Gogh_137-1024x805.jpg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"660\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1374px-Vincent_Willem_van_Gogh_137-1024x805.jpg 1024w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1374px-Vincent_Willem_van_Gogh_137-300x236.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1374px-Vincent_Willem_van_Gogh_137-768x604.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1374px-Vincent_Willem_van_Gogh_137-1200x943.jpg 1200w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1374px-Vincent_Willem_van_Gogh_137.jpg 1374w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><br \/>\n<span style=\"font-weight: 400;font-size: 10pt\">Van Gogh: Dormitorio en Arles, 1888<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Theo van Gogh ten\u00eda cuatro a\u00f1os menos que su hermano Vincent. Su relaci\u00f3n estrecha y entra\u00f1able qued\u00f3 inmortalizada en la gran cantidad de cartas que se escribieron, de las que se conservan 668 escritas por Vincent desde agosto de 1872 hasta su muerte en julio de 1890, una correspondencia que s\u00f3lo fue interrumpida durante los dos a\u00f1os en que los hermanos vivieron juntos en Par\u00eds, entre 1886 y 1888. Est\u00e1n llenas de confidencias, de cari\u00f1o fraternal. Las de la primera \u00e9poca versan con frecuencia sobre aspectos materiales, sobre el af\u00e1n de Vincent por conseguir que Theo, que era marchante de arte, le venda alg\u00fan cuadro, sobre sus necesidades econ\u00f3micas, que fueron siempre satisfechas gracias a la ayuda del hermano. Gradualmente, las cartas fueron ganando sustancia art\u00edstica. Aluden a la evoluci\u00f3n de Vincent como pintor, a su tard\u00edo conocimiento de las modas de la \u00e9poca, a su conflicto con el mundo, a sus enfermedades. En ocasiones, las cartas revelan momentos de desconcierto an\u00edmico y en otras alguna confusi\u00f3n debida al progresivo agravamiento de su salud mental. El 17 de agosto de 1888, viviendo ya Vincent en Arles, comenta con su hermano que a pesar de su admiraci\u00f3n por los puntillistas Seurat y Signac, \u00e9l quiere volver \u201c a lo que buscaba antes de venir a Par\u00eds\u201d. Y a\u00f1ade: \u201c&#8230;yo estoy todav\u00eda como estaba en Nuenen, cuando hice un vano intento por aprender m\u00fasica, a tal punto que sent\u00eda ya entonces las relaciones que hay entre nuestro color y la m\u00fasica de Wagner\u201d.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-1306\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1299px-JEAN-FRANCOIS_MILLET_-_El_Angelus_Museo_de_Orsay_1857-1859._Oleo_sobre_lienzo_55.5_x_66_cm-1024x851.jpg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"698\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1299px-JEAN-FRANCOIS_MILLET_-_El_Angelus_Museo_de_Orsay_1857-1859._Oleo_sobre_lienzo_55.5_x_66_cm-1024x851.jpg 1024w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1299px-JEAN-FRANCOIS_MILLET_-_El_Angelus_Museo_de_Orsay_1857-1859._Oleo_sobre_lienzo_55.5_x_66_cm-300x249.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1299px-JEAN-FRANCOIS_MILLET_-_El_Angelus_Museo_de_Orsay_1857-1859._Oleo_sobre_lienzo_55.5_x_66_cm-768x639.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1299px-JEAN-FRANCOIS_MILLET_-_El_Angelus_Museo_de_Orsay_1857-1859._Oleo_sobre_lienzo_55.5_x_66_cm-1200x998.jpg 1200w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1299px-JEAN-FRANCOIS_MILLET_-_El_Angelus_Museo_de_Orsay_1857-1859._Oleo_sobre_lienzo_55.5_x_66_cm.jpg 1299w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><span style=\"font-weight: 400;font-size: 10pt\">El Angelus de Millet<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">A pesar de las apariencias, no es esta una observaci\u00f3n de las que pueden dar que pensar en fallos de la mente del artista. Todo lo contrario: est\u00e1 l\u00f3gicamente relacionada con lo que acaba de decir sobre los puntillistas y su llegada a Par\u00eds. La vocaci\u00f3n de Van Gogh como pintor fue muy tard\u00eda y su obra principal se concentra en los \u00faltimos a\u00f1os de su corta vida. Empleado de marchantes de arte en Holanda, en Londres y en Par\u00eds