{"id":1299,"date":"2023-12-26T17:02:28","date_gmt":"2023-12-26T17:02:28","guid":{"rendered":"https:\/\/evolterra.com\/?p=1299"},"modified":"2023-12-26T17:02:28","modified_gmt":"2023-12-26T17:02:28","slug":"la-felicidad-segun-alain","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=1299","title":{"rendered":"La felicidad seg\u00fan Alain"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400\">66.- La felicidad seg\u00fan Alain<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Par\u00eds, 1906<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-1300\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1498px-5_Estancia_del_Sello_La_Disputa_del_Sacramento-1024x738.jpg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"605\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1498px-5_Estancia_del_Sello_La_Disputa_del_Sacramento-1024x738.jpg 1024w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1498px-5_Estancia_del_Sello_La_Disputa_del_Sacramento-300x216.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1498px-5_Estancia_del_Sello_La_Disputa_del_Sacramento-768x554.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1498px-5_Estancia_del_Sello_La_Disputa_del_Sacramento-1200x865.jpg 1200w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1498px-5_Estancia_del_Sello_La_Disputa_del_Sacramento.jpg 1498w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><br \/>\n<span style=\"font-weight: 400;font-size: 10pt\">Rafael: La escuela de Atenas,1511<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Cuando faltaban pocos meses para que se desencadenara la primera guerra mundial, \u00c9mile-Auguste Chabrier, m\u00e1s conocido por su seud\u00f3nimo Alain, escribi\u00f3 alguna de sus frases m\u00e1s impactantes sobre la guerra y su relaci\u00f3n con la esclavitud. \u00c9l mismo iba a participar pronto en las hostilidades aunque habr\u00eda podido evadir su deber militar. Sent\u00eda que a pesar de la ferocidad de los combates tambi\u00e9n en la guerra se manifiesta la generosidad del ser humano. Pero en su pacifismo radical sentenciaba que<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> lo m\u00e1s horrendo de la guerra es la esclavitud que la prepara y la esclavitud que la sigue. El gran desorden de la guerra es que los mejores caen y los h\u00e1biles pueden gobernar contra la justicia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Y en otro lugar carga con pasi\u00f3n contra el trato inhumano y cruel que suelen dar los jefes a los soldados. Las palabras citadas pertenecen a un corto art\u00edculo titulado <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El ego\u00edsta <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">que public\u00f3 el 5 de febrero de 1913 en el peri\u00f3dico radical<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> La d\u00e9p\u00eache de Rouen<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Es uno de los m\u00e1s de tres mil micro-ensayos (en el original llamados<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> propos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, observaciones) que Alain public\u00f3 en ese y otros peri\u00f3dicos. \u00c9l mismo explic\u00f3 en una p\u00e1gina autobiogr\u00e1fica c\u00f3mo compon\u00eda sus breves apuntes. Los escrib\u00eda de un tir\u00f3n, a mano y limitando su extensi\u00f3n a dos p\u00e1ginas. No los correg\u00eda y los publicaba al d\u00eda siguiente de escribirlos. No cobraba por ellos porque no quer\u00eda que ning\u00fan editor los censurara o de otra manera limitara su libertad. Y tampoco admit\u00eda indicaciones sobre los temas a tratar, escrib\u00eda sobre lo primero que le suger\u00eda la actualidad de la vida cotidiana o de los acontecimientos pol\u00edticos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Alain era un fil\u00f3sofo, o m\u00e1s bien un profesor de filosof\u00eda. Los primeros micro-ensayos los escribi\u00f3 entre los a\u00f1os 1906 y 1914, los interrumpi\u00f3 para enrolarse como voluntario en la artiller\u00eda y los reanud\u00f3 en 1921. No ten\u00eda necesidad pero no quiso quedarse al margen del sacrificio patri\u00f3tico. Eso s\u00ed, no quiso ser promovido a rangos superiores ni acept\u00f3 condecoraci\u00f3n alguna. T\u00edpico de su car\u00e1cter lleno de convicci\u00f3n ideol\u00f3gica y no exento de un fuerte orgullo intelectual. Hab\u00eda nacido en el pueblo normando de Mortagne-au-Perche en 1868 en el seno de una familia de clase media. Sus evidentes talentos le llevaron pronto a estudiar letras y obtener c\u00e1tedras de instituto en varias ciudades antes de acabar en Par\u00eds, donde ense\u00f1\u00f3 en el Liceo Henri IV antes y despu\u00e9s de la guerra. Su vocaci\u00f3n le\u00a0 ilumin\u00f3 como un rel\u00e1mpago en 1886 cuando estudiaba