{"id":1280,"date":"2023-12-26T15:52:14","date_gmt":"2023-12-26T15:52:14","guid":{"rendered":"https:\/\/evolterra.com\/?p=1280"},"modified":"2023-12-26T15:52:14","modified_gmt":"2023-12-26T15:52:14","slug":"mansiones-verdes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=1280","title":{"rendered":"Mansiones verdes"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Canaima, Venezuela, ca.1875<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-1281\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/640px-Kukenan_Tepuy_at_Sunset.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/640px-Kukenan_Tepuy_at_Sunset.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/640px-Kukenan_Tepuy_at_Sunset-300x199.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><br \/>\n<span style=\"font-weight: 400;font-size: 10pt\">El tepui Kukenant<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Hace dos mil millones de a\u00f1os, en el per\u00edodo llamado <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">prec\u00e1mbrico<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> se formaron al sur del r\u00edo Orinoco los tepuis. En la lengua de los indios abor\u00edgenes la palabra significa \u201cla morada de los dioses\u201d y ciertamente las altas mesetas cortadas a pico a alturas que llegan a los cuatrocientos metros producen un efecto sobrecogedor de orgullo y fiereza de la naturaleza. La m\u00e1s extensa es el monte de Roraima, que llega a ocupar, en el l\u00edmite de las actuales Venezuela, Guyana y Brasil, una superficie de m\u00e1s de 30000 metros cuadrados a una altura de 2800 sobre el nivel del mar. El territorio sobre el que se alzan los tepuis est\u00e1 cubierto de sabana y selva tropical, lo que hace que sean pr\u00e1cticamente inaccesibles y por ello temidos por los habitantes de los alrededores. Sir Arthur Conan Doyle los llam\u00f3 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El mundo perdido<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> en una novela de aventuras que public\u00f3 en 1912. En ella, un profesor algo chiflado y fantasioso asegura haber tenido noticias de un explorador que pudo acceder a un tepui en el que encontr\u00f3 dinosaurios y otros animales prehist\u00f3ricos, congelados en el tiempo y ajenos a la evoluci\u00f3n general de las especies. Contra la opini\u00f3n de los cient\u00edficos, que acogen su idea con incredulidad, organiza una expedici\u00f3n a Roraima y sufre toda clase de calamidades en su lucha contra los monstruos ancestrales, que conviven con razas de animales en un estado intermedio de desarrollo entre el mono y el hombre.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La naturaleza exuberante de esta regi\u00f3n singular atrajo, con raz\u00f3n, la atenci\u00f3n de literatos y naturalistas. William Henry Hudson (1821-1922) fue ambas cosas. Nacido en Buenos Aires de padres norteamericanos de origen ingl\u00e9s e irland\u00e9s, vivi\u00f3 entre Boston y su pa\u00eds natal antes de afincarse definitivamente en Londres en 1870. All\u00ed fund\u00f3 la Sociedad brit\u00e1nica de protecci\u00f3n de las aves, y algo parecido hizo m\u00e1s tarde en Buenos aires. Dotado de una temprana vocaci\u00f3n de escritor y de viajero, public\u00f3 muchas novelas en las que la naturaleza es protagonista absoluta. Obsesionado por su \u201cvirginidad\u201d, la describe con un estilo colorista y brillante, tratando de transmitir el esp\u00edritu, los rumores y el aroma de lo natural, de los \u00e1rboles y de los p\u00e1jaros que tanto am\u00f3. En su novela m\u00e1s conocida,<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Mansiones Verdes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, publicada en 1904, un fugitivo venezolano se adentra en la selva tropical, en un lugar temido por los nativos que lo creen maldito por misteriosas historias llenas de superstici\u00f3n. Queda cautivado por los sonidos de una voz que parece femenina pero que tambi\u00e9n suena como el canto de un ave, que lo atrae y le hace deambular por el bosque. Acaba encontrando a la persona que emite esos maravillosos sonidos: es Rima, una joven blanca de la que, naturalmente, se enamora. Ella vive refugiada en el bosque y ha crecido en plena naturaleza al cuidado de un anciano que ha tenido que huir de las represalias de los nativos de un poblado que hab\u00eda atacado y a quienes hab\u00eda robado el oro que atesoraban. El resto de la aventura es una trama de venganzas y persecuciones con un final extra\u00f1amente tr\u00e1gico, simb\u00f3lico de la imposible relaci\u00f3n de los nativos con los intrusos europeos. La joven Rima es un ejemplo m\u00e1s de la idea del buen salvaje, criado en la inocencia junto a los animales, un buen salvaje como Tarz\u00e1n y el Mowgli de Kipling.