{"id":11,"date":"2016-05-30T12:36:21","date_gmt":"2016-05-30T11:36:21","guid":{"rendered":"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/?p=11"},"modified":"2023-05-26T18:12:42","modified_gmt":"2023-05-26T17:12:42","slug":"el-cafe-pierre-loti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=11","title":{"rendered":"EL CAF\u00c9 PIERRE LOTI"},"content":{"rendered":"<p><strong>Estambul, 1876.<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pocos recordar\u00edan al escritor Pierre Loti (Julien Viaud, 1850-1923) si no fuera por el conocido caf\u00e9 de Estambul que lleva su nombre. Muchas tardes nos hemos sentado en su terraza a tomar un t\u00e9 turco contemplando c\u00f3mo el sol poniente va extendiendo su tinta dorada sobre las aguas del que los forasteros llamamos, por esa raz\u00f3n, \u201cCuerno de Oro\u201d y los turcos simplemente el Golfo. Este <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Halic <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">sobre el que domina el Caf\u00e9 Pierre Loti es una especie de r\u00eda que parte en dos a la ciudad separando el sector donde en tiempos no tan lejanos habitaban los europeos, llamado Pera o G\u00e1lata (el barrio de los galos) y el viejo Estambul, la ciudad en punta que fu\u00e9 tantas cosas en la historia: griega, romana, bizantina y, por fin, turca y musulmana. Una de esas ciudades que vibran con el ruido de la historia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde lo alto de la colina cercana a la mezquita de Ey\u00fcb, nuestro protagonista se sentaba tambi\u00e9n, seg\u00fan dicen, con la vista puesta en los minaretes y las torres que coronan ambas orillas del Cuerno, que se adivinan en la lejan\u00eda. Viaud era un marino franc\u00e9s que en sus ratos libres se entreten\u00eda en escribir diarios, cartas y alguna que otra novela, en los que \u00a0desgranaba sus reflexiones sobre los lugares que iba visitando durante sus viajes al servicio de la Armada de Francia. Le llevaron a muchos lugares ex\u00f3ticos, de Am\u00e9rica al Senegal y a Tahiti, de Turqu\u00eda al Jap\u00f3n. En cada uno de los puertos donde hac\u00eda escala buscaba y sol\u00eda encontrar un amor de circunstancias, un \u201camorino\u201d que dir\u00edan los italianos, para entretener sus ocios. Los contaba detalladamente en sus relatos, junto con impresiones coloristas de paisajes, costumbres locales, intrigas con los naturales. El tono y el estilo era t\u00edpicamente modernista, deliberadamente ex\u00f3tico y decadente, muy alejado del realismo, del naturalismo o del simbolismo de los escritores franceses importantes del momento, Flaubert, Zola o Mallarm\u00e9. Loti reuni\u00f3 muchos objetos, recuerdos de sus aventuras, en su abigarrada casa de Rochefort, que a Mauricio Wiesenthal le hace pensar en la de \u201cun Gaud\u00ed protestante\u201d.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-121\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Istanbul.jpg\" alt=\"Istanbul\" width=\"1000\" height=\"625\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Istanbul.jpg 1000w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Istanbul-300x188.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Istanbul-768x480.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando en 1876 recal\u00f3 en Constantinopla, como los europeos llamaban a Estambul, Viaud, que ya hab\u00eda adoptado el sobrenombre \u201cLoti\u201d a su paso por los Mares del Sur, se enamor\u00f3 de verdad y lo cont\u00f3 en una corta novela a la que di\u00f3 como t\u00edtulo el nombre de su amada: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cAziyad\u00e9\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Es una mezcla de fragmentos de diario, cartas escritas o recibidas, reflexiones sobre la actualidad pol\u00edtica y cuadros de costumbres. Todo ello, ensamblado de un modo \u00a0algo ca\u00f3tico e inveros\u00edmil, nos permite entrever, sin embargo, algo del alma de Estambul, la ciudad plural a la que Loti am\u00f3 tanto como a Aziyad\u00e9, y que para \u00e9l era una\u201cciudad \u00fanica en el mundo\u201d. Seg\u00fan cuenta en la novela, el protagonista, llamado tambi\u00e9n Loti, era un oficial de la Marina brit\u00e1nica y llegaba a Constantinopla desde Sal\u00f3nica, en Grecia, donde se hab\u00eda enamorado de una bella circasiana de fe isl\u00e1mica, casada y recluida en un Harem. Al servicio del buque estacionario Deerhound, se instal\u00f3 en el barrio de Pera y all\u00ed llev\u00f3 una vida de europeo, alternando