en el Liceo Michelet y encontr\u00f3 al fil\u00f3sofo que le inspir\u00f3 durante toda su vida: Jules Lagneau, un viejo profesor inescrutable y profundo a quien Alain consideraba un dios y a quien fue fiel hasta sus \u00faltimos d\u00edas. De \u00e9l aprendi\u00f3 a amar a Plat\u00f3n, a Spinoza, a Hegel y a Kant como de ni\u00f1o hab\u00eda amado a Homero, Descartes, Balzac y Stendhal. Escribi\u00f3 despu\u00e9s de la guerra libros pacifistas (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Marte o la guerra juzgada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, 1921) y sobre su interpretaci\u00f3n de los grandes fil\u00f3sofos (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Ideas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, 1945). Una de sus obras m\u00e1s profundas, el<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Sistema de las bellas artes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, que no es una obra sistem\u00e1tica, la escribi\u00f3 en plena guerra aprovechando los ratos libres cuando cay\u00f3 herido en el frente y tuvo que ser dado de baja. Quiz\u00e1 m\u00e1s llamativo que lo que escribi\u00f3 es lo decisivamente que inspir\u00f3 a algunos de los grandes escritores que fueron alumnos y admiradores suyos: Raymond Aron, Simone Weil, Julien Gracq y sobre todo Andr\u00e9 Maurois, que le dedic\u00f3 una de sus excelentes biograf\u00edas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Alain era reacio a escribir sobre su vida privada:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> no me gustan las confidencias y<\/span><\/i> <i><span style=\"font-weight: 400\">no he podido escribir nada <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">(sobre ella) <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">ni siquiera en forma de novela<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Este recato, sin embargo, es relativo, pues en 1936 public\u00f3 un libro apasionante titulado<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> La historia de mis ideas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> en el que revela m\u00e1s sobre su personalidad que si se hubiera dedicado a contar an\u00e9cdotas\u00a0 personales. En \u00e9l relata con todo detalle c\u00f3mo y d\u00f3nde fue adquiriendo su pensamiento y por qu\u00e9 decidi\u00f3 publicarlo sobre todo en el formato de peque\u00f1os art\u00edculos en los que trataba toda clase de temas, que abordaba desde el \u00e1ngulo de su formaci\u00f3n filos\u00f3fica. Los<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> propos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> fueron poco a poco publicados en tomos que los separan por especialidades: sobre la guerra, sobre \u201clos poderes\u201d, sobre la educaci\u00f3n, sobre la naturaleza, etc. Uno de los m\u00e1s le\u00eddos trata<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Sobre la felicidad <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">y es un rosario de atractivas observaciones sobre la conducta humana inspiradas en la filosof\u00eda de Descartes <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">(Las pasiones del alma<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">), una especie de libro de autoayuda sobre la relaci\u00f3n de las emociones con el cuerpo. Est\u00e1n formuladas estas m\u00e1ximas en forma de paradojas e incluyen algunos curiosos consejos pr\u00e1cticos sobre c\u00f3mo evitar o paliar el sufrimiento atendiendo a los avisos del organismo. En su momento se publicaron tambi\u00e9n colecciones de estos micro-ensayos en orden cronol\u00f3gico, sobre todo los de la \u00e9poca en que los daba a la prensa diariamente, entre 1906 y 1914. De este modo se puede contemplar mejor el fascinante funcionamiento de una mente privilegiada. Lamentablemente, no podemos conocer las razones que llevaban a Alain a escribir sobre ciertos temas y no sobre otros, lo que nos permitir\u00eda detectar la manera como su propia personalidad se cuela por sorpresa a\u00fan cuando trata los temas m\u00e1s abstractos. Su proceso creativo es espont\u00e1neo y audaz, a veces oscuro. Y es libre, aunque s\u00f3lo parcialmente: es libre de las imposiciones ajenas pero a la vez esclavo de sus propias convicciones, que vivi\u00f3 con gran pasi\u00f3n y vehemencia.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-1301\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-Camille_Pissarro_1830-1903_-_Morning_Winter_Sunshine_Frost_the_Pont-Neuf_the_Seine_the_Louvre_Soleil_Dhiver_Gella_Blanc_ca._1901-1024x817.jpg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"670\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-Camille_Pissarro_1830-1903_-_Morning_Winter_Sunshine_Frost_the_Pont-Neuf_the_Seine_the_Louvre_Soleil_Dhiver_Gella_Blanc_ca._1901-1024x817.jpg 1024w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-Camille_Pissarro_1830-1903_-_Morning_Winter_Sunshine_Frost_the_Pont-Neuf_the_Seine_the_Louvre_Soleil_Dhiver_Gella_Blanc_ca._1901-300x239.