*<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-1282\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Audrey_Hepburn_Tiffanys-1024x815.jpg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"669\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Audrey_Hepburn_Tiffanys-1024x815.jpg 1024w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Audrey_Hepburn_Tiffanys-300x239.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Audrey_Hepburn_Tiffanys-768x611.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Audrey_Hepburn_Tiffanys-1200x955.jpg 1200w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Audrey_Hepburn_Tiffanys.jpg 1357w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><span style=\"font-weight: 400;font-size: 10pt\">Audrey Hepburn<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Abel, el protagonista de la historia, revela de entrada una opini\u00f3n que en el conjunto de la trama pasa algo desapercibida. Nada m\u00e1s encontrarse supuestamente con Hudson en Georgetown (Guayana) en 1889, le relata las circunstancias de su huida de Venezuela a ra\u00edz del fracaso de una de las muchas revoluciones de aquellos largos a\u00f1os del gobierno del dictador Guzm\u00e1n Blanco, en la que hab\u00eda participado como joven patricio deseoso de implantar la civilizaci\u00f3n en su pa\u00eds frente a la end\u00e9mica \u201cbarbarie\u201d del pueblo. Sus palabras despectivas sobre la sociedad venezolana son significativas, pues parecen ser m\u00e1s los sentimientos del autor anglosaj\u00f3n que los de un patriota venezolano. Y se comprende: el imperio brit\u00e1nico estaba inmerso en aquel final del siglo XIX en un engorroso pleito con Venezuela por un amplio territorio selv\u00e1tico en el que se hab\u00eda encontrado oro abundante en 1879. Los brit\u00e1nicos pretend\u00edan extender el territorio de su colonia guayanesa hacia el oeste, argumentando la l\u00ednea trazada en los mapas hechos en 1841 por un explorador y ge\u00f3grafo brit\u00e1nico de origen alem\u00e1n llamado Robert H. Schomburgk. Dado que la delimitaci\u00f3n de Venezuela no estaba claramente definida, fueron marcando en sucesivos mapas una frontera cada vez m\u00e1s invasiva, hasta el punto de que uno de ellos les atribu\u00eda el control de la desembocadura del gran r\u00edo Orinoco. Venezuela pretend\u00eda que su frontera oriental se encontraba en el cauce del r\u00edo Esequibo, ya que este era supuestamente el l\u00edmite de la Capitan\u00eda General de Venezuela en el momento de la independencia en 1810. Aunque los territorios en disputa estaban b\u00e1sicamente deshabitados, los venezolanos los reclamaron como suyos de acuerdo con el principio <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">uti possidetis iuris, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">originario del derecho romano, seg\u00fan el cual se reconoce la propiedad plena a quien ha tenido la posesi\u00f3n legal de un territorio. Esta soluci\u00f3n funcion\u00f3 con pocos conflictos, utilizando las l\u00edneas de demarcaci\u00f3n de las distintas divisiones administrativas, para definir las fronteras entre los pa\u00edses que hab\u00edan pertenecido a Espa\u00f1a. Y la misma t\u00e9cnica sirvi\u00f3 para la descolonizaci\u00f3n de \u00c1frica en el siglo XX.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El pleito dur\u00f3 todo el siglo y no se ha resuelto a\u00fan, de modo que no sabemos exactamente en qu\u00e9 pa\u00eds tiene lugar la acci\u00f3n de la novela de Hudson. En pleno per\u00edodo expansionista de los Estados Unidos, su gobierno decidi\u00f3 tomar cartas en el asunto, alegando que seg\u00fan la doctrina Monroe ning\u00fan pleito entre europeos y americanos pod\u00eda serle ajeno. Se resolvi\u00f3, por tanto, celebrar un arbitraje que en 1899 concedi\u00f3 a los brit\u00e1nicos una parte sustancial del territorio que reclamaban como propio, precisamente la parte donde se encontraban las m\u00e1s ricas minas de oro, aunque la desembocadura del Orinoco qued\u00f3 bajo control de Venezuela. Curiosamente, los venezolanos no participaron directamente en el arbitraje: los dos puestos que les correspond\u00edan seg\u00fan el tratado de Washington que regul\u00f3 el arbitraje fueron ocupados por abogados estadounidenses. Los venezolanos no han <\/span><span style=\"font-weight: 400\">reconocido nunca el laudo de 1899 y siguen reclamando la regi\u00f3n que llaman la Guayana Esequiba como propia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Este tipo de pleito tan t\u00edpico de las transiciones entre colonia e independencia no es de extra\u00f1ar en la zona de las Guayanas, donde hac\u00edan frontera pa\u00edses sucesores de cuatro imperios enfrentados. Toda la regi\u00f3n vivi\u00f3 tres siglos sumida en guerras que reproduc\u00edan las pugnas por el dominio de las rutas atl\u00e1nticas entre los europeos. La costa de Guayana (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">tierra de muchas aguas <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">en la lengua de los nativos) fue avistada por primera