{"id":109,"date":"2016-07-07T13:01:25","date_gmt":"2016-07-07T12:01:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.evolterra.com\/?p=109"},"modified":"2023-05-26T18:12:42","modified_gmt":"2023-05-26T17:12:42","slug":"el-caballero-de-la-rosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/evolterra.com\/?p=109","title":{"rendered":"EL CABALLERO DE LA ROSA"},"content":{"rendered":"<p><strong>Viena, 1909.<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Cuando en 1965 vi por primera vez en Munich<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> El caballero de la rosa,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> ciertas frases me sorprendieron. S\u00f3lo con la distancia de la edad pude comprenderlas cincuenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando asistimos a una representaci\u00f3n en la \u00f3pera de Graz (Austria). Aparecen al final del acto I y eran aproximadamente las siguientes: \u201c\u00bfD\u00f3nde qued\u00f3 Teri, aquella ni\u00f1a que fu\u00ed? La recuerdo bien, pero es como nieve del a\u00f1o pasado, ahora me he hecho una mujer. \u00bfC\u00f3mo puede hacerme esto el buen Dios, si yo sigo siendo la misma? Y si ha de ser as\u00ed, \u00bfpor qu\u00e9 permite que yo lo sienta tan claramente, por qu\u00e9 no me lo oculta? Es un gran misterio\u2026 tengo que sobrellevarlo hasta que mi coraz\u00f3n nada pueda retener. Todo lo que queremos asir se disuelve, se escapa de entre los dedos, se desvanece como la niebla y el sue\u00f1o\u2026\u201d Surgen estas palabras de la voz de la protagonista, duquesa de Werdenberg, m\u00e1s conocida como \u201cla mariscala\u201d. La raz\u00f3n: ha encargado a su joven amante, el conde Octavian, que presente la rosa de plata, muestra de compromiso matrimonial, en nombre de un pariente suyo, el bar\u00f3n Ochs von Lerchenau, noble tambi\u00e9n pero arruinado. La destinataria es Sophie, la joven hija de un comerciante vien\u00e9s de nombre Faninal, recientemente enriquecido. Apenas entrega la simb\u00f3lica rosa a Octavian, la mariscala presiente que el joven la abandonar\u00e1, que sus diecisiete a\u00f1os buscar\u00e1n pronto nuevos placeres. Cuando su temor se ve cumplido en el tercer acto, ella decide renunciar a su amor obedeciendo a las leyes de la vida y a la honorabilidad que se espera de su clase en la monarqu\u00eda de los Habsburgo.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_114\" aria-describedby=\"caption-attachment-114\" style=\"width: 1191px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-114\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/07\/1191px-William_Hogarth_042.jpg\" alt=\"Casamiento a la moda - W. Hogarth\" width=\"1191\" height=\"900\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/07\/1191px-William_Hogarth_042.jpg 1191w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/07\/1191px-William_Hogarth_042-300x227.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/07\/1191px-William_Hogarth_042-768x580.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/07\/1191px-William_Hogarth_042-1024x774.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-114\" class=\"wp-caption-text\">Casamiento a la moda &#8211; W. Hogarth<\/figcaption><\/figure>\n<p>Estas expresiones llenas de nostalgia no parecen propias de lo que se presenta como una \u00f3pera c\u00f3mica y en muchos aspectos lo es. Est\u00e1 llena de situaciones amables y divertidas, de aventuras astracanadas que acaban en la humillaci\u00f3n del bar\u00f3n provinciano por su codicia y su vulgaridad. Pero al mismo tiempo planea por toda la historia un sentimiento de honda perplejidad ante los estragos del tiempo y de noble resignaci\u00f3n y disposici\u00f3n para aceptarlos. El poeta Hugo von Hofmannstahl (1874-1929) propuso el libreto al compositor Richard Strauss en 1909, cuando ya tanto \u00e9l como el compositor eran famosos y gozaban de gran estimaci\u00f3n entre el p\u00fablico. Hugo pertenec\u00eda a una adinerada familia, era hijo de un banquero y nieto de un comerciante jud\u00edo ennoblecido por el Imperio austro-h\u00fangaro. Le hab\u00edan reservado una educaci\u00f3n refinada en una Viena que en torno a 1900 gozaba de un brillante florecimiento de las artes y la literatura, al mismo tiempo que se present\u00eda el ocaso del poder de la aristocracia y la llegada de una nueva \u00e9poca dominada por el dinero. Las fortificaciones de la ciudad hab\u00edan sido demolidas pocos a\u00f1os antes y la poblaci\u00f3n se duplicaba entre 1890 y 1910. Se hab\u00eda desatado un frenes\u00ed de nuevas construcciones en la llamada Ringstrasse, la avenida que sustituy\u00f3 a la antigua muralla. Las clases pudientes se refugiaban en las colinas cercanas y as\u00ed lo hizo la familia de Hugo, huyendo del ruido y la vulgaridad.