{"id":1274,"date":"2023-12-26T15:36:35","date_gmt":"2023-12-26T15:36:35","guid":{"rendered":"https:\/\/evolterra.com\/?p=1274"},"modified":"2023-12-26T15:36:35","modified_gmt":"2023-12-26T15:36:35","slug":"en-los-origenes-del-jazz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=1274","title":{"rendered":"En los or\u00edgenes del jazz"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Nueva Orleans, 1900<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_1275\" aria-describedby=\"caption-attachment-1275\" style=\"width: 840px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-1275\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1440px-Louis_Armstrong_1955-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"630\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1440px-Louis_Armstrong_1955-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1440px-Louis_Armstrong_1955-300x225.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1440px-Louis_Armstrong_1955-768x576.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1440px-Louis_Armstrong_1955-1200x900.jpg 1200w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/1440px-Louis_Armstrong_1955.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1275\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;color: #1a1a1a\">La sonrisa de Louis Armstrong<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Cuentan que en una ocasi\u00f3n Louis Armstrong tuvo que enfrentarse a la dif\u00edcil pregunta que le hizo una admiradora: \u00bfqu\u00e9 es exactamente el jazz? La respuesta del gran virtuoso de la trompeta con su inimitable voz aguardentosa pudo darla cualquier otro, y de hecho se le atribuye a varios de sus colegas: \u201cGuapa (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Honey!<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">), si tienes que preguntarlo, es se\u00f1al de que nunca lo vas a entender\u201d. No es f\u00e1cil definir el jazz pero podemos identificar algunos rasgos en esta peculiar manera de hacer m\u00fasica que ha viajado por cuatro continentes hasta conseguir ser tan indefinible como inconfundible. Un cierto mon\u00f3tono acentuar sincopado de las cuatro partes del comp\u00e1s lleg\u00f3 probablemente desde \u00c1frica occidental en los barcos de la trata de esclavos; el lamento de las canciones del trabajo en la plantaci\u00f3n pas\u00f3 directamente al<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> blues<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, que deforma las melod\u00edas haci\u00e9ndolas descender en<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> glissandos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> quejumbrosos; los temas religiosos o b\u00edblicos surgieron en el canto comunitario de las congregaciones en las que se agruparon las familias de color tras la creaci\u00f3n de la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">African Baptist Church<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> en 1790; la imitaci\u00f3n del tambor africano inspir\u00f3 al <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">ragtime<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, un tipo de pieza corta de factura cl\u00e1sica y ritmo obstinado inventada por el pianista Scott Joplin a finales del siglo XIX; en fin, las bandas militares francesas de Nueva Orleans introdujeron la peculiar configuraci\u00f3n sonora de los conjuntos de jazz omnipresentes en bailes y funerales.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Todas estas corrientes, como alguien ha dicho en bonita met\u00e1fora, confluyeron el ancho r\u00edo del jazz, en un momento de fusi\u00f3n cultural que se suele situar en Nueva Orleans en torno a 1900. \u00bfPor qu\u00e9 precisamente en ese lugar y en esa fecha? Tambi\u00e9n este es tema debatido, lo que no es de extra\u00f1ar, como se podr\u00eda debatir cu\u00e1ndo y d\u00f3nde naci\u00f3 el barroco, el estilo cl\u00e1sico o el romanticismo. Como es natural, los distintos factores que crearon el jazz tuvieron una gestaci\u00f3n lenta y dispersa. Se la sit\u00faa sobre todo en los estados del Sur de los Estados Unidos, que recibieron la mayor migraci\u00f3n de esclavos africanos, directamente o tras su paso por las Antillas, desde los primeros que llegaron a Virginia, en 1619. Pero Nueva Orleans presentaba unas caracter\u00edsticas especiales.El territorio de Luisiana fue colonia francesa entre 1682 y 1763, espa\u00f1ola entre 1763 y 1800 y nuevamente francesa desde el 1800 hasta que los norteamericanos lo compraron a Napole\u00f3n en 1803. Al contrario que la estricta segregaci\u00f3n de los esclavos negros que existi\u00f3 en el resto del continente, en la capital de Luisiana surgi\u00f3 una clase intermedia entre los blancos y los negros, la de los llamados <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">creoles<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, criollos o mestizos surgidos de la uni\u00f3n de los propietarios blancos y las esclavas negras. Tuvieron un status diferenciado, definido por el<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Black Code<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de 1724, hasta que en 1889 fueron asimilados a los negros. Mientras tanto hab\u00edan disfrutado de una situaci\u00f3n de privilegio que les permiti\u00f3 adquirir una educaci\u00f3n europea, incluido el aprendizaje de la m\u00fasica culta. Las bandas militares francesas coexistieron con los