cuando era muy joven, se distra\u00eda con el dibujo y visitaba las exposiciones mucho antes de decidirse por su vocaci\u00f3n de artista. En un momento dado, cuando ten\u00eda poco m\u00e1s de veinte a\u00f1os, decidi\u00f3 ser predicador, siguiendo la estela de su padre Theodor. Su vocaci\u00f3n le llev\u00f3 incluso a trasladarse a las minas de la regi\u00f3n flamenca del Borinage, donde quiso evangelizar a los mineros y vivir sus mismas privaciones. Tan extremo celo, unido a sus escasas dotes como predicador, fueron recibidos con aprensi\u00f3n por las autoridades religiosas. Tuvo que renunciar a la tarea misionera y gradualmente se alej\u00f3 de las creencias tradicionales de su mundo. Sigui\u00f3 dibujando y pintando como aprendiz de la mano de Anton Mauve, un pintor cercano a la familia. Sus temas y su tono eran l\u00fagubres y oscuros, como envueltos en las brumas de la llanura holandesa. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Los comedores de patatas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> fue su primera obra de cierto inter\u00e9s. La pint\u00f3 en 1885 y con ella quiso manifestar su solidaridad con los pobres campesinos, cuyas manos retrata deformadas por la dureza del trabajo<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Las desavenencias con la familia y el escaso \u00e9xito que tuvo en sus estudios de teolog\u00eda primero y de pintura despu\u00e9s lo convirtieron en un autodidacta, independiente y rebelde frente a las modas. En 1886 ten\u00eda treinta y tres a\u00f1os y no acababa de encontrar su camino cuando Theo, el hermano protector, lo llev\u00f3 consigo a Par\u00eds. Dirig\u00eda all\u00ed una modesta empresa como marchante de cuadros y revel\u00f3 a Vincent un mundo nuevo. El impresionismo llevaba a\u00f1os reinando en el arte y representaba todo lo contrario del mundo algo siniestro que Vincent hab\u00eda vivido en sus a\u00f1os j\u00f3venes y reflejado en sus dibujos y en sus telas iniciales. Qued\u00f3, naturalmente, fascinado por la brillantez del color y la luz que cultivaban los maestros del momento, aunque en sus cartas se inclina menos por el preciosismo de Claude Monet o Pissarro que por los caprichos de Edouard Manet y otros pintores menos avanzados en la t\u00e9cnica impresionista. Una y otra vez menciona como sus preferidos a Delacroix y a Millet. De \u00e9ste \u00faltimo, famoso sobre todo por su cuadro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El Angelus<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, le atrae el retrato de la vida sencilla de los campesinos en sus labores, que le trasladaban a su etapa de predicador de mineros: \u201cparecen pintados con la misma tierra que siembran\u201d. Como muestran las cartas a Theo, s\u00f3lo pudo conocer a fondo el impresionismo cuando lleg\u00f3 a Par\u00eds. En las escritas desde Holanda alud\u00eda con frecuencia a lo que ha o\u00eddo hablar sobre los impresionistas pero reconociendo que no ten\u00eda una idea clara sobre en qu\u00e9 consist\u00eda exactamente su t\u00e9cnica. Se alegraba de que Theo hubiera podido exponer alguno de sus cuadros junto con los maestros de moda pero insist\u00eda, todav\u00eda dos a\u00f1os despu\u00e9s de llegar a Par\u00eds, en que \u201c&#8230;pase lo que pase con el impresionismo sacrosanto, de todas maneras yo desear\u00eda hacer cosas que la generaci\u00f3n <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">de antes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> (Millet&#8230; Corot&#8230; Delacroix&#8230; Rousseau\u2026) pudiera comprender\u201d.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Vincent se hart\u00f3 pronto de su vida parisina (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">\u00bfacaso,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> escribe a Theo<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">, la culpa no es un poco de Par\u00eds y los parisinos, cambiantes y p\u00e9rfidos como el mar?