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Hoffmannstahl hab\u00eda sido un precoz prodigio en la poes\u00eda, estimado ya desde la adolescencia por el c\u00edrculo m\u00e1s selecto de la intelectualidad vienesa,<\/span> <span style=\"font-weight: 400\">conocido como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">La Joven Viena<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Liderados por el cr\u00edtico Hermann Bahr se reun\u00edan en el caf\u00e9 Griensteidl, frente al palacio real; all\u00ed estaban Arthur Schnitzler, Felix Salten y otros, todos ellos refugiados en las corrientes europeas de vanguardia, el arte puro y el simbolismo. Pero el joven Hugo, tras un per\u00edodo de servicio militar que le hizo descubrir las crudas condiciones de la vida real, sufri\u00f3 una crisis est\u00e9tica que plasm\u00f3 en un ensayo disfrazado como una supuesta <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Carta de Lord Chandos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> (1902): el escritor hab\u00eda llegado a los l\u00edmites de la expresi\u00f3n po\u00e9tica, el lenguaje ya no le serv\u00eda y decid\u00eda abandonar el narcisismo de su poes\u00eda decadente. Necesitaba llegar a los dem\u00e1s, cumplir una misi\u00f3n social y comprendi\u00f3 que el teatro era el veh\u00edculo ideal para su prop\u00f3sito. Conoci\u00f3 a Strauss en 1900 y acept\u00f3 que \u00e9ste pusiera m\u00fasica a su drama <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Electra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. M\u00e1s tarde le sugiri\u00f3 colaborar en algo m\u00e1s ligero, una opereta vienesa que estaba tramando, para la que pensaba utilizar todos los ingredientes del g\u00e9nero: los personajes arquet\u00edpicos de su tiempo, las intrigas, los bailes y las diversiones, las relaciones entre los componentes de la compleja sociedad del tardo imperio de los Habsburgo. La acci\u00f3n, no obstante, se desarrollar\u00eda seg\u00fan la propuesta de Hoffmannstahl, en la Viena de la emperatriz Mar\u00eda Teresa, en torno a 1740.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_112\" aria-describedby=\"caption-attachment-112\" style=\"width: 1237px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-112\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/07\/bello303.jpg\" alt=\"Viena - Bernardo Bellotto 1760\" width=\"1237\" height=\"767\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/07\/bello303.jpg 1237w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/07\/bello303-300x186.jpg 300w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/07\/bello303-768x476.jpg 768w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/07\/bello303-1024x635.jpg 1024w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/07\/bello303-1200x744.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 1362px) 62vw, 840px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-112\" class=\"wp-caption-text\">Viena &#8211; Bernardo Bellotto 1760<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">En pocos meses, los dos artistas concluyeron el trabajo, no sin algunos roces, pues ambos eran personalidades formidables y muy diferentes, aristocr\u00e1tico y refinado Hoffmannstahl, ambicioso y algo prepotente el b\u00e1varo Strauss. El resultado es probablemente la m\u00e1s perfecta de todas las \u00f3peras, que combina una partitura esplendorosa con un texto de alt\u00edsima calidad po\u00e9tica, de infinita iron\u00eda y profundidad. El anacronismo de toda la obra es evidente y, desde luego, querido por sus dos creadores. Del mundo de Mar\u00eda Teresa queda poco m\u00e1s que el decorado y el lenguaje cursi y afrancesado de algunos personajes. Incluso la historia de la rosa de plata perfumada con esencias orientales, que se presenta como una antigua costumbre, es puro invento de Hofmannstahl. Todo en la \u00f3pera es farsa. Mozart, de quien Strauss tom\u00f3 prestados dos temas, no hab\u00eda nacido en 1740. Y no digamos los valses, que tampoco exist\u00edan en aquella \u00e9poca y s\u00f3lo se empezaron a bailar a principios del siglo XIX. Pero por encima de todo, la genial broma consiste en presentar con atuendos del siglo XVIII a todos los personajes y estratos sociales caracter\u00edsticos de 1900, de la Viena decadente del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Fin de Si\u00e8cle<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. La mariscala, arist\u00f3crata