cantos religiosos y con los bailes de los africanos en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Congo Square<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, y su pr\u00e1ctica fue legalizada por las autoridades en 1817 para tratar de erradicar la pr\u00e1ctica de los ritos del<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> vud\u00fa. <\/span><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En torno al 1900 hab\u00eda una banda en cada barrio de Nueva Orleans. Se formaron con los instrumentos de viento que vendieron a precio de saldo los ej\u00e9rcitos americanos tras la guerra civil norteamericana y la guerra de Cuba de 1898, con trompetas, trombones, saxofones y clarinetes. Siempre estaban acompa\u00f1ados de improvisados instrumentos de percusi\u00f3n para marcar el ritmo de marcha que se percibe en la mayor\u00eda de las piezas del jazz cl\u00e1sico. El elemento africano predomina, en forma de lamento, de oraci\u00f3n comunitaria, de un modo especial de alternar al solista con el coro, de la participaci\u00f3n de m\u00fasicos y oyentes en una misma experiencia comunitaria a trav\u00e9s del canto y de la danza. Es cierto que los esclavos transportados primero a las Antillas y luego al continente para cultivar el algod\u00f3n, el tabaco y el caf\u00e9 proven\u00edan de pa\u00edses del gran continente africano distantes entre s\u00ed y cada grupo hab\u00eda pertenecido a una cultura propia. A su llegada, los que no perecieron en la traves\u00eda fueron dispersados seg\u00fan las necesidades de la econom\u00eda colonial. Los blancos separaron a familias y etnias, les privaron de los escasos instrumentos que usaban en sus lugares de origen, les incluyeron en sus propias iglesias. Pero todos ellos ten\u00edan tambi\u00e9n mucho en com\u00fan y no es dif\u00edcil imaginar que, aunque segregados en las plantaciones, naciera una fusi\u00f3n entre sus culturas y un nuevo lenguaje bastante homog\u00e9neo, pues todos ellos se encontraban bajo condiciones similares. La m\u00fasica resultante de sus cantos y bailes populares, sin embargo, no era todav\u00eda jazz. Solo lleg\u00f3 a serlo cuando se fusion\u00f3 con el elemento europeo en las especiales condiciones de Nueva Orleans, que no dej\u00f3 nunca de ser una ciudad latina.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-1276\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Hippolyte_Sebron_-_Bateaux_A_Vapeur_Geants_1853.jpg\" alt=\"\" width=\"910\" height=\"555\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Hippolyte_Sebron_-_Bateaux_A_Vapeur_Geants_1853.jpg 910w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Hippolyte_Sebron_-_Bateaux_A_Vapeur_Geants_1853-300x183.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Hippolyte_Sebron_-_Bateaux_A_Vapeur_Geants_1853-768x468.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><span style=\"font-weight: 400\"><span style=\"font-size: 10pt\">Barcos en el Mississip<\/span>i<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La primera grabaci\u00f3n de m\u00fasica de jazz en disco que se conoce fue realizada en Nueva Orleans en 1917 y precisamente por una banda formada por blancos, la<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Original Dixieland Jazz Band<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Hab\u00eda razones para que fuera esta ciudad la que permiti\u00f3 que los blancos aprendieran a practicar con \u00e9xito el jazz. Como hemos visto, los africanos no pod\u00edan practicar su m\u00fasica en otras partes de los Estados Unidos, y por otro lado, la cultura cat\u00f3lica no fue proselitista con los negros, al contrario de las confesiones protestantes que quisieron asimilarlos y convertirlos. Los blancos pudieron escuchar la m\u00fasica afro-americana en la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Congo Square <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">y en el distrito \u201crojo\u201d de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Storyville<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, donde pianistas y otros instrumentistas negros amenizaban el baile y la diversi\u00f3n. Por su parte, los esclavos, liberados sobre el papel al final de la guerra civil en 1864, tuvieron que enfrentarse a duras leyes discriminatorias y a la represi\u00f3n privada por parte de organizaciones como el Ku-Klux-Klan. Muchos de ellos emigraron al Norte y al Oeste, a ciudades con menos tradici\u00f3n racista como Nueva York, Chicago o Detroit. Con ellos se llevaron la m\u00fasica que ya se hab\u00eda transformado en la s\u00edntesis del jazz y la practicaron en el<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Cotton Club<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de Harlem y en numerosos antros a lo largo y ancho de los Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Las grandes transformaciones sociales ocasionadas en los Estados Unidos por la guerra civil y por la primera guerra mundial convirtieron al jazz en una cultura de masas, impulsada por la expansi\u00f3n de la industria fonogr\u00e1fica y de la radio. Una creciente clase media de raza negra fue la principal consumidora de los miles de discos que se produjeron en el primer tercio del siglo XX. Las caracter\u00edsticas musicales del jazz se consolidaron con esta producci\u00f3n masiva y con la proliferaci\u00f3n de bandas y solistas que pudieron perfeccionar su t\u00e9cnica, al principio rudimentaria, con la aportaci\u00f3n de los