<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">). Temeroso por su salud y deseoso de m\u00e1s claridad se traslad\u00f3 al sur, a la ciudad de Arles, cerca del Mediterr\u00e1neo, donde encontr\u00f3 con creces en la naturaleza la luz y el color que le hab\u00edan deslumbrado en los cuadros de los impresionistas. Y a pesar de que el furor inicial del impresionismo ha empezado a declinar y su arte ser\u00e1 calificado ya de post-impresionista, Vincent asimila pronto los m\u00e9todos de los parisinos. El puntillismo de un Seurat le ha interesado y lo aplica a sus paisajes. Desde luego, admira a Monet y se esfuerza a lograr en la representaci\u00f3n de figuras humanas lo que Monet hab\u00eda hecho en el paisaje. Pinta retratos de sus conocidos en Arles, el cartero, la posadera, alguna prostituta, y sobre todo de s\u00ed mismo, pues como no tiene fondos suficientes para pagar a modelos tiene que resignarse con comprar un gran espejo donde se ve en todos los colores imaginables. Pinta continuamente, sobre todo paisajes del campo, los completa en una sola sentada, los retoca m\u00ednimamente en su estudio y en cuanto est\u00e1n secos los env\u00eda a su hermano para que intente venderlos en Par\u00eds. Pero \u00e9sto no ocurri\u00f3 m\u00e1s que una vez: Van Gogh, aunque ahora parezca mentira, s\u00f3lo pudo vender un cuadro en toda su vida: fue en Bruselas ya en 1890, cuando le quedan pocos meses de vida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Van Gogh, que firmaba siempre sus cuadros con el nombre de pila, asimil\u00f3 la t\u00e9cnica de los impresionistas, con trazos a veces un poco torpes y un enfoque menos sofisticado. Pero es sobre todo el esp\u00edritu de su pintura el que tiene caracter\u00edsticas muy distantes a las de aquellos. El fue muy consciente de ello, como se refleja en las escasas p\u00e1ginas en que teoriz\u00f3 algo sobre su arte, que era instintivo y espont\u00e1neo. El impresionismo supuso un cambio radical en la manera de ver la realidad. Los pintores presentaban ahora una versi\u00f3n puramente \u00f3ptica, subjetiva, no tanto de la realidad objetiva como de lo que el ojo ve. Los contornos de los objetos se difuminan, las im\u00e1genes reflejan la luz con trazos breves de color puro y no mezclado, el color toma el protagonismo como fin supremo de la pintura. Van Gogh se apart\u00f3 de esta supremac\u00eda del colorido y utiliz\u00f3 el color como expresi\u00f3n de las emociones que le inspiraba la naturaleza. El ejemplo m\u00e1s conocido es el cuadro en que retrat\u00f3 su humilde habitaci\u00f3n de Arles con la cama amarilla. \u00c9l mismo explic\u00f3 que su objetivo era reflejar la sensaci\u00f3n de la calma y el sue\u00f1o sugiri\u00e9ndola a trav\u00e9s de los colores. Y lo mismo es claro en los paisajes, en los que con frecuencia aparecen nubes amenazadoras, fiel reflejo de las tormentas an\u00edmicas que lo iban invadiendo y que acabaron obligando a encerrarlo en el asilo psiqui\u00e1trico de Saint-R\u00e9my. La obsesi\u00f3n con los girasoles, que Vincent pint\u00f3 repetidamente, obedece tambi\u00e9n a una at\u00e1vica fijaci\u00f3n con el sol que representa a menudo como astro enorme y cegador.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-1307\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-The_Sower_-_painting_by_Van_Gogh-1024x817.jpg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"670\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-The_Sower_-_painting_by_Van_Gogh-1024x817.jpg 1024w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-The_Sower_-_painting_by_Van_Gogh-300x239.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-The_Sower_-_painting_by_Van_Gogh-768x613.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-The_Sower_-_painting_by_Van_Gogh-1200x958.jpg 1200w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-The_Sower_-_painting_by_Van_Gogh.jpg 1353w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><\/p>\n<p>Segador a la puesta del sol, 1888<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Esta insistencia en el contenido, en la expresi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la mera complacencia en el color y la brillantez explica la aparentemente misteriosa alusi\u00f3n a la m\u00fasica de Wagner que mencion\u00e9 al principio. Nos ayuda a comprenderla la comparaci\u00f3n que