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-Camille_Pissarro_1830-1903_-_Morning_Winter_Sunshine_Frost_the_Pont-Neuf_the_Seine_the_Louvre_Soleil_Dhiver_Gella_Blanc_ca._1901-768x613.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-Camille_Pissarro_1830-1903_-_Morning_Winter_Sunshine_Frost_the_Pont-Neuf_the_Seine_the_Louvre_Soleil_Dhiver_Gella_Blanc_ca._1901-1200x958.jpg 1200w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1353px-Camille_Pissarro_1830-1903_-_Morning_Winter_Sunshine_Frost_the_Pont-Neuf_the_Seine_the_Louvre_Soleil_Dhiver_Gella_Blanc_ca._1901.jpg 1353w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><br \/>\n<span style=\"font-weight: 400;font-size: 10pt\">Camille Pissarro: Par\u00eds en invierno<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La pol\u00edtica fue el motivo principal que llev\u00f3 a Alain a escribir esta cuantiosa serie de apuntes sobre la mente, el cuerpo y la realidad exterior. \u00c9l mismo se calific\u00f3 de radical y su pasi\u00f3n por la libertad le hizo participar en diferentes peri\u00f3dicos y revistas progresistas desde que,\u00a0 a partir de 1906, se inici\u00f3 en este periodismo filos\u00f3fico de nuevo cu\u00f1o a partir de 1906. Su vocaci\u00f3n de servicio a la sociedad le llev\u00f3 a ense\u00f1ar en las Universidades Populares que cre\u00f3 la III Rep\u00fablica francesa. Estaba cercano a un cierto anarquismo, o al menos a un pesimismo extremo acerca del comportamiento del poder. Consideraba que el poder es inmutable, que resurge intacto en su esencia tir\u00e1nica despu\u00e9s de cualquier perturbaci\u00f3n o revoluci\u00f3n, de donde la necesidad de una vigilancia extrema por parte de los ciudadanos. Estos, seg\u00fan \u00e9l, deben ser educados no para servir al estado o a la sociedad sino para conseguir su desarrollo seg\u00fan los principios de libertad de esp\u00edritu y de singularidad del individuo. Naturalmente, Alain defendi\u00f3 la necesidad de una educaci\u00f3n p\u00fablica y laica, independiente de la iglesia. A la religi\u00f3n dedic\u00f3 numerosos de sus ensayos y muchas alusiones en otros dedicados a temas diferentes, a veces muy lejanos. Y un libro tard\u00edo que titul\u00f3<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Los dioses <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">(1933), que muestra que en realidad toda su filosof\u00eda fue una reflexi\u00f3n sobre la religi\u00f3n. Ve\u00eda el mundo \u201clleno de dioses\u201d y propon\u00eda con fingida ingenuidad que empez\u00e1ramos por creer que todas las religiones son verdaderas para luego observarlas en detalle y discriminar: desde los dioses m\u00e1gicos del animismo, los campestres como Pan, los dioses pol\u00edticos como J\u00fapiter y Yavheh y finalmente el cristianismo, que no dejaba de fascinarle como la religi\u00f3n m\u00e1s espiritual, la m\u00e1s humana. Rechazaba sobre todo las religiones oficiales en la medida en que se convierten con facilidad en pura pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La implicaci\u00f3n de Alain en los asuntos p\u00fablicos, aunque como militante fue breve, se explica f\u00e1cilmente si se piensa que su vida transcurri\u00f3 en tiempos muy convulsos para su pa\u00eds. Francia sali\u00f3 de su derrota en la guerra con Prusia conmocionada y aturdida. Entre 1870 y 1875 cuando se aprob\u00f3 la constituci\u00f3n de la III Rep\u00fablica se enfrentaron con encono el radicalismo de izquierdas heredero de La Comuna y la nostalgia mon\u00e1rquica y clerical. Al mismo tiempo, una vez que el gobierno de Thiers consigui\u00f3 pagar la deuda por las reparaciones de guerra a Alemania, el pa\u00eds se benefici\u00f3 de una bonanza econ\u00f3mica general y pudo iniciar, en competici\u00f3n con las grandes potencias de la \u00e9poca, con la propia Alemania y con Gran Breta\u00f1a en especial, la expansi\u00f3n colonial que aliment\u00f3 el crecimiento y al mismo tiempo la confrontaci\u00f3n entre ellas. El orgullo nacional herido por la derrota y por la p\u00e9rdida de Alsacia y Lorena introdujo una inquietante pulsi\u00f3n militarista que estuvo a punto de acabar en dictadura militar a cargo del notorio general Boulanger. Culmin\u00f3 en el famoso<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> affaire<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> Dreyfus, en el que el orgullo militar prim\u00f3 contra la verdad y la justicia, no sin un inquietante ingrediente de antisemitismo. Los altos mandos mantuvieron a un oficial inocente confinado en la