sus per\u00edodos de servicio en el patrullero con las diversiones de los teatros italianos, los bailes en las embajadas occidentales, las aventuras nocturnas\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aziyad\u00e9 acaba llegando a Estambul, siguiendo a su marido y su harem, pocos meses despu\u00e9s y Lot\u00ed, para estar cerca de ella, se traslada al barrio isl\u00e1mico de Ey\u00fcb, en las afueras de la ciudad vieja, disfrazado de turco y con un nuevo nombre ficticio: Arif-Efendi. All\u00ed contin\u00faan su amor secreto, entre idas y venidas del marino desde el buque a su escondite, hasta que el servicio reclama su partida de Constantinopla y Loti, desesperado, ha de abandonar a \u00a0Aziyad\u00e9. Todo ello entremezclado con ambiguas aventuras del protagonista con sus servidores, primero un sefardita de Sal\u00f3nica, m\u00e1s tarde un turco de Estambul.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La historia tiene, como es de rigor, un final tr\u00e1gico. La abandonada muere, rechazada por haber transgredido las leyes del Har\u00e9m. Loti, de vuelta a Estambul alg\u00fan tiempo despu\u00e9s, muere \u00e9l tambi\u00e9n de pena al descubrir la tumba de Aziyad\u00e9 en el cementerio de Ey\u00fcb.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-159 size-full\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Pierre_Loti_in_his_Study.jpg\" alt=\"Pierre_Loti_in_his_Study\" width=\"1024\" height=\"632\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Pierre_Loti_in_his_Study.jpg 1024w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Pierre_Loti_in_his_Study-300x185.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Pierre_Loti_in_his_Study-768x474.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Loti no es, desde luego, un novelista mayor. Sus personajes son planos y la acci\u00f3n de sus aventuras resulta \u00a0m\u00e1s bien est\u00e1tica. \u00c9l mismo reconoc\u00eda ser el \u00fanico protagonista aut\u00e9ntico de sus relatos, junto con el pa\u00eds que describ\u00eda en ellos. Pero en el peculiar desarrollo y final de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Aziyad\u00e9 <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">se encuentra su mayor inter\u00e9s literario. El Loti que escribe es tambi\u00e9n el Loti que viaja y vive en Estambul, m\u00e1s tarde como el musulm\u00e1n Arif. Pero la muerte del protagonista que nos cuenta el ep\u00edlogo de la novela, escrito obviamente por un tercero, no es autobiogr\u00e1fica como s\u00ed parece que lo es el resto del relato, ya que el verdadero Loti-marino y escritor franc\u00e9s sobrevivi\u00f3 en sesenta y seis a\u00f1os al Loti-oficial ingl\u00e9s que muri\u00f3 de pena. El travestismo entre el Loti europeo y el Arif musulm\u00e1n, con cambio de vestuario incluido, a\u00f1ade tal intriga al artificio literario que nada menos que Roland Barthes dedic\u00f3 un ensayo a analizar la complejidad de este relato por lo dem\u00e1s menor. Barthes hab\u00eda elucubrado sobre el Jap\u00f3n con una actitud problem\u00e1tica (en \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El imperio de los signos\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 1970). Estaba intrigado por saber c\u00f3mo hab\u00eda podido resolver Loti el espinoso problema de describir una civilizaci\u00f3n diferente a la propia, de distinguir el Oriente supuestamente fabuloso y ex\u00f3tico, del Occidente supuestamente prosaico y materialista, tal como lo ve\u00edan los rom\u00e1nticos y los decadentes del<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> fin de si\u00e8cle<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. El Oriente simplemente como expresi\u00f3n de \u00a8lo otro\u201d, de lo que nosotros no somos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1s all\u00e1 de esta historia de amor no hay m\u00e1s remedio que preguntarse: \u00bfqu\u00e9 hac\u00eda un oficial de la marina patrullando las aguas del B\u00f3sforo en un buque de guerra, ya fuera franc\u00e9s o ingl\u00e9s? En 1876, cuando Julien Viaud lleg\u00f3 a Estambul, Turqu\u00eda segu\u00eda siendo el centro del mundo isl\u00e1mico, la sede del califato de todos los creyentes. Tambi\u00e9n, el objeto del deseo de todas las grandes potencias, \u00e1vidas de repartirse los despojos del decadente Imperio Otomano. \u00c9ste, que, expandi\u00e9ndose imparablemente desde el siglo XVI, hab\u00eda llegado a conquistar los Balcanes y Hungr\u00eda y amenazado m\u00e1s de una vez las puertas de Viena, hab\u00eda