Adolfo Salazar hizo precisamente de la m\u00fasica de Richard Wagner con la de Frederick Chopin: el primero conceb\u00eda un drama, una emoci\u00f3n que quiere expresar en m\u00fasica y luego busca el particular acorde que mejor pueda expresarla. Chopin, en cambio, experimenta primero con las armon\u00edas en el teclado del piano y de ellas deducen el contenido emocional m\u00e1s adecuado. La diferencia entre estos dos grandes creadores refleja la misma distancia que separa a Van Gogh de los impresionistas: el predominio del contenido emocional sobre la t\u00e9cnica. Paul Gauguin lo expres\u00f3 de otro modo al reflexionar sobre el arte de su amigo Vincent, con el que convivi\u00f3 en Arles durante dos meses tormentosos. Ten\u00edan caracteres muy diferentes, calculador y m\u00e1s intelectual en su arte Gauguin, que planeaba sus cuadros seg\u00fan una idea predeterminada, mientras que Van Gogh, vital e impulsivo, se dejaba guiar por su pasi\u00f3n art\u00edstica, y luego reflexionaba sobre el resultado. Gauguin quiso imponer un poco de orden en aquella vida alocada: Vincent desperdiciaba la pintura que quedaba en la caja, que \u201capenas si pod\u00eda contener los tubos, todos abiertos, nunca cerrados\u201d. Presumi\u00f3 adem\u00e1s de que cuando lleg\u00f3 a Arles pudo disciplinar a su amigo y ense\u00f1arle a salir de la escuela neo-impresionista en la que estaba un poco perdido.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-1308\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-VanGogh-starry_night_ballance1-1024x817.jpg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"670\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-VanGogh-starry_night_ballance1-1024x817.jpg 1024w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-VanGogh-starry_night_ballance1-300x239.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-VanGogh-starry_night_ballance1-768x613.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-VanGogh-starry_night_ballance1-1200x958.jpg 1200w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-VanGogh-starry_night_ballance1.jpg 1353w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><span style=\"font-weight: 400;font-size: 10pt\">La noche estrellada<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Gauguin acert\u00f3 al subrayar que en realidad Van Gogh era un n\u00f3rdico transplantado al Sur. \u201cDaudet, los Goncourt, la Biblia quemaban su cerebro de holand\u00e9s&#8230;todo el \u201cMidi\u201d lo convert\u00eda \u00e9l en Holanda\u201d. Desde luego, la Holanda que vivi\u00f3 Van Gogh era muy diferente de la que di\u00f3 a luz el esplendor de los grandes pintores del siglo XVII. La decadencia econ\u00f3mica, las guerras con Gran Breta\u00f1a, la ocupaci\u00f3n napole\u00f3nica y las pugnas por la divisi\u00f3n con Flandes dieron paso a un pa\u00eds deprimido, m\u00e1s similar a la miseria de los mineros del Borinage que a los lujos de Vermeer. A\u00fan as\u00ed, en sus cartas a Theo el pintor menciona una y otra vez la nostalgia del pa\u00eds de su juventud, \u201cel pais de los cuadros\u201d como lo llam\u00f3 en una ocasi\u00f3n. Junto con Gauguin, fue el cr\u00edtico y poeta Albert Aurier quien mejor revel\u00f3 esta querencia del pintor por su pa\u00eds, en una de las pocas cr\u00edticas favorables que el pintor pudo leer en vida: \u201cVan Gogh&#8230;este compatriota y no indigno descendiente de los antiguos maestros holandeses&#8230;no est\u00e1 tan alejado de los de su raza. Est\u00e1 sometido a las ineludibles leyes at\u00e1vicas. Es holand\u00e9s por los cuatro costados, de la sublime estirpe de Frans Hals\u201d. Estas frases, acompa\u00f1adas de rendidos elogios en un estilo ditir\u00e1mbico y surrealista fueron escritas en enero de 1890, cuando Vincent hab\u00eda abandonado el sanatorio de Saint-R\u00e9my y se hab\u00eda trasladado a Auvers, un pueblecito cercano a Par\u00eds. Buscaba el Norte, tras haber buscado en el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Midi <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">la claridad del Jap\u00f3n que tanto admiraba. Pero los elogios llegaron tarde y no fueron gran consuelo para