vez por Col\u00f3n en 1498 sin que su expedici\u00f3n ni otras posteriores tuvieran mayor inter\u00e9s en colonizarla. Fueron los aventureros holandeses los primeros que, atra\u00eddos por las leyendas de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El Dorado<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> se instalaron en 1851 unos kil\u00f3metros r\u00edo arriba en la cuenca del Esequibo, en pugna con los espa\u00f1oles que pretend\u00edan el dominio de toda la Am\u00e9rica al oeste de la l\u00ednea marcada por el tratado de Tordesillas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">\u00a0 <img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-1283\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Parque_Nacional_da_Serra_da_Mocidade.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"390\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Parque_Nacional_da_Serra_da_Mocidade.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Parque_Nacional_da_Serra_da_Mocidade-300x183.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><\/span><span style=\"font-weight: 400;font-size: 10pt\">La selva del Amazonas<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Como era usual, la empresa colonizadora fue gestionada por compa\u00f1\u00edas semiestatales, especialmente, a partir de 1621, la Compa\u00f1\u00eda Holandesa de las Indias Occidentales, que organiz\u00f3 la cuantiosa importaci\u00f3n de esclavos africanos. Los franceses intentaron repetidamente establecerse en Cayenne y todos pugnaron con los brit\u00e1nicos por las diferentes colonias que se fueron asentando en la zona, dedicadas a la plantaci\u00f3n del az\u00facar y a la extracci\u00f3n de bauxita, oro y otros metales. En el tratado de Breda los holandeses se consolidaron en 1667 en las colonias del r\u00edo Surinam a cambio de ceder a los brit\u00e1nicos la isla de Manhattan. Pero al final fueron los ingleses quienes acabaron dominando la zona como potencia dominante. Al t\u00e9rmino de las guerras napole\u00f3nicas, un tratado hecho en Londres en 1814 dej\u00f3 repartidas las Guayanas entre las tres potencias: la francesa en torno a Cayenne, la holandesa en Surinam y la Guayana brit\u00e1nica, que se convirti\u00f3 oficialmente en Colonia de la Corona en 1831 y alcanz\u00f3 la independencia en 1966.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En el conjunto de las colonias europeas en las Guayanas, la abolici\u00f3n de la trata de esclavos ocasion\u00f3 una gran transformaci\u00f3n social. En su gran mayor\u00eda los esclavos africanos se negaron a seguir sirviendo en las haciendas de los europeos y se concentraron en las regiones costeras. Mucho de ellos huyeron de las haciendas hacia el interior como cimarrones, donde reprodujeron su modo de vida africano. La mayor parte se concentraron en Surinam (los llamados <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">bush negroes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">), pues en la que luego se convirti\u00f3 en Guyana brit\u00e1nica, en las zonas de Berbice y el r\u00edo Demerara, un gobernador poderoso, logr\u00f3 durante su mandato entre 1744 y 1772 reprimir la huida de esclavos ali\u00e1ndose con los indios nativos. De nombre Laurens Storm van\u2019s Gravesande, fue un administrador eficiente que atrajo a numerosos inmigrantes brit\u00e1nicos desde las Antillas, Barbados en particular, precisamente los que al descubrirse las riquezas minerales de la regi\u00f3n iniciaron la expansi\u00f3n hacia el oeste del r\u00edo Esequibo.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-1284\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Green_Mansions_FilmPoster.jpeg\" alt=\"\" width=\"355\" height=\"280\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Green_Mansions_FilmPoster.jpeg 355w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Green_Mansions_FilmPoster-300x237.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 355px) 85vw, 355px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">De la vida real en la Guayana brit\u00e1nica en los tiempos en que los asi\u00e1ticos se hicieron cargo del trabajo agr\u00edcola tenemos un extraordinario testimonio en la obra de Edgar Mittelholzer. Este guayan\u00e9s naci\u00f3 en 1909 en la Nueva Amsterdam que se encuentra en la desembocadura del r\u00edo Berbice (y que no hay que confundir con la ciudad de Manhattan), no lejos de la actual capital, Georgetown. Vivi\u00f3 tambi\u00e9n, como Hudson, una vida errante entre su natal Guayana y Londres, donde en 1941 se public\u00f3 su primera novela,<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Corentyne Thunder<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, despu\u00e9s de haberlo intentado muchas veces sin conseguir un editor. Era de temperamento borrascoso, nacido de padres blancos de origen remotamente holand\u00e9s y alem\u00e1n pero con una mezcla fortuita de sangre africana. Rechaz\u00f3 un puesto burocr\u00e1tico que le consigui\u00f3 su padre porque le obligaba a saludar al gobernador blanco. Tuvo tambi\u00e9n que soportar la hostilidad de su familia por ese aporte inesperado de sangre africana y por el empe\u00f1o del joven de dedicarse a la literatura para dar testimonio del conflicto racial que divide sin remisi\u00f3n a la sociedad de Guyana como divide a las de las dem\u00e1s ex-colonias europeas en el norte de la Am\u00e9rica del sur, incluida Trinidad y Tobago.