{"id":1170,"date":"2023-08-06T08:57:49","date_gmt":"2023-08-06T07:57:49","guid":{"rendered":"https:\/\/evolterra.com\/?p=1170"},"modified":"2023-12-26T10:03:59","modified_gmt":"2023-12-26T10:03:59","slug":"los-negocios-de-cayo-julio-cesar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=1170","title":{"rendered":"LOS NEGOCIOS DE CAYO JULIO C\u00c9SAR"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400\">13.- Los negocios de Julio C\u00e9sar<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Roma, 63 a.C.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_253\" aria-describedby=\"caption-attachment-253\" style=\"width: 830px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-253\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/C\u00e4sar-830x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/C\u00e4sar-830x1024.jpg 830w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/C\u00e4sar-243x300.jpg 243w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/C\u00e4sar-768x947.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/C\u00e4sar-1200x1480.jpg 1200w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/C\u00e4sar.jpg 1815w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-253\" class=\"wp-caption-text\">Julio C\u00e9sar. Clara Grosh, 1892<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En el admirable edificio del ordenamiento jur\u00eddico romano, compuesto por tantas decisiones judiciales, opiniones de juristas y c\u00f3digos de leyes no pod\u00eda faltar la que popularmente se conoce como \u201cley del embudo\u201d. Puede aplicarse al estricto sistema de acceso a las magistraturas republicanas de la ciudad-estado, el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">cursus honorum<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, que exig\u00eda al aspirante cubrir toda una serie de etapas antes de llegar a la m\u00e1xima responsabilidad del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">consulado<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, equivalente a la jefatura del estado, que desempe\u00f1aban dos personas elegidas cada a\u00f1o. Para ello ten\u00edan que haber ejercido antes cargos como el de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">questor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, para el que se eleg\u00edan veinte candidatos cada a\u00f1o, y el de<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> praetor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, un colegio que contaba con ocho miembros. Cayo Julio C\u00e9sar (100-44 a.C) pertenec\u00eda a una de las familias nobles de Roma, lo que era condici\u00f3n entonces muy conveniente, aunque no necesaria, para hacer carrera pol\u00edtica. Pod\u00eda ser evitada esta condici\u00f3n si se contaba con el apoyo de una gran fortuna, como fue el caso de Marco Tulio Cicer\u00f3n, v\u00e1stago de una rica familia provinciana que lleg\u00f3 al consulado en el a\u00f1o 64 a.C. De todas formas, los nobles tambi\u00e9n necesitaban invertir grandes sumas de dinero para llegar a la c\u00faspide. Ten\u00edan que repartir prebendas entre su clientela, dar grandes fiestas y ofrecer entretenimiento a las masas. Ten\u00edan tambi\u00e9n que comprar a los votantes para conseguir ganar las elecciones que les permit\u00edan ascender. Julio C\u00e9sar cumpli\u00f3 con este estricto orden de m\u00e9ritos y en alguno los escalones necesarios se jug\u00f3 el patrimonio, como en las fiestas que organiz\u00f3 en el a\u00f1o 68 a.C. cuando era <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">questor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> o cuando ofreci\u00f3 320 gladiadores y 400 leones para un espect\u00e1culo en el circo. Los ambiciosos que estaban dispuestos a competir por los cargos ten\u00edan a su disposici\u00f3n un medio de aliviar sus econom\u00edas: obtener, con el benepl\u00e1cito del Senado, una prolongaci\u00f3n en el gobierno de alguna provincia despu\u00e9s del a\u00f1o de su magistratura. Ello les permit\u00eda\u00a0 volver a Roma y proseguir su carrera provistos de cuantiosas fortunas con las que saldar las deudas contra\u00eddas y optar al siguiente escal\u00f3n.