Guayana francesa bajo una acusaci\u00f3n infundada que pronto se revel\u00f3 como falsa. Quer\u00edan evitar a toda costa el descr\u00e9dito, el \u201cperder la cara\u201d ante la opini\u00f3n p\u00fablica. Alain vivi\u00f3 todas estas tensiones en el bando progresista, agravadas por su propia pasi\u00f3n intelectual y filos\u00f3fica, que fue en aumento cuando empez\u00f3 a comprender que la competencia colonial iba a desencadenar una gran confrontaci\u00f3n europea. Mantuvo su pacifismo a ultranza hasta pasados muchos a\u00f1os de la guerra en la que particip\u00f3, hasta el punto de que en los a\u00f1os treinta sigui\u00f3 oponi\u00e9ndose por principio a cualquier guerra. En 1934 se adhiri\u00f3 al<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Comit\u00e9 de vigilancia de los intelectuales antifascistas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> y sin embargo no vi\u00f3 el peligro que representaba la Alemania de Hitler, hasta el punto de que dio por buenos los nefastos acuerdos de Munich e incluso sigui\u00f3 predicando la paz despu\u00e9s de la invasi\u00f3n de Francia en 1940. A partir de 1936 una grave enfermedad le oblig\u00f3 a retirarse en soledad, f\u00edsicamente inmobilizado y probablemente disminuido en su lucidez, como revelan los diarios que dict\u00f3 al final de su vida.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">\u00bfFue Alain el inventor del micro-ensayo? No me atrever\u00eda a afirmarlo, sobre todo teniendo en la mente a Baltasar Graci\u00e1n y su<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Or\u00e1culo manual<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, que hizo compatible la m\u00ednima extensi\u00f3n de un ensayo que comenta un aforismo con la m\u00e1xima intensidad de reflexi\u00f3n sobre la prudencia. Alain se sit\u00faa en la estela de Montaigne, que no invent\u00f3 el ensayo pero s\u00ed el nombre que se da a este peculiar g\u00e9nero literario y fu\u00e9, en palabras del rom\u00e1ntico ingl\u00e9s Leigh Hugh \u201cel primero que tuvo el valor de decir como autor lo que pensaba como hombre\u201d. La diferencia est\u00e1 en la extensi\u00f3n pero no en el tono, que en ambos es profundo pero divagatorio y desordenado. Alain era un fil\u00f3sofo y no lo puede negar, mientras que Montaigne seguramente hubiera querido calificarse a s\u00ed mismo como un mero \u201cobservador de la naturaleza humana\u201d, en palabras del dickensiano Mr. Pickwick. Ortega y Gasset defini\u00f3 el ensayo como \u201cuna exposici\u00f3n cient\u00edfica no acompa\u00f1ada de prueba expl\u00edcita\u201d. Parec\u00eda estar definiendo sus propios ensayos que sin embargo ten\u00edan una evidente pretensi\u00f3n cient\u00edfica. El ensayo se diferencia netamente del tratado y del art\u00edculo acad\u00e9mico. \u00c9stos van dirigidos a un p\u00fablico cautivo de especialistas, que esperan que toda afirmaci\u00f3n venga apoyada por una prueba, a poder ser acompa\u00f1ada de un fuerte aparato cr\u00edtico. El ensayista, por el contrario, trata temas que sabe que no puede dominar y, como ha escrito Fernando Savater, no desea probar nada; simplemente \u201cmerodea\u201d en los asuntos que aborda. Los elige adem\u00e1s al azar, pues no est\u00e1 sujeto a una disciplina profesional concreta. Por esta raz\u00f3n le est\u00e1 permitido, al contrario que al tratadista cient\u00edfico, dejarse adivinar personalmente en lo que escribe, pues se convierte en protagonista de su relato por muy abstracto que \u00e9ste sea. A veces porque no tiene rubor para citarse a s\u00ed mismo como el autor de sus reflexiones. Otras porque, incluso sin saberlo, revela ideas propias atribuy\u00e9ndolas a otros o a experiencias personales que coinciden con acontecimientos aparentemente ajenos a lo que escribe.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El ensayo como g\u00e9nero literario es tan antiguo como la propia literatura. Los t\u00edtulos de algunas de las recopilaciones de Alain est\u00e1n calcados de algunos ensayos de los cl\u00e1sicos, como el de S\u00e9neca sobre la felicidad o el de Cicer\u00f3n sobre los deberes. El propio Plat\u00f3n nos transmiti\u00f3 su sabidur\u00eda en ensayos dialogados, como tambi\u00e9n Baltasar de Castiglione elabor\u00f3 su teor\u00eda sobre <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El cortesano <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">en forma de conversaciones palaciegas. En el renacimiento se us\u00f3 este g\u00e9nero informal, no sometido a reglas de estilo fijas, precisamente para promover la educaci\u00f3n c\u00edvica. Ya mencion\u00e9 a Graci\u00e1n y lo mismo podr\u00eda decirse de los espejos de pr\u00edncipes escritos por Maquiavelo o Saavedra Fajardo. En el siglo de la Ilustraci\u00f3n el ensayo