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Mittelholzer, al igual que Hudson, estaba fascinado por la naturaleza y utiliz\u00f3 como artificio literario la conexi\u00f3n entre los fen\u00f3menos extremos del clima con las emociones humanas. La alusi\u00f3n al trueno en el t\u00edtulo de su novela principal anticipa las escenas de lluvias torrenciales y los amaneceres en la costa corentyna. La novela relata la vida entrelazada de varios personajes caracter\u00edsticos del campo guayan\u00e9s, en especial Ramgolall, un anciano que lleg\u00f3 a Guyana con la primera ola de emigrantes procedentes de la India. Se aferra a sus posesiones m\u00edseras y a sus tradiciones asi\u00e1ticas, pues ha llegado unido a sus costumbres y no ha sido capaz de adaptarse a la nueva vida, que va evolucionando hacia la creolizaci\u00f3n, el \u00e9xodo a la ciudad y la absorci\u00f3n de una nueva cultura que va aparejada al cambio generacional. El propio Mittelholzer hab\u00eda adquirido una rica cultura europea y estaba orgulloso de sus lejanos or\u00edgenes germ\u00e1nicos. Utiliz\u00f3 las referencias culturales en su novela para rechazar la representaci\u00f3n que los brit\u00e1nicos quisieron proyectar de su colonia guayanesa, similar a la que hicieron de sus dem\u00e1s colonias en \u00c1frica, Am\u00e9rica y Asia. Esa visi\u00f3n parte, seg\u00fan \u00e9l, de la idea de que una tierra como la del continente americano ha estado perturbada por fen\u00f3menos de la naturaleza como los que dieron nacimiento a los tepuis: los grandes terremotos, las erupciones volc\u00e1nicas masivas, los diluvios que arrasan las tierras y la vida humana y animal. Todo ello habr\u00eda borrado la memoria de los pobladores que lo han sufrido, convirti\u00e9ndolas en seres v\u00edrginales: en aut\u00e9nticos salvajes, buenos salvajes s\u00ed, pero incapaces de absorber una civilizaci\u00f3n que s\u00f3lo pueden aportarles los europeos. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Corentyne Thunder<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> est\u00e1 lleno de referencias literarias. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El Avaro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de Moli\u00e8re inspira la figura del anciano Ramgolall e incluso la estructura de la obra tiene un marcado acento culturalista, pues est\u00e1 calcada de la sucesi\u00f3n de movimientos de la sexta sinfon\u00eda de Beethoven,<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Pastoral<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">: despertar de alegres sentimientos al llegar a la campi\u00f1a; escena al borde del arroyo; reuni\u00f3n gozosa de los campesinos; tormenta de truenos; cantos de alegr\u00eda y agradecimiento despu\u00e9s de la tormenta.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">* Una versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica dirigida en 1959 por Mel Ferrer cont\u00f3 con Audrey Hepburn en el papel de la mujer-ave y con la m\u00fasica sugerente del compositor brasile\u00f1o Heitor Villalobos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">&#8212;&#8211;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">(HUDSON, W.H.: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Green Mansions<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Green Mansions and other Novels and Tales<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Ed Kindle.&#8211;MITTELHOLZER, Edgar:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Corentyne Thunder<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Heineman, Londres 1970.&#8211;Id:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> My Bones and My Flute<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Longman Caribbean writers. Londres 1986.&#8211;GREWE, Wilhelm: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">The Epochs of International Law<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; De Gruyter. Nueva York, 2000.&#8211;THE ENCYCLOPAEDIA BRITANNICA; ed. de 1989: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">The Guianas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">)\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Canaima, Venezuela, ca.1875 El tepui Kukenant &nbsp; Hace dos mil millones de a\u00f1os, en el per\u00edodo llamado prec\u00e1mbrico se formaron al sur del r\u00edo Orinoco los tepuis. 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