resignada, el burgu\u00e9s Faninal, nuevo rico y snob, su hija Sophie, dulce pero pomposa y algo tonta, el Baron, que llega de sus bosques dispuesto a elevar el estatus social de su futuro suegro a cambio del dinero que necesita. Al final, toda la trama se resuelve de acuerdo con el tradicionalismo nost\u00e1lgico del poeta, quien ante la decadencia de su civilizaci\u00f3n no quer\u00eda deslizarse, como sus contempor\u00e1neos Schnitzler o Kafka, por la pendiente hacia la desesperaci\u00f3n. La mariscala se despide de la juventud con nobleza, triunfa el amor, algo fr\u00e1gil, del conde Octavio y Sophie y se eleva el estatus social de los nuevos ricos. El codicioso bar\u00f3n es sonoramente ridiculizado en un c\u00f3mico pandemonium final.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">\u00bfY qu\u00e9 decir de la m\u00fasica? Richard Strauss era ya en 1909 rico y c\u00e9lebre como compositor y director de orquesta. Como Hofmannstahl, hab\u00eda sido un prodigio y aprovechado bien la educaci\u00f3n musical cl\u00e1sica que le hab\u00eda proporcionado su padre, un m\u00fasico relevante en Munich, su ciudad natal. Compuso despu\u00e9s m\u00faltiples partituras para orquesta, entre ellas los conocidos poemas sinf\u00f3nicos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Don Juan<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">,<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Vida de h\u00e9roe<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, etc, en los que segu\u00eda con libertad las pautas del wagnerismo. M\u00e1s tarde se hab\u00eda dejado seducir por las nuevas tendencias de la escuela de Viena, con Sch\u00f6nberg a la cabeza. En esa vena compuso dos \u00f3peras vanguardistas, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Salom\u00e9<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> (1905) y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Electra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> (1909), en las que se situ\u00f3 al borde del precipicio del atonalismo, empujado sin duda por la crudeza y el patetismo de las dos tragedias. Pero lleg\u00f3 Hugo con su propuesta de trabajar juntos en una comedia y Strauss vio los cielos abiertos. Este proyecto le permit\u00eda revisar radicalmente los derroteros por los que iba derivando su estilo. Volvi\u00f3 a la tonalidad y tomando como modelo a Mozart, su \u00eddolo, redujo la aparatosidad de la orquestaci\u00f3n, haci\u00e9ndola delicada y camer\u00edstica, salvo cuando lo exig\u00edan las escenas tumultuosas. Incluso homenaje\u00f3 al gran maestro dando los roles principales a tres voces femeninas, a semejanza de<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Las Bodas de F\u00edgaro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Pero adem\u00e1s hizo algo bastante osado: acogi\u00f3 con su caracter\u00edstico entusiasmo la sugerencia \u00a0de Hofmannstahl de introducir \u201calg\u00fan vals vien\u00e9s, dulce y p\u00edcaro\u201d. Asi, sin importar el evidente anacronismo, toda la \u00f3pera dieciochesca est\u00e1 basada en el estilo m\u00e1s caracter\u00edstico del siglo XIX. Los valses se cuelan por todos los resquicios, a la menor oportunidad, haciendo de la \u00f3pera un producto inequ\u00edvocamente vien\u00e9s. En el colmo de la iron\u00eda, Strauss cita casi textualmente el vals <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Dynamiden<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, op. 173, de Joseph Strauss, una melod\u00eda et\u00e9rea y sutil, que \u00e9l sin embargo pone en la voz del zafio Bar\u00f3n cuando, con su \u201cprosa zool\u00f3gica\u201d, como la ha calificado Eugenio Tr\u00edas, intenta seducir a su prometida antes del tiempo reglamentario <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">(Mit mir, mit mir<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">\u2026 conmigo ninguna noche te resultar\u00e1 larga&#8230;).<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_113\" aria-describedby=\"caption-attachment-113\" style=\"width: 439px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-113\" src=\"http:\/\/perezschroder.com\/evolterrablog\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/07\/Robert_Sterl_Schuch_dirigiert_Rosenkavalier.jpg\" alt=\"Robert Sterl: Ernst Edler von Schuch dirige El caballero de la rosa (Escena del Primer Acto, Ochs\/Notario) (1912)\" width=\"439\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/07\/Robert_Sterl_Schuch_dirigiert_Rosenkavalier.jpg 439w, https:\/\/evolterra.