adquiri\u00f3 importancia pol\u00edtica al orientarse sobre todo a la pr\u00e9dica del reformismo social. La <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Enciclopedia francesa<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> contiene una serie de ensayos y el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Diccionario filos\u00f3fico<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de Voltaire no deja de ser una colecci\u00f3n de micro-ensayos ordenados alfab\u00e9ticamente. Los grandes ensayos de Rousseau sobre <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El contrato Social <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">o el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">\u00c9mile<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> sobre la educaci\u00f3n ejercieron una profunda influencia en los proleg\u00f3menos de la revoluci\u00f3n francesa y la admiraci\u00f3n que les profesa Alain en su autobiograf\u00eda de ideas muestra que su vigencia se mantiene hasta hoy, aunque en el siglo XIX, dominado por el principio de las nacionalidades, el tema favorito de los autores fue la reflexi\u00f3n sobre la esencia de los pueblos. Rousseau es para Alain atractivo no tanto por la pol\u00edtica, que tambi\u00e9n, sino por su esp\u00edritu positivo y su continua observaci\u00f3n de la experiencia com\u00fan, uno de los ejes de su filosof\u00eda. La invenci\u00f3n de este gran genio, nos dice, ten\u00eda que hacer pedazos al mundo y \u201calimentar a los siglos\u201d. En el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">\u00c9mile<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, atac\u00f3 sobre todo la obediencia, y no hab\u00eda mejor manera que \u00e9sta de ganarse la admiraci\u00f3n del amante de la libertad que fue Alain. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">No puede haber paz <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">(entre las naciones)<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> por la guerra,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> escribi\u00f3<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">. Y lo mismo puede decirse en el interior de los estados. A veces parece que el poder quiere convencer; pero en sus acentos se puede comprender que ello no es m\u00e1s que una manera de forzar.<\/span><\/i><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400\">&#8212;&#8212;\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><span style=\"font-weight: 400\">(ALAIN: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Propos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Ed. La Pl\u00e9yade. Par\u00eds, 1956.&#8211; Id.: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Histoire de mes pens\u00e9s<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Gallimard. Par\u00eds 1944.&#8211;Id.: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Sobre la felicidad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Alianza Ed.Madrid 1966.&#8211;Id:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Syst\u00e8me des beaux-arts<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Gallimard, Par\u00eds 1966.&#8211;MAUROIS, Andr\u00e9:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Alain<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">De Proust \u00e0 Camus<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Perrin. Par\u00eds 1953.&#8211;Id. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Histoire de la France<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> Ed. Albin Michel, Mayenne, 1963.&#8211;SAVATER, Fernando:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El arte de ensayar<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Galaxia Gutenberg. Barcelona 2008)<\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>66.- La felicidad seg\u00fan Alain Par\u00eds, 1906 Rafael: La escuela de Atenas,1511 Cuando faltaban pocos meses para que se desencadenara la primera guerra mundial, \u00c9mile-Auguste Chabrier, m\u00e1s conocido por su seud\u00f3nimo Alain, escribi\u00f3 alguna de sus frases m\u00e1s impactantes sobre la guerra y su relaci\u00f3n con la esclavitud. \u00c9l mismo iba a participar pronto en &hellip; <a href=\"https:\/\/evolterra.com\/?p=1299\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa felicidad seg\u00fan Alain\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[435],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1299"}],"collection":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1299"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1299\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1302,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1299\/revisions\/1302"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}