m\u00fasicos blancos. Por su parte, \u00e9stos no hac\u00edan sino responder a una necesidad sentida por toda la sociedad. La revoluci\u00f3n sexual y la rebeli\u00f3n de las nuevas generaciones extendieron la pr\u00e1ctica del jazz a masas crecientes de j\u00f3venes \u00e1vidos de diversi\u00f3n y de nuevas emociones. Para esc\u00e1ndalo de los m\u00e1s puritanos, las letras de las canciones fueron adquiriendo un car\u00e1cter cada vez m\u00e1s sensual. Una liga de se\u00f1oras, la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">General Federation of Women\u2019s Clubs<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> intent\u00f3 horrorizada que el jazz fuera prohibido en los lugares p\u00fablicos al final de los a\u00f1os veinte, y estuvo a punto de conseguirlo. Pero en la \u00e9poca de la prohibici\u00f3n, el jazz acompa\u00f1\u00f3 inevitablemente al alcohol como producto de consumo clandestino en locales de diversi\u00f3n. Lo hemos podido ver en films inolvidables como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Some like it hot <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">(Con faldas y a lo loco), de 1959.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-1277\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Girl_Crazy_poster-794x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"794\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Girl_Crazy_poster-794x1024.jpg 794w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Girl_Crazy_poster-233x300.jpg 233w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Girl_Crazy_poster-768x991.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2023\/12\/Girl_Crazy_poster.jpg 797w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">La primera guerra mundial y la depresi\u00f3n econ\u00f3mica de 1929 supusieron nuevos giros en la evoluci\u00f3n del jazz. Los sufrimientos de una contienda que los americanos consideraban lejana potenciaron el aspecto m\u00e1s melanc\u00f3lico del<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> blues<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, la peculiar expresi\u00f3n americana de la melancol\u00eda an\u00edmica que hunde sus ra\u00edces en toda la m\u00fasica, europea y africana por igual, desde el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Lamento de Ariana<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> de Monteverdi a los q<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">uejios<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> del flamenco y sus saetas. Por otro lado, la necesidad de evasi\u00f3n produjo una cierta mutaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas musicales del jazz. \u00c9ste hab\u00eda conservado hasta entonces una cierta monoton\u00eda r\u00edtmica reminiscente de la influencia de las bandas de m\u00fasica militares de la tradici\u00f3n europea. En los a\u00f1os treinta, las masas necesitaban algo m\u00e1s suave y edulcorado. Instrumentistas geniales como el clarinetista Benny Goodman y el trombonista Glenn Miller, blancos los dos, se lo proporcionaron inventando el llamado<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> swing<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, un estilo tan indefinible como el propio jazz, pero tambi\u00e9n como \u00e9l inconfundible. En \u00e9l, los ritmos se suavizan para hacerlos m\u00e1s bailables, las voces se aterciopelan a lo Frank Sinatra, las melod\u00edas ganan en sentimentalismo y las orquestas crecen a\u00f1adiendo sonoridades envolventes para acompa\u00f1ar fiestas bailables masivas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Pero la Gran Guerra produjo otro efecto en cierto modo parad\u00f3jico: la devoluci\u00f3n de la deuda que los creadores del jazz ten\u00edan con Europa. Los soldados americanos, negros o blancos, que llegaron a las costas europeas se trajeron sus ritmos y sus cantos. Acogidos como libertadores, su m\u00fasica tambi\u00e9n invadi\u00f3 a una Europa, la de los a\u00f1os veinte, no menos necesitada de evasi\u00f3n tras los horrores de la guerra. El jazz, que ya empezaba a suavizarse prefigurando los vapores del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">swing<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, tom\u00f3 nuevas formas y fue practicado por los m\u00fasicos europeos sin perder su ritmo caracter\u00edstico. Virtuosos como el guitarrista Django Reinhardt y el violinista St\u00e9phane Grappelli contribuyeron a\u00fan al jazz cl\u00e1sico de manera eminente. Pero fue en la m\u00fasica culta donde la presencia del jazz se hizo presente de una manera m\u00e1s llamativa. Los antecedentes eran lejanos: ya en 1908 Debussy incluy\u00f3 en su suite <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Children\u2019s Corner<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> una pieza inspirada en la danza burlesca llamada <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Cake-Walk<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, con la que los blancos, disfrazados de negros, parodiaban los bailes de \u00e9stos en los comedias musicales llamadas <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Minstrels<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> ya desde mediados del siglo XIX. A\u00f1os m\u00e1s tarde se le unir\u00eda Maurice Ravel incorporando una desgarradora melod\u00eda de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">blues<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> en su sonata para viol\u00edn y piano. Stravinsky se adhiri\u00f3 al general entusiasmo por el jazz y lo incluy\u00f3 con ritmo de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">ragtime<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> a su <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Historia del Soldado,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> entre otras obras.