empezado ya a perder terreno m\u00e1s de un siglo antes de los tiempos de Aziyad\u00e9. Los Balcanes empezaban a rebelarse y Grecia se hab\u00eda independizado ya en 1830. Rusia, aunque derrotada en la guerra de Crimea en 1856, volv\u00eda a amenazar al Imperio en su eterno intento de controlar los estrechos turcos para procurarse un acceso libre al Mediterr\u00e1neo. La inestabilidad en el interior no era menor. Los sultanes (hubo nada menos que tres en 1876) no ten\u00edan m\u00e1s remedio que gastar para atender sus urgentes necesidades defensivas, pero tampoco se privaban del \u00a0capricho de construirse fastuosos palacios para veranear a orillas del B\u00f3sforo. No es de extra\u00f1ar que las potencias occidentales desplegaran sus flotas para controlar la compleja situaci\u00f3n: para disuadir a los rusos, para obligar a los sultanes a reformar su r\u00e9gimen arcaico y, de paso, obligarles a pagar su enorme deuda con los banqueros occidentales. Turqu\u00eda, endeudada y asediada, era el \u201chombre enfermo de Europa\u201d. \u00a0Europa, rica y envalentonada, estaba en plena expansi\u00f3n colonialista. Julien Viaud formaba parte de este mundo.<\/span><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-120\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Pierre-Loti-Henri-Rousseau-829x1024.jpg\" alt=\"Pierre Loti - Henri Rousseau\" width=\"829\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Pierre-Loti-Henri-Rousseau-829x1024.jpg 829w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Pierre-Loti-Henri-Rousseau-243x300.jpg 243w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Pierre-Loti-Henri-Rousseau-768x949.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Pierre-Loti-Henri-Rousseau-1200x1483.jpg 1200w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/08\/Pierre-Loti-Henri-Rousseau.jpg 1760w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nuestro autor era amante de las flores (Loti en tahitiano significa rosa). Las describ\u00eda vaporosamente en sus diarios y relatos y les ofreci\u00f3 un \u00faltimo homenaje en su novela <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Madame Chrisant\u00e8me <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1887), muy exitosa en la \u00e9poca, hasta el punto de que Van Gogh se la recomend\u00f3 elogiosamente a su hermano Theo en las famosas cartas. El crisantemo es la flor del Jap\u00f3n y la novela relata uno de los amores accidentales del marino Loti, esta vez con una japonesa de 18 a\u00f1os que le da ese nombre (Kiku-San en japon\u00e9s). Esta vez no hay amor apasionado como parece que lo hubo en Estambul. Un simple contrato de matrimonio, v\u00e1lido por meses renovables, frecuente en el Imperio nip\u00f3n de la \u00e9poca, uni\u00f3 a los novios y termin\u00f3 a las pocas semanas: dur\u00f3 lo que la escala del buque de Loti en Nagasaki, un verano, nada personal. La pasi\u00f3n y la tragedia que aqu\u00ed se echa en falta lo a\u00f1adieron al texto de Loti los escritores que, inspir\u00e1ndose en \u00e9l, proporcionaron al compositor Giacomo Puccini el libreto para \u00a0su obra <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">maestra del verismo musical, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Madame Butterfly<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p>E. Volterra<\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">LOTI, Pierre: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Aziyad\u00e9<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Ed. Amphora, Estambul 2009. &#8212;\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">MANSEL, Phillip: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Constantinople<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Ed. John Murray, Londres 1995. &#8212;\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">LORD KINROSS: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Ottoman Centuries<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Ed. Perennial 1977. &#8212;\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Roland BARTHES:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Le degr\u00e9 z\u00e9ro de l\u2019\u00e9criture,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Ed du Seuil 1953 y 1972<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estambul, 1876. Pocos recordar\u00edan al escritor Pierre Loti (Julien Viaud, 1850-1923) si no fuera por el conocido caf\u00e9 de Estambul que lleva su nombre. 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