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/07\/Robert_Sterl_Schuch_dirigiert_Rosenkavalier-220x300.jpg 220w\" sizes=\"(max-width: 439px) 85vw, 439px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-113\" class=\"wp-caption-text\">Robert Sterl: Ernst Edler von Schuch dirige El caballero de la rosa (Escena del Primer Acto, Ochs\/Notario) (1912)<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Los partidarios de la \u201cnueva\u201d m\u00fasica de la escuela vienesa, capitaneados por Theodor Adorno, reaccionaron airadamente ante el cambio de orientaci\u00f3n de Strauss, cuyo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Caballero de la Rosa<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> tacharon de arcaizante y traidor a la evoluci\u00f3n que hab\u00eda seguido el compositor hasta<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Electra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">. Hubo de pasar mucho tiempo para que los especialistas cambiaran de opini\u00f3n y propusieran una interpretaci\u00f3n diferente de la evoluci\u00f3n de Strauss. No sabemos si, arrogante como dicen que era y acostumbrado al \u00e9xito y los honores, vi\u00f3 poco futuro en el atonalismo para su arrolladora carrera, para una m\u00fasica que pudiera llegar al gran p\u00fablico. Lo cierto es que desde 1909 se mantuvo en su decisi\u00f3n y produjo numerosas obras maestras de car\u00e1cter ortodoxo, siempre en colaboraci\u00f3n con Hofmannstahl y, cuando \u00e9ste falt\u00f3, con Stephan Zweig. La cr\u00edtica piensa ahora que en realidad Strauss fue un t\u00edpico postmoderno, pues rechaz\u00f3 la l\u00f3gica racionalista seg\u00fan la cual \u00a0s\u00f3lo pod\u00eda considerarse progresista la m\u00fasica que obedeciera a la evoluci\u00f3n de los medios t\u00e9cnicos, que disolv\u00edan la armon\u00eda cl\u00e1sica y la llevaban inevitablemente a la abstracci\u00f3n pura. Quiso, m\u00e1s bien, adelantarse al neoclasicismo de Stravinsky y otros compositores que prefirieron preservar la capacidad de la m\u00fasica para evolucionar sin disolverse.<\/span><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, Strauss hab\u00eda sido apreciado y honrado por el r\u00e9gimen nazi. \u00c9l se dej\u00f3 querer, aunque al final sufriera las consecuencias de no ser lo suficientemente sectario: le fue retirada la confianza pol\u00edtica, dado que no tuvo inconveniente en proteger a amigos suyos jud\u00edos como el propio Stephan Zweig. Supongo que el rechazo que por mucho tiempo sufri\u00f3 la obra de Strauss en ciertos c\u00edrculos elitistas tiene tambi\u00e9n algo que ver con un sectarismo en sentido contrario. Pues \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda ser realmente valiosa la m\u00fasica de alguien que hab\u00eda coqueteado con el nazismo?<\/p>\n<p>E. Volterra<\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">(PAHLEN, Kurt:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Richard Strauss. Der Rosenkavalier<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, Schott Musik, Berlin 1980. &#8212; TRIAS, Eugenio: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">El canto de las sirenas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, Galaxia Gutenberg s.f. &#8212; CASALS, Jos\u00e9: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Afinidades vienesas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">; Anagrama, Barcelona 2003. &#8212; MAGRIS, Claudio,<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Der Habsburgische Mythos in der modernen \u00d6sterreiceisichsen literatur, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">Zsolnay, Viena, 2000. &#8212; ORTEGA, Carlos:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Grandes magnitudes, modernas cat\u00e1strofes: Hofmannstahl contra Kraus<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, en Viena 1900, OCNE, 2004. &#8212; WALTER, Michael,<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Der Walzer als Stil;<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> BERNHARDT, Walter,<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\"> Der postmoderne Rosenkavalier:<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> textos en el programa de la producci\u00f3n en la \u00f3pera de Graz 2005)<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viena, 1909. Cuando en 1965 vi por primera vez en Munich El caballero de la rosa, ciertas frases me sorprendieron. S\u00f3lo con la distancia de la edad pude comprenderlas cincuenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando asistimos a una representaci\u00f3n en la \u00f3pera de Graz (Austria). 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