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Alex Ross ha llamado la atenci\u00f3n sobre el trasfondo de este inter\u00e9s de los compositores franceses por el jazz. Ve en \u00e9l una reacci\u00f3n de los pioneros, Debussy y Satie, frente a la derrota de Francia en la guerra franco-prusiana de 1870 y m\u00e1s tarde frente al ataque de los alemanes en 1914. Su prop\u00f3sito era desprenderse de la abrumadora herencia del romanticismo alem\u00e1n, de Beethoven y Wagner, disolviendo sus contornos en las armon\u00edas del impresionismo e inyectando a su m\u00fasica los ritmos ex\u00f3ticos del jazz y del folklore de los gitanos de Espa\u00f1a y del centro de Europa. Entre todos los compositores del llamado \u201cgrupo de los seis\u201d que participaron en esta ofensiva anti-alemana destaca Darius Milhaud, un provenzal luminoso y algo provocador. Vivi\u00f3 los \u00faltimos a\u00f1os de la Gran Guerra en Brasil, donde cay\u00f3 bajo el influjo de Heitor Villalobos y de los ritmos africanos llegados con los esclavos, que tanto ten\u00edan en com\u00fan con el jazz norteamericano. Como hac\u00eda Villalobos con sus <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Bachianas Brasileiras<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, Milhaud cre\u00f3 su ballet <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">La creaci\u00f3n del mundo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> como una mezcla del jazz con la m\u00fasica de Bach, combinando ritmos y melod\u00edas jazz\u00edsticas en una textura de polifon\u00eda barroca. Los alemanes no perdonaron el atrevimiento. Con escaso sentido del humor se opuso a todo este movimiento anti-germ\u00e1nico el fil\u00f3sofo y music\u00f3logo Theodor W. Adorno en un ensayo de 1953. Ap\u00f3stol apasionado del dodecafonismo de su amigo Arnold Sch\u00f6nberg, Adorno atac\u00f3 severamente la moda americana. Descalific\u00f3 al jazz como lenguaje musical nuevo y lo redujo a un mero modo de interpretar, pobre en melod\u00eda, machac\u00f3n en ritmo, y sobre todo, incapaz de evolucionar como lo hac\u00eda la m\u00fasica europea, por estar anquilosado en las f\u00f3rmulas fijas que exige la industria del entretenimiento masivo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">&#8212;&#8211;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt\"><span style=\"font-weight: 400\">(BERGEROT, Frank y MERLIN, Arnaud:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> L\u2019\u00e9pop\u00e9e du jazz<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; D\u00e9couvertes Gallimard, Paris, 1991.&#8211;ROSS, Alex:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> The rest is Noise.Listening to the Twentieth Century<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Picador, Nueva York 2007.&#8211;McKAY, Cory:The origins oJazzf ; Univ. de Ontario s.f., en <\/span><a href=\"blank\"><span style=\"font-weight: 400\">www.music.mcgill.ca.-<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400\">-Morganelli, Michael:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Jazz: a Short HIstory<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">;.www.thereelstore.com, 1999.&#8211;CARROLL, Peter y NOBLE W., David: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">The Free and the Unfree<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Penguin Books, nueva York 1977.&#8211;BOORSTIN, Daniel J.<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">:The Americans. The Democratic Experience<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Vintage Books, Nueva York 1974.&#8211;ADORNO, Theodor W.:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Prismen. Kulturkritik und Gesellschaft<\/span><\/i><\/span><span style=\"font-weight: 400\"><span style=\"font-size: 10pt\">; Suhrkamp, Frankfurt 1955)\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/span> \u00a0 <\/span><span style=\"font-weight: 400\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Nueva Orleans, 1900 &nbsp; Cuentan que en una ocasi\u00f3n Louis Armstrong tuvo que enfrentarse a la dif\u00edcil pregunta que le hizo una admiradora: \u00bfqu\u00e9 es exactamente el jazz? La respuesta del gran virtuoso de la trompeta con su inimitable voz aguardentosa pudo darla cualquier otro, y de hecho se le atribuye a varios de &hellip; <a href=\"https:\/\/evolterra.com\/?p=1274\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEn los or\u00edgenes del jazz\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[435],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1274"}],"collection":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1274"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1274\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1278,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1274\/revisions\/1278"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1274"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1274"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1274"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}