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_483\" aria-describedby=\"caption-attachment-483\" style=\"width: 683px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-483\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/03\/Statue-Augustus-683x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"683\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/03\/Statue-Augustus-683x1024.jpg 683w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/03\/Statue-Augustus-200x300.jpg 200w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/03\/Statue-Augustus-768x1152.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/03\/Statue-Augustus.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-483\" class=\"wp-caption-text\">Estatua de Augusto, ca. 20 a.C.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Julio C\u00e9sar fue elegido <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">praetor urbanus<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, un cargo de car\u00e1cter judicial, en el a\u00f1o 63 a.C. y tras completar su mandato pas\u00f3 a gobernar como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">propretor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> la Hispania ulterior, que comprend\u00eda el sur de la pen\u00ednsula y el actual Portugal. All\u00ed, bien asesorado por banqueros y empresarios locales, consigui\u00f3 apropiarse de buena parte de la producci\u00f3n de las minas de plata y arranc\u00f3 un rico bot\u00edn en una batalla contra los lusitanos. Tuvo que renunciar a su vuelta al \u201ctriunfo\u201d que era habitual celebrar tras una guerra victoriosa en la expansi\u00f3n del imperio romano, ya que el senado era reacio a permitirle esta escenificaci\u00f3n de propaganda electoral: no vi\u00f3 claro que hubiera existido una verdadera guerra y s\u00ed solamente escaramuzas menores con los nativos. A pesar de ello, consigui\u00f3 ser elegido para llegar a la m\u00e1s alta magistratura como<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> consul <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">en la elecci\u00f3n del a\u00f1o 59 a.C. No hab\u00eda podido equilibrar su presupuesto, por lo que tuvo que solicitar el puesto de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">proconsul <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">en la Galia cisalpina, donde pudo reunir el enorme capital que le permiti\u00f3 repetir como c\u00f3nsul en el 48 a. C. y hacerse con el poder absoluto de la rep\u00fablica tras derrotar a Cneo Pompeyo el Grande en una cruenta guerra civil. En las Galias desafi\u00f3 la autoridad del Senado ampliando sus dominios a todo el territorio galo y regiones vecinas. Cuando decidi\u00f3 dar la batalla final por el poder y atraves\u00f3 el r\u00edo Rubic\u00f3n con sus legiones hab\u00eda arrasado la Galia y vendido como esclavos a cerca de un mill\u00f3n de galos y germanos, aparte de saquear todas las ciudades que encontr\u00f3 a su paso para recompensar a sus tropas con la parte del bot\u00edn que no fue a su propio bolsillo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-131\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Ides-Of-March.jpeg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Ides-Of-March.jpeg 660w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Ides-Of-March-300x159.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En el 63 a.C. tuvo lugar la llamada conspiraci\u00f3n de Catilina. Ese a\u00f1o pugnaron por la magistratura consular dos personajes muy dispares: Marco Tulio Cicer\u00f3n y Lucio Sergio Catilina. Era \u00e9ste miembro de una familia de la nobleza romana y estaba profundamente resentido por no haber logrado en anteriores ocasiones ganar la elecci\u00f3n para el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">consulado<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Despreciaba tambi\u00e9n a su rival Cicer\u00f3n por su origen social inferior y envidiaba su fama como gran orador y escritor prol\u00edfico. Catilina se present\u00f3 con un programa netamente populista que pudo seducir a amplias capas de la sociedad. Roma se hallaba sumida en una crisis grave causada por los desequilibrios que el influjo de grandes riquezas obtenidas en las guerras de conquista de Asia ocasionaron a la econom\u00eda de la ciudad-estado. Pompeyo, el general triunfador en estas guerras y hombre fuerte en Roma, hac\u00eda ostentaci\u00f3n de una opulencia que contrastaba con la miseria