Vincent. Se sinti\u00f3 sumamente halagado por el art\u00edculo y respondi\u00f3 con una carta en que le explicaba la dificultad que encontraba para trabajar con su t\u00e9cnica insuficiente en medio de las crisis de su enfermedad. Cuando pudo regalarle uno de sus cuadros que representan cipreses, Aurier le prometi\u00f3 escribir un nuevo art\u00edculo sobre su pintura. Pero el fin estaba pr\u00f3ximo y el pintor le respondi\u00f3: \u201cestoy tan abrumado por la pena que no puedo enfrentarme a la publicidad\u201d. Hab\u00eda intentado quitarse la vida en Arles envenen\u00e1ndose con pintura, aunque sin \u00e9xito. Esta vez pudo consumar su desesperaci\u00f3n en Auvers. Este final entristece a sus admiradores, pero para nuestro consuelo existe una versi\u00f3n diferente de la muerte del pintor. Fue revelada en 2011 por Steven Naifeh y Gregory White Smith en una extensa biograf\u00eda. Seg\u00fan ellos, a quienes avalan los an\u00e1lisis de los m\u00e9dicos forenses, Van Gogh no fue el autor del disparo que acab\u00f3 con su vida, aunque as\u00ed lo afirm\u00f3 en las horas que tard\u00f3 en sucumbir a sus efectos. El disparo fue hecho sin intenci\u00f3n asesina por dos j\u00f3venes a quienes el pintor quiso proteger con su silencio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">&#8212;&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><span style=\"font-weight: 400\">(VAN GOGH, Vincent:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Cartas a Theo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Adriana Hidalgo Ed., C\u00f3rdoba, Arg. 2004.&#8211;BEUGHEN Jan van:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Vincent Van Gogh. Un portrait<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Hermes, Bruselas, 1938.&#8211;BONAFOUX, Pascal:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Van Gogh cegado por el sol<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Aguilar Universal, Madrid 1990.&#8211;STONE, Irving:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Lust for Life<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Plume, Nueva York 1984.&#8211;GOMBRICH, E.H.: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Histoire de l\u2019art<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Phaidon, Par\u00eds 2006.&#8211;NAIFEH, Steven y WHITE, Gregory: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Van Gogh. A life<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Profile Books, Nueva York, 2011.&#8211;HAUSER, Arnold: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Historia social de la literatura y el arte<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Guadarrama, Madrid 1964.&#8211;SALAZAR, Adolfo:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Music in our Time<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Norton, Nueva York 1946.&#8211;BRAURE, Maurice: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Histoire des Pays-Bas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; P.U.F, Par\u00eds 1974)<\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Auvers-sur-Seine, 1890 Van Gogh: Dormitorio en Arles, 1888 &nbsp; Theo van Gogh ten\u00eda cuatro a\u00f1os menos que su hermano Vincent. Su relaci\u00f3n estrecha y entra\u00f1able qued\u00f3 inmortalizada en la gran cantidad de cartas que se escribieron, de las que se conservan 668 escritas por Vincent desde agosto de 1872 hasta su muerte en julio &hellip; <a href=\"https:\/\/evolterra.com\/?p=1304\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLas cartas de Vincent van Gogh\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[435],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1304"}],"collection":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1304"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1304\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1309,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1304\/revisions\/1309"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1304"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1304"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1304"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}