de los m\u00e1s desfavorecidos. Causa principal de estos desequilibrios fue la importaci\u00f3n de miles de esclavos, mano de obra barata que priv\u00f3 de su trabajo a muchos peque\u00f1os campesinos y proletarios empleados en los servicios de la capital. En este caldo de cultivo, la campa\u00f1a electoral de Cicer\u00f3n alert\u00f3 a la poblaci\u00f3n con una mezcla de noticias ciertas y rumores fabricados de que Catilina y sus partidarios fomentaban un aut\u00e9ntico golpe de estado. El peligro era real pues, seg\u00fan sus secuaces, Catilina estaba dispuesto a incendiar la ciudad y repart\u00eda armas entre la poblaci\u00f3n. Cicer\u00f3n gan\u00f3 la elecci\u00f3n y, contrariando la autoridad del Senado, consigui\u00f3 condenar a muerte a los cabecillas del partido democr\u00e1tico. Catilina pudo huir a Etruria, al norte de Roma, donde acab\u00f3 siendo vencido y muerto por las legiones al mando de Marco Antonio. Julio C\u00e9sar se opuso a la que consideraba ilegal ejecuci\u00f3n de los partidarios de Catilina, pero nunca pudo despejar las vehementes sospechas de que \u00e9l mismo hab\u00eda estado en la conspiraci\u00f3n del lado del vencido.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_482\" aria-describedby=\"caption-attachment-482\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-482\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/03\/Jean-L\u00e9on_G\u00e9r\u00f4me_-_The_Death_of_Caesar_-_Walters_37884.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"376\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/03\/Jean-L\u00e9on_G\u00e9r\u00f4me_-_The_Death_of_Caesar_-_Walters_37884.jpg 640w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/03\/Jean-L\u00e9on_G\u00e9r\u00f4me_-_The_Death_of_Caesar_-_Walters_37884-300x176.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-482\" class=\"wp-caption-text\">Jean Leon G\u00e9r\u00f4me: La muerte de C\u00e9sar, 1867<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En su fragmento de novela <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Los negocios del se\u00f1or Julio C\u00e9sar<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, el dramaturgo alem\u00e1n Bertold Brecht (1898-1956) di\u00f3 cuenta con todo detalle de las costumbres romanas en materia de pol\u00edtica electoral y corrupci\u00f3n cuando tuvo lugar la llamada conspiraci\u00f3n de Catilina. Brecht nos lo relata dando la voz a un historiador imaginario que, veinte a\u00f1os despu\u00e9s del asesinato del dictador en el 44 a.C., quiere escribir su biograf\u00eda. Sus fuentes de informaci\u00f3n son varias: la principal, los diarios de Rarus, el supuesto esclavo y secretario de C\u00e9sar. Cuenta adem\u00e1s con los testimonios de varios personajes m\u00e1s o menos ficticios, uno de los cuales ha sido banquero y c\u00f3mplice de C\u00e9sar durante sus a\u00f1os de gloria, quien le presenta una visi\u00f3n muy cruda del car\u00e1cter del personaje, sobre todo de su gran talento para contraer deudas y no poder pagarlas debido a sus necesidades pol\u00edticas y a su amor por el lujo. Tanto este banquero como un jurista, un comerciante y un poeta a quienes el pretendido bi\u00f3grafo entrevista en casa del banquero, revelan a un C\u00e9sar indeciso y pusil\u00e1nime. Los diarios de Rarus son de una minuciosidad extrema tanto en el relato de las ambiciones pol\u00edticas de C\u00e9sar como en el de sus apuros econ\u00f3micos, no menos que al tratar ciertos aspectos de la desordenada vida privada del futuro dictador. Rarus reflexiona a ratos sobre el car\u00e1cter de C\u00e9sar con iron\u00eda despectiva, como cuando pone en boca de uno de sus interlocutores esta reflexi\u00f3n demoledora: C\u00e9sar \u201cno es siempre \u00e9l mismo\u201d. El narrador, decepcionado por el gran hombre que quer\u00eda retratar, detalla sus dudas y disimulos a la hora de la elecci\u00f3n entre Catilina y Cicer\u00f3n. Necesitado de financiar su propia carrera pol\u00edtica, C\u00e9sar aparece en la novela de Brecht ansioso y preocupado. En v\u00edsperas de la elecci\u00f3n del 63 se hab\u00eda producido un gran p\u00e1nico por la posible victoria de los radicales de Catilina, con la consabida hu\u00edda de capitales. A C\u00e9sar le afectaba especialmente la ca\u00edda de los precios de los terrenos y propiedades urbanas en los que hab\u00eda invertido especulativamente. Tambi\u00e9n tem\u00eda los des\u00f3rdenes p\u00fablicos provocados por las alzas de precios del pan y de los alquileres, impagables por la mayor\u00eda de quienes se hacinaban en edificios de varios pisos colindantes con lujosas villa rodeadas de jardines. Le preocupaban tambi\u00e9n las exigencias de los banqueros que hab\u00edan financiado las campa\u00f1as de expansi\u00f3n imperial y ve\u00edan sus negocios languidecer despu\u00e9s de la repatriaci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos de Asia. C\u00e9sar dependi\u00f3 sustancialmente de la ayuda financiera de Marco Licinio Craso, con quien, junto a Pompeyo, comparti\u00f3 el poder f\u00e1ctico de la rep\u00fablica en el llamado primer triunvirato (a\u00f1os 60 a 53 a.C.). A \u00e9l se le atribuye una frase reveladora de c\u00f3mo se llegaba al poder en aquellos tiempos de decadencia republicana: \u201cs\u00f3lo puede considerarse rico a aquel que pueda permitirse reclutar un ej\u00e9rcito privado\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Brecht dej\u00f3 esta novela inacabada: el relato termina con la vuelta de C\u00e9sar de Hispania tras su gobierno como propretor. La escribi\u00f3 durante los a\u00f1os 1938 a 1940, cuando tuvo que huir de Berl\u00edn. Interrumpida su exitosa carrera como dramaturgo y, perseguido por el r\u00e9gimen nazi, se hab\u00eda refugiado en la ciudad danesa de Svedborg, antes de trasladarse a Estados Unidos, de donde tuvo otra vez que exiliarse en 1947, esta vez perseguido por el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">macartismo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. La intenci\u00f3n de Brecht, m\u00e1s all\u00e1 de la mayor o menor precisi\u00f3n de su relato, no pod\u00eda ser m\u00e1s pol\u00edtica. Describe la crisis de un r\u00e9gimen republicano decadente, corrompido en su funcionamiento formalmente democr\u00e1tico y minado por el agravamiento del abismo entre las clases sociales. Todo ello era un espejo apenas disimulado de la crisis de la rep\u00fablica alemana de Weimar (1918-1933) y la ascensi\u00f3n irresistible de Hitler, el Julio C\u00e9sar del momento. Brecht, como es bien conocido, era dramaturgo y no historiador pero lo que\u00a0 cuenta sobre C\u00e9sar es probablemente muy cercano a la realidad, aunque se trata de una historia de tiempos lejanos que conocemos por la pluma de historiadores oficiales inspirados por una facci\u00f3n pol\u00edtica. Como marxista militante, Brecht quiso historiar el pasado siguiendo el m\u00e9todo del materialismo dial\u00e9ctico. Cont\u00f3 la historia \u201cdesde abajo\u201d, ofreciendo varios puntos de vista para distanciar al lector del personaje, de quien el supuesto bi\u00f3grafo empieza queriendo contar la vida como la de un gran h\u00e9roe para acabar desmitific\u00e1ndolo cuando conoci\u00f3 los entresijos de su actividad pol\u00edtica y sus manejos como hombre de negocios. De acuerdo con la teor\u00eda marxista, que requiere situar los hechos en su contexto determinante, social y econ\u00f3mico, las necesidades y los m\u00e9todos de financiaci\u00f3n electoral aparecen como claves en la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica. C\u00e9sar tuvo sin duda grandes m\u00e9ritos como general y como legislador pero Brecht los presenta en contraste con la sordidez de sus tratos con banqueros, con su descarado latrocinio en los gobiernos de provincias y con sus veleidades a la hora de tomar partido por uno u otro bando pol\u00edtico, decisi\u00f3n que parece depender de los altibajos de su vida econ\u00f3mica.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Walter Benjam\u00edn, cr\u00edtico y fil\u00f3sofo contempor\u00e1neo de Brecht y amigo suyo, compart\u00eda con \u00e9l sus convicciones marxistas, aunque igualmente las expon\u00eda con un cierto distanciamiento de las tesis dogm\u00e1ticas oficiales. El tambi\u00e9n tuvo que exiliarse a la llegada de Hitler al poder en 1933 y acompa\u00f1\u00f3 a Brecht durante alg\u00fan tiempo en su casa de Svedborg. Estaba redactando su ensayo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Tesis sobre el concepto de la historia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> (1940) al mismo tiempo que Brecht compon\u00eda su novela sobre Julio C\u00e9sar y el dramaturgo consideraba que en realidad eran dos versiones de una misma idea sobre la historia. Resulta curioso sin embargo que el fil\u00f3sofo no se refiriera a la novela en unas notas que public\u00f3 sobre las conversaciones que mantuvo con Brecht en 1934 y en 1938 en Svendborg. En ellas hablan ampliamente sobre marxismo y sobre la actualidad en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica bajo Stalin, sin querer apoyar incondicionalmente al r\u00e9gimen: \u201cEn Rusia, dice Brecht a su amigo, domina una dictadura <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">sobre<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> el proletariado. Hay que evitar renegar de ella mientras que lleve a cabo cometidos pr\u00e1cticos a favor del proletariado\u2026\u201d Pero ni una palabra sobre el trabajo de Brecht sobre C\u00e9sar: da la impresi\u00f3n de que a Benjamin no le convenc\u00eda el proyecto de novela porque el relato no consigue transmitir una vida interna convincente, a fuerza de querer orquestar la voladura del personaje hist\u00f3rico, sin duda para denunciar impl\u00edcitamente la mediocridad de Hitler. En el ensayo sobre teor\u00eda de la historia cita Benjamin a un cl\u00e1sico franc\u00e9s de la historiograf\u00eda y con ello nos da probablemente la clave sobre la opini\u00f3n que ten\u00eda sobre el intento novelesco de Brecht: \u201cFoustel de Coulanges recomienda al historiador que quiera revivir una \u00e9poca que se quite de la cabeza todo lo que sepa del decurso posterior de la historia\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">&#8212;&#8211;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">(BRECHT, Bertold: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Die Gesch\u00e4fte des Herrn Julius Caesar<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Rowolt, Berl\u00edn 1964.&#8211;BENJAMIN, Walter:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Iluminaciones<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Taurus ed. Madrid 2018.&#8211;LANE FOX, Robin: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">The Classical World<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Penguin Books. Londres, 2006.&#8211;AYMARD, Andr\u00e9 y AUBOYER, Jeanne: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Roma y su imperio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Destino. Barcelona, 1963.&#8211;SCHECHTER, Joel:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Brecht\u2019s Hail Caesar: Roman History and its Players Reconsidered<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, Studies in Theatre and Performance vol 37, 2017)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_253\" aria-describedby=\"caption-attachment-253\" style=\"width: 830px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-253\" src=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/C\u00e4sar-830x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/C\u00e4sar-830x1024.jpg 830w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/C\u00e4sar-243x300.jpg 243w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/C\u00e4sar-768x947.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/C\u00e4sar-1200x1480.jpg 1200w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/C\u00e4sar.jpg 1815w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-253\" class=\"wp-caption-text\">Julio C\u00e9sar. 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Puede aplicarse al estricto sistema de acceso a las magistraturas republicanas de la &hellip; <a href=\"https:\/\/evolterra.com\/?p=1170\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLOS NEGOCIOS DE CAYO JULIO C\u00c9SAR\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[435,434],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1170"}],"collection":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1170"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1170\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1176,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1170\/revisions\/1176"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1170"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1170"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/evolterra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1170"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}